Centros Chilenos en el Exterior |
http://centroschilenos.blogia.com Bienvenidos al sitio Centros Chilenos en el exterior. Estamos construyendo un espacio para que ustedes puedan mostrar sus actividades culturales y sociales o anunciar la concreción de las mismas. Por favor, envíen sus notas a esta dirección: arischar@yahoo.com.ar. Los saludas cordialmente Arístides Chamorro Rivas.
SUBE TU CURRICULUM VITAE a este Blog utilizando el comando "Publicar Artículo" "El hombre no puede ser separado de Dios, ni la política de la moral": Santo Tomás Moro Cel. de Contacto 54 9 2966 557877 (Argentina) |
|
|
1. Finalmente –y a riesgo de volteretas palaciegas jamás descartables-, a través del órgano oficial mediático de las clases dominantes del país, El Mercurio, Ricardo Lagos Escobar, aseguró que “No seré candidato” a las futuras elecciones presidenciales en octubre de 2009. En la entrevista central dominical del periódico de la burguesía (que marca la pauta a la corte monocorde de los medios hegemónicos), Lagos señaló que “la cultura de coalición está débil entre los partidos y dentro de ellos. No hay disciplina del interés común.” Recordando los primeros años de los gobiernos civiles post dictadura, el ex Presidente indicó que en aquellos tiempos “…las ideas sobraban y el trabajo intelectual estaba de nuestro lado.” Haciendo eco de los innumerables análisis de distintos polos de producción intelectual del mundo, y contraviniendo el discurso oficial sobre el supuesto blindaje de la economía chilena ante el curso de la crisis económica de origen norteamericano (propaganda analgésica ya inútil), Lagos enfatizó que “Por una parte, la situación económica se deteriorará y por la otra es probable que el discurso pro mercado, en la versión más extrema, se deteriore.” Pero, ¿Qué le pasó a Ricardo Lagos? Pese a ser el concertacionista más votado en las encuestas, pero siempre debajo de Sebastián Piñera ¿El ex Presidente no quiere arriesgar un fracaso probable para evitar manchar sus expedientes internacionalmente? ¿Da por finiquitada la Concertación en sus maneras originales y estima que es el turno de la derecha histórica ante la descomposición política de su conglomerado? ¿Pretende ofrecer una lección “moral” por el caos interno de la Concertación sin que una eventual debacle electoral lo salpique inexorablemente? ¿Su orgullo superlativo se vio dañado por el no acuerdo de ser el candidato único de la Concertación y el bajo apoyo electoral manifestado por todas las encuestas? Sebastián Piñera, por su parte, procura consolidar su liderazgo mediático por fuera, y la tesis del candidato único por dentro de la Alianza por Chile. Adelantándose a la archiempleada publicidad concertacionista de reeditar las relaciones de fuerza votantes en el plebiscito de 1988 donde ganó el “No” a la prolongación del mandato de extinto tirano Augusto Pinochet; Sebastián Piñera (dueño hasta de un canal de televisión abierto) majaderamente recuerda a diario que él también votó por el “No” y que no pretende privatizar el 28 % de la propiedad del cobre que todavía es de propiedad nacional. Por abajo, casi la mitad de los chilenos no se inclina por ninguna combinación política en vitrina; un 60 % rechaza la actuación de la Alianza por Chile y la Concertación; y los temas urgentes están asociados a la estabilidad laboral, la inflación, el Transantiago y la delincuencia. El malestar de los trabajadores y el pueblo abunda, mientras los candidatos a las municipales, en su propaganda, tratan de no identificarse con ningún partido político, a pesar de sus militancias vigentes. Y 2 millones y medio de jóvenes en edad de votar no se inscribieron en los registros lectorales. ¿Qué sucedió con el “superblindaje” de la economía nacional cacareada infatigablemente por los personeros de gobierno? Hace más de 30 años que la versión más radicalizada del capitalismo gobierna las relaciones económicas y sociales en Chile. Como el país, lejos de habitar al interior de un domo, es campeón del aperturismo económico y los Tratados de Libre Comercio (asimétricos, por cierto), ya comienza a resentir los primeros golpes de la que puede ser una de las más profundas crisis del capital, y en particular, de la hegemonía del capital financiero especulativo. La situación, de manera compleja y contradictoria, comenzará a expresarse negativamente en el campo ancho de los trabajadores y el pueblo. Teniendo a bien, que ya antes de la crisis desplegada, las cosas pintaban oscuro para los chilenos. Lejos de las miradas apocalípticas, los mecanicismos trasnochados y los ideologismos estrechos, la nueva etapa demanda con celeridad la generación del polo inicial de los empeños anticapitalistas para enfrentar con oportunidad popular la eventual pauperización de la vida en el país. Pero no por la vía de la oxigenación del costado menos malo del bloque en el poder, sino a través de la unidad por abajo; de la reunión de las voluntades genuinas de la recomposición de los instrumentos de los intereses de los trabajadores y el pueblo. Política, ética e históricamente, de no existir amplios continentes de organización popular, independientes de la agenda de fracciones del bloque en el poder, los acuerdos por arriba confunden, postergan e hipotecan los intereses clave de las grandes mayorías. Más allá de las formas de lucha pertinentes para el período; y más allá de la desesperación por peligros de extinción política. Ni maximalismos, ni minimalismos, ni posibilismos. Sino que creación política desde la corteza popular, conjunción de voluntades, vocación de mayoría y poder, convicción de clase y trabajo duro. |
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras