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Chile

Chile: zona sísmica

Chile: zona sísmica

Como Chile está situado en una de las regiones más sísmicas del planeta, periódicamente se registran movimientos telúricos de diversa magnitud a lo largo de todo el país.

Nuestro país está situado en una de las regiones más sísmicas del mundo. Esto porque forma parte del "Cinturón de Fuego", una extensa área del océano Pacífico donde chocan las placas de Nazca y Sudamericana.

La interacción producida entre ambas placas fue la causante de la formación del territorio chileno y, además, sus movimientos son los que provocan los sismos habituales en el país.

Por ello, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) realiza diversos planes para informar a la población, ya que es imposible prevenir ni, menos, evitar que este fenómeno suceda. Además, en comunas costeras se realizan planes de contingencia ante posibles tsunamis, como, por ejemplo, marcar las calles, preparar las vías de evacuación, tener un sistema de aviso y de coordinación con los distintos niveles.

Un poco de historia

Los terremotos en Chile han sido una constante en toda su historia. Desde tiempos prehispánicos, los pueblos indígenas le asignaron interpretaciones simbólicas y religiosas a los terremotos.

Por ejemplo, la cultura mapuche percibía los terremotos como manifestaciones de un desequilibrio cósmico que debía ser recuperado a través de ofrendas y ritos a los dioses y a los espíritus de los antepasados.

En 1647, en la época de la Conquista, ocurrió un terremoto que redujo a escombros la ciudad de Santiago y provocó una aguda crisis económica en todo el país. Gran parte de la población atribuía los terremotos a alguna voluntad o castigo divino, y tras ellos se desataba una ola de fervor religioso.

A principios del siglo XX, Valparaíso quedó totalmente devastado producto de un fuerte terremoto, y tuvo que ser reconstruido casi totalmente. En ese entonces, era el principal puerto, centro financiero y comercial del país.

En 1939, le tocó el turno a la ciudad de Chillán. La destrucción fue tal que los datos iniciales elevaban a 20.000 y 30.000 las víctimas fatales, basándose en la gran destrucción que se percibía en la ciudad. Sin embargo, la cifra real resultó ser mucho más baja: 5.685 muertos.

El 22 de mayo 1960, en Valdivia ocurrió cerca de las tres de la tarde un gran terremoto. Nadie supuso que ese movimiento telúrico era el más fuerte registrado hasta hoy en el mundo, con 9,6 grados.

Este sismo devastó las provincias de Cautín, Valdivia, Osorno, Llanquihue y Chiloé, y provocó el hundimiento de algunas zonas que quedaron sumergidas bajo el mar. El fuerte movimiento fue acompañado por un tsunami, que barrió con las ciudades costeras.

Casi 25 años después, a las 19:47 del domingo 3 de marzo de 1985, se produjo un terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter, en la zona central del país. El epicentro estuvo en el mar, entre Valparaíso y Algarrobo, a unos 20 km de la costa y unos 15 km de profundidad. Por sus características, este terremoto es considerado uno de los más destructivos que hayan afectado a esta zona en los últimos dos siglos.

El último terremoto en nuestro país ocurrió hace pocas semanas en Antofagasta (14 de noviembre de 2007). El epicentro se localizó entre las localidades de Quillagua y Tocopilla, afectando a gran parte del Norte Grande del país. Tuvo una intensidad de 7,7 grados y una duración de aproximadamente un minuto y medio; se sintió hasta la región sur de Perú y algunos sectores de Bolivia, Argentina y Brasil. Las ciudades más dañadas fueron Tocopilla y María Elena, que quedaron con un centenar de heridos y dos muertos.

Los terremotos más fuertes en Chile

A continuación, mencionaremos los terremotos más importantes ocurridos en los últimos 500 años en nuestro país:

- 1570: el primer terremoto de importancia del que se tenga registro en el país se registró en el sur, en lo que hoy es la ciudad de Concepción, con una magnitud 8,3.

- 1647: en mayo se produjo el mayor terremoto de la época de la Colonia, de magnitud 8,5 en la escala de Richter, devastando la zona central de Chile, principalmente Santiago.

- 1868: en el puerto de Arica se registró un terremoto de magnitud 8,5, que fue seguido por un tsunami.

- 1906: el puerto de Valparaíso sufrió un sismo de magnitud 7,9, que destruyó casi completamente la ciudad y dejó miles de muertos.

- 1939: la ciudad de Chillán y sus alrededores fueron sacudidos por un terremoto de magnitud 8,3.

- 1960: un terremoto de magnitud 9,6 en la escala de Richter, devastó las provincias de Cautín, Valdivia, Osorno, Llanquihue y Chiloé. El sismo fue seguido por un tsunami que barrió con otras localidades y ciudades costeras. El saldo fue de unos 24.000 muertos.

- 1985: el terremoto sacudió a la zona centro de Chile y tuvo una magnitud 7,7. El saldo arrojó 180 muertos y 2.500 heridos.

- 1995: el epicentro de este terremoto fue cerca del puerto de Antofagasta y tuvo una magnitud de 7,3. Murieron tres personas y hubo un centenar de heridos.

- 2005: se produjo en la región de Tarapacá y tuvo una magnitud de 7,9. También este sismo se sintió en la zona sur de Perú, Bolivia e, incluso, en algunas zonas de Brasil.

- 2007: ocurrió en la región de Antofagasta y tuvo una magnitud de 7,7. Dejó dos muertos, varios heridos, cortes de energía, derrumbes e interrupciones en las faenas mineras.

 

 

Chile saca a militares a parar saqueos y pide ayuda internacional

Chile saca a militares a parar saqueos y pide ayuda internacional

Foto: Un perro sentado frente a edificios parcialmente derrumbados en Pelluhue, Chile, el domingo 28 de febrero de 2010. (Foto AP /Roberto Candia)

CONCEPCION, Chile (AP) - La presidenta Michelle Bachelet informó que la cifra de muertos por el devastador terremoto que arrasó Chile llegó hasta 708, con un creciente número de desaparecidos y militares que saldrán a las calles para reforzar la seguridad en medio de actos de saqueo y vandalismo en varias localidades.

La mandataria también pidió ayuda internacional para atender los daños y las necesidades de la población tras el terremoto de 8,8 grados que golpeó el centro del país el sábado.

La multiplicación del número de muertos y un reporte actualizado de la situación lo informó Bachelet en una conferencia de prensa en el palacio presidencial La Moneda, en Santiago, después de una reunión de más de seis horas con su gabinete y jefes militares, que intentan enfrentar uno de los más potentes terremotos en siglos.

"Estamos ante una catástrofe de tal magnitud impensable, que requerirá un gigantesco esfuerzo" para que Chile se recupere, dijo Bachelet.

La presidenta dijo que un creciente número de personas estaban reportadas como desaparecidas. Las autoridades han estimado en dos millones los damnificados, 1,5 millones de casas afectadas de las cuales por lo menos medio millón estaban inhabitables.

El portal de internet de la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior (ONEMI) reportó que la región de Maule es donde hubo el mayor número de muertos: 541 y cuatro desaparecidos.

En la zona de O’Higgins hubo 46 fallecidos y dos desaparecidos, mientras que en la región metropolitana de Santiago se reportaron 36 muertos y cinco desaparecidos.

En Valparaíso 16 personas murieron y en Bio Bio 64. La Araucanía reportó cinco fallecidos.

Bachelet dijo que firmó un decreto a través del cual cedió a los militares la seguridad en la provincia de Concepción, en donde saqueadores habían vandalizado supermercados, gasolineras, farmacias y bancos.

El ministro de Defensa Francisco Vidal expuso que a partir del lunes "van a estar activados alrededor de 10 mil hombres y mujeres de las fuerzas armadas y de orden" para poner atajo a algunos brotes de saqueos registrados en la jornada en algunas ciudades afectadas por el terremoto.

La presidenta, quien entregará el poder el 11 de marzo, también dijo que el país aceptaría algunos de los ofrecimientos de ayuda internacional que han llegado de todo el mundo, pues necesitan hospitales de campaña, puentes, rescatistas para relevar a los hombres que empezaron la búsqueda el sábado, purificadores de agua y expertos en evaluación de daños.

En la provincia de Concepción, equipos de rescate realizaban tareas de búsqueda de sobrevivientes en edificios desplomados, mientras otros vandalizaban tiendas y la policía se esforzaba en contenerlos.

La alcaldesa Jacqueline van Rysselberghe dijo que "hasta ahora no se ha recibido ninguna ayuda" alimenticia para los damnificados, lo cual ha desatado la caótica reacción en Concepción, a 115 kilómetros del epicentro del sismo y 500 al sur de Santiago.

El corresponsal de Radio Cooperativa de Santiago, informó desde Concepción, que los carabineros (policía uniformada) están recorriendo las calles con megáfono avisando a la gente que se ha decretado un toque de queda a partir de las 21 horas locales (24.00 GMT), hasta las 06:00 (09:00 GMT).

El toque de queda figura entre las facultades del estado de excepción dictado por el gobierno a raíz de la catástrofe causada por el terremoto. El canal estatal de televisión informó que el toque de queda fue decretado para las provincias del Maule y Bio Bio (capital Concepción) para frenar los brotes de saqueos.

Bachelet designó al general Guillermo Ramírez como responsable del orden público en esa provincia y dijo que convino con los dueños de cadenas de supermercados la entrega gratuita y ordenada de los abarrotes de primera necesidad almacenados en sus tiendas.

Los saqueadores, después de atacar un supermercado de cuatro pisos, atacaron dos farmacias robando todo lo que hallaron a su paso. Uno de los policías antimotines que rechazó identificarse dijo a la AP que "no podemos hacer mucho, estamos sobrepasados".

En Concepción también se vio gente utilizando mangueras para sacar gasolina de los tanques subterráneos de estaciones de servicio.

Desde el tercer piso de un edificio sujetos lanzaban cajas al suelo, donde se las peleaban otros sin ni siquiera conocer su contenido.

"No podemos reprimirlos, muchos están desesperados, pero muchos también se aprovechan", dijo a la AP otro policía que declinó identificarse por política institucional.

El y su compañero sólo podían limitarse a mirar cómo arrasaban con el supermercado. Muchos policías están agotados, llevan un día y medio sin comer. "Ni siquiera hemos tomado un café", agregó uno de los efectivos antimotines.

Al conluir la temporada veraniega, con el comienzo del año laboral el lunes 1 de marzo, miles de vacacionistas, y personas que regresaban urgentemente a Santiago a raíz del terremoto para verificar el estado de sus casas, coparon el sábado y domingo los terminales de buses para regresar a Santiago desde ciudades del interior.

Como las carreteras permanecieron inicialmente cerradas por el sismo, el retorno a la capital se convirtió en una odisea por la falta de transporte público.

También en la capital se registraron anomalías cuando los supermercados reabrieron el domingo al mediodía, tras reparar daños y rellenar los estantes con productos. La población se volcó a realizar compras.

La policía lanzaba gas lacrimógeno y chorros de agua a presión para proteger un supermercado enfrente del cual había especialistas tratando de hallar sobrevivientes de un edificio de 15 pisos desplomado.

Al último sobreviviente lo encontraron el sábado a las 6 de la tarde y desde entonces solo han dado con siete muertos. Los socorristas salvaron en total a 26 personas vivas pero debían interrumpir los trabajos cada vez que las nubes de gas lacrimógeno llegaban hasta ellos.

El terremoto desató un tsunami que dejó varios muertos y desaparecidos en el archipiélago chileno de Juan Fernández, pero apenas afectó a otros países, aun cuando cientos de miles de personas fueron evacuadas en varias costas del Pacífico. La alerta de tsunami fue cancelada un día después del terremoto.

La dimensión total de los daños sigue siendo un enigma, especialmente porque casi un centenar de poderosas réplicas se han registrado desde el sismo principal y a veces destruyen edificaciones que estaban dañadas.

En Santiago el transporte público era irregular, pero el aeropuerto recibió un primer vuelo desde Lima, a donde la aerolínea LAN había desviado varios de sus unidades desde la víspera. El jefe de la Fuerza Aérea, general Ricardo Ortega, informó que esperaban la llegada de cuatro aviones más en el curso de la tarde.

El principal puerto del país en Valparaiso continuaba cerrado mientras evaluaban los daños que sufrió.

Ortega señaló que en la terminal aérea sufrió destrozos en el área de atención al público, pero que la pista y la torre de control no sufrieron daños. Los aeropuertos en Antofagasta, en el norte, Rancagua en el centro y Puerto Montt en el sur están operando, aclaró.

Los periodistas de AP Eva Vergara en Concepción, Roberto Candia en Talca, Eduardo Gallardo, Sergio Carrasco y Carlos Cisternas en Santiago contribuyeron con este despacho..

 

TERREMOTO EN CHILE: MENSAJE URGENTE

Por Andrés Figueroa Cornejo

Mientras se escriben estas palabras, en Concepción cientos de personas afectadas brutalmente por el terremoto que remeció a Chile desde la Quinta hasta la Novena Región –incluyendo la Región Metropolitana- abren las bodegas del supermercado Líder (Wal Mart en Chile) para llevarse mercancías de primera necesidad, cajas de leche, sacos de azúcar, pañales, arroz y alimentos en general. Según algunos medios informativos, lo mismo ocurre en la ciudad de Talcahuano.

En Concepción, la muerte y la destrucción de viviendas e infraestructura en los sectores más pobres de la ciudad y sus alrededores han sido la norma dramática. No hay agua, no hay electricidad, no hay combustible, no hay gas y el gobierno central y local han sido incapaces de resolver adecuadamente la distribución de comida y artículos de primera necesidad. Ya llegan las fuerzas policiales. Sin embargo, la gente continúa retirando artículos y alimentos urgentes, toda vez que desde la madrugada del 27 de febrero (0:3:34 hrs.) el caos en uno de los países más sísmicos del planeta ha ocasionado la destrucción de rutas, puentes, estructuras históricas, edificios habitacionales nuevos y antiguos,  desabastecimiento, cierre de comercio y cientos de muertos.

El terremoto, que tuvo su epicentro en el centro sur de Chile –el país austral donde Los Andes se hunden en el mar- fue calificado como el sexto más feroz del mundo desde que los movimientos telúricos son medidos científicamente, y alcanzó un promedio de 8,3 º en la escala de Richter . El desastre no tiene precedentes desde la catástrofe de Valdivia, hace 50 años, que combinó   un terremoto con un maremoto que hizo desaparecer literalmente a esa ciudad, la cual debió ser reconstruida en un sitio distinto y más distante del mar.

Ahora, al menos la isla Juan Fernández, padeció un tsunami  y otras zonas costeras recibieron el castigo del mar que se adentró cientos de metros en territorio urbano. Increíblemente en la plaza de armas de Talcahuano se estacionó una embarcación costera.

Entrevistada la gente en Concepción mientras colectivamente distribuía la mercadería agolpada en las bodegas del principal supermercado de la región, señaló que no tuvieron alternativa ante “la falta de comida, agua, leche para los niños y la subida sinverguenza de los precios en los pocos comercios abiertos”.

“Piñera se la pasa dando vueltas en helicóptero y no hace ninguna “huevada”. Está puro dando jugo”, señaló una madre mientras trasladaba bolsas de leche.

El gobierno central ha sido incapaz, hasta el momento, de solucionar adecuadamente el suministro de alimentos, energía y cobijo. De hecho, la población más afectada, incluso en Santiago, ha optado por dormir en carpas en las plazas públicas y las calles, o simplemente a la intemperie. Los hospitales públicos, que ya estaban colapsados antes del terremoto, fueron superados con creces y algunos, como el de la ciudad de Talca, simplemente se cerró debido a los daños. El aeropuerto de Santiago, por su parte, protagonizó    episodios dantescos, aplastamiento de personas, explosiones de pantallas informativas, y huidas desordenadas de los pasajeros que llegaban y de los que esperaban su vuelo. Ahora está clausurado temporalmente.

El territorio chileno, desde Valparaíso hasta Chiloé, desde el terremoto, ha sufrido al menos 90 réplicas (movimientos telúricos de menor intensidad); hay cientos de desaparecidos, gente bajo los escombros, y el número de fallecidos aumenta oficialmente en tanto pasan las horas.

Quien escribe esta nota urgente tuvo la oportunidad de observar el cielo enrarecido de Santiago durante los tres largos minutos que duró el terremoto en la capital del país (en Concepción se prolongó por 27 minutos). La atmósfera de colores asombrosos auguraban inmediatamente una tragedia de proporciones todavía incuantificables. Lo cierto es que, como es habitualmente ocurrente en Chile, el pueblo trabajador y los pobres son la víctimas principales de la devastación. De golpe y con violencia indescriptible, la naturaleza –contra toda propaganda-  recuerda que Chile continúa siendo un país profundamente empobrecido, tercermundista, y muy lejos del desarrollo cacareado interesadamente por los pocos dueños de todo.

Andrés Figueroa Cornejo

Febrero 28 de 2010

periodistafigueroa@yahoo.es

Febrero 28 de 2010

Solidaridad internacional tras terremoto que asoló sur de Chile

Solidaridad internacional tras terremoto que asoló sur de Chile

Foto: El terremoto provocó cuantiosos daños materiales.

Uno de los terremotos más grandes de la historia, con una magnitud de 8,8 grados en la escala de Richter y unas 50 veces más intenso que el de Haití, azotó hoy el sur de Chile, dejando un saldo de decenas de muertos.

"Estamos ante una tragedia de grandes proporciones", reconoció el ministro de Defensa, Francisco Vidal, tras sobrevolar en helicóptero amplias zonas del sur del país, epicentro del terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que provocó devastación y muerte esta mañana. "Este sismo fue de una intensidad unas 50 veces mayor que el de Haití", estimó Sergio Barrientos, jefe científico del Instituto de Sismilogía de la Universidad de Chile.

La propia presidenta Michelle Bachelet recorrió la aislada región vitivinícola del Maule. Hasta el sábado (27.02.2010) por la tarde se habían contado 147 muertos. "Este el terremoto más grande que hemos enfrentado en los últimos 30 años", añadió el presidente electo, Sebastián Piñera, tras reunirse con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma.

La tragedia, de hecho, derrumbó cientos de edificios, destrozó caminos, colapsó puentes y provocó olas de hasta ocho metros de alto en el Océano Pacífico que ingresaron a diferentes pueblos costeros. "Iloca desapareció", dijo un poblador a Radio Cooperativa desde esa apartada localidad al sur de Chile, donde el mar ingresó al plano urbano.

Solidaridad internacional

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo el sábado que sigue de cerca los acontecimientos por el riesgo de tsunamis y expresó sus condolencias a los familiares de las

víctimas de uno de los sismos más poderosos de la historia. Ban Ki-moon dijo que está pendiente del posible riesgo de tsunamis en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica.

Estados Unidos dijo que está "vigilando estrechamente" la situación en Chile y manifestó que está dispuesto a ayudar al país sudamericano si así lo solicita, aseguró hoy la Casa Blanca.

México expresó hoy su "solidaridad" con el gobierno y el pueblo de Chile y dijo que "estará atento a la información proveniente de este país hermano y dispuesto a brindar apoyo", indicó la cancillería en un breve comunicado. México sufrió en 1985 un terremoto que devastó su capital.

También Alemania manifestó su solidaridad con el pueblo chileno. El ministro del Exterior alemán, Guido Westerwelle, expresó hoy en Berlín sus condolencias. "Con gran consternación y preocupación nos enteramos sobre el fuerte sismo que se produjo ante la costa de Chile", señaló Westerwelle en un comunicado.

Terremoto sorprende en la madrugada

"¡Esto es impresionante! ¡Esto es impresionante!", gritó el periodista radial Hugo Neira cuando el sismo sacudió la tierra a las 3.34 horas local, segundos antes que colapsaran las comunicaciones. El terremoto, cuyo epicentro estuvo cerca de la sureña ciudad de Concepción, fue sentido en una extensión de más de 1.600 kilómetros, entre las ciudades de La Serena y Puerto Montt.

Millones de personas abandonaron sus casas cuando la tierra comenzó a bramar en Chile, un país que posee 2.000 volcanes y registra la mitad de la actividad sísmica del mundo. "No hay ni una calle donde no haya escombros en Concepción", informó el canal estatal de noticias TVN. "En el hospital regional empezaron a evacuar a los enfermos ante el temor de derrumbes". Según informó una periodista del canal estatal en el primer contacto con la zona, "hay niños gritando debajo de los escombros".

"Nunca, jamás vi algo así", dijo una mujer arropada con una manta en una calle de Concepción, donde varios edificios de altura se desplomaron. De hecho, informes radiales revelaron que la sede del gobierno regional de Concepción, la zona más afectada, está en los suelos.

También cayeron muros en las cárceles. Cientos de casas se derrumbaron o sufrieron daños severos además en la zona poniente de Santiago de Chile, en especial donde viven inmigrantes peruanos, ecuatorianos y haitianos. La capital, habitada por unos seis millones de personas, quedó además incomunicada del sur del país por tierra, debido al corte de caminos a 45 kilómetros de Santiago de Chile. Por lo menos otros cinco cortes impiden el paso al sur del país.

Pánico entre la población

"La gente está en pánico, varias murallas de casas cayeron", sostuvo una pobladora de la ciudad de Los Angeles, también en el sur del país, zona rica en viñedos, frutales y bosques.

 A través de radios, las autoridades comenzaron a coordinar la ayuda y el recuento de los daños. El aeropuerto internacional de Santiago sufrió daños y fue evacuado. Un ascensor cayó y el tráfico aéreo está suspendido. Cientos de personas están atrapadas en subterráneos y bajo edificios. La capital y otras regiones del país están en gran parte sin luz, agua, Internet ni gas. La ciudad de Concepción, ubicada en el epicentro del sismo, quedó prácticamente incomunicada.

Eu/ dpa/reuters

Edición Pablo Kummetz

DW-WORLD.DE

Sur de Chile declarado zona de catástrofe tras terremoto

Uno de los más fuertes terremotos de la historia de Chile, de 8,8 grados en la escala Richter, azotó en la madrugada el sur del país, dejando un saldo de más de 70 muertos. (27.02.2010)

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TERREMOTO EN CHILE: MENSAJE URGENTE

Mientras se escriben estas palabras, en Concepción cientos de personas afectadas brutalmente por el terremoto que remeció a Chile desde la Quinta hasta la Novena Región -incluyendo la Región Metropolitana- abren las bodegas del supermercado Líder (Wal Mart en Chile) para llevarse mercancías de primera necesidad, cajas de leche, sacos de azúcar, pañales, arroz y alimentos en general. Según algunos medios informativos, lo mismo ocurre en la ciudad de Talcahuano.

En Concepción, la muerte y la destrucción de viviendas e infraestructura en los sectores más pobres de la ciudad y sus alrededores han sido la norma dramática. No hay agua, no hay electricidad, no hay combustible, no hay gas y el gobierno central y local han sido incapaces de resolver adecuadamente la distribución de comida y artículos de primera necesidad. Ya llegan las fuerzas policiales. Sin embargo, la gente continúa retirando artículos y alimentos urgentes, toda vez que desde la madrugada del 27 de febrero (0:3:34 hrs.) el caos en uno de los países más sísmicos del planeta ha ocasionado la destrucción de rutas, puentes, estructuras históricas, edificios habitacionales nuevos y antiguos,  desabastecimiento, cierre de comercio y cientos de muertos.

El terremoto, que tuvo su epicentro en el centro sur de Chile -el país austral donde Los Andes se hunden en el mar- fue calificado como el sexto más feroz del mundo desde que los movimientos telúricos son medidos científicamente, y alcanzó un promedio de 8,3 º en la escala de Richter . El desastre no tiene precedentes desde la catástrofe de Valdivia, hace 50 años, que combinó   un terremoto con un maremoto que hizo desaparecer literalmente a esa ciudad, la cual debió ser reconstruida en un sitio distinto y más distante del mar.

Ahora, al menos la isla Juan Fernández, padeció un tsunami  y otras zonas costeras recibieron el castigo del mar que se adentró cientos de metros en territorio urbano. Increíblemente en la plaza de armas de Talcahuano se estacionó una embarcación costera.

Entrevistada la gente en Concepción mientras colectivamente distribuía la mercadería agolpada en las bodegas del principal supermercado de la región, señaló que no tuvieron alternativa ante "la falta de comida, agua, leche para los niños y la subida sinverguenza de los precios en los pocos comercios abiertos".

"Piñera se la pasa dando vueltas en helicóptero y no hace ninguna "huevada". Está puro dando jugo", señaló una madre mientras trasladaba bolsas de leche.

El gobierno central ha sido incapaz, hasta el momento, de solucionar adecuadamente el suministro de alimentos, energía y cobijo. De hecho, la población más afectada, incluso en Santiago, ha optado por dormir en carpas en las plazas públicas y las calles, o simplemente a la intemperie. Los hospitales públicos, que ya estaban colapsados antes del terremoto, fueron superados con creces y algunos, como el de la ciudad de Talca, simplemente se cerró debido a los daños. El aeropuerto de Santiago, por su parte, protagonizó    episodios dantescos, aplastamiento de personas, explosiones de pantallas informativas, y huidas desordenadas de los pasajeros que llegaban y de los que esperaban su vuelo. Ahora está clausurado temporalmente.

El territorio chileno, desde Valparaíso hasta Chiloé, desde el terremoto, ha sufrido al menos 90 réplicas (movimientos telúricos de menor intensidad); hay cientos de desaparecidos, gente bajo los escombros, y el número de fallecidos aumenta oficialmente en tanto pasan las horas.

Quien escribe esta nota urgente tuvo la oportunidad de observar el cielo enrarecido de Santiago durante los tres largos minutos que duró el terremoto en la capital del país (en Concepción se prolongó por 27 minutos). La atmósfera de colores asombrosos auguraban inmediatamente una tragedia de proporciones todavía incuantificables. Lo cierto es que, como es habitualmente ocurrente en Chile, el pueblo trabajador y los pobres son la víctimas principales de la devastación. De golpe y con violencia indescriptible, la naturaleza -contra toda propaganda-  recuerda que Chile continúa siendo un país profundamente empobrecido, tercermundista, y muy lejos del desarrollo cacareado interesadamente por los pocos dueños de todo.

Andrés Figueroa Cornejo periodistafigueroa@yahoo.es

Febrero 28 de 2010

Terremotos: Chile estaba preparado; Haití, no

Terremotos: Chile estaba preparado; Haití, no

Sábado 27 de febrero, 7:39 PM

Foto: El embajador chileno en Haiti, Marcel Young, saluda al presidente haitiano Rene Preval en la legación en Puerto Príncipe, el sábado 27 de febrero del 2010. Preval visitó al embajador para ofrecer un mensaje de solidaridad a Chile, afectado ahora también por un terremoto (AP Foto/Ramón Espinosa).

 PUERTO PRINCIPE (AP) - El terremoto del sábado en Chile fue varias veces más poderoso que la catástrofe sísmica que asoló Haití el mes pasado, pero la cifra de muertos fue mayor en el país caribeño por varios órdenes de magnitud.

Las razones son sencillas.

Chile, en comparación con Haití, es un país rico, mucho mejor organizado e infinitamente mejor preparado para responder. Su construcción es antisísmica porque tiene una experiencia con los temblores de tierra de la que carece Haití.

Y además, está el factor suerte:

El epicentro del temblor del sábado se encontraba lejos de la costa y a casi 34 kilómetros bajo la superficie en una zona relativamente incontaminada, mientras que el desastre tectónico haitiano fue más superficial _a unos 12 kilómetros de profundidad_ y en las afueras de Puerto Príncipe.

"Los terremotos no matan, no causan daños si no hay nada que dañar", dijo Eric Calais, un geofísico de la universidad Purdue que estudia al sismo haitiano.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (SGS por sus siglas en inglés) dice que ocho poblaciones haitianas grandes y pequeñas _incluida esta capital de 3 millones de habitantes_ sufrieron temblores entre "violentos" y "extremos" durante el terremoto de magnitud 7, que según el gobierno dejó unos 220.000 muertos y 1,2 millones de personas sin techo.

En cambio, ninguna zona urbana chilena sufrió más que un temblor "grave" _el tercer nivel de seriedad_ en el desastre de magnitud 8,8 del sábado, según la medición del USGS.

De acuerdo con la energía liberada en el epicentro, dijo Calais, el sismo chileno fue 900 veces más poderoso que el haitiano.

Los sobrevivientes en Haití describieron el pánico cerval, generalmente bien fundado a medida que los edificios mal construidos caían a su alrededor. Muchos se aferraban a columnas de cemento que se volvían polvo entre sus manos.

En cambio, las casas y oficinas de los chilenos están diseñadas para soportar los temblores. Sus esqueletos de acero oscilan con las ondas sísmicas en lugar de resistirlas.

"Cuando uno mira la arquitectura en Chile, ve edificios dañados, pero no totalmente derruidos como en Haití", dijo Cameron Sinclair, director ejecutivo de Arquitectura para la Humanidad, una organización sin fines de lucro que ha ayudado en la reconstrucción de 36 países que han sufrido desastres.

Arquitectos chilenos han construido miles de viviendas para sectores de bajos ingresos y cuyas estructuras resisten los terremotos.

En Haití, no existen códigos edilicios.

El arquitecto Patrick Midy dijo que en el país más pobre del hemisferio occidental había sólo tres edificios antisísmicos, que él supiera.

La organización de Sinclair recibió en su sede de San Francisco 400 pedidos de ayuda al día siguiente del sismo en Haití, pero hasta el momento no había recibido una sola de Chile.

"Como porcentaje de la población, Chile tiene más sismólogos e ingenieros especializados de prestigio mundial que cualquier otro país", dijo Brian E. Tucker, presidente de GeoHazards International, una organización sin fines de lucro con sede en Palo Alto, California.

Sus consejos encuentran eco en el gobierno de la nación latinoamericana, ya que entran no sólo en los planos de los arquitectos y los códigos edilicios sino también en los planes para emergencias.

"El hecho de que la presidenta (Michelle Bachelet) pudiera dar informes minuto a minuto apenas unas horas después de un terremoto en la mitad de la noche da una idea de su preparación para los desastres", dijo Sinclair.

En comparación, la mayoría de los haitianos no sabían si su presidente René Preval estaba vivo o muerto al día siguiente del sismo. El Palacio Nacional y su residencia se habían derrumbado, junto con la mayoría de los edificios oficiales.

El sacudón sísmico sacó del aire la televisión, los teléfonos celulares y las radios de Haití.

El coronel Hugo Rodríguez, comandante de la unidad aérea chilena con la fuerza de paz en Haití, y sus hombres aguardaban ansiosos el sábado las noticias de sus familias. Dijo que sabía que su familia estaba a salvo y confiaba en que Chile superaría el desastre.

"Estamos organizados y preparados para afrontar una crisis, en particular un desastre natural", dijo el aviador. "Chile es un país donde hay muchos desastres naturales".

El geólogo Calais dijo que la actividad sísmica es tan frecuente en Chile _donde en 1960 se produjo el terremoto más poderoso registrado en la historia_ como el resto de los países andinos.

"Es muy probable que toda persona allí haya experimentado un gran terremoto en su vida", dijo. "El último en Puerto Príncipe fue hace 250 años. ¿Quién lo recuerda?"

En las calles de Puerto Príncipe el sábado, pocos sabían del temblor en Chile. Más de un millón carecen de vivienda y la mayoría de electricidad, y la preocupación dominante es conseguir comida.

Fanfan Bozot, un cantante de reggae que almorzaba con un amigo, meneó la cabeza ante el hecho de que su gobierno necesita ayuda internacional para distribuir alimentos y agua.

"Chile tiene un gobierno responsable", dijo con disgusto. "Nuestro gobierno es incompetente".

Los periodistas de AP Ben Fox y Jonathan M. Katz contribuyeron a este informe.

 

 

Ya son 214 los muertos por el violento terremoto en Chile

Ya son 214 los muertos por el violento terremoto en Chile

Sábado 27 de febrero, 12:15 PM

Informe de Carlos Vergara, corresponsal en Chile

Foto: Durante la madrugada de hoy se produjo un sismo de 8,8 grados de magnitud en la escala de Richter; la presidenta Michelle Bachelet sobrevoló la zona afectada, tras decretar tres zonas de catástrofe; consideró que el país está en condiciones de responder a las necesidades; varias regiones fueron declaradas zonas de catástrofe; desde la Argentina, cancelan los vuelos al país vecino por el cierre del aeropuerto de Santiago LaNación.com

SANTIAGO DE CHILE, Chile- Un violento sismo de 8,8 grados en la escala de Richter sacudió a la zona central de Chile, y dejó al menos 214 muertos y numerosos daños materiales, con derrumbes y focos de incendio.

La Presidenta, Michelle Bachelet, sobrevoló esta mañana la región afectada tras decretar zona de catástrofe en las regiones de Valparaíso, Santiago, Ohiggins, Maule, Bio Bio y La Araucania y pidió a la población mantener la calma y no desplazarse innecesariamente.

El epicentro del sismo se situó en Copquecura, en el limite entre Bio Bio y Araucania, a 500 kilómetros de Santiago de Chile y se registraron numerosas réplicas en todo el país.

El presidente electo, Sebastián Piñera, dijo que el terremoto "significa un duro golpe para la sociedad chilena", en el que, confirmó, 122 personas han perdido la vida y otras tantas han resultado heridas. "Seguramente estas cifras aumenten", afirmó.

Piñera comprometió a su gobierno a colaborar con el actual para atenuar las consecuencias del terremoto. Según sus palabras, afrontar las consecuencias del terremoto "va a significar un esfuerzo nacional", y se buscará mediante un plan de reconstrucción sobre el que ya se trabaja, lograr una mayo preparación para afrontar este tipo de catástrofes.

Comité de emergencias. Tras la noticia, Bachelet, encabezó de inmediato un comité de emergencia. Según la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior, el sismo alcanzó a 6 grados Mercalli en Valdivia, 900 kilómetros al sur de Santiago, y 6 grados en Valparaíso, 120 kilómetros al oeste de la capital.

Numerosas viviendas se derrumbaron, sobre todo las de adobe, en ciudades como Talca, Curicó, Temuco, en el sur, y el casco viejo de Santiago y Valparaíso. El Festival de Viña fue suspendido por decreto de la gobernación de Valparaíso. Esta noche actuaban los Fabulosos Cadillacs.

En Santiago, el servicio de metro [subte] fue suspendido. Sectores céntricos de la capital de Chile quedaron cubiertos de nubes de polvo y calles llenas de rocas desprendidas de las otrora imponentes fachadas de los edificios históricos.

"Sentí el temblor y alcancé a tomar a mi hijo y salir antes de que se cayera parte de la casa", dijo una pobladora en la mitad de avenida Matta, una de las calles más antiguas de Santiago.

Muros agrietados y techumbres a medio caer demostraron la intensidad del movimiento de la tierra que despertó de la peor manera a la mayor parte de Chile. Durante más de dos horas hubo réplicas sucesivas de intensidad menor, pero que mantenían a la población alarmada. Numerosas personas salieron a las calles en pijamas, mientras se verificaban daños y fisuras en viviendas y edificios en Santiago.

Comunicaciones cortadas. El sismo, registrado a las 3.34 de la mañana, cortó las comunicaciones en todo el país y provocó varias muertes, principalmente por derrumbes.

Varias zonas del país quedaron sin comunicación telefónica y algunas también sin agua potable. El aeropuerto de Santiago, la capital chilena, se mantendrá cerrado por un mínimo de 24 horas, se informó oficialmente, aunque corren rumores sobre posibles daños en la pista que alargaría el cierre.

La empresa LAN informó que todas sus operaciones hacia y desde Santiago de Chile se encuentran suspendidas por los daños del terremoto en el Aeropuerto Arturo Merino Benitez. "La compañía reanudará sus operaciones, tan pronto como las autoridades aeroportuarias chilenas informen que el Aeropuerto se encuentra operando con normalidad", dice en un comunicado.

"Desgraciadamente las comunicaciones están muy dificultosas, sobre todo en el Bio Bio y Maule. Pedimos calma a la población", dijo el subsecretario de Interior, Patricio Rosende.

Según reportes desde Chile, hay daños estructurales en las carreteras y un fuerte colapso en estaciones de servicio por el repentino regreso a Santiago de los veraneantes. En la capital de Chile, la situación se complica hacia el norte, donde la policía mantiene un bloqueo por peligro de derrumbes.

Un recorrido de lanacion.com por esa zona pudo constatar un incendio en una planta química de Quilicura y la caída de pasos sobrenivel en la ruta 5 sur. "Venia pasando y se cayó todo. Mi auto esta echo pebre y me salve de milagro. Los autos caían, era como tirar juguetes al vacío", describió uno de los afectados.

Chile, país sísmico por excelencia, tuvo su último gran movimiento telúrico en marzo de 1985. En 1960 dio pie al terremoto de mayor intensidad en la historia moderna, con epicentro en Chillán.

Ver Talca, Chile en un mapa ampliado

Relato argentino. Edgardo Insignares Guerra, un argentino que se encontraba en un piso diecisiete cuando el sismo sacudió la ciudad de Santiago de Chile, relató a lanacion.com cómo vivió el terremoto en plena madrugada.

"El edificio se movió un metro, no se desplomó pero las cañerías se rompieron", afirmó en una comunicación telefónica.

"Sentí que me moría, ahora estoy en la casa de un amigo y no voy a volver a mi casa porque me da miedo. En un rato, voy a ir a sacar mis cosas del departamento", agregó.

Fuga de presos. Más de 200 presos escaparon de una cárcel en el sur de Chile tras desplomarse uno de los muros durante el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que sacudió hoy el país.

Así lo confirmó a medios locales el director nacional de Gendarmería (Servicio de Prisiones), quien precisó que en principio fueron 269 los reos que aprovecharon la circunstancia para escapar, pero los guardias lograron capturar a 60 de ellos.

La fuga ocurrió en la ciudad de Chillán, a 401 kilómetros de Santiago, en la región del Bío Bío, una de las más afectadas por el sismo ocurrido a las 03.36 hora local, que dejó al menos 147 muertos.

Informes proporcionados por autoridades locales de pueblos afectados por el poderoso movimiento telúrico hacen prever que el saldo de víctimas fatales aumentará con el correr de las horas.

El Instituto Geológico de Estados Unidos indicó que el terremoto alcanzó una magnitud de 8,8 grados en la escala de Richter, pero el Instituto Sismológico de la Universidad de Chile sostiene que fue de 8,3 grados.

Paso. El embajador argentino en Chile, Ginés González García, informó esta tarde que se reabrió el tránsito de pasajeros y vehículos particulares por el Paso Internacional Los Libertadores hacia Chile y confirmó que hasta esta tarde no se reportaba "ninguna víctima" argentina, a raíz del terremoto en la nación trasandina.

 

 

 

Las redes de la orden del pendrive

Las redes de la orden del pendrive
Por Equipo LND

Piñera se desmarcó de los partidos y conformó un gabinete a su pinta: gerencial. Los pergaminos de la corte del pendrive, dispositivo informático que entregó a cada uno con la pega que se viene en los respectivos ministerios, incluyen posgrados en prestigiosas universidades extranjeras. Muchos no creen en tanto brillo, no sólo debido a que el éxito en el mundo privado no garantiza un buen desempeño en el ámbito público, sino también porque en los currículos figuran importantes cargos de confianza en poderosos grupos económicos, entre ellos Luksic, Angelini, Solari, Paulmann e Ibáñez. Esos vínculos, como los del colegio o la universidad, no se dejan tan fácilmente.

Domingo 14 de febrero de 2010 | | LND Reportajes

El Museo Histórico Nacional por una tarde pareció CasaPiedra, el centro de eventos de Vitacura donde Icare suele organizar desayunos, exposiciones y seminarios. Quienes participan en estos encuentros empresariales suelen llevarse regalos de bancos, multitiendas y aseguradoras. Alfredo Moreno, Felipe Larraín, Juan Andrés Fontaine, Laurence Golborne y Carolina Schmidt podrían llenar cada uno un carro de supermercado con todos los souvenirs que han recibido de amables promotoras en los últimos años, desde paletas de playa hasta bandejas para servir quesos. Esta vez, los flamantes ministros, recién designados por Sebastián Piñera, abandonaron la Plaza de Armas sólo con un pendrive y una sencilla carpeta con las tareas que tendrán en sus respectivas carteras a contar del 11 de marzo. Se despidieron con la familiaridad que otorgan los años compartiendo colegios, universidades y directorios.

El brillo de los currículos de los próximos inquilinos de La Moneda es indiscutible. Todos han lucido exitosamente sus habilidades en el mundo privado. Nadie duda de ello. En algunos casos también han demostrado vocación de servicio público. Sin embargo, esta semana, tanto del mundo concertacionista como de esferas independientes, han surgido aprensiones respecto a si estas competencias, refrendadas en su mayoría con posgrados en prestigiosas universidades extranjeras, bastan para tomar las riendas del Estado, una actividad muy distinta a los negocios. En el afán de defender su autonomía en relación a la UDI y RN, Sebastián Piñera optó por un equipo ministerial que tuviera una supremacía gerencial, de perfil independiente pero sintonizado con la doctrina de derecha. En este reclutamiento, el futuro Mandatario recurrió mayoritariamente al ámbito que más conoce: la empresa.

En la lista no hay novatos. Han compartido su conocimiento con empresarios de la talla de Andrónico Luksic, Guillermo Luksic, Roberto Angelini, Horst Paulmann, Reinaldo Solari, Juan Cuneo, Álvaro Saieh, Nicolás Ibáñez y José Luis del Río, líderes de los más importantes grupos económicos del país. Desde las mesas directivas de empresas como Banco de Chile, Falabella, D&S o Cencosud, los ministros han cultivado una relación estrecha con los big boss de Chile.

Dirigentes como Fulvio Rossi (PS) o Jorge Burgos (DC) han expuesto su inquietud sobre si existen cortapisas suficientes para que estos vínculos no contaminen la nueva administración con conflictos de interés. Aunque la futura vocera, Ena von Baer, ha garantizado que a contar de marzo los ministros no tendrán ninguna incompatibilidad con las decisiones que tomen en sus carteras, al interior de la Concertación persisten las suspicacias sobre el traspaso de información que pudiera producirse entre el gabinete y sus antiguos jefes o socios.

Las nuevas autoridades han asegurado que zanjarán su estado de situación comercial, liberándose antes del 11 de marzo -como instruyó el Presidente electo- de las acciones y directorios donde buena parte del gabinete tiene participación. Ya empezó Joaquín Lavín, futuro ministro de Educación, quien ya renunció a la Universidad del Desarrollo, de la cual es accionista y fundador. El propio Piñera rematará el martes en bolsa el 9,7% que posee en Clínica Las Condes y el próximo ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, anunció que venderá el estudio de abogados -uno de los más grandes del país- que tiene hace dos décadas, su participación en otros dos bufetes y se desligará del directorio de empresas como Casa&Ideas.

Pero con una legislación precaria y aún en discusión parlamentaria en este ámbito -lobby, fideicomiso ciego, enajenación de bienes, inhabilidades, incompatibilidades-, en el actual oficialismo dudan si estos hombres y mujeres de negocios resistirán la tentación de “abstenerse” ante el acceso que tendrán a información privilegiada en áreas que no sean de su competencia ministerial, pero sí de sus intereses personales.

La mayoría se conoce hace mucho. Estudiaron juntos en Chile o en alguno de sus postgrados en Estados Unidos, principalmente en Harvard y Chicago. Profesionalmente han rotado en varias sillas de directorios de empresas, sentándose al lado o al frente, según la ocasión.

La teoría de los seis grados de separación se basa en la máxima de que el mundo es un pañuelo. La cadena entre un ser humano y otro no tendría más de cinco intermediarios. Incluso en Facebook, una de las redes sociales más masivas en internet, se han hecho experimentos para demostrar esta hipótesis. En el gabinete de Piñera incluso podría haber menos intervalos. Se conocen entre ellos y la distancia con la cúpula empresarial del país también es mínima. Eso explica que el chiste planteado seriamente por Carlos Peña en su última columna en El Mercurio se haya difundido tanto en los últimos días: “Chile es como un restorán de provincia: administrado por sus propios dueños”.

Según el sociólogo Manuel Antonio Garretón, “el gabinete sorprende por el hecho de ser la expresión de un determinado grupo social con prácticamente ninguna excepción. Esto podría ser la portada de una revista de la gente exitosa. Responde básicamente a la idea de un gobierno de derecha, tecnocrático, de un cierto medio social, muy poco representativo del país. No es el electorado que votó por Piñera, sino que representa sólo a un sector de éste”.

Trayectorias cruzadas

El futuro canciller Alfredo Moreno ha sido por años director de Falabella, empresa controlada por el grupo Solari-Del Río. Su relación con Reinaldo Solari y Juan Cuneo se fortaleció en 2001, cuando, como accionistas del Banco de Chile, decidieron vender al grupo Luksic. Dos años más tarde, sirvió de nexo entre los Solari y los Del Río para que se fusionaran Falabella y Sodimac. El mismo rol cumplió, esta vez dialogando con la familia Ibáñez, en la frustrada unión entre Falabella y D&S en 2007, rechazada por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia. Así se ganó el apodo de “gran negociador”, del que con modestia ha tratado de despegarse. Además, el título perdió valor luego de que su contraparte en las conversaciones con D&S, Hans Eben, ex vicepresidente de la cadena de supermercados que hoy controla Wal Mart, fuera sancionado por la Superintendencia de Valores y Seguros por no cumplir con el deber de reserva de información privilegiada. El castigo a Eben fue un duro golpe para el directorio de D&S, en el que también participaba Felipe Larraín, próximo ministro de Hacienda.

El abogado Felipe Bulnes, futuro ministro de Justicia, también ha velado por los intereses de Falabella. Admirado por sus colegas por su oratoria y la solidez con que expresa sus argumentos, Bulnes llegó hasta la Corte Suprema para impedir que la compañía fuera sancionada por boicotear un evento tecnológico del Banco de Chile, en el marco del caso conocido como “La Guerra del Plasma”. El 2006, antes de que empezara el Mundial de Fútbol, la entidad financiera de los Luksic organizó una feria en CasaPiedra en que vendería televisores con precios más bajos que los que en ese tiempo ofrecían las multitiendas. Los ejecutivos de Falabella y Paris, indignados por los privilegios concedidos a una firma cuyo giro no eran los electrodomésticos, presionaron a los proveedores -entre ellos LG y Sharp- para que se bajaran del ofertón en Vitacura. Así arruinaron el evento de los Luksic y, de paso, impidieron que los consumidores accedieran a los bienes a un menor precio. Falabella y Paris perdieron en el máximo tribunal y recibieron millonarias multas, que en conjunto superaron los US$7 millones. Laurence Golborne, quien asumirá en Minería, también vivió de cerca este episodio como gerente general de Cencosud, holding al que pertenece Paris. En tanto, en el directorio de Banco de Chile participa hasta hoy el próximo ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine. El mismo cargo tiene en Quiñenco, brazo industrial y financiero del grupo Luksic del que se desprende CCU, cuya división de alimentos ha estado encabezada en los últimos años por la piropeada Carolina Schmidt, quien asumirá en el Sernam.

Dedos para el piano

La fórmula aplicada por Piñera para conformar su gabinete no es nueva. El 2000, el otrora Presidente de México Vicente Fox, cuya elección acabó con 70 años de supremacía del PRI, optó por privados para su equipo de gobierno con el deseo de ofrecer eficiencia en base a la gestión gerencial. Sin embargo, a poco andar, el staff sufrió modificaciones dada la falta de experiencia política de algunos, viéndose obligado a recurrir a los cuadros políticos con más trayectoria del derechista Partido Acción Nacional.

Sobre la apuesta de Piñera, el sociólogo Garretón advierte que “es cierto que las personas designadas son muy competentes en sus ámbitos específicos, pero no significa que sean las adecuadas para una construcción política. Eso habrá que verlo. Uno no puede decir que la excelencia que se les atribuye en los marcos académicos o técnicos garantice que el gabinete sea bueno. Eso no garantiza nada”.

Uno de los puntos en discusión estos días es cómo actuará Fontaine desde Economía, especialmente ante las Pymes, dada su trayectoria en dos entidades bancarias -Banco de Chile y Banco Santander- que en plena crisis internacional se demoraron todo lo posible en traspasar la rebaja de tasas impuesta por el Banco Central a los créditos. El integrante de la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de Chile (Conapyme) y presidente del Comercio Detallista, Rafael Cumsille, cuenta que en su sector “estamos a la expectativa. Los anuncios nos parecen bien y conozco de nombre a Fontaine. Queremos ver en la práctica cómo se va a relacionar el ministro con nosotros. Con Hugo Lavados hemos tenido un contacto y línea directa. Somos pragmáticos: queremos ver cuando tome posesión y espero que nos invite rápidamente a una reunión. La primera señal es ver de qué manera se relaciona con los gremios verdaderamente representativos de las pymes para conocer nuestras aspiraciones y preocupaciones”.

Felipe Larraín, a pesar del alto cargo que tuvo en D&S, jamás se pronunció -al menos públicamente- por el hecho de encabezar una de las empresas con mayor cantidad de demandas laborales a nivel nacional. Esa arista genera preocupación, considerando que desde Hacienda será el responsable de cumplir la promesa de Piñera de generar un millón de empleos.

El dirigente de la CUT Cristian Cuevas precisó que “no tenemos una mirada positiva. Esto ratifica lo que planteamos sobre el gabinete de Piñera: ministros desde y para la clase empresarial. Todos sabemos las conductas inadecuadas de D&S con los derechos de los trabajadores. Vamos a observar cómo se generará la idea del millón de empleos, con garantías políticas y sociales, con protección real, o serán empleos precarios de una noche que generarán mayor angustia”.

El diputado DC Pablo Lorenzini, integrante de la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja, no descarta dificultades con Larraín, pero recuerda que también las han tenido -desde el prisma parlamentario- con varios de sus antecesores de la Concertación.

“Nos interesa tener al frente a alguien que comparta nuestro lenguaje. Larraín me parece una persona adecuada. De su vinculación con D&S, evidentemente todos los ministros van a tener que dejar de lado todas sus vinculaciones empresariales. Uno tiene que meterse de lleno en esto sin contradicciones vitales. El ministro de Hacienda es una garantía por cuatro años y tiene que construir con el Parlamento”, plantea.

En cuanto al papel del próximo canciller, el parlamentario dice que conoce a Moreno “hace muchos años y va a tener que pensar que esto no es un sistema empresarial”. Lorenzini reconoce sus habilidades como director de empresas y experto negociador, pero critica su casi nula experiencia en la diplomacia, donde la tradición y la carrera son clave, especialmente en el abordaje de circunstancias tan complejas como la aspiración marítima de Bolivia, la demanda de Perú en la Corte de La Haya y la relación con Venezuela, todos casos que requerirán una fina muñeca diplomática para no crear ruidos en el concierto regional.

Muchos ministros de este gabinete son un poco inexpertos. No pueden dejar la relación con los partidos de lado. Por mucho que digan que al chileno no le gusta, no se puede gobernar como si Chile fuera una empresa. Algunos van a tener que dejar de lado su excelencia académica, porque en las empresas los adulan y adoran, pero aquí en el Estado es distinto y es importante que lo entiendan”, precisa Lorenzini.

En Salud también existen aprensiones con el futuro desempeño de Jaime Mañalich. Para el diputado PPD Marco Antonio Núñez, médico de profesión, “es una mala señal que sea accionista de Clínica Las Condes. Es probable que comiencen las cuentas de ahorro y la privatización de hospitales. Ya hemos comentado con varios colegas la necesidad de recibir a Mañalich el primer martes después de que asuma (16 de marzo) en la Comisión Salud para escuchar sobre sus planes y que nos pueda responder directamente respecto de su agenda y de cómo ha resuelto los conflictos de interés que tiene. A esas alturas, esperamos que haya vendido las acciones de Clínica Las Condes y que podamos escuchar directamente de él y de su equipo cuál es la agenda a implementar desde el punto de vista de políticas públicas y legislación”.

En todo caso, el nombramiento del próximo gabinete no sólo inquietó a la Concertación o al 48% que no votó por Piñera en el balotaje del 17 de enero. Desde la UDI, por más que en público aseguren lo contrario, se sintieron dejados de lado por este club de amigos que llegará a La Moneda. No por nada, 48 horas después de los anuncios y algunas señales contundentes, el senador Pablo Longueira fue invitado a la oficina de Apoquindo donde funcionó el comando de Piñera para conversar y revisar la lista de subsecretarios que se dará a conocer en los próximos días. Fue un gesto claro para descomprimir la molestia que causó el gabinete en el gremialismo, que contará desde marzo con una bancada de 40 diputados, la más grande del hemiciclo. Para muchos, el criterio que aplicó Piñera para escoger su gabinete se centró en dejar clara su autonomía de los partidos de la Coalición por el Cambio, especialmente del gremialismo militante de calle Suecia, algo propio del estilo político que ha caracterizado al Mandatario electo en estos veinte años, más cargado a lo personal que al colectivo partidista.

“No me hagan el cuento de que es de unidad nacional, no me hagan el cuento de que es independiente. Díganme ‘se trata de la mejor gente de la visión de derecha que pude encontrar para impedir que los políticos de la UDI me coparan el gabinete’. Creo que el temor principal de Piñera era que la Fundación Jaime Guzmán se impusiera al grupo Tantauco, y que la UDI se impusiera sobre RN”, destaca Garretón.

Club “cota mil”

Hace justo un año, el sacerdote Felipe Berríos asestó un duro golpe al corazón de la oligarquía nacional a través de una de sus columnas sabatinas en El Mercurio, acuñando el concepto de “cota mil” para graficar lo cerrado y exclusivo de las redes y relaciones de los miembros del sector ABC1. En ese texto, el cura jesuita relató su trayecto desde el centro de Santiago a una de las tres universidades privadas ubicadas en el “barrio alto”. A su juicio, al estar enclavadas en un sector tan alejado de la realidad socioeconómica del país, estas casas de estudio difícilmente pueden cumplir con el criterio de universalidad y sus egresados obtienen una visión incompleta de su entorno.

La crítica de Berríos distó mucho del resentimiento barato que algunos arengaron en ese minuto al fragor de la polémica o del reclamo liviano ante la opulencia de las ventajas de este centro de estudios privado. Su intención fue dar una voz de alerta.

“¿Bastará mirar la ciudad desde lo alto y luego enterarse de lo sucedido en ella por las noticias? ¿Será ése el lugar más adecuado para que se forme un universitario? ¿Cómo se llegará a una universidad así sin automóvil?”, se preguntó el cura.

Lo único que diferencia a una universidad “cota mil” y un Club de Cachagua, como ha sido tildado el gabinete de Piñera, es la edad. Varios de sus ministros tienen casa en este selecto balneario: Felipe Morandé (Transportes), Felipe Bulnes, Felipe Larraín y Carolina Schmidt. Nueve de los veintidós miembros del futuro gabinete estudiaron en colegios como Sagrado Corazón de Manquehue, San Ignacio del Bosque, Verbo Divino y Tabancura, mientras que dieciséis tienen su cuna profesional en la Pontificia Universidad Católica, donde el propio Piñera se graduó. Magdalena Matte, quien asumirá en Vivienda, no sólo es la esposa del senador UDI Hernán Larraín, sino que además tiene una relación personal de larga data con la señora de Piñera, Cecilia Morel, pues fueron compañeras de colegio en el Jean D’Arc de Providencia. El hijo mayor del matrimonio Larraín-Matte se integrará a la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda en marzo.

Desde el martes, más de un analista -incluso los vinculados con la derecha- ha dejado traslucir sus aprensiones en este punto, dada la falta de diversidad, calificando al staff ministerial incluso de “pituco”.

Sebastián Piñera tiene el desafío de acallar las críticas, legítimas en una democracia. También debe demostrar que la selección de su equipo ministerial no responde a un club de amigos con intereses cruzados. Un antiguo refrán dice que más vale tener amigos que plata. En la cota mil, se tienen ambos. // LND