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Amenazan de muerte a Camila Vallejo

Amenazan de muerte a Camila Vallejo

Tuitero “amenaza” de muerte a Camila Vallejo

Sicólogo José Luis Alonso no sólo insultó a la dirigente de la FECH sino que además había publicado con antelación los datos personales de la estudiante.

Domingo 7 de agosto de 2011|

por Nación.cl

Escándalo generó en la red social la noche de este domingo una serie de mensajes insultantes y de amenazas que sufrió la dirigente estudiantil Camila Vallejo por parte de un usuario de Twitter.

Con el nombre de usuario @1topone1, José Luis Alonso profirió directamente amenazas de muerte contra la presidenta de la FECh en su cuenta de la red social, causando un revuelo entre los usuarios.

“Mejor cámbiate de casa o si no sufrirás extraño accidente”, fue una de las frases que escribió el sujeto, que en otras redes sociales dice ser sicólogo.

“@camila_vallejo sufriras 1 extrño accidnte x ser 1 lameculo de la intrnacinal comunsta", fue otra de las frases que dejó el hombre, que además añadió “te vamos a matarte por perra”.

El tipo además fue uno de los que difundió en la semana los datos personales de la dirigente estudiantil, como su dirección, el número telefónico fijo de su casa y el de su celular.

APELAN A PDI Y CARABINEROS

Pero, la reacción de la comunidad de Twitter fue inmediata y, aparte de los insultos que recibió de vuelta, gran parte de los usuarios apelaron a la PDI y a Carabineros de Chile para que investigaran la cuenta de Alonso, entendiendo que no sólo estaba insultando a Vallejo sino que además cometía un delito al propinarle una grave amenaza con publicidad.

No contentos con aquello, algunos tuiteros averiguaron datos personales del sujeto que también divulgaron por la red: entre ellos que egresó el año 1993 de la carrera de Sicología de la Universidad Central y que estudió en el Instituto Calazans.

Ante esto, @1topone1 debió poner candado a su cuenta para que sólo pudieran verla algunos seguidores, que a esa altura no eran más de 86.

Una de las personas que reaccionó duramente en contra de este comentario fue el abogado  Gabriel Zaliasnik, presidente de la comunidad judía, quien señaló en la plataforma de Twitter:

“Chile no merece gente enferma y fascista como esta ni antisemita como Gajardo", dijo el abogado.

 Agregó, como abogado, que hay que determinar si la amenaza es verosímil.

 

 

Discurso de Camila Vallejo Dowling, Lider de las luchas estudiantiles chilenas

Discurso de Camila Vallejo Dowling, Lider de las luchas estudiantiles chilenas

Discurso de asunción a la Presidencia Federación de Estudiantes de Chile:

Mi nombre es Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling y quisiera, antes que todo, poder expresarle a los presentes el orgullo y el desafío que significa para mí encabezar la Federación de Estudiantes más importante de Chile, es una gran responsabilidad que significa hacerse cargo de 104 años de historia, 104 años de aventuras y desventuras, 104 años de lucha en el seno del movimiento estudiantil.

Y es un orgullo y un gran desafío porque vengo de aquellos lugares que no reciben condecoraciones, de los cuales poco y nada se dice, porque poco y nada se sabe, lugares que a veces incluso se les llega a olvidar.

Mis estudios secundarios los cursé en un pequeño colegio cuyo nombre significa tierra florida; extraña paradoja, ya que en sus patios se respiraba más tierra que flores y en sus salas de madera se acumula el polvo de generaciones de alumnos no emblemáticos, que nunca llegaran a ocupar los puestos de poder más importantes de nuestro país.

Mi carrera, una de las más pequeñas de esta Universidad, casi no se encuentra en el consciente colectivo, se pierde entre los pasillos de la FAU y se confunde con otras disciplinas. La Geografía en esta Universidad casi no tiene tiempo ni espacio, otra paradoja.

Sin embargo, lo más terrible es darse cuenta que de pronto esto no pasa solo en Geografía, sino que también en Administración Pública, que es carrera de ocho a seis, porque después de las seis de la tarde no hay Universidad para ellos, una carrera que debiese ser fundamental para fortalecer el sistema público. Y también ocurre en Educación y de pronto, nos damos cuenta que no son solo unas pocas carreras, sino que es toda una rama del saber, es toda un área del conocimiento la que ha caído en la pobreza universitaria como consecuencia de las lógicas del mercado implementadas ya a lo largo de estos últimos treinta años.

Y de lo pequeño y olvidado de mi lugar de origen, se suma además, mi corto tiempo de vida, con 22 años, vengo a ser la segunda mujer presidenta de la FECH en más de cien años de historia. Y usted rector tendrá el privilegio de ser el segundo en la historia de la Universidad que es acompañado por una mujer en la presidencia de nuestra federación de estudiantes.

Ahora bien, puede que en este momento me toque a mí ejercer el cargo de Presidenta, sin embargo, debo decir que yo sola jamás habría logrado todo esto y que mis manos son tan solo un par más dentro de tantas otras, y en donde todas juntas son las que levantan este proyecto colectivo que se llama Estudiantes de Izquierda, el cual ya se encamina a su tercer período consecutivo al mando de nuestra Federación.

Si me permiten contarles un poco acerca de Estudiantes de Izquierda, debo decirles que como colectivo político estamos presentes en amplios espacios de nuestra Universidad, que en nuestro interior se expresa la máxima diversidad estudiantil, que entendemos que la izquierda debe construirse con participación y democracia y que esta elección en donde hemos aumentado en casi 400 votos respecto de la elección anterior, nos demuestra que como movimiento estamos vinculados orgánicamente con las bases estudiantiles de nuestra Universidad.

Como Estudiantes de Izquierda sentimos la responsabilidad ética de hacer política, porque la administración del poder por los poderosos de siempre nos obliga a entrometernos en sus asuntos, porque estos asuntos son también nuestros asuntos y porque no podemos dejar que unos pocos privilegiados sean quienes eternamente definan las medidas y contornos que debe tener nuestra patria, ajustándola siempre a sus pequeños intereses.

Creemos que la clave del éxito para el movimiento estudiantil está en volver a situar a la Federación en una posición de vanguardia a nivel nacional, en volver a entretejer redes sociales con los pobladores, los trabajadores, las organizaciones sociales y gremiales, los jóvenes que se quedaron fuera de la Universidad pateando piedras, en otras palabras, hablamos de volver nuestra mirada al conjunto de los problemas sociales que hoy rodean a la Universidad y con los cuales estamos íntimamente vinculados y comprometidos.

Debemos romper con aquella burbuja universitaria que instala el individualismo, la competencia y el exitismo personal como patrón de conducta para los estudiantes por sobre ideas y conceptos fundamentales como lo son la solidaridad, la comunidad y la colaboración entre nosotros.

Somos contrarios a la visión de que la Universidad es solo venir, sacarse buenas notas, y abandonar cuanto antes sus aulas para salir pronto a ganar dinero en el mercado laboral, tenemos los ojos lo suficientemente abiertos como para darnos cuenta que afuera hay un mundo entero por conquistar, que este mundo requiere de nuestra entrega, de nuestro esfuerzo y de nuestro sacrificio y que para quienes ya hemos abierto los ojos a las inequidades sociales que asoman por todos los rincones de nuestra ciudad, se nos vuelve imposible volver a cerrar la puerta y hacer como que nada hemos visto o como que nada ha pasado. Nuestro compromiso por la transformación social es irrenunciable.

Porque necesitamos hoy, más que nunca, una profunda discusión respecto del país que queremos construir y a partir de aquello cuál es el tipo de Universidad que se pondrá al centro de dicha construcción.

Porque no creemos en la Universidad como un espacio neutro dentro de la sociedad, la universidad es un agente vivo en su construcción y en el desarrollo del proyecto país que como ciudadanos levantamos día a día. Nuestra responsabilidad está en generar organización al interior de aquella, lo cual nos permita transformar la universidad, para así poder transformar la sociedad.

Nuestro concepto de Universidad nos habla de un espacio abierto, participativo y democrático, con una comunidad universitaria activa, dialogante, una comunidad que se involucra en el diseño y conducción de su casa de estudios.

Nuestra visión es la de una Universidad que se ubique ya no en los primeros rankings de la competencia o el marketing universitario, de los cuales hoy en día mucho se habla, sino que se ubique en el primer lugar de aporte al desarrollo social del país, el primer lugar en el fomento de la equidad en cuanto a la composición social de sus estudiantes, que ocupe el primer lugar en el desarrollo de la ciencia y tecnología al servicio de los intereses de Chile y su pueblo.

Creemos en una Universidad permanentemente vinculada con los problemas que nuestro pueblo le presenta, activa en la búsqueda de soluciones y en la entrega de aportes por medio del conocimiento.

Sin embargo, nuestra realidad actual dista mucho de estos conceptos brevemente aquí esbozados, hoy la Universidad es cada vez más un proyecto sin otro norte que no sea el que le señala el mercado, a la educación superior se le ha puesto precio y nuestras Universidades son medidas por criterios industriales de producción como si fueran una empresa más dentro del esquema productivo de la nación, una empresa especial con muchas comodidades en su proceso productivo, pero empresa al fin y al cabo.

En este esquema, un rol fundamental lo jugó el desfinanciamiento sistemático que vivió la Universidad Pública al momento de implementarse las políticas neoliberales. El autofinanciamiento, establecido como doctrina, fue un golpe seco que dio en la esencia misma de lo que constituía el quehacer universitario hasta ese momento, condicionando y sometiendo a la Universidad a lógicas y esquemas mercantiles que le eran desconocidos. La Universidad Pública tuvo que verse obligada a competir en situaciones desfavorables en lo que se llamó “el nuevo mercado de la educación superior”, se le puso precio, tuvo que venderse a sí misma para poder captar mayores recursos y continuar así con su proyecto educativo, perdió su brillo y su color, perdió su esencia transformadora y quedó botada en un rincón, ya incapaz de reconocerse a sí misma.

Estamos hablando que se operó un cambio estratégico en el desarrollo de la Universidad, el cual ha sido irremontable hasta este momento. Con ello hubo sectores importantes del quehacer universitario que producto de su no rentabilidad económica fueron cayendo rápidamente en la desgracia y el abandono, las Universidades Públicas se volcaron a sí mismas, viviendo casi un chauvinismo institucional, donde cada una se preocupaba de su propia sobrevivencia, perdiéndose la visión de conjunto que poseía nuestro antiguo sistema de educación superior pública.

Este procedimiento operado en plena dictadura, siguió su curso con los gobiernos de la Concertación, la cual no operó mayores cambios, más bien, se dedicó a administrar con comodidad el modelo heredado y en algunas líneas, incluso, lo profundizó. No obstante lo anterior, pasaron los años y el control del gobierno volvió a las manos de quienes tiempo atrás habían gobernado con trajes de civiles detrás de los uniformes de soldado.

Según nuestra mirada, esto representa un peligro fatal para la Universidad Pública hoy día, creemos que el gobierno de los empresarios busca poner el broche de oro a la privatización total de la educación superior, sellando definitivamente la obra que iniciaron desde las sombras en los años ochenta. La designación de Harald Beyer y Álvaro Saieh en nuestro Consejo Universitario, dos grandes defensores del modelo de mercado y el actual presupuesto nacional en el área de la educación superior son dos grandes indicativos de aquello. Son medidas que nos muestran nítidamente que el gobierno se apresta a poner en marcha una agenda privatizadora a gran escala y que, por lo tanto, el año 2011 será estratégico en su implementación.

Esta será una batalla importante que enfrentará nuestro sector el próximo año, para dar respuesta a este desafío debemos desplegar un movimiento que escape a tan solo los estudiantes, necesitaremos de los académicos, los trabajadores, las autoridades universitarias, todos juntos en las calles exigiendo que el Estado cumpla con sus Universidades, que el Estado cumpla con la educación superior pública de nuestro país.

Pero el problema no pasa tan solo por exigirle al Estado lo que a nuestras Universidades le debe, sino que también debemos mirarnos con visión autocritica y preguntarnos qué es lo que como Universidad le estamos entregando a nuestro pueblo. Necesitamos un nuevo trato del Estado para con la educación superior pública de nuestro país y, a la vez, necesitamos un nuevo compromiso de las Universidades Públicas para con el pueblo de Chile y sus intereses, esta Universidad tiene que ser la Universidad de todos los chilenos y no solo la de unos pocos.

A nadie le es indiferente que en nuestra casa de estudios se perpetúen desigualdades fundamentales que determinan, por ejemplo, que el 20% más rico de la población tenga más del 50% de las matrículas, en cualquier sociedad que se precie de ser justa y democrática esta desigualdad fundamental es inaceptable.

¿Seguiremos educando solo a las élites socioeconómicas?, o, ¿nos aseguraremos de implementar un sistema de acceso que permita que todos los jóvenes con talentos y habilidades, independiente de su origen y capacidad de pago, puedan permanecer en la Universidad?

¿Seguiremos dejando que solo aquellas disciplinas que son rentables en el mercado alcancen niveles de desarrollo armónicos y de excelencia?, o, ¿aseguraremos de manera efectiva que todas las áreas del conocimiento tengan un trato justo y así puedan contribuir a consolidar la sociedad que anhelamos, ya no solo en términos económicos, sino que en términos culturales, intelectuales, cívicos, valóricos, es decir, con seres humanos íntegros?

Por más que quieran hacernos creer lo contrario, para nosotros la Universidad no puede ser un negocio ni mucho menos la educación puede ser una mercancía.

La pelea será dura, pero está el futuro de la Universidad en juego y en esta batalla nosotros no bajaremos los brazos.

No quiero terminar mis palabras sin antes aludir a un hecho que para mí reviste gran notoriedad, algo señalaba más arriba pero quisiera ahora poder extenderme un poco más en aquello, me refiero a mi condición de mujer.

Como mujer puedo ver y vivenciar en carne propia las actuales formas de opresión de la que somos víctimas en la actual configuración machista de la sociedad. En Chile nos decimos un país desarrollado y nos llenamos de orgullo por nuestro reciente ingreso a la OCDE, no obstante, detrás de la cortina del progreso económico y del optimismo del jaguar latinoamericano se esconde una historia de opresión y sexismo que aún perdura hasta nuestros días. Las mujeres seguimos sufriendo hoy día todo tipo de discriminaciones, a la hora de buscar trabajo, en los planes de cobertura para nuestra salud, en la escala de sueldos, incluso a la hora de participar en política.

Tan solo ayer leía unas ideas que quisiera poder trasladarles en este momento ya que me parecen esclarecedoras respecto de lo que les quiero decir, abro comillas “respecto de las mujeres, cuando buscan trabajo, además de calificación se le pide presencia y no basta con que sean amables y generosas, sino que deben además ser graciosas, simpáticas y coquetas, pero no mucho. Se les exige estar presentables y cuando juzgan que se ha pasado un milímetro, se les critica por presuntuosas. Se les elogia por ser madres y se les excluye por tener hijos.

De la mujer se sospecha cuando es joven porque desestabiliza a la manada y se le rechaza cuando los años pasan porque ha perdido competitividad. Es excomulgada por fea y también cuando es bella. En el primer caso se dice que es repulsiva, en el segundo provocadora. Cuando no es lo uno ni lo otro la tildan de mediocre”, cierre de comillas.

Estas son las condiciones en las cuales las mujeres nos desarrollamos actualmente, estas son las condiciones que desde mi Presidencia también buscaré transformar.

Muchas gracias.

 

 

Este Chile no pasa agosto

Este Chile no pasa agosto

Por Salvador Muñoz K.* 

Nunca había vivido algo como lo ocurrido este 4 de agosto. Fue un día definitivamente histórico. No recuerdo haberme sentido tan orgulloso de mi pueblo con algo en lo que pudiera participar. Me enorgullece la resistencia Mapuche, los logros de la Unidad Popular, la resistencia a la dictadura, y muchas otras cosas que no viví y que forman parte de nuestra historia. Pero esto es incomparable.

El 4 de agosto Chile despertó. La siesta fue larga, pero terminó. Lo del jueves no fue algo espontáneo como muchos quieren mostrar. Fue la explosión contra una suma de injusticias, desigualdades, atropellos y humillaciones que simplemente nos aburrieron. No las aguantamos más. Se acabó. Hace veinte años que nos prometieron un cambio y nunca llegó. Hoy, el pueblo chileno decidió recuperar su soberanía secuestrada. Cuando creamos el Partido de Izquierda (PAIZ) en noviembre de 2009, nunca imaginé que todas las reivindicaciones de nuestra Declaración de Principios, todas, iban a ser acogidas por el pueblo de Chile en tan poco tiempo. No porque seamos mayoritarios, ni grandes, ni poderosos. Sino porque vemos la realidad con lucidez y nuestra interpretación de lo que ocurre es adecuada. Ese es nuestro modesto granito de arena.

La respuesta del gobierno a lo ocurrido ayer es la muestra más clara de la incapacidad que tienen la actual institucionalidad y sus actores de darle una salida a lo que estamos viviendo. Apagan fuego con bencina. Piensan que con más represión nos vamos a desmovilizar. Flaco favor se hacen.

Las herramientas que les otorga la actual institucionalidad como la negociación entre cuatro paredes y los maquillajes gatopardísticos que permiten que todo siga igual están obsoletos.

El pueblo chileno reclamó ayer por su soberanía secuestrada. Se aburrió que Alianza y Concertación le sigan regalando las riquezas del país a un puñado de empresarios. Nos aburrimos de endeudarnos millonariamente por una educación que no educa en nada ni a nadie. Nos aburrimos de ver cómo regalan las riquezas que nos pertenecen a todos y con las cuales podríamos tener educación, salud y previsión de calidad, solo para que unos pocos privilegiados se enriquezcan. Nos aburrimos de prestar nuestra representación. El pueblo de Chile terminó por entender que sólo él puede representarse a sí mismo.

Algunos dicen que si los cientos de miles que ayer protestamos somos coherentes con nuestra crítica debemos inscribirnos en la próxima elección y hacer valer nuestro voto.

Pero, ¿vale algo nuestro voto con esta institucionalidad?

 ¿De qué sirve si las únicas dos opciones permitidas son la Alianza y la Concertación y ambas no son sino dos formas de lo mismo? Por supuesto que el voto es una herramienta fundamental de la democracia y debe ser un derecho irrenunciable. Sin embargo, eso es así cuando el voto decide algo. Este sistema político te hace votar para confirmar lo que ya fue decidido. Los problemas del sistema político son estructurales. Por tanto, sus transformaciones también deben serlo.

 Este viejo Chile patriarcal, elitista, autoritario, oligárquico, centralista y discriminador no pasará agosto. La única salida a esta crisis terminal de la institucionalidad pinochetista y de esta forma de convivencia oligárquica y patriarcal es refundando un nuevo país, una nueva República.

 Chile clama por una Nueva Constitución elaborada, por una Asamblea Constituyente.

¿Cuántos 4 de agosto más se necesitan para que lo entiendan?

*Presidente del Partido de Izquierda (PAIZ)

 

En agosto los de arriba vagan sin rumbo en Chile

En agosto los de arriba vagan sin rumbo en Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo

 1. Desde alrededor de 1975, luego y facilitado por el golpe de Estado que envió al traste a la llamada ‘experiencia chilena al socialismo’ (es decir un proyecto nacional desarrollista con miras a construir las condiciones del socialismo sin los costos de una guerra civil y a través de elecciones dentro de los marcos de la ley burguesa), el país se convirtió paulatinamente en el laboratorio del ultraliberalismo en el mundo. La Escuela de Chicago, capitaneada por Milton Friedman y la vanguardia de jóvenes economistas chilenos por él formados, ejecutó su programa económico y político en una pequeña nación latinoamericana caracterizada por un poderoso rol de partidos políticos de raigambre popular y de masas, una central sindical de trabajadores única y altamente politizada, el desarrollo creciente en materia cultural y hegemonía ideológica de las clases históricamente subalternas, y brotes concretos de poder dual que jaquearon a la burguesía de la época mediante formas donde la violencia organizada de los trabajadores y el pueblo jamás tuvo la extensión y tonelaje de la Revolución Mexicana, la Cubana,  posteriormente la Sandinista, y las guerras de liberación en Centroamérica pocos años después.

 El pueblo chileno, castigado brutalmente una y otra vez por la tiranía pinochetista, fue el conejillo de Indias donde la ideología ultraliberal consiguió su mejor plaza, la mejor situación para hacerse de la prueba, el botín y el dominio. La desnacionalización y privatización delincuencial de los recursos naturales, la banca, la industria productiva, la distribución; la flexibilización del empleo, la cesantía estructural, y, sobre todo, la reformulación de los modos y contenidos del Estado hasta convertirlo en mero actor subsidiario, aval financiero y garante militar de la clase gran propietaria, fueron los pasos iniciales y radicales de un modelo de sociedad desconocido hasta ese momento en el planeta. Entonces ni siquiera existía la palabra ‘neoliberalismo’. Es decir, en Chile, antes fue la contrarrevolución del capital y después el Verbo.

 Desde 1975, pasando por la resistencia antidictatorial de los 80’,  luego de 20 años de administraciones civiles de la Concertación y menos de un año y medio de la derecha tradicional, Chile ha sido el paradigma y caramelo precioso del ultraliberalismo a escala internacional, la conversión de todo en mercancía, la experiencia más usada por los manuales de la confianza plena en el mercado como núcleo de la reproducción de la vida, donde se conjuga crecimiento económico, Estado policial y sin facultades reguladoras, democracia representativa y privatización extraordinaria de los derechos y servicios sociales a escala nunca vista en los países desarrollados o menos desarrollados que Chile.

 Por eso el movimiento estudiantil por la recuperación de la Educación Pública gratuita y estatal que ha sacudido al país desde hace más de dos meses es portada en los tabloides y noticieros del mundo.

 2. La crisis  de la hegemonía global del momento financiero sobre los otros momentos del capital, estalló localmente a través de la deuda universitaria y la pésima y abandonada enseñanza escolar pública que resta en el país.

 El pueblo de Chile, el más triste de América Latina según las encuestas, luego de casi 40 años desde el golpe de Estado -tal como señala lúcidamente el Premio Nobel del la Paz Alternativo, el paraguayo Martín Almada- vuelve por sus fueros, destruye el temor, golpea al mal gobierno. Porque si la lucha contra la dictadura fue de resistencia civil y armada, la presente lucha es ofensiva y aplasta con su curso la peste del olvido, la discontinuidad histórica rota por el Pentágono y la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas y la clase mandante en sus dos formatos.

 Cruzada la crisis de la deuda universitaria –apenas un botón de la angustiada industria crediticia en general- con una administración gubernamental que, cumpliendo con el programa de los órganos tutelares del capital imperialista (FMI, BM, OMC, OCDE, BID) tal como lo hiciera la Concertación, descubre con mayor nitidez sus verdaderos intereses de clase, por un lado, y subjetivamente opera en la opinión pública como un pinochetismo de civil, por otra, desplomándose en las encuestas inéditamente. A un año cuatro meses de asumir la primera magistratura nacional, Sebastián Piñera apenas tiene un cuarto de aprobación de la población a julio de 2011. Pero eso no es todo: el sistema de partidos políticos sufre una crisis vertical de representatividad donde las tiendas que conforman la Concertación tienen un apoyo del 17 % y los de la Coalición por el Cambio, un 24 %. Es decir, entre ambas componendas apenas superan el 40 % de credibilidad ciudadana. En buenas cuentas, el sistema de partidos políticos vigente simplemente ya no está vigente. Son instituciones, grupos de interés sin posibilidad de crédito popular. Por eso el movimiento social actual funciona con autonomía del poder, expresando francamente la fractura entre el Estado, sus extensiones y partes, y la sociedad civil. Y como no hay control por arriba, por abajo se extiende la protesta y la represión policial acude a sus maneras más ilegítimas y desenfadadas para intentar poner coto al movimiento estudiantil. Los copamientos uniformados, las detenciones en masa, el endurecimiento de las penas por ‘desórdenes’, la prohibición al derecho de reunión y de manifestarse en lugares públicos; la intercepción de las comunicaciones (telefonía, Internet, redes sociales); la multiplicación de los heridos, las amenazas y los seguimientos a los dirigentes sociales; e incluso la concurrencia de extraños sin uniforme que secuestran estudiantes por horas, dejándolos abandonados más tarde son pan cotidiano. De hecho, ya existe una orden municipal para que el lunes 8 de agosto, los liceos de la comuna de Santiago en toma sean desalojados por la fuerza.

 Pero la administración del Estado es, además, capaz de masticar chicle y caminar al mismo tiempo. Mientras golpea al movimiento estudiantil, por una, el 5 de agosto baleó comuneros mapuche de Ignacio Queipui –niños y jóvenes incluidos- de la zona de Temucuicui, por otra.

 3. El movimiento estudiantil no es revolucionario ni socialista, no es anticapitalista ni parte de una insurrección en ciernes. En su momento real, es un movimiento de cientos de miles de estudiantes que, en general, buscan la reconquista de la educación pública como un derecho, un bien común, y no como una mercancía. Son jóvenes que aspiran a una educación pagable y de excelencia que les ofrezca movilidad social. Los estudiantes de secundaria quieren ser universitarios y los universitarios quieren ser profesionales con trabajo estable y pago justo. Naturalmente existen núcleos politizados que cuentan con una mirada más estratégica, que mañana quieren ser gobierno, que combaten porque cambie radicalmente el orden de las cosas. Pero en la fotografía ampliada, resultaría sólo un deseo que miles y miles de jóvenes de un día para otro, como conciencia que cae del cielo, se hayan deshecho de los aspectos más eficaces de la alienación capitalista. Se está frente a un enorme avance al respecto, pero queda largo trecho, variables y sujetos sociales ausentes aún  para dislocar la lógica perversa acunada durante tantas décadas por la clase en el poder. Sin embargo, también es sabido que las luchas sociales capaces de terminar en victorias de los intereses profundos del pueblo suelen comenzar por reivindicaciones económicas inmediatas, y que en períodos breves alcanzan niveles superlativos de autoconciencia y politización.

 4. ¿Por qué las administración de la Concertación el 2006 durante el movimiento de los secundarios y ahora el gobierno de la derecha tradicional no desmunicipalizaron la enseñanza, terminaron con la privatización casi absoluta del sistema educativo, no aumentaron el PIB en Educación y, en definitiva, no volvieron estatal, gratuito y único el sistema escolar y terciario como todos los países de la OCDE?  ¿Por qué si el movimiento estudiantil no lucha centralmente por un cambio sustantivo en la dirección de los contenidos curriculares, es decir, no es disfuncional al trabajador que requiere el capital para su reproducción, Piñera no cede?  Es cierto que los intereses individuales de un conjunto de capitalistas pueden resultar contradictorios a los intereses del movimiento general del capital. ¿O la desprivatización de la educación en todos sus niveles destruiría estratégicamente el programa modelo del ultraliberalismo impuesto a sangre y fuego en Chile? ¿O los grupos de interés que han amasado fortunas con la enseñanza las últimas décadas son demasiado fuertes, están en la médula del poder? ¿O simplemente la clase dominante teme que una victoria parcial de los de abajo resultaría el prólogo ascendente de un movimiento social que arrancara en la educación, pero no terminara hasta la conquista de todos los derechos conculcados? ¿Todas las anteriores?

 Oportunistamente, la Concertación ha ofrecido incluso que cuando vuelva al Ejecutivo, con otras palabras, hasta implementaría la fórmula del pago universitario a través del arancel diferenciado. Después de 20 años de profundización de la privatización y de hacerse parte del negocio educativo.

 5. A diferencia del movimiento secundario de 2006, hoy se han agregado los estudiantes universitarios. Pero algo más importante ocurre. Al igual que en la dictadura, la población, que en más de un 80 % aprueba la demanda estudiantil, desde la noche del jueves 4 de agosto ha comenzado a hacer sonar cacerolas a modo de protesta y solidaridad con los jóvenes. Y el ‘caceroleo’ es diario y se propaga en comunas de sectores populares y medios. También se multiplican las fogatas en las poblaciones y barrios no tan empobrecidos. Hay estudiantes, claro, pero también están los padres, los trabajadores. Aún se trata de fenómenos cuasi espontáneos y donde la violencia siempre proviene de la policía, siempre es represión.

 El gran ausente todavía es el trabajador organizado, los sindicatos y los asalariados imposibilitados por ley o fuerza a sindicalizarse. Y pasa que el movimiento estudiantil por sí solo evidencia y encara la demanda, pero sin trabajadores, es más, sin un paro y protesta general de trabajadores se amplifican los obstáculos para conseguir el objetivo.

 Al respecto, el Presidente de la Confederación de la Gente del Mar (pescadores artesanales y portuarios), Jorge Bustos, señala con vehemencia que  “De no asumir la responsabilidad política de unirnos (los trabajadores) para cambiar nuestra patria, entonces nuestra generación será conocida por la historia como ‘cagona e inútil’. Los dirigentes de los trabajadores tenemos una  responsabilidad”, y añade que “No se trata de hacerlo mañana, pero deberemos construir una gran y única central de trabajadores de Chile. Ahora, por lo menos, debemos unirnos en la acción. El primer paso se dará este mes (agosto). Los trabajadores de diferentes estadios y afinidades ideológicas nos reuniremos para dar ese costoso, pero necesario paso. Sin nosotros será más  complicado lograr la profunda y necesaria democracia que anhelamos. Así como los jóvenes están haciendo su sacrificio, nosotros tenemos la responsabilidad histórica de poner nuestra parte”.

 Por su costado, la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Laura Ortiz, que ha sido víctima de detenciones y amenazas y cuya organización fue la chispa que inició el movimiento, dice que todo comenzó con la educación, “pero lo que hay detrás es mucho más grande. Cada vez se están sumando más ciudadanos. Hay muchachos que llevan más de 20 días en huelga de hambre. Y las respuestas del gobierno no tienen nada que ver con nuestras exigencias. Todavía no se da por enterado de que el pueblo es el que manda. No bajaremos las tomas hasta que no exista una solución satisfactoria”. 

 -¿Y los trabajadores, Laura?

 “Nosotros hace tiempo que buscamos la unidad con los trabajadores, más allá de la educación, sino también por todos los derechos que no tenemos garantizados en Chile. Sabemos que los trabajadores son los más afectados, como sabemos que asimismo, para ellos es más difícil paralizar el país. Ya se están tocando cacerolas en las noches. El paso que sigue es el paro de los trabajadores.”

 -¿Bastaría con que Piñera renunciara?

 “Para nosotros no. Queremos cambios de fondo. La alternativa de la Concertación no nos representa, no representa los intereses del pueblo. Y la renacionalización del cobre es una urgencia.”

  6. En tanto, el ex Presidente de la República, el democratacristiano Eduardo Frei Ruiz Tagle, declaró en Argentina que existe una “crisis de gobernabilidad en el país”. Otros ya exigen la renuncia de Piñera. Se trata de algunos concertacionistas que ven una vía rápida para retornar al Ejecutivo. La clase en el poder y la embajada norteamericana observan con hastío y preocupación el modo en que ha cautelado sus intereses Sebastián Piñera. Michelle Bachelet es la única carta que les queda antes de que continúe bajando en las encuestas. Con una alta movilización social y los resultados de las encuestas, Piñera podría ser conminado a ser objeto de un plebiscito para llamar rápidamente a nuevas elecciones.

 El movimiento social en Chile tiene un cierto parecido al de “Los Indignados” de España y al de los “Que se vayan todos” de Argentina ocurrido a comienzos del milenio. Pero si bien, el curso de los acontecimientos en el país se presenta como un horizonte incierto, efectivamente los trabajadores deben acelerar motores para su congregación y lucha, ahora, en caliente. Y del mismo modo, los polos políticos que aspiran legítima y necesariamente a representar los intereses de los trabajadores y el pueblo, con la misma celeridad y desde el movimiento real, en la participación conciente, audaz, de acuerdo a las relaciones de fuerza y al período concreto de lucha de clases, con vocación de poder, amplia y unitaria, y como una síntesis del mismo movimiento y no desde fuera del movimiento, tienen el deber histórico de constituirse para ser alternativa política. Las oportunidades históricas no llueven para los que saben que solamente un otro mundo y un otro Chile son posibles. El tiempo corre en contra. Y es preciso conducirse como si las cosas fueran para hoy, aunque este no sea más que el comienzo, un episodio maravilloso de la promesa de la socialización del poder, la economía, la vida.

 Agosto 7 de 2011

 

 

Potente respaldo ciudadano a demandas estudiantiles

Más de 100 mil personas en marcha familiar por la educación

Santiago, OPAL- Cientos de miles de personas, compuesta principalmente por familias, participaron de la multitudinaria marcha "familiar en defensa de la Educación", convocada por la Coordinadora Metropolitana de Estudiantes Secundarios, la Agrupación de Padres y Apoderados y el Colegio de Profesores, en demandas de una educación pública gratuita y de calidad.

Los convocados se dieron cita pasado el medio día en el sector de Parque Bustamante, para caminar de manera absolutamente pacífica hacia parque Almagro. Provistos de pancartas, lienzos, globos, familias completas desfilaron por cientos de cuadras y avenidas para dirigirse hasta el escenario, preparado para la ocasión y demandar al Estado chileno una educación pública gratuita y de calidad.

 

Las miles de banderas y pancartas multicolores, que llenaron de alegría el gris y contaminado panorama céntrico, hacían referencias a favor de una reforma a la educación chilena y en cese de la represión policial vivida en las ultimas movilizaciones estudiantiles..

El recorrido de la extensa caminata, se inicio pasado al mediodía en el sector del Parque Bustamante, a la altura de Providencia, luego continuo por ese eje en dirección sur hasta llegar a Curicó, luego por Tarapacá hasta San Diego, la gruesa columna doblo nuevamente hacia el sur hasta Santa Isabel para terminar el extenso recorrido en Parque de Almagro donde se realizó un acto artístico-cultural con presentaciones de agrupaciones como Illapu, Guachupé, entre otros artistas.

Como ha sido la tónica de las movilizaciones estudiantiles por la educación, los miles de manifestantes marcharon en un ambiente de carnaval de alegría y absoluta tranquilidad, donde se pudo apreciar a familias completas con sus hijos en un día en que pese a las apariciones de algunas gotas de lluvia, no apañaron la actividad.

Durante el recorrido fue posible apreciar una gran cantidad de personas que desde los balcones lanzaban globos, papel picado y hacían sonar cacerolas en apoyo a los manifestantes y en calles aledañas seguía sumándose gente a la columna que avanza por avenida Curicó hacia el Parque Almagro.

Los artistas Chinoy, Guachupé, Palta Meléndez y el reconocido grupo Illapu fueron los encargados de entretener a un público en el que destaca la presencia de niños que portan pancartas en apoyo a las demandas estudiantiles.

Juan Carlos "Palta" Meléndez, quien analizando la realidad del país llamó a cambiar el sistema diciendo: "no es que nosotros seamos anti sistémicos, sino que es el sistema el que está en contra de nosotros", en referencia a la situación general y también habló a favor de un cambio Constitucional.

Paloma Muñoz, vocera de los estudiantes secundarios, destacó el carácter familiar de esta actividad señalando que demuestra la fuerza que tienen en la ciudadanía las demandas estudiantiles.

La vocera reiteró la decisión de continuar con las movilizaciones. "Nosotros no tenemos miedo a perder el año", afirmó, y realizó un nuevo llamado a un paro nacional de actividades el próximo martes 9 de agosto.

Durante el desarrollo de la marcha no se registraron incidentes, por el contrario, la manifestación fue absolutamente pacífica ha pesar del desproporcionado contingente de efectivos de la politizada policía, que acechaban en las cercanía del lugar.

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Protestas estudiantiles en Chile

Protestas estudiantiles en Chile

Protestas estudiantiles en Chile: “la clase política ha perdido legitimidad”

Foto: Santiago, la capital, epicentro de las protestas, extendidas también a otras ciudades.

El conflicto entre el movimiento de protesta estudiantil y el Gobierno chileno se agudiza. El Ejecutivo llama a dialogar en el Congreso, mientras la sociedad pide cambios estructurales, opina experto.

“¡Piñera, aprende a gobernar!”, gritaron cientos de escolares, estudiantes universitarios y profesores que intentaron llegar a La Moneda, el palacio de Gobierno, en medio de peleas con la policía. Las manifestaciones en demanda de reformas en la educación pública chilena duran ya dos meses y escalaron este jueves (4.08.2011), luego de que fueran prohibidas por el Gobierno y reprimidas por más de 1.000 policías.

Los efectivos, entre los que se hallaban tropas antimotines a caballo, usaron bombas lacrimógenas y carros lanza agua. Testigos mencionaron haber escuchado “balazos”. Los manifestantes incendiaron barricadas y bloquearon el tráfico. Con la intención de difundir un mensaje, un grupo ocupó la televisora Chilevisión –controlada antiguamente por el millonario empresario y actual presidente chileno, Sebastián Piñera.

Más de 550 detenidos en todo el país, dos jóvenes lesionados sin gravedad y más de 20 policías heridos, reportó el Gobierno en un balance preliminar. “Se ha generado un clima de represión fuerte, inusitado, la ciudadanía y los analistas están perplejos”, comentó a Deutsche Welle Leslie Wehner, politólogo del Instituto GIGA de Estudios Latinoamericanos de Hamburgo.

¿“Como en dictadura”?

 “El escenario de hoy se parece mucho al estado de sitio en dictadura”, denunció la líder universitaria Camila Vallejo. Además de la crítica de organismos de derechos humanos y de la opositora Concertación de centro-izquierda (mayoría en la Cámara Alta del Parlamento), la represión policial motivó un “cacerolazo” en la capital y otras 11 ciudades.

Foto: Tropas antimotines usaron bombas lacrimógenas y carros lanza agua. Los manifestantes usaron también la violencia.

“La gente hizo sonar las ollas, la sociedad civil en general protestó desde las ventanas y balcones de sus departamentos, y eso indica que la simpatía está con el movimiento estudiantil”, opinó el investigador chileno radicado en Hamburgo. “Cacerolazo” y “4deagosto” fueron tópicos destacados en la red social Twitter durante la noche de jueves.

“Ya basta”, había dicho Piñera en días previos, llamando a finalizar las marchas. “La policía ha actuado conforme a la ley, está cumpliendo con su responsabilidad y cuenta con el respaldo del Gobierno”, subrayó el vocero gubernamental Andrés Chadwick (primo de Piñera), al defender la prohibición. Pero la medida se basa en un decreto del Gobierno de facto de Augusto Pinochet (1973-1990), señalan analistas.

El Gobierno se refiere a “grupos minoritarios del mundo de la educación que muestran intransigencia y ninguna voluntad de diálogo” y anuncia que buscará una salida en el Congreso. Sin embargo, el senador socialista Fulvio Rossi anticipó que la oposición bloqueará todas las iniciativas legislativas del Ejecutivo, en protesta por la represión a menores de edad.

De fondo: desigualdad social

 FotoEl Gobierno prohibió las protestas, pero los manifestantes no renunciaron.

El Gobierno prohibió las

protestas, pero los

manifestantes no

renunciaron.

Los estudiantes, que han desechado hasta ahora todas las ofertas gubernamentales, reclaman por los costos de la educación en Chile, entre los más altos del mundo según la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económico (OCDE). Y están respaldados por “la Constitución y las leyes chilenas, que prohíben lucrar con la educación y generar utilidades que no necesariamente se reinvierten en la educación”, explicó el politólogo del GIGA.

A las demandas se agregan: una mejor calidad de la educación, acceso igualitario y ahora, además, el cese de la criminalización del movimiento de protesta por parte del Gobierno y los medios chilenos de comunicación. Mientras, el Gobierno, “con una visión gerencial, tecnocrática, ha dado soluciones prontas y coyunturales a problemas estructurales”, señaló Wehner.

La crisis estudiantil –que movilizó a cientos de miles de personas en los últimos meses e incluye marchas y tomas de liceos y universidades– coincidió con otras protestas sociales este año. Las manifestaciones, las más masivas desde el fin de la dictadura, tienen como trasfondo la desigualdad social en Chile, coinciden analistas.

La economía chilena debe crecer entre un 6 y un 7 por ciento en 2011, uno de los mejores desempeños en América Latina. La paradoja es que “el modelo exportador, de crecimiento económico, ha traído indicadores macroeconómicos sólidos, pero no todos los beneficios sociales que se esperaban. Y la educación es sólo una manifestación de ello”. El reclamo es, en buen chileno, “nivelar la cancha, que los beneficios lleguen a todos”, insistió Wehner.

 Y es que mientras las diez familias más ricas de Chile, incluida la de Piñera, poseen un patrimonio de 75.000 millones de USD, la mitad de los hogares viven con 1.000 USD mensuales. La mayor parte de la educación escolar requiere, como la universitaria, del pago de mensualidades. Una familia con dos hijos en la universidad puede requerir el pago de 2.000 USD mensuales, pero el 90 por ciento de la población tiene un ingreso mensual inferior.

 A derecha e izquierda, clase política en crisis

No se trata de Sebastián

Piñera o la derecha, sino

de "toda la clase política",

 advierte experto.

El estallido social ocurre en medio de una generalizada crisis de representación política y en la antesala de las elecciones municipales de 2012 y las presidenciales de 2013. El apoyo al presidente Sebastián Piñera –primer mandatario “de derecha” desde el retorno de Chile a la democracia– se halla en un mínimo histórico del 26 por ciento y sigue a la baja, informa el Centro de Estudios Públicos en Chile.

La Confederación de Estudiantes, como otros sectores sociales, no sólo critican a la derecha, “creadora del modelo económico chileno”, advierte Wehner. La protesta va contra “la clase política chilena, e incluye a la Concertación, que en el fondo validó y legitimó este modelo, en parte heredado de la dictadura”, aclara el investigador de chileno radicado en Hamburgo.

Piñera llegó al poder en marzo de 2010, impulsado por el desgaste de la llamada Concertación de Partidos por la Democracia, con 20 años en el poder. Ha sido criticado, además por un polémico proyecto ambiental en la Patagonia y por el retraso en la reconstrucción tras el terremoto de 2010. Pero las protestas, no ponen en riesgo la “estabilidad institucional”, opinó Wehner; sino que retan al Gobierno a dialogar y “ceder más”.

 Por lo pronto, Piñera realizó recientes cambios en su gabinete, sustituyendo a varios ministros provenientes del mundo empresarial. Los estudiantes y otros actores sociales, por su parte, sopesan la posibilidad de constituir un frente político.

 Autora: Rosa Muñoz Lima (dpa, reuters)

Editor: Pablo Kummetz

DW-WORLD.DE

Ola de protestas en Chile golpea popularidad de su presidente

La popularidad del presidente chileno, Sebastián Piñera, va en picada. Deutsche Welle habló con Leslie Wehner, investigador del ILAS-GIGA, sobre éste y otros efectos políticos de las protestas en el país suramericano. (13.07.2011)

 

 

Proponen plebiscito frente a escandalosa entrega del cobre a las Multinacionales

Proponen plebiscito frente a escandalosa entrega del cobre a las Multinacionales

Santiago de Chile, 11 de julio de 2011. (Radio del Mar)– En el día de la huelga nacional de los trabajadores del cobre y a 40 años de la nacionalización de este mineral, los sindicatos de este sector denunciaron la escandalosa entrega de los minerales chilenos a las multinacionales. Según la Confederación Nacional de Trabajadores del Cobre “con las utilidades obtenidas en un solo año (2006), las Transnacionales que operan en Chile recuperaron las inversiones realizadas en 31 años”.

Frente a esto los trabajadores del cobre propusieron juntar 2 millones de firmas de aquí a octubre para lograr realizar un plebiscito nacional donde la voz ciudadana sea quien tome una decision frente a la escandalosa política nacional de minería.

Ante este anunció, inmediatamente diversos sectores se sumaron a la iniciativa. Desde la Cámara de Diputados Adriana Muñoz y Tucapel Jiménez, apoyaron la huelga y llamaron al Gobierno a agilizar el trámite legislativo para la realización de un plebiscito.

En tanto el alcalde de Los Andes, Mauricio Navarro, espera que todas las comunas que tienen zonas mineras adhieran a esta iniciativa, puesto que permitirá invertir y mejorar muchas cosas, gracias a los recursos que se explotan y que hoy en día se llevan las transnacionales.

Pero también los estudiantes se sumaron este lunes a la movilización de trabajadores y varios de los dirigentes secundarios y universitarios ven que en la re-nacionalización de los recursos naturales, habría una solución para financiar el sistema Educaciónal y de Salud.

La huelga minera

La movilización de este lunes es la más grande desde terminada la dictadura y paralizó totalmente a la gigantésca empresa estatal CODELCO. la Confederación de Trabajadores del CObre anunció que unos 17 mil trabajadores participaron en la protesta social.

La organización recordó que hace 40 años los más importantes yacimientos en manos de las grandes corporaciones multinacionales pasaron a manos del Estado chileno dando formación a la Corporación del Cobre (Codelco). Los recursos liberados producto de esta decisión de independencia económica estuvieron destinados a fortalecer la educación pública y la salud pública como responsabilidades del Estado, diversos planes sociales y la industrialización del país”.

Sin embargo, hoy el 70 por ciento de la producción del cobre está nuevamente en manos de multinacionales.

Por eso los trabajadores afirmaron que su “propósito es Renacionalizar nuestro Cobre”.

“La recuperación de nuestras riquezas básicas es urgente. Al actual nivel de explotación no nos queda más de cincuenta años de reservas. Sí queremos un Chile nuevo construido sobre bases sólidas, con educación gratuita y de responsabilidad del Estado, con salud pública de calidad para todos los chilenos, si queremos poner en marcha planes de viviendas dignas para los sin casa, si queremos industrializar el país para dar empleos dignos a millones, el cobre debe ser chileno”.

Las Inversiones Extranjeras en la minería en Chile entre 1974 y 2005, alcanzaron los US 19.976 Mill. Y las remesas al exterior por Mineras Transnacionales solo durante el 2006 fueron de US 25.405 Mill. Con las utilidades obtenidas en un solo año (2006) por las Transnacionales que operan en Chile recuperaron las inversiones realizadas en 31 años.

Además las utilidades obtenidas el 2011 son 3,3 veces todo el presupuesto de Educación y 7,3 todo el presupuesto del Ministerio de Salud.

Frente a esto, afirmó la Confederación de Trabajadores del Cobre que “lo recaudado por concepto Royalty es una vulgar miseria. El 41 % de las inversiones viene de capitales canadienses, país cuyo Estado entrega la educación pública, la salud pública y mantiene el sistema previsional”.

 

 

 

 

¿Que hacen aquí, los estudiantes?

¿Que hacen aquí, los estudiantes?

Por Roberto Tello

Mientras Piñera se reunía con el recientemente electo Presidente del Perú  Ollanta Humala en la moneda, la semana recién pasada, en las afueras de la casa de gobierno, se desarrollaba la marcha estudiantil por el centro de Santiago, protagonizada por estudiantes universitarios nucleados en la Federación de estudiantes de Chile (FECH)  y secundarios, representados por la  Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) profesores de Educación Básica, Trabajadores Bancarios, universitarios y subcontratistas de la minera El Teniente; además  del apoyo del Colegio de Profesores, rectores de universidades públicas y trabajadores de estas entidades y empleados fiscales. 

Pero, si todo esta tan bien como nos quieren hacer creer los panegiristas del “infalible” modelito económico chileno,  ¿Que hacen los estudiantes lejos de las aulas?  ¿Lejos de su ámbito natural?  ¿Reclamando a vos en cuello, que están hartos de las injusticias, la mediocridad y la corrupción en la educación? Veamos; con el propio ministro de educación involucrado en el negocio de lucrar a costa del esfuerzo de los estudiantes y el de sus familiares, el ámbito educacional esta lejos de ser un lugar desprovisto de tensiones originadas en intereses que son contradictorios con los valores aptos para recrear un espacio de libertad y democracia al interior de las facultades. El lucro en la educación, es de una incompatibilidad absurda y miserable en un país que tiene el peor reparto de la riqueza. Los 600 millones de dólares de deuda acumulada por el sistema, representa un universo de 100.000 estudiantes que no pueden pagar la deuda contraída con el Estado por razones económicas obviamente. Y si a esto le sumamos las deserciones que suman un 36% del alumnado, entenderemos porque los estudiantes están en las calles.

La derecha chilena históricamente negadora de las injusticias sociales, pierde el tiempo en tratar de convencer a los jovenes estudiantes de las bondades que el lucro aporta a la educación. El empleo de calidad y salarios acordes a un miembro de la OCDE, deberían ser garantizados  a los egresados que ingresan  al mercado del trabajo para asegurar el retorno de los prestamos al Estado, un Estado; que actúa como prestamista en este caso y es quien además debe garantizar el derecho a la educación, y al trabajo digno; una contradicción mayor que este gobierno y los anteriores no pudieron resolver y digámoslo; no resolverán nunca mientras el eje fundamental que sustenta la educación gire en torno al lucro y la convierta en una simple mercancía.

Este laso crematístico indisoluble entre la educación y el modelo  económico neoliberal al que la derecha chilena ato a la educación con ayuda de los militares, se repite con la salud; la vivienda, el trabajo  y el resto de las actividades sociales. Salvo los militares - que son una “raza” aparte, junto a los empresarios, los políticos  y los clérigos – el resto de los mortales, pone su piel y sus huesos al servicio del injusto modelito económico, que  a pesar de todo, luce galardón OCDE. La lucha por una educación pública, liga por su base el cuestionamiento al injusto reparto de la riqueza en Chile. Entonces, es el modelo económico el que esta en cuestión, puesto que el fracaso del lucro como sistema de sustentación y desarrollo de  la educación chilena, deja en evidencia una  contradicción flagrante igualable al fracaso del sistema de jubilaciones y pensiones –AFP- privadas o al sistema de salud, que deja a la mitad de los chilenos con atención medica  precaria, burocratizada, insuficiente  e ineficiente.

Por otro lado, las lecturas  políticas que se originan de este conflicto, deben ser tan objetivas como el conflicto mismo. La realidad, que es cruel y es mucha, nos dice que hasta ahora, los cabros están solos, sin el apoyo de sectores que serian claves para un cambio en la calidad y en la cantidad de la protesta. Me refiero a los trabajadores organizados y doblemente aplastados por la patronal y la burocracia sindical. Hasta ahora, la presencia de los trabajadores es embrionaria y corresponde a aquellos sectores del trabajo en conflicto abierto con la patronal o con el Estado. La CUT, como las cúpulas de la  izquierda oficial, se mantiene paralizada a la espera de los  resultados que pueda arrojar la movilización estudiantil, y dejan que el problema sea encarado y resuelto por la “muñeca” gatopardista  de las autoridades –como sucedió con el movimiento pingüino –  Arturo Martínez, jefe de la Central Unitaria de trabajadores chilenos (CUT) a lo sumo, aportara palabras de aliento al movimiento estudiantil, para convencerlos de que estos se sienten a la mesa de dialogo con el empresario de la educación,  y además ministro de esa cartera, Joaquín Lavin. La conducción del movimiento parece entender que a esta altura del desarrollo del conflicto, es mejor hablar con el dueño del circo y han descalificado al ministro Lavin como interlocutor valido,  por  considerar que este es  parte del problema y no de la solución.

Piñera,  que es un mendaz profesional, no esta en condiciones de relevar a Lavin - al menos en esta fase del conflicto -  en que un acto de esta envergadura, seria leído como un retroceso del gobierno frente a los estudiantes. En contrapartida a esto, los estudiantes no bajaran los decibeles al conflicto en tanto y en cuanto no vean  signos de que el gobierno ceda en conceder aunque más no sea el mínimo de lo demandado por los estudiantes. Esta parece ser la dinámica en la que se desarrollara el conflicto; los estudiantes llegan a el con la experiencia de las luchas anteriores protagonizadas por el movimiento denominado los pingüinos en  el gobierno de Bachelet. En el, las autoridades lograron imponer la Ley Orgánica General de la Educación (LGE) cuando los pingüinos fueron persuadidos de abandonar las calles. Así,  la Ley orgánica de calidad de la educación (LOCE)  fue reformada sin que se tocara su alma, el lucro, que el factor de la discordia actual.

El hecho de que la marcha estudiantil allá contado con la participación de 100.000 personas es de por si un logro nunca visto en la era pos Pinochet. La movilización estudiantil a mostrado ser una fuerza en expansión que no tiene techo y que puede crecer mucho más si los estudiantes analizan los factores políticos que rodean el conflicto y tienden puentes para captar la franja de luchas sociales abiertas contra este gobierno, como la lucha del pueblo Mapuche, o la que protagonizan los trabajadores de diferentes sectores de la producción y los servicios  en  abierta disputa con los empresarios o con el estado. La consigna de parar la educación hasta imponer  el petitorio de los estudiantes, es factible solo si los estudiantes vuelven la vista sobre los movimientos sociales; los desocupados, los trabajadores en conflicto, los pobladores, el pueblo mapuche, los deudores habitacionales y todos los sectores sociales dejados fuera del sistema o ninguneados por este; para proponer una asamblea popular, una alianza solidaria y estratégica de todas las fuerzas del campo popular que sea capaz de plantear un proyecto país que entierre definitivamente el orden de facto; reconstruya la  democracia participativa y saque al  Estado  de su rol subsidiario.

Entonces, esta lucha es trascendente por sus implicancias, por la firmeza con la que se esta llevando a cabo, por lo justo del reclamo  y por la adhesión que a despertado en la población y los demás sectores sociales. Debe ser un punto de inflexión entre un pasado de injusticia y represión; de asesinatos impunes y tribunales cómplices del terror estatal; de persecuciones y encarcelamientos a los luchadores sociales y al pueblo Mapuche; de expoliación a los trabajadores, los estudiantes y el pueblo chileno.

El gobierno lo sabe, y prepara una batería de medidas para derrotarla sabiendo además que cuenta con un ejercito de carneros, traidores, infiltrados, lobbystas, mercenarios de la política, policías, diputados, senadores, curas, obispos, locutores, periodistas, sindicalistas y escritores, serviles por interés o convicción. Para embarrar la cancha, engañar, descalificar, injuriar y de ultima, encarcelar a los dirigentes estudiantiles si es que no se someten al sagrado espíritu de la constitución y las leyes de facto, que siguen rigiendo este Estado subsidiario. Por que esto sea el inicio del cambio y la recuperación de la dignidad de los chilenos

¡Por eso están aquí, los estudiantes!

21 / 6 / 2011