Blogia

Centros Chilenos en el Exterior

La estrategia de Obama para Chile y América Latina

 “Y no bien amanecía

partió en una nube fría

con su zepelín plateado”

Chico Buarque

Andrés Figueroa Cornejo

1. En entrevista exclusiva para El Mercurio del 20 de marzo, el presidente transitorio del Imperio corporativo de EEUU, Barack Obama, en el marco de su visita a Chile, elogió teatralmente el devenir político, económico y energético del paisito. En el paroxismo de sus febriles declaraciones resaltó  los “logros” del territorio más austral del planeta que “Entre esos éxitos también está el hecho de que tenga una democracia vibrante, una economía abierta y una sociedad civil activa”. ¿Una democracia vibrante y una sociedad civil activa? Lo del aperturismo económico es imposición del propio imperialismo para privatizar los antiguos derechos y servicios sociales y apropiarse sin trabas de las riquezas naturales y materias primas de Chile, como ha ocurrido históricamente antes de 1970 y después del golpe de Estado de 1973, y aprovechar las temporales relaciones de fuerza favorables al capital sobre el trabajo, en medio de coberturas legales asociadas a los Tratados de Libre Comercio y a un Código Laboral prácticamente intacto e instaurado a sangre y fuego por la dictadura militar. ¿Pero qué tiene de vibrante una democracia puramente formal, representativa, no participativa y formulada por arriba donde cada tantos años cada vez menos chilenos realizan el trámite de votar por la derecha o la Concertación? En la última elección presidencial, un 40% de la población habilitada para sufragar simplemente no lo hizo. ¿Una sociedad civil activa? ¿Qué significa eso hoy en Chile, además de las resistencias epopéyicas de parte del pueblo nación mapuche, el ambientalismo anticapitalista, un movimiento sindical desarmado y un conjunto de agrupaciones que pugnan por terciar como alternativa política de los intereses de las grandes mayorías? Naturalmente, Obama no se refería a esa sociedad civil ni a esa democracia “vibrante”. Se refería a la gobernabilidad y obsecuencia que los gobiernos civiles de los últimos 20 años han ofrecido al capital, a sus maneras más vanguardistas, financiarizadas, primario exportadoras, sobreexplotadoras de una fuerza de trabajo cada día más precarizada, y a la maximización de beneficios –que también colabora con el dique que contiene la tendencia a la baja de la tasa de ganancia general del capital- mediante la apropiación privada y el saqueo a mansalva de los recursos naturales elementales, como el agua, el mar, la tierra, el aire.

2. Pero lo anterior sólo corresponde a una fracción de los objetivos que tiene el viaje de Obama a Chile. Pese a que Piñera y su esposa tuvieron que cancelar el desayuno que deseaban compartir familiarmente con Barack y Michelle debido a la agenda muy apretada del emperador de turno (el capataz propone, pero el patrón dispone); y la Concertación logró obtener un momento en el programa oficial de la visita por los inmejorables servicios prestados a los intereses del gobierno norteamericano y al tipo de transición sin pueblo y paradigmática desde la dictadura del capital puesta en riesgo por el propio Pinochet, hasta una dictadura del capital con formato electoral tutelado, restringido y excluyente por principio; Obama hizo anuncios relevantes.

Lo inmediato es el impopular y peligrosísimo acuerdo firmado el viernes 18 de marzo entre el ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, y el embajador estadounidense, Alejandro Wolf, en materia de “cooperación” nuclear. Más allá de la promesa inútil de Piñera de efectuar un seminario en Santiago para “evaluar las conclusiones del convenio” en mayo, donde participará el flamante director de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, Jaime Salas, lo cierto es que la catástrofe nipona en curso revela las consecuencias catastróficas que puede tener el empleo de la energía atómica para la humanidad toda. Es decir, no sólo es el peor acuerdo posible, sino que además, se firma en la peor coyuntura posible. Basta enterarse no únicamente de lo que acontece en Japón hoy; también hay que escuchar los planteamientos de la máxima mandataria alemana al respecto. Pero, claro, el desarrollo geométrico de las fuerzas productivas del capitalismo, su voracidad y movimiento ilimitado, ya acabó con el carbón como energía dominante, el petróleo está en vías de extinción, y es la hora de sembrar como hongos apocalípticos centrales nucleares en todo el planeta. La tecnología destacada para América Latina es propiedad de corporaciones norteamericanas; por tanto hay que ingresarla por consenso o fuerza, o de ambas maneras, a los países subdesarrollados del subcontinente, y a espaldas de los intereses y sobrevivencia de los pueblos. Si Japón es una de las cinco economías más desarrolladas del mundo y su población está sufriendo el impacto letal e impredecible de la liberación radioactiva luego del tsunami del 11 de marzo pasado, ¿qué le puede esperar a Chile, territorio de terremotos, maremotos y temblores permanentes, con altísimos niveles de accidentabilidad laboral, improvisación, desregulación en todas las dimensiones industriales, y tercermundista desde que se inventó el término?

3, Por otra parte, Barack Obama –emulando bajo un contexto totalmente otro al asesinado presidente John Kennedy- desea establecer una ‘actualizada’ Alianza Para el Progreso para toda la Región. La original se declaró en marzo de 1961 y duró 10 años. El objetivo esencial en esa época, era contener el ejemplo emancipador de la Revolución Cubana, a través de medidas que buscaban implementar la reforma agraria (proletarización del campesinado y aceleración de la producción agrícola para responder a las demandas de esa fase del capital), libre comercio entre los países latinoamericanos, modernización de la infraestructura de comunicaciones, reforma de los sistemas de impuestos, acceso a la vivienda, mejorar las condiciones sanitarias para elevar la expectativa de vida, mejora en el acceso a la educación y erradicación del analfabetismo, precios estables y control de la inflación y cooperación monetaria. En la realidad, la Alianza Para el Progreso significó profundizar el patrón mono exportador de América Latina, multiplicar la fuerza de trabajo barata, y que el ‘patio trasero’ de Estados Unidos vendiera sus recursos y trabajo a precio módico para comprar al imperialismo mercancías terminadas y caras.

¿Y ahora por qué actualizar esa política? ¿Por los peligros que comportan los gobiernos pro populares y de inspiración antiimperialista de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua? ¿Para deshacerse de su sobreproducción y sobrecapacidad productiva en ámbitos energético-nucleares, armamentistas y tecnológicos? ¿Para resolver la crisis deficitaria, pública y privada de Estados Unidos, y quemar dólares e instrumentos financieros sin valor en estas tierras, socializando de modo ampliado sus gravísimos aprietos? ¿Para evitar que China y la Unión Europea tomen ventaja sobre las economías latinoamericanas, relativizando aún más su hegemonía mundial? ¿Todas las anteriores?

3. Pasadas las 16:00 hrs., con  tres ex presidentes de la Concertación en primera fila (Aylwin, Frei Ruiz-Tagle y Lagos Escobar) y la ausencia de “la preferida”, Michelle Bachelet, quien obtuvo como premio por su administración pro-norteamericana el cargo en la ONU de encargada de ONU Mujeres –mientras espera el momento mejor para lanzar su futura candidatura a la presidencia del 2013-, Barack Obama  hizo su alocución llamada “Alianza igualitaria con Latinoamérica”. Antes de ello, en conferencia de prensa con Sebastián Piñera, manifestó que “hay que mirar el futuro”, sorteando con una sola frase la ingerencia política y material probada de los gobiernos pentagonistas en los golpes de Estado, dictaduras, desapariciones, torturas, exilio, asesinatos, preparación de operaciones macabras; desestabilizaciones, crímenes y sabotajes contra gobiernos que incurrieron en el pecado de procurar la autodeterminación e independencia para sus países; y todas las violaciones a los Derechos Humanos imaginables y más, contra los pueblos de América Latina.

Obama destacó el cónclave orquestado entre México, Colombia y Chile en el ámbito de “la seguridad”, entendida como permiso incondicional a la intromisión política y militar del poder estadounidense  en sus fronteras, bajo el argumento de la lucha “contra el narcotráfico y el terrorismo”.

 “Yo creo que Latinoamérica es más importante para la prosperidad y seguridad de los Estados Unidos que nunca jamás”, dijo Obama, acaso recordando las bases militares bajo su control apostadas en muchos lugares de la Patria Grande, y añadió que “creo que América Latina se va a volver algo más importante para Estados Unidos, especialmente en nuestra economía (…) invertimos más en esta Región que en ningún otro país. Tres veces más a Latinoamérica que a la China.”

Inmediatamente se entregó a una serie de expresiones  respecto de una supuesta unidad valórica entre su Estado y Suramérica y el Caribe, por orígenes antiimperialistas y religiosos conectados. Se olvidó Barack Obama de mencionar que ahora él es el representante del imperialismo contemporáneo. “Este es nuestro patrimonio común: somos todos americanos.” Aquí también evitó decir que algunos son más americanos que otros, saltándose las relaciones de dependencia y opresión de larga data del gobierno norteamericano sobre los países del sur del Continente.

Después, el mandamás formal o responsable de relaciones públicas del imperio, se volvió algo emotivo al denotar las desigualdades sociales, la concentración económica y el empobrecimiento que existe en los países al sur de Río Bravo; y referirse al fenómeno –sin explicar de dónde proviene la principal demanda- del narcotráfico y su industria asociada.

Entonces Obama se dedicó a comparar la Alianza Para el Progreso de Kennedy con su actual estrategia, según él, ahora basada en la concepción de “de socios iguales”. El primer pilar de su política sería el combate contra la delincuencia organizada y su peligro para la ‘democracia’. Aquí se extendió sobre Colombia, México y los programas sociales focalizados y asistencialistas. El segundo punto correspondió a la liberación comercial y el aperturismo económico hace rato regente  por medio de la multiplicación de TLC’s. Aprovechando la presencia del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, Obama habló de ofrecer más créditos para subcontinente. Es decir, ampliar la deuda externa, privada y pública, de América Latina con el BID de capitales estadounidenses. Como era de esperar, abusando de una fraseología respecto de la democracia representativa, disparó contra la isla de Cuba y alabó a las llamadas, ‘damas de blanco’, sin mencionar, por supuesto, el bloqueo económico más cruel y extenso de la historia moderna impuesto sobre un pueblo autónomo, y las innumerables acciones y cifras millonarias para intentar derrocar al gobierno de la Mayor de Las Antillas.

Continuando con un relato extremadamente básico, mediático, publicitario, Obama hizo hincapié aduladoramente en el rescate de los 33 mineros chilenos de una mina en Copiapó, otra vez desmemoriándose de los más de 15 mineros muertos en otros yacimientos y faenas que han ocurrido desde entonces,  mientras los medios de comunicación sólo se concentraban en la propaganda gubernamental del salvataje –feliz, pero espectacularizado hasta el hartazgo para su capitalización electoral y las encuestas-.

¿Qué se saca en limpio del discurso del presidente del imperio más poderoso conocido en la historia de la humanidad, el mismo que en tanto intentaba construir una historia editada a conveniencia, mantiene al Oriente Medio subyugado política, militar y económicamente con el fin de hacerse de las reservas petroleras de esa zona; el mismo que apoya con desparpajo y sin vergüenza al gobierno de Israel y sus crímenes en Palestina; el mismo que voltea gobiernos a su antojo, como el hondureño, cuando no le resultan de su gusto e interés?

El mensaje de Obama es claro. La crisis estadounidense debe ser ‘democratizada’ en sus costos por los pueblos de América Latina, y sus ganancias tienen que salvar el pellejo de la ganancia para el Estado corporativo de Norteamérica.

Todas las propuestas ya están concurriendo, pero los intereses urgentes del imperio demandan su mayor profundización por la vía diplomática, legal, política y militar. El imperio requiere superior gobernabilidad para sus inversiones y producción de deuda; mayor control social para el disciplinamiento y súper explotación del trabajo latinoamericano; y un marco jurídico todavía más aperturista para terminar de saquear los recursos naturales de los pueblos indoamericanos y consolidar el momento financiero del capital como dirección superestructural del complejo capitalista general.

Este artículo fue terminado a la 00:01 hrs. del 22 de marzo. En pocas horas, el inquilino de la Casa Blanca emprenderá vuelo de Chile. Queda una estela de demagogia honda y bien estudiada tras su visita. Eso sí, el presente texto habría sido finalizado varias horas antes si quien lo suscribe no hubiera sido detenido junto a nueve personas más en una comisaría de Santiago de Chile, en medio de una marcha pacífica en el centro de la capital del paisito contra la presencia del representante del poder resumido del capitalismo salvaje, a pocas calles donde 500 de los que mandan estaban cenando y celebrando el mensaje  aquí comentado.

22 de marzo de 2011

 

 

Despues de Pascua Lama, otra minera se instala en valle de Huasco

Despues de Pascua Lama, otra minera se instala en valle de Huasco

Santiago, 21 de marzo de 2011. (Radio del Mar)–

 Organizaciones y comunidades del Valle del Huasco en el norte de Chile anunciaron su rechazo a un nuevo megaproyecto minero, después de Pascua Lama, en la zona cordillerana de la comuna de Alto del Carmen, en la Región de Atacama. Se trata de la mina El Morro, de la compañía Goldcorp, que la semana pasada logró la aprobación de su Estudio de Impacto Ambiental para esta mina.

Minera El Morro producirá concentrado de cobre y oro mediante la extracción de mineral a través de la explotación a rajo abierto del yacimiento de cobre La Fortuna. Las reservas del yacimiento ascienden a 450 millones de toneladas de mineral, con una ley de 0,58% de cobre por tonelada y de 0,47% gramos de oro por tonelada.

La mina procesará cada día 90.000 toneladas de mineral y obtendrá 2.000 toneladas diariamente de concentrado de cobre y oro.

Frente a la aprobación ambiental de esta mina, el Consejo de Defensa del Valle del Huasco afirmó que “el proceso de evaluación ambiental, comenzó el año 2009, con la entrega de un estudio incompleto, para que la comunidad hiciera su participación y pusiera sus observaciones, este proyecto comenzó desde un principio como un engaño”.

La agrupación se pregunta “¿se puede evaluar realmente algo que esta incompleto y carece de toda la información?. Aún así (el proyecto), siguió adelante haciendo vista gorda de las observaciones ciudadanas”.

La comunidad local no cree que el rio no vaya a ser afectado por las faenas mineras, tal como lo afirma la empresa, que señala que instalará una planta desalinadora. “El argumento principal era que no van ha utilizar agua de nuestro valle y que instalarían una planta desalinizadora para operar sus faenas; pero en rigor no es tan así, porque las aguas del río van hacer afectadas de todas formas”, dice el comite.

Entre los efectos negativos la agrupación local señala que el rio se verá afectado por “efectos de inversión del flujo hídrico, que por naturaleza corre hacia nuestro valle, el río y todos los regantes perderemos alrededor de 200 lts/seg”.

También dudan de las palabras de la empresa de qu eno usará agua del rio, ya que la compañía compró acciones de agua

Además, “ubicaran en la quebrada larga afluente de nuestro rio, un tranque de relaves, con capacidad de 450 millones de metros cúbicos. Dicen que utilizarán materiales espesantes inocuos y que no representan ningún peligro en su manejo. Los  mismos tipos de estabilizadores se han usado en otras partes del norte e igual son un riesgo inminente para la calidad del agua y la salud de todos”.

Agregan que “eso no es lo mas grave” ya que el lugar donde será ubicada la mina “es una zona en donde la roca madre está fracturada y existe una falla sísmica, hay que acordarse de que en la zona, se registró el epicentro del terremoto de 1918 y 1922, que destruyó totalmente Vallenar y Copiapó”.

El comité de Defensa del Valle del Huasco reclama también porque el deposito de desechos estériles será instalado en la misma quebra y porque no se ha respetado el Convenio 169 de derechos de los pueblos indígenas.

Ubicación de la Mina El Morro (link para agrandar).

La Sociedad Minera El Morro es propiedad de Goldcorp (70%) y New Gold (30%), dos multinacionales con amplia trayectoria en el sector de la minería a nivel mundial.

Goldcorp es una de las mayores empresas mineras de oro del mundo con sede en Vancouver, Canadá y sus actividades relacionadas incluyen exploración, extracción, procesamiento y recuperaciones. Posee diez operaciones y proyectos de Oro, Plata y Cobre en siete países de América distribuidas en Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala y Argentina. Cuenta además con ocho importantes proyectos en desarrollo, uno de los cuales es El Morro en Chile.

Durante 2010 Goldcorp obtuvo ingresos por US$ 3.800 millones, lo que implicó un aumento de 40% respecto del año anterior, totalizando una producción de 2,4 millones de onzas de oro.

En tanto la compañía productora de oro NEW GOLD Inc. tiene un un portafolio complementario de activos en México, Canadá, Australia, Brasil y EE.UU (Alaska). Aspira alcanzar, hacia el 2014, una producción equivalente a un millón de onzas de oro, con los costos promedio por onza más bajos de la industria.

El pueblo de Chile repudia negocio nuclear de Obama

El pueblo de Chile repudia negocio nuclear de Obama

Por el futuro de nuestras familias, los trabajadores y pueblos de Chile rechazamos el acuerdo que el gobierno del país firmó  con Estados Unidos en materia de energía nuclear, cuando los fundamentos científicos sobre los peligros catastróficos de ese tipo de energía para las personas y la naturaleza han sido trágicamente refrendados por el desastre en curso en Japón.

Un convenio así, vuelve al país más dependiente política y económicamente del Imperio, cuando ya es el mayor inversionista en Chile.

El porvenir de una vida mejor para las chilenas y chilenos se aleja con acuerdos nucleares, considerando que existen muchas alternativas de producción  energética (solar termoeléctrica, la solar fotovoltaica, la eólica terrestre, la eólica marina, la geotérmica, la procedente de la biomasa, etc.) ampliamente estudiadas y puestas en práctica en varios lugares del mundo y que resultan más limpias y baratas.

Los gobiernos norteamericanos son los principales responsables del calentamiento global, pero además han impuesto a sangre y fuego un sistema económico que vive de la depredación de nuestros bosques, de nuestras riquezas naturales, que contamina, que construye termoeléctricas y que destruye los pueblos y el medio ambiente con sus relaves. A qué explicar para quienes son las ganancias de este desastre gatillado por la ganancia y la apropiación privada del trabajo, los recursos naturales, las materias primas de las grandes mayorías. Si queremos una defensa honesta de nuestro planeta, entonces debemos repudiar la visita del representante político del Estado que más contamina, explota y expolia a Chile y el mundo: Barack Obama.

Estamos por la soberanía y autodeterminación del pueblo de Chile. Obama representa la injerencia sistemática y violenta en los asuntos internos de los países, las invasiones, las guerras, el terror y la muerte.

Fuera de Chile el gobernante del Imperio del Terror

Marcha lunes 21 de marzo, 19:00 hrs., Ahumada con Alameda, Santiago de Chile

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT)

 

 

Pensión de viudez

Sr Chamorro: soy residente en España procedente de Chile.

No se si Ud. me puede ayudar. Resulta que yo he estado percibiendo una pensión de viudez desde hace poco más de un año sin problemas cuando era remitida a mi cuenta por el Banco del Estado de Chile, pero resulta que esta misión fue transferida al Banco BBVA de Chile, sucursal San Martin y desde que esto sucedió no me han enviado mas la pensión con la que vivo.

No me la han enviado ni enero ni febrero ni marzo. He llamado al INP DE CHILE Y NO CONSIGO NUINGUNA RESPUESTA.

Me gustaría saber a través de Uds. si hay más chilenos que estén en  mi situación para poder actuar en conjunto,  o me indique que puedo hacer pues mi situación es desesperada. Le saluda muy atte. MC Olmedo Martin.

 (Espero su respuesta por favor)

Fuera O-Bush de América Latina

Fuera O-Bush de América Latina

Nadie puede quedarse sin realizar una acción de repudio ante la presencia en nuestro país del representante del terrorismo internacional. A los pueblos de Chile y América Latina nos sobran razones para protestar. La más fuerte, que nos interpela moralmente, son los centenares de miles de hermanos asesinados en el Continente con garra imperial. Y una de las más críticas consiste en el acuerdo que el gobierno de Chile firmará con el de Estados Unidos en materia de energía nuclear, cuando los fundamentos científicos sobre los peligros catastróficos de ese tipo de energía para las personas y la naturaleza han sido trágicamente refrendados por el desastre en curso en Japón. Asimismo, un acuerdo de este tipo, volvería al país más dependiente política y económicamente del imperio, toda vez que ya es el mayor inversionista en Chile. Sin duda, el futuro de una vida mejor para las chilenas y chilenos se aleja con acuerdos nucleares, considerando que existen muchas alternativas de producción  energética (solar termoeléctrica, la solar fotovoltaica, la eólica terrestre, la eólica marina, la geotérmica, la procedente de la biomasa, etc.) ampliamente estudiadas y puestas en práctica en varios lugares del mundo y que resultan más limpias y baratas.

La  visita del presidente del imperio más poderoso y agresor que ha existido en la historia de la humanidad, cuenta vergonzosamente con la anuencia de los gobernantes de nuestro país. De esta manera,  se ponen a disposición de manera servil y rompen nuestra soberanía, dejando en manos del gobierno  norteamericanos la seguridad de distintos espacios donde se hará presente Obama. A su vez, las policías y los organismos secretos locales ya están a la orden de los visitantes. Las autoridades antisociales de Chile consideran un privilegio y premio la visita. En cambio, el movimiento popular estima con justicia irrebatible  que es un baldón, una bofetada sucia a la dignidad e intereses de los trabajadores y los pueblos.

La venida de Barack Obama debe concitar por razones de ética y decoro elementales el rechazo de todas las organizaciones, políticas, sociales y populares:

Las agrupaciones de derechos humanos deben protestar por la presencia del terrorista internacional número uno en nuestro país.  El gobierno de Estados Unidos es responsable directo de los miles de asesinatos, desapariciones y torturas ocurridas en nuestro país y América Latina.

Los gobiernos norteamericanos son los principales responsables del calentamiento global, pero además han impuesto a sangre y fuego un sistema económico que vive de la depredación de nuestros bosques, de nuestras riquezas naturales, que contamina, que construye termoeléctricas y que destruye los pueblos y el medio ambiente con sus relaves. A qué explicar para quienes son las ganancias de este desastre gatillado por la ganancia y la apropiación privada del trabajo, los recursos naturales, las materias primas de las grandes mayorías. Si queremos una defensa honesta de nuestro planeta, entonces debemos repudiar la visita del que más contamina, explota y expolia.

Los gobiernos estadounidenses han sido responsables de combatir por todos los medios cualquier avance de los trabajadores. Los gobiernos progresistas que han surgido en el mundo han sido ahogados en sangre. En tanto, el saqueo de nuestras riquezas por el imperialismo ha sido  facilitado por el beneplácito de los gobiernos de turno nativos en los últimos 38 años. El gobierno popular de Salvador Allende fue derrocado por orden del gobierno de Washington, asesinando a miles de dirigentes populares y militantes sociales. El mundo popular debe protestar por la visita del mayor explotador capitalista.

Las organizaciones Latinoamericanistas y Bolivarianas tienen motivos de sobra para rechazar la visita: injerencias sistemáticas en los asuntos internos de los países, violación de las soberanías, invasiones, guerras, terror y muerte forman parte del historial del imperio.

Los constantes ataques e intentos de desestabilización de Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia y Nicaragua; el sanguinario plan Colombia; la responsabilidad por la situación inhumana en que se encuentra Haití; la soberanía mancillada de Puerto Rico; los 5 héroes cubanos antiterroristas que permanecen secuestrados en EEUU; y el asesinato de cientos de miles de iraquíes y afganos, son una pequeña parte del cúmulo de atrocidades cometidas por el Estado de O-Bush. Una sola de estas acciones cometidas por el imperio, obligaría a repudiar la visita de O-Bush. Todos los motivos, nos obligan e interpelan moral, política, económica y culturalmente.

Lunes 21 de Marzo a las 19:00, Ahumada con Alameda.

Fuera el Imperio del Terror

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT)

 

 

 

Bienvenido a Chile, Barack Obama

Bienvenido a Chile, Barack Obama

Andrés Figueroa Cornejo

La próxima visita del presidente de turno del imperio político, militar y económico jamás conocido en la historia de la humanidad a Chile, no es particularmente especial respecto de la que realizará Barack Obama a Brasil, la súper potencia de Sudamérica la semana entrante. No obstante, sí existen razones para su presencia en las tierras estiradas y estrechas de la vanguardia del capitalismo.

De hecho, dentro de los preparativos se encuentra la firma de un convenio sobre energía nuclear entre el gobierno del paisito y el de Estados Unidos, en el peor contexto mundial posible, mientras se suceden catástrofes y aumenta exponencialmente la incertidumbre  sobre el ámbito luego de la tragedia natural de Japón desencadenada por el terremoto marino del 11 de marzo.

A imposición del Estado norteamericano, el acuerdo –que en rigor es la subordinación chilena a una política de inversiones nucleares del imperio, aprovechando la crisis energética planetaria- se firmará dos días antes de la llegada del inquilino de la Casa Blanca.

La gente de a pie dice con sabiduría que si un desastre nuclear de proporciones inconmensurables puede ocurrir en un país del primer mundo, con el agravante de estar sobre un territorio tan telúrico como el chileno (de hecho, vinculado tectónicamente con el chileno bajo el Océano Pacífico), qué le podría esperar a una zona que es puro borde costero flanqueado inmediatamente por la cordillera andina, tercermundista, empobrecido, sin más puntales que los ahorros privatizados de sus trabajadores, el cobre, la madera y un puñado de bancos transnacionalizados; y donde hasta ahora reina la improvisación y la resignación dolorosa ante los embates duros de la naturaleza venidos del mar y de la tierra y del cielo. En cualquiera de sus formas , la energía nuclear, atenta contra la misma sobrevivencia de una comunidad humana precarizada, tapizada de propaganda mientras bajo alfombras de plástico chinas los orines del subdesarrollo enrarecen las ciudades y el campo. El futuro de una vida mejor para las chilenas y chilenos se aleja sideralmente con acuerdos nucleares, toda vez que existen muchas alternativas de producción  energética (solar termoeléctrica, la solar fotovoltaica, la eólica terrestre, la eólica marina, la geotérmica, la procedente de la biomasa, etc.) ampliamente estudiadas y puestas en práctica en varios lugares del mundo y que resultan más limpias y baratas.

Sin embargo, y más allá de rumores bien o mal fundados sobre la cancelación de la visita de Obama a Chile a última hora –no porque aquí se viva una situación pre-revolucionaria, claro está, sino simplemente porque su agenda bélica lo demandaría en el centro del centro del poder imperial-, el ex director de la revista Foreing Policy y especialista en política exterior de Estados Unidos, Moisés Naím, señala con claridad de mediodía que el gusto norteamericano por el país se sostiene porque “Lo que más se admira de Chile es la continuidad independiente del signo ideológico del gobierno. Tanto el Presidente Lagos, como la Presidenta Bachelet, que se presentaban como gobiernos de izquierda   gobernaron de una manera muy pragmática. De la misma manera, Piñera que se presenta como un mandatario de derecha también es pragmático y no hemos visto profundas discontinuidades entre la política exterior de uno y otro.”

Cuando se habla de “pragmático”, hay que leer sumisión a la hegemonía del capital internacional y a las órdenes e intereses del Estado norteamericano. Sumisión a los mandamientos del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio, y la OCDE. Sumisión y obsecuencia en relación a las maldiciones, confabulaciones y ataques sistemáticos que martillan la cabeza y el corazón de los pueblos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, y sabotean dolarizada y materialmente la independencia y posibilidades de autodeterminación genuina de esas naciones. Sumisión y obsecuencia frente al olvido centralmente planificado del imperialismo respecto de los crímenes de la dictadura pinochetista, las violaciones a los derechos humanos en los propios gobiernos civiles post-tiranía, y a la desmemoria de una sociedad  que a comienzos de la década de los 70 del siglo pasado se encendió con el vértigo de la libertad y la promesa de la igualdad, cuando apenas había 9 millones de personas en Chile y un Presidente que no le temblaba la voz ni la mano, junto a un pueblo tal vez ingenuizado por direcciones políticas que jamás terminaron de condensarse y tomar la decisión estratégica de acabar de una vez con la minoría propietaria, pero que escribieron con vigor de gigantes en la historia la contra-fatalidad de que las cosas pueden ser de otro modo.

Nuevamente, el imperialismo norteamericano, principal inversionista extranjero en Chile, con su visita premia la ausencia de decoro y soberanía, la gobernabilidad de la derecha y la Concertación entendida como control social, alienación ampliada, sobreexplotación, aperturismo económico para bien de los menos y maldición de los más; saqueo y acumulación originaria infinita; carta blanca para la hegemonía del momento financiero del capital; patrón primario exportador puramente extractivista mineral y mucho después maderero; concentración económica sin freno ni regulación alguna y desigualdad social creciente; fragmentación del pueblo trabajador; y bancarrota multidimensional (política, sanitaria, educativa, psiquiátrica, económica, cultural, sexual, humana) de las relaciones sociales del 90% de la población malviviente.

Bienvenido Barack Obama, gobernador transitorio de los pesares y atropellos infames en Chile y en medio mundo. Sepa usted que no es dios, ni su Estado el final desgraciado de la historia. Que es sólo un hombre sobre el dólar y la mitad de la industria bélica de La Tierra. Que tiene su tiempo y su sitio provisoriamente, como el Pentágono y los organismos tutelares del capital. Como asimismo debe saber por boca informada, tanto de sus analistas multiplicados a pago millonario y tecnología de última generación, como de brujos y bufones de corte y con banda presidencial repartidos en todas las costas, que los pueblos del mundo también tienen –de a saltos explosivos o a pasitos invisibles-  su hora y su lugar. Que le asienten los mariscos exóticos de Chile que desconocen los trabajadores y los descamisados del país. Cada bocado que pruebe es la dentellada reunida que hará trizas las causas de la miseria y la muerte absurda que su Estado produce como exportación cardinal.

Marzo 14 de 2011

 

 

Chile: Apuntes acerca del álgebra de la revolución

Magnífica fórmula: ¡¡ ‘No sólo lo universal abstracto, sino un universal que encierra la riqueza de lo particular, de lo individual y de lo singular’ (¡toda la riqueza de lo particular y singular!)!! Trés bien!” (Lenin, “Hegel: Ciencia de la lógica”, Obras Completas Tomo XXXVIII, Editorial Cartago, Buenos Aires 1960,   pág. 85).

El machete dialéctico

Me pregunto ¿por qué Lenin lee a Hegel entre 1914 y 1916? Lenin se encuentra exiliado en Ginebra, son años en que se agudizan las contradicciones del capitalismo, la II Internacional entra en bancarrota y con ella la concepción evolutiva y pacífica del desarrollo social. Maduran las condiciones objetivas para un salto revolucionario. Frente al movimiento real en intempestivos entuertos se interesa por la dialéctica como método de conocimiento. Ello no es casualidad, es un acto de plena conciencia. No bastando explicar la realidad, sino con el objetivo de producir las transformaciones radicales del sistema capitalista, me parece coincidir a la distancia con el director de la primera gran sinfonía de obreros y campesinos: la cuestión se trata de método.

No cabe duda que la sociedad actual atraviesa una grave crisis. Las determinaciones inmediatas hacen referencia a una crisis del sistema capitalista mundial que no siendo “terminal”  sí está en juego, dentro del escenario del movimiento cíclico de consenso y fuerza, creando las condiciones del parto del nuevo Príncipe del Siglo XXI. Pero así como algunos vemos que avanza objetivamente una época de cambios, nada garantiza que por su propio movimiento estas crisis se resuelvan a favor de las clases subalternas. Es más, siguiendo la lógica del propio movimiento del capital, la salida posible es la administración por años de la crisis o un salto transformador dirigido por las mismas clases dirigentes, representación del capital financiero que se nos presenta como el capital por excelencia, resumiendo todo el conjunto del capital.

Es a partir del desarrollo actual de las fuerzas productivas de la humanidad que tenemos que afilar el machete. La dialéctica es el instrumento más poderoso que las clases subalternas y subsumidas por el capital, el proletariado,  puede utilizar para desbrozar el camino para su emancipación y transformarse, a través de un complejo acto político, en el sujeto histórico de las transformaciones y dejar atrás la estela de sacrificios que ha significado ser objeto de la dominación y  explotación. La superación del capitalismo contiene una doble carga titánica para las grandes mayorías de la población: superar las actuales condiciones capitalistas de dominación, explotación y despojo, teniendo en cuenta de que es la forma más desarrollada de la sociedad dividida en clases. Y sin embargo, los puntos de apoyo para la aplicación de la palanca transformadora sólo pueden encontrarse en los propios cimientos de la sociedad real, Lo nuevo siempre tiene los gérmenes de su existencia en lo viejo.

Dejaré por ahora así de general el concepto de proletariado, para luego determinarlo histórica y socialmente como es el camino de la dialéctica que se erige sobre una matriz materialista e histórica de análisis para las transformaciones revolucionarias en la época actual. Proletariado (trabajo socialmente necesario personificado en los trabajadores), sin entrar a especificar la compleja malla del movimiento real de las clases, será pues, por ahora, el opuesto de burguesía (capital por excelencia, personificación del valor que se valoriza), con el solo objetivo de contener la unidad contradictoria en sus formas más generales, abstractas, y así poder analizar la unidad en su movimiento, sin perdernos en el bosque de las múltiples y variadas determinaciones que la práctica política concreta releva con mayor riqueza.

La realidad es una cebolla donde en el centro tractor se encuentra la contradicción capital/trabajo que da sentido a la conceptualización de la sociedad actual, sistema mundial de dominación, el capitalismo en su fase de elevado grado de madurez; el imperialismo financiero.

Dadas estas premisas es que se puede afirmar que el estudio de la dialéctica aplicada en la matriz analítica de Marx tiene su momento más desarrollado en las investigaciones del modo de producción concreto, específicamente capitalista, y da como resultado (inconcluso) en su obra El Capital. El primer capítulo del primer tomo empieza con el análisis de la mercancía para terminar en el último capítulo del último tomo en el incompleto capítulo sobre las clases. Pasando por el momento del capítulo XXIV donde el capital que rinde interés es la forma más externa y fetichizada del capital, que siempre es uno solo. Así, se unen las dos puntas ‘capital mercancía’ y ‘capital dinero’, mediante los ejes mercancía, salario, lucha de clases.

Marx, según sus propias declaraciones, parte analizando la mercancía. Ya la investigación está prácticamente realizada, pues ya existe el estudio de la experiencia científica al momento del análisis. Algo que sin duda es muy complejo de comprender a la primera lectura (“Aquello de que los primeros pasos son siempre difíciles, vale para todas las ciencias”, prólogo de Marx a la primera edición) y por ello hay que redactar una y otra vez, textos asociados a la cuestión, pues aún no logramos que nuestros militantes tengan el tiempo suficiente y la disposición a leer su obra, en la cual están depositados los instrumentos teóricos para la emancipación del género humano que trascendiendo su propias condiciones alcanzadas logre pasar del reino de la necesidad al reino de la libertad.

Las rebeliones en el reino de la necesidad

Las rebeliones frente al hambre y/o su amenaza real, son una prueba rotunda de que el mundo de la necesidad todavía persiste. A pesar de que el grado de desarrollo de las fuerzas productivas tiene contenida la potencia de producir  todas las riquezas que se necesitan para satisfacer las necesidades más apremiantes, lograr el ocio necesario y realización del ser humano en plenitud como auténticamente humano. A pesar de los pesares, existen las condiciones materiales para avanzar en la construcción del reino de la libertad. Las trabas se encuentran en el hecho objetivo de que las clases dominantes son dominantes además porque imponen su lenguaje al conjunto de la sociedad, subsumiéndola en su propio movimiento, haciendo aparecer la producción de las riquezas de las naciones como su obra, como movimiento del capital y ocultan ex profeso que en realidad es el movimiento del trabajo el verdadero productor de ellas.

Si esto no fuera así, ¿cómo se explica entonces que las rebeliones transmitidas por la cadena oficial de la aldea global siempre relevan la superficie de los conflictos? Las rebeliones en Egipto son estudiantes, profesionales, es decir, “gente como nosotros”. Para qué hablar de la organización de los trabajadores y sus huelgas basales, condiciones sine qua non. Yo me entero de que esta fuerza de trabajo está en movimiento cuando veo la fuerza militar en la calle, esa es su contracara. Y la violencia con que la fuerza militar embiste al movimiento rebelde es proporcional a la fuerza que oponen los trabajadores. No es por desmerecer, pero para simples rebeldías bastan las fuerzas policiales ¿para qué calentar el conflicto si aún no es necesario?

Lo que verdaderamente temen las clases dominantes es perder el poder, pues lo necesita para ‘joder’

Esta realidad no ha podido ser modificada por más influencia académica y mediática que ha tenido lo que conocemos como postmodernismo. El círculo de círculos que es el desarrollo histórico de la sociedad humana, vuelve en todo momento crítico al problema fundamental, necesidad o libertad. No habiéndose resuelto las necesidades socialmente hablando, entonces aún no se puede hablar más que de libertades parciales, y los indicadores no pueden ser sino atributos parciales favorables a las clases dominantes, como es el caso de los indicadores de libertad económica, que juegan a pesar de sus pretensiones científicas. Sólo un acto político da afirmación de la lucha de clases, tanto en su expresión nacional como en su expresión internacional en base a las relaciones mercantiles y la reproducción capitalista de la sociedad burguesa en la que seguimos sobreviviendo en el siglo XXI.

El análisis  dialéctico de la mercancía es el machete, entonces somos macheteros

La mercancía encierra toda la riqueza de las relaciones sociales de producción y reproducción de la vida en la sociedad capitalista moderna. Pero Marx ya había empezado la investigación concreta de la realidad concreta y vale la pena volver a revisar la explicación, el momento propiamente dialéctico.

La mercancía es valor de uso y valor de cambio al mismo tiempo, es un ser con dos almas. El producto, en tanto valor de uso, encierra las propiedades que son naturales al producto para el mercado capitalista. El valor de cambio no refleja ya nada inmanente: es el conjunto de relaciones sociales que de su carácter de mercancía (productos producidos para el mercado) emana como cantidad y cualidad.  El mercado y el dinero existen ya antes de la conformación de la sociedad capitalista, y sus orígenes en la colonización ya se han realizado. Es habiéndose desarrollado las formas específicamente capitalistas que la mercancía encierra en su existencia la separación más abierta y evidente entre los individuos y la naturaleza en su conjunto, y entre los individuos y el resto de la sociedad, la cual queda dividida en la forma más avanzada entre sociedad civil (burguesa) y el Estado.

Desde este punto de vista de los macheteros incorregibles, es que los estudios de Lenin acerca de la dialéctica no son casuales. Corresponden al proceso necesario de apropiación del álgebra de lo que se conoce como Estado y Revolución. Esa apropiación inicial en la cabeza de los revolucionarios es lo que el pueblo trabajador expresará efectivamente en su momento correspondiente como expropiación de los expropiadores, único camino posible para la erradicación del trabajo asalariado.

Hasta este punto es justo el reclamo  de quien, suspirando, dice “demasiada filosofía”. Suspiro del hombre práctico que no alcanza más que en el deseo o sobre la base de cierta arrogancia, superar el momento de la rebeldía juvenil para convertirse en maduro revolucionario. Esto no quita que hay jóvenes revolucionarios hoy, y también que muchos de los jóvenes revolucionarios de ayer hoy son liberales más o menos decepcionados. La decepción viene como factura por poner la voluntad sobre las arenas movedizas del discurso dominante. Sin teoría revolucionaria la decepción está garantizada.

El momento de la unidad de lo múltiple

¿Y cómo funciona esto de la unidad de lo múltiple en su mayor riqueza? Bien, parto de un hecho real sobre el cual todo el mundo, tanto de derecha o izquierda hoy parece coincidir. Seguramente porque la mala conciencia cepalina nos sigue penando a pesar del ladrillo que los chicago boys le regalaron al general y no se ha dejado de imponer hasta nuestros días, con gobiernos de Derecha y gobiernos de la Concertación mediante. A través de la fuerza y del consenso se impone en la lucha de clases el proyecto de clases, esta vez desde lado de las clases dominantes. Sólo es posible una contra-revolución cuando la propia revolución es posible. Ambas son hijas de las mismas condiciones materiales, de la misma crisis sistémica.

Este proceso no lo hemos podido revertir pese a que nuestros “modelos” sean más o menos justos, sino porque no hemos logrado hasta ahora unir una mayoría activa sobre la base del arma de la crítica y por tanto, a pesar de los grandes esfuerzos por avanzar en la crítica de las armas, esta se ha impuesto pero desde el lado más elevado de la cima del poder. Es una contradicción muy clara el hecho de que en nuestro país las burguesías han sido más leninistas que las organizaciones políticas que nos habían representado hasta el momento de las derrotas famosas y conocidas por todos y todas.

Todo punto de partida tiene un hilo conductor, una regularidad que puede ser extraída y esto únicamente es factible por medio del momento analítico, parte consustancial a todo momento de reflexión. Es decir,  lo teórico.

Partamos, por ejemplo, desde el discurso de la pobreza. La derecha política lucha contra la pobreza y también nuestras izquierdas. Es más, si miramos al lado, nuestros compañeros estarán todos dispuestos a luchar contra la pobreza. Los únicos ausentes parecen ser los propios pobres, pues hasta ahora, por el consenso alcanzado en el discurso de la pobreza, no tiene prácticamente sentido  que exista alguien que pueda calificarse como tal. Pero los brujos no existen Garay, y sin embargo, pobres hay.

Es que la pobreza no existe sin su contraparte, la riqueza. Riqueza y pobreza son dos términos de una misma realidad. Los ricos son aquellos que se enriquecen y los pobres son los que no se enriquecen y son empobrecidos.

Si todos podemos enriquecernos, ¿entonces por qué algunos “eligen” ser pobres? No creo que haga falta una encuesta de opinión para saber que en este punto no hay elección posible. No puede ser que exista la libertad de elegir lo uno o lo otro, pues no son cosas distintas, sino una misma realidad. El punto es que el discurso de la pobreza, es la pobreza de los discursos. Y seguimos machacando con el prejuicio cepalino y no hemos logrado consensuar un modelo de desarrollo como Dios manda, potente, pero potente de verdad.

Entonces si riqueza y pobreza son la misma realidad, ¿en que se basa su existencia?

No puede ser una idea, pues ya hemos visto que la idea de pobreza no existe  como algo a elegir en un simple me gusta mucho, poquito o nada. Existe el empobrecimiento y el enriquecimiento, entonces existe la idea de pobres y ricos. Debe haber algo anterior, desde el punto de vista lógico, que permite el surgimiento de la idea. Pues bien, no voy a dar pruebas y que cada cual haga su investigación. Sólo afirmaré que esto existe sobre la base de la apropiación y esta apropiación real se refrenda en una ley, en una constitución: la propiedad privada. Pero no una propiedad privada en general, como propiedad privada es el computador en el que escribo. Se trata de la propiedad privada capitalista cuya contraparte sería la propiedad social. No la mera propiedad estatal, que sólo es una forma transitoria y, por supuesto, llena de peligrosas emboscadas si el sujeto histórico de las transformaciones sociales se vuelve nuevamente fantasma para recorrer el mundo, penando sin gloria y sin poder real y efectivo.

El viejo topo contra la propiedad privada capitalista

Es la propiedad privada capitalista la fuente de la existencia de la riqueza y la pobreza. Esa es la unidad de lo múltiple que habría que anular para cerrarle el chorro de agua a la canilla. ¿Pero puede ser esto posible dentro de los marcos de la propiedad privada, esto es, ésta históricamente determinada? El sentido común nos dice que no. Sí, ese mismo sentido común que es muy poco común y que nos enseña que si estamos sentados en una silla no podemos levantarnos de ella tirándonos de los pelos. Vaya no es tan complejo esto rudimentariamente dialéctico ¿no? Pero es rudimentario, tan rudimentario como los manuales en que estábamos mal aprendiendo la cuestión y pensábamos que el “álgebra de la revolución” eran 4 o más “leyes” que aprender para recitar y nunca aplicar, no fuera a ser cosa que nos volviéramos revolucionarios y desbancáramos al comité central y comisión política de un golpe. Es que éramos tan muchachos y tan rebeldes que si aprendíamos algo más, algo sencillo pero con la intención de aplicarlo se acababa la diversión, digo, la dirección.

Avanzando a un resumen para no desguazar la paciencia

En resumidas cuentas, para que el pueblo trabajador mande tiene que apropiarse de todo, incluyendo de la dialéctica, pues constituye un arma poderosa que no deja prejuicio parado, ni mono que lo sostenga. Y esta es justamente la parte más compleja de nuestra labor, la plaza donde se prueba que en realidad el proceso de emancipación de la humanidad, que es su propia obra, no es en realidad nada que se parezca a calco o copia, sino su propia construcción siempre heroica, incluyendo sus momentos más pedestres.

Y no se hace teoría sino a partir de la práctica y no se hace práctica sin el necesario momento de la reflexión, que es lo propiamente dialéctico. La cuestión es avanzar hacia el paro general anticapitalista, comprendiendo y reflexionando en cada recodo. Probando las consignas como sondas para anclar el proyecto transformador en lo más profundo del sentir cotidiano de las grandes mayorías. Es sobre las perforaciones en el socavón del pueblo trabajador desde donde se construirá la plataforma programática donde se levantará el podio de la nueva democracia directa y el propio pueblo trabajador nos ha de informar la derogación del trabajo asalariado. No hay otro podio posible.

Amador Ibañez

Febrero de 2011

 

 

Chile: no hay democracia ni política sin sujeto

“El genio de Aristóteles brilla precisamente por descubrir en la expresión del valor de las mercancías una relación de igualdad. Sólo la limitación histórica de la sociedad en que vivía le impidió averiguar en qué consistía, "en verdad", esa relación de igualdad."

Carlos Marx, El Capital, Tomo I, Libro Primero, Sección Primera, Capítulo I, La Mercancía (1)

 Cuando el liberal afirma que el mercado es la base de la igualdad no está equivocado, sólo que olvida decir a qué tipo de igualdad se refiere y que las condiciones históricas de esa igualdad sufren modificaciones en el tiempo y por tanto no es eterna, pues nada es eterno, sólo Dios. Vaya contrariedad.

No hay aquí contradicción alguna. Nada extraño en realidad hay en ello. El liberal ve individuos tal como ve mercancías. Para él la parte es mayor que el todo, es la enseñanza de Dios, un hombre creado a su imagen y semejanza. El ser humano, para el liberal, es un individuo que no tiene atributo histórico ni social; únicamente el mercado es la suma aritmética de las mercancías producidas y todos los recursos son empleados plenamente, lo demás son accidentes.

Por eso olvida el liberal que el mercado, en su forma desarrollada, en su forma capitalista, es una propiedad histórica de un modo particular de relaciones mercantiles donde hay dos propietarios que se enfrentan, pero no en igualdad de condiciones: el propietario del capital y el propietario de la fuerza de trabajo. La vida de estos dos sujetos concretos, son dos mundos irreconciliablemente contrarios. Desde lo más simple, lo estrictamente económico, hasta completar la totalidad de atributos sociales que los adjetivan.

Desde la óptica liberal, al no tener en cuenta las relaciones sociales que emanan del modo de producción capitalista obtiene por resultado un ser humano abstracto. En cambio, desde el punto de vista del materialismo revolucionario en el proceso se genera más bien un ser humano concreto, y ¿en qué sentido? por su pertenencia histórico-real pero “enajenado”, separado de la naturaleza y de su existencia universal en tanto género auténticamente humano. 

A partir de concebir al ser humano desde la óptica de un ser abstracto, “naturalizado” y separado de su realidad histórica-real, el liberal concibe el Estado como “materialización” de un contrato social, un gran contrato de trabajo que puede ser administrado, gobernado, según lo ordene el movimiento de la tasa de ganancias. El patrón es el capital financiero y los trabajadores a su servicio,  el conjunto de la sociedad civil (la sociedad burguesa según la traducción del alemán).

Para observar el asunto más de cerca tenemos que apoyarnos en otro gran pensador marxista, el economista polaco Michal Kalecki (1899-1970). Kalecki es uno de los grandes pensadores marxistas, para muchos desconocido, el cual reflexiona sobre el papel decisivo de la inversión en el sistema capitalista. (2)

El sujeto propietario del capital (lo tome a préstamo, lo haya heredado, lo haya robado, da lo mismo, no cambia para nada el análisis) gana todo lo que gasta, está obligado a invertir, no es libre, a riesgo de negar su propia existencia y abandonar de este modo la corporación para proletarizarse. El sujeto propietario de la fuerza de trabajo (ya sea que la alquile o la venda) gasta todo lo que gana. Está obligado a actuar como vendedor y el capitalista está obligado a actuar como comprador.

Distinto es cuando en el mercado se enfrentan dos sujetos propietarios de capital (sea este capital una cantidad de mercancías o sea el capital un monto dinerario). Una vez que han transferido uno las mercancías y el otro el dinero, pueden cambiar libremente de “posición” y el vendedor transfigurarse en comprador y viceversa.

¿Pero puede el trabajador cambiar su posición relativa en el mercado del trabajo? Es obvio que no. El trabajador para transformarse en comprador tiene que cambiar completamente de lugar, pasar a ser consumidor final. Y ahí viene el sablazo por partida doble. No puede escapar de su posición subalterna, y la forma más directa de que este razonamiento puede ser verificado en la sociedad actual, por ejemplo en Chile, no puede escapar del IVA que al final acumula el Estado en forma de impuesto indirecto.

El sujeto poseedor de fuerza de trabajo, ya sea que provenga del consumo de sus músculos o sea producto de su intelecto, está ‘libremente condenado’ a la moderna esclavitud del capital. El trabajo asalariado es una condena, y lo es porque el capital exige trabajar lo más posible para ganar lo más posible.

Sobre estas bases materiales se asienta la democracia capitalista. Los liberales tratan de convencer blandiendo el concepto igualdad transformado en un concepto abstracto vaciado de determinaciones fácticas. No existiendo igualdad real, la igualdad sólo puede ser algo que formalmente “refleja” los intereses generales de todo “el pueblo”. Donde no existe movimiento de transformaciones reales todo debe permanecer estático para que la realidad socio-política de la desigualdad, miseria, explotación y despojo no se manifieste más que como excepción o anomalía. El movimiento mismo únicamente es movimiento de traslación o circulación. Las mercancías se trasladan y el dinero circula. La democracia es sólo una figura retórica y por ende, no supera su carácter  representativo, no participativo y por arriba.

No es posible la igualdad, la confraternidad y en consecuencia, la libertad tan vitoreada por los propios liberales a principios de la era del capital. Su posibilidad está limitada estructuralmente por la supervivencia espasmódica de las actuales condiciones de reproducción de la vida donde un sujeto (el dueño del capital) tiene el control remoto de los contenidos simbólicos ampliados de sus intereses a través de la televisión, la prensa y la radio, y el sujeto (el dueño de la fuerza de trabajo) sólo puede recepcionar -más o menos alienadamente- con el control remoto que opera desde su sofá, tal cual un objeto de la propaganda multiformal e incesantemente sofisticada producida por la industria mediática del “entretenimiento”, de la información y formación de la clase hegemónica.

Hay pues un sujeto que no puede, sin negar su propia condición y existencia, ser liberal. Este sujeto triturado por la maquinaria de producción, circulación y consumo, respecto de la cual no tiene ninguna injerencia real, no puede ser liberal. Sólo puede ser socialista, pues  el lugar donde habita es el espacio social.

Llegado el momento en que las crisis colman su paciencia,  y las intolerables condiciones de vida le impulsan a la calle, entonces tiene que cuestionarse todos los prejuicios que sostienen su existencia cotidiana. Y hasta un “me cago en la hostia” (si es gallego por ejemplo) saldrá de su  boca proletaria, de overall,  corbata o traje de dos piezas. Y esto no puede ocurrir en tiempos normales en que el sofá le espera y el dinero “informatizado”, que como es de plástico, aún puede estirarse permitiendo alargar a plazo fijo su tranquilidad pasajera. Es natural que las cuentas de marzo tengan una fuerza de convicción superior ¿puede ser de otra manera? Solamente quien no viva de alquilar o vender su fuerza de trabajo puede extrañarse.

¿Y el Estado? Muy bien, muchas gracias. Toda vez que no es un sujeto, sino  un mero instrumento de administración de los grandes negocios que despachan Chile llevándoselo a granel y que está en manos de una clase política administradora que vive a sus costas, creyendo que es una fuente de recursos inagotables. Si el país no cuenta con recursos inagotables ¿cómo podría ser el Estado una fuente de tal naturaleza? Si lejos de cualquier delirio apocalíptico, el propio país puede ser consumido hasta que  quede apenas una larga lengua de tierra despojada. La cuestión es que los capitales se pueden ir a otra parte, pero nosotros no.

La democracia que nos ofrece el capitalismo se ha transformado en una verdadera estafa pues la economía misma se ha transformado en un garito, y no porque sea algo bueno o algo perverso. Perverso es el sujeto que las controla a ambas para garantizar tasas de ganancias que sólo pueden recuperarse por medio del manejo de las tasas de interés que digita el Banco Central y otras tantas granjerías que, en forma directa o encubierta, transfieren del fondo social, del ahorro de la sociedad que paga impuestos que convierte en instrumentos financiero para beneficio de pocos. Nuestros gobernantes están herrados (con ache) y nuestra izquierda sin sujeto. El poder no está en la Moneda, está a una cuadra, en la Bolsa de Santiago. Allí se encuentran físicamente los que administran los papeles que representan el poder real. Por eso hoy La Moneda puede ser abierta al público para paseos y fotografiarse junto a los naranjos. No hay en ello ningún peligro. Pero los niños que traen de provincia a visitar La Moneda, para ocultar mostrando el centralismo capitalino, no son llevados a la Bolsa de Comercio. Ese es el casino para que jueguen los mayores. Y los mayores, los del mayorazgo, juegan de verdad con las riquezas socialmente producidas por los chilenos y chilenas, mestizos y no mestizos.

Esto no es sólo un aspecto propio de la chilenidad, no. Es en las bolsas de comercio mundiales donde se especula con los precios de los alimentos y es en las calles donde el pueblo trabajador puede ponerle fin al hambre o su amenaza real.

Dicen los padres de la dialéctica que todo movimiento presupone una contradicción. No hace falta hablar en dialecto hegeles para explicar que justamente los trabajadores son los más interesados por aquello que se denomina “derechos democráticos”. Los huelguistas claman por que se cumpla el derecho a la negociación y otros derechos legalmente estipulados. En resumidas cuentas, el pueblo trabajador reclama que se cumplan los preceptos de igualdad declamados en las constituciones. Y ¿Cuál es la contradicción? Que la democracia si pretende ser representación del pueblo todo como suele mentir la burguesía, debiera ser patrimonio de las grandes mayorías y la obediencia a estos preceptos contractuales y formalizados ‘a lo Rousseau’, son un escollo a la hora de buscar la maximización de las ganancias.

El pueblo trabajador no lucha hoy por el fin de la explotación capitalista, lucha porque se cumplan los derechos escritos con mano judicial y siempre abortados por mano militar, o en su versión más light, palo y lacrimógenas de parte de las fuerzas policiales. Todo depende de la densidad de la lucha de clases. En la actualidad de Chile, las mercancías hipocalóricas están de moda, y todavía es más barato mover a la policía que mover al ejército.

Se ve que Marx y todos nosotros estamos equivocados. El pueblo trabajador no clama por el socialismo, clama por democracia, clama que el crédito que ha abierto al sujeto propietario le sea saldado. Es hora que los trabajadores de nuestro país se organicen para cobrar las riquezas producidas no devengadas.

El Estado no es el sujeto, los sujetos están en la otra parte de la división formal de la sociedad, es decir, en la propia sociedad. Únicamente podríamos pensar lo contrario si reflexionáramos  en ‘hegeles’ y no sobre la base de una matriz materialista, cuya forma más desarrollada hasta el momento del dialecto en cuestión es la concepción marxista sobre el Estado.

En la crítica a la filosofía del Estado de Hegel, Marx critica la forma apriorística de abordar la cuestión. Para Marx, la dialéctica de Hegel  invierte la realidad. Esto implica que la realidad social en la visión capitalista del Estado, es una realidad mistificada, como mistificada es la realidad de las mercancías. El Estado no es un sujeto superior a los individuos. La explicación marxista apunta a las relaciones reales que se dan entre la familia y la sociedad civil (burguesa). En’ hegeles’ es Estado es el sujeto, la “idea ética” que tiene existencia real.

Entonces, tratándose de realidades no mistificadas, Marx sí tenía razón. El reclamo profundo, en la oscuridad de la vida real y su movimiento, es que el fondo social de inversiones producido por el trabajo socialmente necesario tiene que volver a manos de sus productores, al pueblo trabajador. Esto es lo que en términos clásicos se ha definido como expropiar a los expropiadores.

Y es así, pues el socialismo no es una idea, es el movimiento real, subterráneo y farragoso que supera el estado de cosas actuales. No reclama entonces nuestro pueblo por más gobernabilidad, clama por apropiarse de lo propio, de todo lo que ha producido con su esfuerzo y le ha sido despojado. El Capital es producto social del trabajo, es su obra, ¿de dónde ha surgido el prejuicio popular de que un producto social pueda ser apropiado en forma privada?

Este prejuicio ha surgido de un ocultamiento premeditado, del control cultural que el sujeto propietario del capital -que ahora sabemos que no es propietario de nada- ha “impuesto” a través de la monserga del liberal, de su representación ideológica.

Una democracia que no sea pura formalidad únicamente puede ser resultado de la movilización organizada de quien aún no tiene por qué comprender la necesidad de abandonar el lugar relativamente cómodo y transitorio en que se encuentra. ¿Cómo podría ocurrir esto sin ser  arte de magia? Una democracia enraizada en la participación de hombres y mujeres concretos, requiere al menos de dos momentos: que el estado de ánimo de las grandes mayorías libere su  bronca contenida y de que los que ya han abandonado las sillas y con ello hayan renunciado a la herencia de la costumbre de sentarse, avancen sistemáticamente trabajando como hormigas para lograr con éxito el paro general anticapitalista. El paro general no es alternativa a las urnas, incluso puede ser garantía de que alguna vez se cumpla el mandato del pueblo y los trabajadores, sin que tenga que ocurrir que el compañero presidente sea sacado a sangre y fuego de la Moneda.

Sinceremos las cosas por un instante: si el horno no está para guerrillas es porque tampoco está para golpes de Estado ¿o sí? No nos hemos dejado acribillar ni tampoco hemos permitido que se nos humille. En este punto, al menos, hemos cumplido con lealtad y hemos puesto la vara de la dignidad más alta que la cordillera, y de esa altura nadie puede ya arrogarse el derecho de bajarla.

Pero una cosa tenemos que tener presente al momento de abandonar las sillas: que una revolución, tanto material como cultural, de tamaña naturaleza no es el acto arbitrario de una u otra organización que se autodesigne revolucionaria. No basta que organizaciones surgidas de la “libertad política” o desmembradas por esta misma libertad decidan que ha llegado la hora de asaltar el cielo. Hoy es el momento del arma de la crítica. Al menos en Chile, son las derechas políticas las que han decidido el momento de la crítica de las armas.

Estos procesos históricos siempre corren por  carriles subterráneos, en las empresas, en la oficina, en el campo, en el puerto, en la humedad y el frío cordillerano, hasta que como resorte contenido se expande para desvanecerlo todo, no dejando prejuicio parado, ni mono que lo sostenga.

De nosotros sólo depende acelerar o frenar por impericia o premeditación estos procesos de naturaleza histórico-social. De ahí que marchamos siempre, reflexionamos sobre nuestro andar y periódicamente pasamos lista para saber cuántos siguen caminando. Es normal que a la hora del recuento muchos ya no estén, pero en los momentos de verdadera importancia, cuando el Estado es puesto en el banquillo de los acusados junto a los habitantes del viejo edificio de la Bolsa de Santiago, cuando los habitantes de Chicureo ya no pueden ir de vacaciones con tanta tranquilidad a Cachagua o lugares de pelaje mayor, siempre seremos más, pues lo estrictamente económico ya pone de manifiesto que somos la mayoría absoluta. Y si la mayoría de los ciudadanos  (proletarios para no incomodar a los custodios de conceptos transfigurados en sujetos abstractos) no detentan el poder real, entonces lo detenta una minoría y así ha ocurrido hasta ahora.

Cuando la democracia no se sustenta sobre la base de una mayoría activa, sobre la base de su participación, entonces esa democracia es abstracta y formal y el telecomando lo tiene una minoría parasitaria y especuladora. La democracia de las representaciones, mistificada, es lo que está en cuestión. Y para resolver la cuestión se requiere de un sujeto.

Si hablamos en serio de democracia no podemos hablar de una democracia en general, o es democracia capitalista o es democracia del pueblo trabajador. Entonces el concepto de democracia es muy concreto, lleno de determinaciones “ocultas” e impone la presencia de un sujeto visible y activo.

Por eso no podemos dejar de repetir que la libertad fundamentada por los socialistas en oposición a la charlatanería de los liberales, si es verdadera, tiene un elevado costo. Y ante ello sólo caben dos posiblidades: o estamos dispuestos a pagar ese elevado precio o envejecemos en la silla de la comodidad y la falsa conciencia.

Para que el pueblo trabajador mande, todo proyecto de transformaciones reales debe basarse en su movilización, en su organización y los grados de poder popular que sea capaz de generar. Nuestra labor es dar todo el apoyo logístico, teórico y práctico, para que esto suceda.

Amador Ibañez

Febrero – 2011

(1) Una versión digital disponible se encuentra en la siguiente dirección: http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/1.htm

(2) Para profundizar en el tema, ya que en este artículo hacemos una versión simplificada y el objetivo de divulgación, el problema científico es aún mas complejo, sugerimos la lectura de: Michal Kalecki “Distribución del Ingreso”, por Fernando Hugo Azcurra, texto que puede descargarse desde la siguiente dirección:

http://marxismo.cl/portal/index.php?option=com_docman&task=doc_details&gid=50&Itemid=34