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Centros Chilenos en el Exterior

Las escenas del paso de Bachelet por el Vaticano

Las escenas del paso de Bachelet por el Vaticano

lanacion.cl 

Jefa de estado destacó la pluralidad de la delegación que la acompañó a su audiencia con el papa

Reunirse con el Papa es uno de los ritos que virtualmente está obligado a cumplir un Presidente de la República de Chile y -en general- de los países que se insertan en la tradición católica. Y a pesar de que se trata de una gobernante agnóstica, al igual que su antecesor Ricardo Lagos, acudir al Vaticano ha sido un elemento importante de la agenda de la Mandataria Michelle Bachelet. Su clave explicatoria no es sólo de un hito en las relaciones exteriores, sino de un paso imprescindible en términos internos. La reunión con Benedicto XVI supone una inflexión, en la medida que la Jefa de Estado estuvo en Roma acompañada de una delegación amplia, heterogénea y plural, que da cuenta de su propósito de inclusión de diversos sectores tras una tarea común.

 UNA REPRESENTACIÓN DE CHILE EN ROMA

La Jefa de Estado -vestida con un traje de dos piezas en tono oscuro y zapatos sin taco- y su delegación llegaron a las 11 horas (6 de la madrugada en Chile) en automóviles hasta el Patio de San Dámaso, lugar donde la Mandataria fue esperada -con alfombra roja- por el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Michael Harvey. También la aguardaban diez gentilhombres, considerados los laicos con mayor rango dentro del Vaticano, y donde entre ellos hay un chileno, el embajador Mariano Fontecilla, que fue coordinador de protocolo del Congreso con la Cancillería hasta hace algunos meses. Fontecilla adquirió esta categoría en 1993.

Luego de saludar a los gentilhombres, la Jefa de Estado cantó el Himno Nacional e ingresó al recinto donde están las dependencias del Papa. Eran las 11:06 y el Pontífice tocó el timbre de término a las 11:45 horas.

Al salir de la audiencia, la Presidenta explicó el sentido de la delegación que la acompañó compuesta por doce personas, incluida su hija menor, Sofía Henríquez, además de dirigentes políticos, de los trabajadores, de la etnia mapuche y del empresariado. "La delegación que me acompañó es la representación del Chile que somos todos , puesto que incluía representantes de los poderes del Estado, de empresarios y de trabajadores, y también estaban representantes de mujeres trabajadoras en distintos ámbitos, de nuestros pueblos originarios y también jóvenes. Por cierto, había personas de distintas miradas y opciones políticas. Eso representa el Chile que yo quería seguir construyendo cuando decía que Chile somos todos", describió.

INSISTENCIA EN LLAMADO A LOGRAR UN ACUERDO SOCIAL

FOTO_02  W:200  H:150  22 kbLa visita al Papa sirvió de espacio a la Presidenta Michelle Bachelet para reiterar su convocatoria a construir un gran pacto social, aprovechando el llamado de la Iglesia Católica. "La Iglesia Católica ha hecho un llamado moral y ético al conjunto de la sociedad, en el sentido de que si Chile es un país en democracia, próspero en la economía, que crece, como país en su conjunto todos los actores seamos capaces de construir, podríamos decir, un gran acuerdo nacional, un gran pacto social". La idea es que Chile siga "creciendo en la economía, siga siendo próspero, que la prosperidad les llegue a todos, que podamos seguir siendo un país competitivo, pero a la vez con condiciones de salario más éticos, como han dicho el obispo (Alejandro) Goic y la Iglesia Católica y así podamos tener condiciones laborales mejores".

La situación global y coyuntural de Chile también fue revisada más tarde en un almuerzo con el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que pidió a Chile contribuir a la paz y comprometió visita para la primavera del próximo año.

EL ENCUENTRO PAPAL CON LA PLURAL DELEGACIÓN

FOTO_03  W:200  H:150  17 kbUna vez que el Papa tocó el timbre de término de la audiencia, ingresó a la biblioteca la delegación. Ésta la integraron los presidentes del Senado, Eduardo Frei; de la Cámara de Diputados, Patricio Walker, y de la Corte Suprema, Enrique Tapia. Asimismo, estuvieron el canciller Alejandro Foxley; la diputada de la UDI María Angélica Cristi, que ocupó el lugar de la senadora DC Soledad Alvear, que no pudo viajar debido a un resfrío; el empresario Ricardo Claro y el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo, Jorge Matute. También fueron parte del grupo la dirigenta de Centros Culturales Mapuches, Isolda Reuque, que ingresó vestida con el traje típico de su etnia (en la imagen); la presidenta del Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular, Ana Teresa Tapia, y la presidenta de la Federación de Trabajadoras Agrícolas, Ana Olmedo. Una situación especial se produjo cuando el Papa saludó al seleccionado sub 20 Nicolás Medina, que juega en el club Osasuna de España, pues -dijo luego Bachelet a los periodistas- "pareciera ser que a la Santa Sede en general le gusta mucho el fútbol, porque le entusiasmó mucho conocer a un joven futbolista y le deseó mucho éxito". Una situación similar se produjo cuando el Pontífice saludó a la hija de Bachelet Sofía Henríquez, que vestía de negro y estaba ligeramente maquillada y a quien el Papa preguntó si acaso iba al colegio. Aunque el normalmente estricto protocolo vaticano ha cambiado y ya no exige que las mujeres ingresen a saludar al Papa con velo, la diputada UDI María Angélica Cristi lo hizo, lo que generó cierta sorpresa en Benedicto XVI. Quien más se emocionó -"me temblaban las piernas", dijo- fue la asesora del hogar Ana Teresa Tapia, que fue invitada por especial atención de Bachelet.

LIBROS Y UNA REPRODUCCIÓN DE CUASIMODO EN LOS REGALOS

FOTO_04  W:200  H:150  20 kbLa Presidenta Michelle Bachelet regaló al Papa los tres libros que constituyen la colección "Iglesias chilenas", del fotógrafo nacional Max Donoso, y una representación en artesanía de la Fiesta de Cuasimodo, que fue explicada por la Jefa de Estado en detalle a Benedicto XVI, lo que generó cierta impaciencia en el secretario privado del Papa. Éste a su vez entregó a la Mandataria la Medalla de Oro del Pontificado. Las mujeres de la delegación recibieron de regalo un rosario de rosas y los hombres una réplica de la medalla.

El cardenal, ex nuncio en Chile y ex secretario de Estado, Angelo Sodano, fuera de todo protocolo salió al Patio de San Dámaso a saludar a la delegación chilena, cuando todavía no llegaba la Jefa de Estado al lugar. Más tarde y antes de abandonar la Santa Sede, Bachelet también lo fue a saludar.


1 comentario

asdasd -

Hola D:!