Se trata del niño Rodrigo Javier Meza Veloso, de 14 años, oriundo de la ciudad de Osorno, quien murió luego de ser desconectado, con la venia de sus familiares, del ventilador mecánico que lo mantenía vivo desde ayer.
De acuerdo al médico Andrés Manen, de la UTI de Pediatría del hospital base de la capital de la Región de Los Lagos, en donde era atendido, “el paciente falleció estando los papás presentes acá con él, lo estuvieron acompañado en el momento de su fallecimiento”.
El facultativo, entrevistado por TVN descartó además la posibilidad de que puedan ser usados los órganos del menor. “No fue candidato para ser donante de órganos, porque su situación fisiológica no lo permitió, tenía un compromiso hemodinámico muy importante”.
Desde las primeras horas de su internación , el grave compromiso neurológico que le provocó la asfixia por inhalación de humo, hacía probable el fatal desenlace en le caso de Rodrigo Meza.
En tanto, en la UTI de Adultos de ese recinto, conectado a un ventilador mecánico, permanece Brian David Márquez Olavaria, también de 14 años, y que al igual que su compañero, si bien sufrió quemaduras menores, se asfixió con el humo que generó el incendio provocado en medio de una protesta de internos.