Centros Chilenos en el Exterior |
![]() http://centroschilenos.blogia.com Bienvenidos al sitio Centros Chilenos en el exterior. Estamos construyendo un espacio para que ustedes puedan mostrar sus actividades culturales y sociales o anunciar la concreción de las mismas. Por favor, envíen sus notas a esta dirección: arischar@yahoo.com.ar. Los saludas cordialmente Arístides Chamorro Rivas.
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Salvador Allende. Se rendira un homenaje a Hortensia Bussi de Allende el 23 de junio a las 18 horas en el Centro Cultural Paco Urondo al inicio de la Jornada: La semana de Allende y la Unidad Popular Latinoamericana. Cronograma de actividades: La crisis y los ciclos económicos de 1973 y el actual. La experiencia de la Unidad Popular en Chile PANELISTAS: Néstor Restivo, Laura Rubio y Alejandro Barrios Martes 23 de Junio - 18 hs. / Centro Cultural Paco Urondo 25 de Mayo 221 (esq. Perón) Antes del inicio de la mesa, se rendirá un homenaje a Hortensia Bussi de Allende El actual Modelo de producción agropecuario y la política de los Recursos Naturales PANELISTAS: Alfredo Zaiat, Andrés Carrasco, Alejandro Kaufman y Elsa Bruzzone Miércoles 24 de Junio - 21 hs. / Facultad de Cs Sociales Sede Pque Centenario – Franklin 54 - Aula 108 Proyección del video Allende habla con Debray Jueves 25 de Junio - 21 hs. / Facultad de Cs Sociales / Sede Marcelo T. De Alvear 2230 / Sala Kosteki Santillán Festival por Salvador Allende y la Unidad Popular Latinoamericana Viernes 26 de junio 21 horas / Centro Cultural y Biblioteca Popular ELUNEY Boyacá 927 ( a 1 cuadra de Gaona al 2600) CALYCANTO, DANIEL BAZÁN LAZARTE Y LOS PAMPAS Baile, Bebidas y muchas ganas de divertirse para consolidar y avanzar en el cambio. Por la Comisión de Organización de la Cátedra Libre Salvador Allende José Salvador Cárcamo (profesor y economista UBA) , Eduardo Jozami (Director del Centro Cultural Haroldo Conti) , M. Soledad Palomino (consejera directiva FSOC. UBA) , Marta Tenewicki (profesora, economista e historiadora UBA) http://www.catedralibresalvadorallende.blogspot.com/ Domingo 21 de junio de 2009 Por Manuel Salazar S. / La Nación La viuda de Allende Inmensamente culta y enamorada del arte, la profesora de historia fue flechada por el doctor Salvador Allende, a quien acompañó en toda su larga carrera política que terminó con su vida en La Moneda. Fue tanta la pasión, que decidieron vivir juntos, casándose sólo después que ella quedara embarazada de su primera hija. Pese a los vaivenes de su matrimonio y a haber dado una dirección falsa ante el Registro Civil para facilitar la nulidad si llegaba a ser necesaria, nunca se separaron. Nace el 22 de julio de 1914 en Rancagua. Hija del marino mercante Ciro Bussi, cuyo abuelo había llegado a Chile desde Liguria, Italia, y de Mercedes Soto García, vinculada a una familia de agricultores de las riberas del río Cachapoal. Los Bussi Soto se habían alejado en busca de mejor fortuna, pero la aventura fracasa y los problemas económicos los obligan a volver a Valparaíso. Allí nacen los hermanos de Hortensia; Adriana, que será maestra, y Renato, futuro agrónomo. Tencha queda huérfana de madre a los tres años. El papá se casa con Amelia López, quien será su nueva "mamá". Viven en calle Papudo 38, entre los cerros Concepción y Cordillera, a pasos de los paseos Atkinson y Gervasoni. Ciro Bussi se gana la vida como práctico, piloteando los barcos que ingresan al puerto. Ella y su hermana estudian en el Liceo N 2 de Niñas, en las cercanías de la Plaza Victoria. Leen mucho y aprenden a tocar el piano. Al terminar las humanidades, Tencha viaja a Santiago con sus hermanos y se instala en la casa de una tía, Olga López, hermana de la madrastra, en calle Picarte, en los inicios del barrio Independencia, al otro lado del río Mapocho. Olga es una profesora con ideas de izquierda. La pequeña Adriana es internada en la Escuela Normal; Renato en el Barros Arana. Hortensia se matricula en el Instituto Pedagógico, entonces en la esquina de Cumming con Alameda, en el concurrido barrio Brasil. Tiene como profesores a connotados académicos: Juan Gómez Millas, Luis Puga, Luis Galdames y Eugenio González, entre otros. Participa en marchas y asiste a las reuniones de la FECh en la Escuela de Derecho, ubicada entonces en la casa central de la Universidad de Chile. En el Pedagógico dominan los socialistas, comunistas y trotskistas. A través de su tía conoce a Amanda Labarca, Elena Caffarena y otras mujeres que luchan por sus derechos. Lucila Delgado Castillo, se transforma en su mejor amiga. En 1933, el padre y su conservadora madrastra se trasladan a la capital, adquieren una casa en calle Maruri, muy cerca de la tía Olga. Su primer amor es el doctor Gustavo Vila. Su padre la expulsa de la casa y se instala en una pensión en calle San Alfonso, en el barrio Estación Central. Termina sus estudios de Pedagogía en Historia, pero no se titula. Hace reemplazos en los liceos de niñas N 1 y N 5, mientras apura un curso de bibliotecología en la Universidad de Chile. Ello le permitirá ingresar como bibliotecaria al Servicio Nacional de Estadísticas, donde trabajará más de 15 años. El amor de su vida A los 25 años, mientras es cortejada por Manuel Mandujano, conoce una noche al entonces diputado socialista Salvador Allende. ¿Cómo un hombre como usted puede ser masón?", le pregunta y lo descoloca, tras comentar el violento temblor que minutos antes había sacudido a Santiago, pero que más al sur, con carácter de terremoto, destruyó Chillán dejando 25 mil muertos. Era el 21 de enero de 1939. Allende contaría años después a su hermana Laura que lo cautivaron sus ojos y el agudo desparpajo de sus comentarios. A los pocos días, ya emparejados, Tencha ingresa a las Milicias Socialistas y marcha codo a codo con el doctor, vistiendo la camisa, la gorra y los correajes del uniforme. La pasión los consume. Deciden vivir juntos en un departamento frente al cerro Santa Lucía. En septiembre de 1939, Allende renuncia a su sillón parlamentario para asumir como ministro de Salubridad del Presidente Pedro Aguirre Cerda. Tencha lo ayuda a escribir un libro donde revela los problemas de salud que existen en el país. Tencha se embaraza. Una amiga los increpa: ¡cásense!, les dice. Se casan en Ñuñoa el 17 de septiembre de 1940. Muy liberales para su tiempo, dan domicilios falsos para facilitar una eventual anulación futura del compromiso. Los testigos son Hernán Santa Cruz y el médico Óscar Miranda Rodríguez. Viajan a una breve luna de miel a Algarrobo. El 10 de enero de 1941 nace la primera hija, Carmen Paz, en la Clínica Santa María, a quien le detectan una hemiplejia parcial. La pareja hace nuevos amigos, entre ellos Eduardo Frei Montalva y los apristas peruanos Manuel Seoane y Luis Alberto Sánchez. El 8 de septiembre de 1943 nace Beatriz; y el 18 de enero de 1945, María Isabel, la actual diputada. Las tres niñitas son enviadas al Colegio La Maisonette. Allende compra una casa en Algarrobo. Tencha y las niñas pasan los veranos en la playa, jugando con sus primos Pascal Allende, hijos de la tía Laurita Allende y de Gastón Pascal Lyon; y con Carmen Castillo Echeverría, hija del arquitecto Fernando Castillo y de la escritora Mónica Echeverría. Tencha nada y juega Scrabble (Dilema), un verdadero vicio que mantendrá durante toda su vida. Conocen a los Morandé, a los Tocornal, a los Braun Menéndez, a los Ossa y a los Valdés Soublette. Los fines de semana llega Salvador, que pasea por la playa con Frei y Gabriel Valdés hablando de política. El padre prepara los mariscos y los asados. Por ese tiempo, una primera tragedia estremece a Tencha: su padre se suicida de un balazo, solitario en una pensión céntrica, tras un fracasado tercer matrimonio. Ella contrae una rebelde tuberculosis que volverá en los años futuros. En febrero de 1953, los Allende Bussi adquieren una casa en la calle Guardia Vieja 392, en un tranquilo rincón de Providencia. Todo parece mejor, pero un nuevo drama los sacude: Tencha pierde a los seis meses de embarazo a un hijo, el varón tan deseado por Allende. En agosto de 1954 la pareja viaja a la URSS y de allí a China, donde permanecen casi tres meses. En el mercado del templo de Shanghai, Salvador le compra un collar de perlas rosadas, el que Tencha conservará toda su vida como un preciado tesoro. Rumbo a La Moneda La carrera política de Allende es cada vez más intensa. En 1957 es nominado candidato presidencial. Ella se molesta; no quiere que compita con Frei Montalva y sus amigos demócratas cristianos. Al año siguiente, reaparece la tuberculosis, el marido cumple 50 años y pierde estrechamente las elecciones. En febrero de 1959 viajan a Venezuela a la asunción como Presidente de su viejo amigo Rómulo Betancourt. De allí saltan a Cuba para conocer el naciente proceso revolucionario de Fidel, el "Che" y sus compañeros. Al regreso, la hija Isabel, que quiere ser actriz, se casa con Sergio Meza. Tencha recae de su tuberculosis y debe permanecer casi ocho meses en cama. El dormitorio del segundo piso se transforma en lugar de reunión de artistas y escritores, el mundo que ella prefiere. Llegan Manuel Rojas, José Santos González Vera, Pablo Burchard, Nemesio Antúnez, Volodia Teitelboim, José Balmes, Víctor Tevah, Elena Moreno, Pablo Neruda y otros muchos. A fines de los años 50 se instalan nuevos vecinos a la casa de Guardia Vieja: el matrimonio compuesto por Miria Contreras Bell y Enrique Ropert, con quienes establecen una creciente amistad. Al promediar los ’60, Allende asume la presidencia del Senado y Tencha extiende sus vínculos en la cultura nacional. Acude al cine a ver el neorrealismo italiano y la nueva ola francesa. Allende prefiere los filmes de cowboys y los estrenos de James Bond. Carmen Paz estudia educación parvularia; Beatriz lee marxismo y quiere ser doctora; Isabel desiste del teatro. La primera se casa con el agricultor Héctor Sepúlveda; la segunda con el estudiante de historia Renato Julio; y la tercera, se separa de su primer marido. En 1970, Tencha se suma decididamente a la campaña presidencial. A la hora del triunfo, en la recepción que se ofrece en La Moneda a los intelectuales que asisten a la transmisión de mando, ella vive uno de sus momentos más felices. Allí están García Márquez, Julio Cortázar, Manuel Rojas y todos sus amigos. Neruda la llama "Tencha la dulce". La casa familiar se hace chica para las nuevas responsabilidades. Deben trasladarse a Tomás Moro 200, en Las Condes, una residencia adquirida a la familia Yaconi. En Guardia Vieja se queda Isabel con su segundo marido, el físico Romilio Tambutti. Tencha soporta estoicamente la relación que Allende mantiene con Miria Contreras, "La Payita", quien se muda a la legendaria "casa del Cañaveral", en los faldeos cordilleranos de El Arrayán, la base principal, además, del Dispositivo de Seguridad Presidencial (DSP) más conocido como los GAP (Grupo de Amigos del Presidente). En La Moneda, al frente del Cocema, los centros de madres creados por el gobierno de Frei Montalva en todo Chile, Tencha ocupa las oficinas del sector sur oriente, a un costado de Teatinos y de cara a la Alameda. Su asesora más cercana es Ana Cisneros, esposa del senador socialista Aniceto Rodríguez, y sus secretarias son Olga Corssen e Isabel Dubernet. La visitan con frecuencia Irma de Almeyda, Moy de Tohá y Matilde Urrutia. Se retira a Tomás Moro a media tarde y los viernes viaja temprano al palacio de cerro Castillo, en Viña del Mar, con sus hijas y los nietos. El golpe Tencha ve a su esposo por última vez la noche del 10 de septiembre de 1973, cuando a las 23 horas se retira a su dormitorio dejando a Allende y a algunos colaboradores sumidos en la tensión extrema de aquellos momentos. Habla con él brevemente por teléfono a las 7:40 de la mañana del día 11. Más tarde, logra comunicarse nuevamente con La Moneda. Le responde el detective Quintín Romero. "Voy saliendo de la casa. Cuídeme mucho al Presidente", le pide Tencha. La residencia de Tomás Moro es bombardeada. Tencha se refugia bajo un escritorio con los tres perros de la casa. Su chofer, Carlos Tello, logra sacarla hacia el centro de la ciudad y la lleva a la casa de Felipe Herrera, ex presidente del BID, en las inmediaciones del Hotel Sheraton, donde permanece hasta que llega su sobrino Eduardo Grove Allende para acompañarla a la sepultación del cuerpo de Allende en el cementerio Santa Inés, en Viña del Mar. El 15 de septiembre Tencha sale de Chile con gran parte de su familia rumbo a México, país que le dará asilo en los años siguientes y desde donde viajará hacia los cuatro confines del mundo para reivindicar la memoria de su marido y mantener viva la esperanza de recuperar la democracia en Chile. Vuelve a su país en septiembre de 1988 para contribuir a la victoria del No en el plebiscito de octubre y a la derrota del dictador. "No traigo ni rencor ni venganza", son sus primeras palabras en el retorno. De allí en adelante, con temple y dignidad, sin aspavientos, se abocará a preservar la memoria de su marido. Será, ni más ni menos, que la viuda del Presidente Salvador Allende. // LND El último paso frente a La Moneda La lluvia caía fuerte ayer cuando el féretro de Hortensia Bussi hizo su primera parada frente a Morandé 80, la puerta del Palacio de La Moneda desde donde el 11 en septiembre de 1973 fue sacado el cuerpo sin vida del Presidente Salvador Allende y cuyo monumento, ubicado en la Plaza de la Constitución, obligó a la última parada del cortejo fúnebre antes de enfilar hasta el Cementerio General, donde la Tencha fue finalmente sepultada. En el trayecto hasta el camposanto, más de mil personas la secundaron mientras las floristas de la pérgola rindieron el último tributo lanzando pétalos de rosas y copihues a su paso, un tributo a su menuda pero potente figura. Así lo había destacado en la ceremonia previa al funeral la propia Presidenta Michelle Bachelet, al reconocer sentirse “emocionada y honrada de despedir junto a la familia Allende Bussi a esta chilena digna y valiente” que se había ganado “un lugar en el corazón del pueblo chileno”. La Tencha falleció en el sueño el jueves a las 13:45 horas, acompañada por sus hijas, la diputada Isabel y Carmen Paz. Tenía 94 años. Foto: Aylwin, Lagos y Bachelet, junto a la familia Allende. (Foto: UPI) Como una mujer "admirable, inteligente y consecuente", recordó la Presidenta Michelle Bachelet a Hortensia Bussi, en el velatorio de los restos de la ex primera dama en la sede del Congreso Nacional en Santiago. La gobernante sostuvo que Bussi, fallecida el jueves, fue "una defensora de la democracia y los derechos humanos, de las libertades de la paz y también del reencuentro entre los chilenos". Para el ex Presidente Patricio Aylwin, que también se hizo presente en el Salón de Honor de la ex sede parlamentaria, la viuda de Salvador Allende "se hizo querer por la gente y, en consecuencia, su fallecimiento conmueve a la gente que recuerda su actuación y la de su marido". Ricardo Lagos, en tanto, destacó la labor de Bussi en el exilio y subrayó que "es muy emotivo lo que estamos viendo; el pueblo de Chile viene a despedirse de 'Tencha' porque ella encarnó tantas voluntades y deseos de tener una voluntad mejor". Las puertas del ex Congreso Nacional estarán abiertas hasta las 21:00 horas para despedir los restos de Hortensia Bussi, que serán sepultados el mediodía del sábado en el Cementerio General. Por su parte, el gobierno de Ecuador envió sus condolencias a través de un comunicado del Ministerio de Cultura. http://www.latercera.com/contenido/674_143757_9.shtml Por EFE - 18/06/2009 - 22:18 El Mandatario venezolano, Hugo Chávez, lamentó hoy la muerte de Hortensia Bussi, viuda del ex Presidente Salvador Allende, y envió sus condolencias a su familia y al pueblo chileno. "Nos llegó hoy la noticia triste del fallecimiento de Bussi”, de 94 años, “en su domicilio de Santiago de Chile”, expresó Chávez durante la segunda emisión de su nuevo programa nocturno de radio y televisión "Aló Presidente teórico". Bussi era una mujer "llena de dignidad", dejó como legado a América Latina "su dignidad de mujer", dijo el Mandatario venezolano, quien envió sus condolencias "a su familia y a todo el pueblo de Chile, que la veneró". En tanto, el Ministerio de Cultura de Ecuador expresó, en un comunicado, "su sentido de pesar y envía un abrazo al pueblo chileno". "Graduada como profesora de Historia y Geografía en la Universidad de Chile, estuvo siempre junto a su esposo, recorriendo el país y luchando por las mejoras en las condiciones de vida del pueblo chileno y latinoamericano", precisó el texto oficial. Además, recordó que Hortensia Bussi, "tras el golpe de Estado en el que muere su esposo" tuvo la "dolorosa tarea de enterrar los restos del ex Presidente, en secreto". Vivió en el exilio en México por 17 años y luego volvió a Chile, señaló el comunicado y recordó que durante su vida, Bussi fue condecorada por varios gobiernos alrededor del mundo. En 1977, Bussi recibió el premio "Lenin", de la Paz, y el premio "Ana Betancourt", en Cuba, añadió el texto del Ministerio de Cultura. Viernes 19 de junio de 2009 | 10:14 Mañana se realizará el funeral de la viuda del ex Presidente Salvador Allende. Bussi falleció ayer a los 94 años. Foto: Diversas personalidad del ámbito político han homenajeado de la viuda de Salvador Allende. Foto: UPI A partir de las 09:30 horas se abrieron las puertas en el ex Congreso Nacional para continuar con el velatorio de Hortensia Bussi viuda del ex Presidente Salvador Allende. Durante esta jornada el recinto permanecerá con sus puertas abiertas a la espera que quienes deseen puedan acercarse a despedirse de Bussi, quien finalmente será enterrada mañana en el Cementerio General en el mausoleo de la familia Allende. Ayer pasada las 19:00 horas el recinto recibió la visita de familiares, amigos, autoridades que concurrieron a expresar su pesar por la partida. La diputada Isabel Allende llegó junto a toda su familia y la directora de la Fundación Salvador Allende, Patricia Espejo. Y junto a ellos arribaron a los pocos minutos el ex Presidente Ricardo Lagos, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza; el presidente del PS, senador Camilo Escalona; la ministra Secretaria General de Gobierno, Carolina Tohá; el presidente del PC, Guillermo Tellier por citar algunos. Alrededor de las 20.30 hrs. se hizo presente el senador y candidato presidencial, Eduardo Frei, junto a su esposa Marta Larraechea. Por Rodrigo Alvarez el 18 Junio 2009 en Titulares La esposa del ex Presidente Salvador Allende, Hortensia Bussi, falleció esta tarde a los 94 años en su domicilio en Santiago, en compañía de una de sus hijas, la diputada Isabel Allende. Según confirmó la Fundación Salvador Allende, el deceso de Bussi -figura emblemática de la izquierda- se produjo a las 13:45 horas. La "Tencha", como era conocida, contrajo matrimonio el 17 de Marzo de 1940 con el ex mandatario, con quien tuvo tres hijas: Isabel, Beatriz y Carmen Paz. En julio del año pasado, cuando la viuda de Allende estuvo de cumpleaños, la Presidenta Michelle Bachelet le envió una afectuosa carta de saludo, en la que le transmitió su admiración "por su ejemplo de entereza y de consecuencia", a la vez que alabó "su enorme compromiso, ayer y hoy con nuestra democracia". El mismo gesto tuvo el ex Presidente Ricardo Lagos, quien estuvo a minutos de perder un avión rumbo a Washington por devolverse a su residencia para escribirle a Bussi un saludo, de puño y letra. Hortensia Bussi se mantenía alejada de la vida pública y de hecho los últimos tres años no participó en las ceremonias de conmemoración de la muerte de su marido. La ex primera dama había quedado afectada la última vez que concurrió a un acto en La Moneda, el 11 de septiembre de 2005, y tenía dificultades para caminar -padecía escoliosis, osteoporosis y glaucoma-, por lo que su familia no quería exponerla a la prensa ni a los saludos de los partidarios de Allende. Su velatorio se realizará a partir de hoy a las 19.00 horas en el Ex Congreso Nacional. Además se efectuará un responso en la Catedral el día sábado 20 al mediodía, tras lo cual sus restos se trasladarán al mausoleo de la familia en el Cementerio General Sábado 13 de diciembre de 2008 | 19:19 La Nación / ANSA El forense chileno instó a unasegunda autopsia del cuerpo del extinto presidente, para lo cual es necesario que un parlamentario o familiar reclame esta investigación, lo que parece poco probable. El forense chileno Luis Ravanal, que desató un debate en su país por cuestionar la versión oficial sobre un suicidio del presidente constitucional Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, cuando fue derrocado por Augusto Pinochet, impartió en Montevideo conferencias en la que desarrolló su teoría, rechazada por familiares del mandatario. Tras estudiar el informe de la autopsia de Allende, Ravanal concluyó que presenta "falencias y omisiones que no permiten considerarlo certero en sus conclusiones", explicó en declaraciones reproducidas hoy por el periódico La Diaria. Ravanal impartió conferencias en la capital uruguaya donde recibió el respaldo de sus colegas a su hipótesis desató un debate en su país que alcanzó a la familia de Allende, en especial su hija, la diputada Isabel Allende, quien rechazó la teoría que pone en duda la versión oficial. En 2005 Ravanal estudió por su cuenta el informe de la autopsia realizada al exinto mandatario y concluyó que es posible que haya sido asesinado durante el golpe de estado que derrocó a su gobierno. El forense chileno impulsa por ello una segunda autopsia del cuerpo del extinto presidente, para lo cual es necesario que un parlamentario o familiar reclame esta investigación, lo que parece poco probable. Hasta ahora la versión oficial señala que cuando el palacio presidencial La Moneda ardía tras el bombardeo de los golpistas encabezados por Pinochet, Allende prefirió morir a rendirse y se disparó en la barbilla con un fusil de asalto AK-47 con culata retráctil que le había sido obsequiado por el líder cubano Fidel Castro. SE FIRMÓ ACTA DE PROTOCOLO OFICIAL PARA LA REALIZACION DE UNA OBRA COMMEMORATIVA AL PRESIDENTE SALVADOR ALLENDE EN LA CIUDAD DE MONTREAL César Carrasco Caviedes- Chileinforma.com En una emotiva y significativa ceremonia , se firmó el protocolo oficial entre el alcalde de Montreal Gérald Tremblay y el presidente de la Asociación de chilenos de Montreal Nelson Ojeda en representación de la Instancia de Coordinación de Organismos Chilenos en un proyecto conjunto con la Fundación Salvador Allende Montreal. Con la participación de numeroso público, autoridades y representantes diplomáticos latinoamericanos, en el hall central de la Municipalidad, hicieron uso de la palabra el Presidente de la Fundación Salvador Allende. André Jacob, el cónsul de Chile Patricio Victoriano, el presidente de la Asociación de Chilenos Nelson Ojeda y finalmente el alcalde de la ciudad Gerald Tramblay en un fuerte y emotivo discurso destacó la importancia de preservar y transmitir los valores del pensamiento de Salvador Allende que deseaba una sociedad mas justa, mas solidaria, mas humana y fraternal para todos los seres humanos. Además de la destacada actuación del conjunto musical "Acalanto", también se presento el video "Allende Vive" de César Carrasco director de Chileinforma. En esta oportunidad la comunidad chilena y latinoamericana en forma generosa compró bonos de cooperación que se editaron para financiar esta obra que marcará la presencia de la comunidad chilena en Montreal, Fotos Chileinforma 10 nov 2008 Cine | 15.10.2008 Foto: Soldados llevan el ataúd del presidente Salvador Allende. El gobierno de Estados Unidos intervino directamente contra el entonces presidente chileno Salvador Allende porque éste "era un agente pagado por el KGB" soviético, se había convertido en "una pesadilla personal" para el presidente Richard Nixon y "para evitar que se formara un segundo Cuba" en América. Las explicaciones las ofrecen varios funcionarios de la administración Nixon en el documental "Henry Kissinger - secretos de una superpotencia", del realizador alemán Stefan Lamby, que se ofrece hoy en el canal de televisión franco-alemán "Arte". Kissinger, en aquel entonces consejero de Seguridad de la administración en Washington y después secretario de Estado, narra en el documental que Nixon tenía una obsesión para evitar que "Allende se convirtiera en un segundo (Fidel) Castro". Fenómeno Castro Para Nixon (presidente entre 1969 y 1974), "el fenómeno Castro era una cuestión muy emocional. Creía que había perdido las elecciones presidenciales de 1960 y también las elecciones a gobernador de California (1962) por culpa de Castro", sostiene Kissinger, detallando que "evitar en la figura de Allende un segundo Castro fue una obsesión (para Nixon), ese tema le preocupaba mucho más que cualquier otro", a pesar de la Guerra Fría con la Unión Soviética, el escándalo Watergate y el ataque militar de Egipto a Israel. Alexander Haig, jefe de gabinete de Nixon que después sería jefe de la OTAN y secretario de Estado del gobierno bajo Ronald Reagan, afirma con vehemencia en el documental de Lamby que "Allende era un zurdo, trabajaba para el KGB, estaba pagado por ellos", refiriéndose al servicio de inteligencia soviético. Acciones encubiertas de la CIA Para evitar la asunción de Allende a la presidencia en 1970 y después, para desestabilizar su gestión, Estados Unidos organizó, recuerda Haig, "una serie de acciones encubiertas a través de la CIA, similares a otras previas en América Latina, que habían sido muy exitosas incluso bajo administraciones anteriores, por ejemplo evitando la asunción de comunistas en Brasil y Guatemala. Y ese tipo de actividades fueron las que lanzó la CIA contra Allende". Brent Scowcroft, estrecho asesor de Kissinger entre 1969 y 1975, confirma las acciones de desestabilización: "Apoyamos con dinero a gente que protestaba, para complicarle la situación a Allende. Las acciones encubiertas siempre fueron parte de la política de Estados Unidos". Kissinger afirma en el documental que "personalmente no tuvo ningún plan" contra el gobierno socialista. "Nixon daba órdenes directas a los servicios de inteligencia, a las que yo por supuesto no me oponía". Según Haig, existía "un comité en el que se analizaban las acciones contra Allende, y Kissinger era miembro e incluso lo dirigió". Además, "las actividades de la CIA son controladas por el Consejo de Seguridad, en el que estaba Kissinger", añade el ex general. "La CIA apoyaba, también económicamente, a un grupo como alternativa. Asesinato de Schneider Pero secuestraron a uno de sus allegados militares, el general (René) Schneider (jefe del Ejército leal a Allende) y lo mataron, fue una acción muy estúpida. No fue un plan de la CIA, no fue un plan americano, pero realizado por gente pagada por la CIA y, por lo tanto, según muchos de nuestros legalistas, ahí cabía nuestra responsabilidad", analiza Haig en el informe. El propio Kissinger evade en el informe su responsabilidad directa en los hechos y recomienda al realizador "leer al respecto algún libro serio y no dejarse llevar por las tergiversaciones que se han hecho". A modo de explicación, se retrotrae a la época y defiende lo hecho en Chile: "Era importante ocuparse porque en 1962 vimos cómo los rusos instalaron cohetes en Cuba y se construyó una base para submarinos en Cienfuegos. En Argentina había prácticamente una guerra civil. Esa política no fue un invento de Nixon, (los presidentes) Kennedy y Johnson también la practicaron, con la diferencia de que fueron más exitosos. Habían hecho lo mismo. Es todo lo que diré al respecto, no voy a hablar mas sobre ese tema". Papel de Kissinger El documental, en el que además se analiza el rol de Kissinger en otros conflictos, como la guerra de Vietnam, y su vigente influencia como asesor del presidente George W. Bush, cita como testimonio la transcripción oficial de una llamada de Nixon a Kisinger cinco días después del golpe del general Augusto Pinochet contra Allende. Según la transcripción, se produjo el siguiente diálogo: Nixon: ¿Hay algo de importancia? Kissinger: Nada que tuviera mayores consecuencias... La cosa en Chile se está consolidando y, por supuesto, los diarios critican porque se derrocó a un gobierno pro-comunista. En vez de festejarlo. En la era de (el presidente) Eisenhower hubiéramos sido héroes. Nixon: Bueno, como sabe, no lo hicimos. Esta vez, no metimos nuestras manos en el asunto. Kisinger: Bueno, no lo hicimos, pero ayudamos... a crear las condiciones favorables. DPA 3 de Octubre de 2008 El PS versus la Fundación A cien años de que naciera, su nombre se ha convertido en una codiciada marca que inspira a dos corrientes separadas: la Fundación Salvador Allende, que controla la familia por un lado, y el Partido Socialista, por el otro. Ambas representan las facciones heridas después de las elecciones internas de la colectividad, que llevan el conflicto fuera de la sede y se enfrentan por capitalizar un trozo del ícono más potente de la izquierda chilena. Cada bando hará su propio concierto. Por Felipe Saleh / Diario elctrónico El Mostrador Si del Che Guevara quedó la fotografía que tomó Alberto Korda, como la imagen inmortal del guerrillero mirando al horizonte, plasmada en chapitas y camisetas, de Allende los interesados en conmemorarlo rescataron sus anteojos negros de marco grueso para estamparlo en los afiches con los que promocionan dos recitales en honor de su cumpleaños numero cien. No es difícil confundirse. Mientras el Partido Socialista auspicia un concierto titulado "100 años de Allende, 100 años de Chile", promocionado por un afiche con los anteojos sobre un fondo rojo, la Fundación Salvador Allende (FSA) presentó el pasado miércoles los diseños con que publicitan el evento programado para el 7 y 8 de noviembre en el Estadio Nacional. No hay mucho espacio para darse vueltas, el evento se llama "Cien años, mil sueños", y también usa los anteojos, pero esta vez sobre un fondo de colores y con los ojos dentro de los marcos. La armada española Puede que el pueblo se enrede, pero los organizadores tienen bien claro quién es quién. Según la diputada Isabel Allende, quién tiene el control de la FSA, el homenaje de mañana "es parte de lo que el Partido Socialista está haciendo un poquito retrasado, porque nosotros comenzamos las actividades del centenario en enero". La parlamentaria toma distancia del partido dejando al descubierto que las heridas siguen abiertas desde que la facción de las "Grandes Alamedas", a la que ella pertenece, perdiera las elecciones internas de abril, a manos de la "Nueva Izquierda", encabezada por el senador Camilo Escalona. En efecto, el concierto de mañana fue articulado por un equipo encabezado por el "tercerista" Marcelo Schilling y Francisco Aleuy, presidente del directorio del diario La Nación. Según Patricia Espejo, directora de la FSA "hubiera sido muy bueno hacer un concierto juntos pero la razón hay que preguntársela a Marcelo Schilling, por el que tengo mucho cariño". Ahora, el ambiente no es confrontacional como en las "sangrientas" elecciones internas. Isabel Allende sabe que esta vez tiene todo el poder de su lado. En enero viajó a España para hablar personalmente con Víctor Manuel, que hará de productor del show y también con Miguel Bosé. Ambos cada vez que vienen se juntan a comer con la diputada y visitan a la viuda Hortensia Bussi. Bosé logró el fichaje del colombiano Juanes, una demostración de fuerza para la competencia. La hija del ex mandatario señala relajada que "no puedo evitar que florezcan las flores, pero este homenaje no tiene ningún afán de lucro". Mientras el partido se asoció con el productor Alfredo Troncoso, para armar una parrilla exclusivamente local (Los Tres, Denisse Malebrán, Manuel García, Chinoy), detrás de "Cien Años Mil Sueños" está la empresa Romero & Cambell, favorita del oficialismo a la hora de la gestión cultural. Dueños de una red inmejorable en el ambiente artístico la agencia de Carmen Romero logró convocar a más de 50 artistas, incluyendo una decena de actores que harán una versión musicalizada del discurso que Allende dio después de asumir el mando. Cuatro millones de clientes La última vez que los dos bandos estuvieron juntos fue el 21 de junio de este año en que la formación de Inti Illimani liderada por Jorge Coulon dio un concierto gratuito en la Plaza de la Constitución. La consecuencia natural era que en la producción del evento en el Nacional participara Troncoso, responsable de "Allende, el sueño existe", montado para recordar los 30 años. Pero la fundación por razones "logísticas" según explicó en septiembre la directora de la FSA Patricia Espejo, se decidió seguir con Romero & Cambell. Sin embargo, fuentes cercanas a la producción asocian la salida de Troncoso a su historial de malos manejos consignado en la página del Poder Judicial, que incluye demandas recientes, presentadas el año pasado. En la superficie hay una separación amistosa. "Nosotros hemos mostrado lo que vamos a hacer a la diputada Isabel Allende y tenemos excelentes relaciones con la fundación, incluso les prestamos el video promocional que grabamos", dicen en Macondo. La versión de la FSA, conserva los buenos modales, pero desmiente que el video disponible en el sitio asociado al evento PS, pero con los artistas que participarán en el concierto de la fundación, sea propiedad del equipo comandado por Troncoso. "Fueron ellos los que nos pidieron nuestra sala de archivo para grabar el video", dice Patricia Espejo. Dejando ver el fondo del asunto que se ve más claro teniendo en cuenta la rentabilidad asociada a Allende en las últimas semanas. Con 4 millones de votos, el ex presidente fue elegido ganador entre los "Grandes Chilenos" en el concurso organizado por TVN. A eso se suma la elección de Allende como el político más admirado según una encuesta del gobierno que incluyó otros cuatro personajes (Frei Montalva, Pinochet, Alessandri Palma y Diego Portales). En junio Correos lanzó un sello postal para conmemorar el centenario. La presidenta Bachelet restauró el salón donde el ex presidente murió y la fundación planea seguir festejando hasta el próximo año, con el lanzamiento de documentales, libros y un seminario laboral. Aunque el aparato del PS encargado de homenajear al más ilustre de sus militantes cuenta con algunos medios de comunicación, como The Clinic, para distribuir su propio merchandising, la familia representada en la fundación es la que tiene los aliados más poderosos, empezando por la viuda de Roberto Matta, que donó un cuadro del pintor surrealista, que se suma a los otros 3 mil piezas de arte contemporáneo que Isabel Allende quiere meter en la bodega y los salones que serán construidos con los excedentes del concierto. Por lo demás hace cuatro años la hija de Allende ganó un round con la galerista Carmen Waugh esposa del senador Ricardo Núñez para decidir si el Estado o la FSA se quedaba con las obras donadas después del ’73. Ganó la parlamentaria. A Waugh no le sirvió su estrecha amistad con Luisa Durán, que consiguió la mediación de Lagos, pero que terminó alejándose de la fundación. Pero si aún es difícil matricularse en algún bando, la FSA en su página web ofrece la posibilidad de escribir: "¿Cuál es tu onda con Allende? Jueves 2 de octubre de 2008 Músicos chilenos escriben sobre Salvador Allende en su centenario ¿Qué imágenes los asaltan cuando piensan en el Presidente? ¿Cómo le contarían el Chile de hoy? o ¿qué le pedirían si se lo encontrasen en sueños? Denisse Malebrán, Manuel García y Chinoy dedican algunas líneas al "Chicho", a días de participar en "Allende 100 años", el concierto que se realizará el 4 de octubre a las 21 horas en el Estadio Víctor Jara. Foto: Denisse Malebrán: "La historia no se olvida, se aprende y se enseña" Cuando pienso en Salvador Allende me imagino un hombre que puede estar en mil partes a la vez: en La Moneda en llamas, conversando con sus amigos, comiendo con su familia, dando un discurso en un país lejano, dentro de un poema, flotando por la historia, haciéndose parte de la sangre de una canción o mirando el suelo con un grupo de obreros. Veo su bigote, sus lentes y sus manos y siento nostalgia por mi abuelo, porque definitivamente su olor era el de Allende. Si me lo encontrara en sueños, él sería un campesino y yo un pescador. Le pediría que me escuchara, miraría el fondo de sus ojos, trataría de adivinar cosas en su silencio, y le pediría que me enseñara a sembrar la tierra. Le diría que en el Chile de hoy hay hombres que todavía se pierden en las líneas de sus propias manos. Y que me encantaría lucir unos lentes como los de él. Sobre el homenaje que realizaremos este 4 de octubre, siento profunda emoción. No todos los días la poesía cumple 100 años. Y será como asistir al cumpleaños de un amigo. ¿El regalo? Será una sorpresa. Pero ¿cuándo fue la primera vez que escuché su nombre? Su cara me es familiar desde el año 73. En ese entonces se asomó por la ventana de la casa de cholguán una mujer a muy mal traer. Le decían o se llamaba Loli. Le gritó a mi madre: "¡Vecina!", pero se asomó mi padre y la mujer dijo: "Saquen eso de ahí o van a venir los milicos y se los van a llevar cagando". Por fuera de la casa alguien había pegado un afiche de Salvador Allende. Fue la primera vez que lo vi. Como no lo conocí directamente me hice de cosas de él: cuentos, cosas que se ven en la tele. En San Antonio, que es donde crecí, viví cerca de cabros que tenían viva la imagen de este caballero. Una especie de mesías, cuyos discursos tocaban la conciencia de todos y que gobernaba desde el corazón, el cual siempre es un buen lugar para vivir y morir. Allende es de esos tipos que no se ven ahora en la política, una especie de superhéroe y de pensador adelantado que imagino divertido y preciso, entre otras virtudes que lo pusieron en la historia como un hombre que flexibilizó los ideales para no alcanzarlos por la vía armada, que construyó un ideal de país de manera amigable. Bajo sus pies cayó el peso de toda una época. Era un pequeño Dios, un artista de la política. Si tuviera la posibilidad de encontrármelo, le pediría que me prestara su chaqueta de cuero. Se la vi en una fotografía y creo que no le molestaría pasármela. Yo le tengo un sobrenombre que esperaría no le molestara: Cara de tapir, esos elefantes pequeños que por lo demás traen buena suerte. Además le contaría que siempre van a estar naciendo pequeños Allende en la Tierra, aunque con una mínima aparición en la historia. Que para vivir en esta mala tierra, hay que ser una planta dura Me invitaron a tocar para los 100 años de su nacimiento y estoy contento. Porque la idea de colaborar con la memoria, ésa que está ramificada en todos nosotros es siempre un buen motivo. Y porque creo que se tiene que seguir cantando a gente como él. Supongo que podría dedicarle una canción: "Ángel de la cuadra". Intervención en la presentación de "Compañero Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo" Reflexión y Liberación Han transcurrido cuarenta años desde mayo de 1968, cien desde el nacimiento de Allende. Pero sólo dos años separan el "mayo francés" del triunfo de la Unidad Popular en septiembre de 1970. Ambos acontecimientos --muy diversos entre sí-- se inscriben en el registro de las luchas de quienes han querido cambiar el mundo y la vida, construir otra convivencia, una nueva humanidad. Son también parte de un mismo tiempo, aquel en que proponer una sociedad distinta, más justa y libre, no pudo ser prohibido o acallado por sistemas políticos excluyentes o por los medios controlados por los dueños del gran capital. Esa fue una época en que la utopía era una tensión indispensable en el ejercicio de la política de izquierda. En esos tiempos emergió Allende y alcanzó las mayores alturas su proyecto político. Ambos procesos --ese "mayo" con su rebeldía y especialmente Allende y su idea de un Chile popular-- marcaron a mi generación. Aplicar ese legado para diseñar futuro, en un mundo como el actual, es un desafío que aún no hemos sido capaces de superar. Es una deuda política y moral. He traído a colación el "mayo francés" particularmente para recordar que Sartre atribuyó a aquel movimiento la capacidad de generar lo que él llamó la "expansión del campo de lo posible". En esa expresión nos hizo ver aquello que los mecanismos de disciplinamiento y control social impuestos por los grupos dominantes intentan ocultar: lo "posible" y lo "imposible" son construcciones. Por eso uno de los desafíos a superar es construir "posibles" y vulnerar supuestos "imposibles". En el Chile del 2008 tratan de convencernos ---y han tenido éxito con una parte sustancial de la ciudadanía--- que estamos cercados de imposibles. Constatamos, sin embargo, que lo que ellos llaman "imposibles", son muchas veces aspiraciones razonables, sensatas, cuando no elementales. Una Constitución consagrada mediante voto popular, ¿no es acaso razonable? ¿No es sensato plantearse políticas de defensa de las riquezas básicas cuando una transnacional del cobre obtiene en un año más ganancias que todas las minas que nacionalizó Allende? ¿No es elemental terminar con las exclusiones en el Congreso Nacional? ¿No es razonable que la ley habilite a la gran mayoría de los trabajadores para negociar colectivamente? ¿No es sensato fortalecer la educación pública --la pública, quiero decir, la auténticamente pública y no la que se afana por el lucro-- y levantar las trabas económicas para ingresar a la educación superior? Sinceramente, esto y más, es razonable y posible en el Chile de 2008. Amigas y amigos críticos, rebeldes, esperanzados, imaginativos: Creo que Mario Amorós, a quien había leído pero no conocía personalmente, ama a Chile, seguramente desde que nació en 1973. Ha dedicado a nuestro país y a nuestra izquierda mucha reflexión y varios textos. Creo que uno de los motivos principales de su amor por nuestra historia, es Salvador Allende. En el libro que hoy presentamos Amorós recorre la vida política de Allende con pluma segura y sin dejar escapar ni un instante significativo. Demuestra cómo en su incansable transcurrir vital, desde su iniciación a los textos revolucionarios gracias al zapatero anarquista italiano Juan Demarchi, hasta el instante de su muerte, Allende expandió el campo de lo posible, no se dejó intimidar por los "imposibles" aparentes, construyó un horizonte viable de cambio social radical. De particular interés es la reconstrucción que realiza Amorós sobre el período de gobierno de la Unidad Popular y sus múltiples conflictos y opciones. Hay en el libro una mirada comprometida pero suficientemente distante como para evitar prejuicios o juzgamientos. En este sentido, Amorós no toma partido definitivo con alguno de los actores de la izquierda social y política, más bien nos expone diferencias, alternativas, reacciones. Encuentros y desencuentros. Es también apropiada la claridad con que Amorós registra la intervención estadounidense en el periplo político de Allende y luego en su derrocamiento. Nunca será suficiente subrayar cómo la acción del gobierno de los Estados Unidos fue de significativa para el destino de la Unidad Popular. Y --- ¡qué duda cabe! ---- la acción desestabilizadora, ilegal, terrorista en muchos casos, de sectores significativos de la derecha chilena. A ello se suman las debilidades y errores nuestros, de la Unidad Popular, y las vacilaciones y compromisos de la Democracia Cristiana. La injerencia desvergonzada de la CIA en Chile comenzó su período de máximo vigor luego de la Revolución Cubana. Por una parte, el triunfo revolucionario de Fidel Castro en 1959 impactó fuertemente a Allende. Quizá si el Allende antes de Fidel fuera un político más tradicional, más "reformista", como se usaba decir, con tono peyorativo, en una época en que ser tal era un claro signo de moderación y en que el dilema reforma-revolución continuaba siendo eje de los debates de la izquierda mundial y particularmente de la latinoamericana. En todo caso, más allá del impacto personal, la Revolución Cubana significó un cambio radical en las circunstancias que rodeaban el proyecto allendista y muy especialmente en la percepción que generaba. Me atrevería a decir que el proyecto de Allende en las elecciones de 1952 y 1958 fue percibido más cercano a la idea central que animó al Frente Popular de 1938, que al de un proceso revolucionario destinado a dar inicio a la construcción del socialismo. En cambio, ya en las elecciones de 1964 y 1970 Allende y su programa adquirieron otro significado. El continente estaba conmocionado por la experiencia cubana. Algo ocurría en el "patio trasero" de la gran potencia norteamericana. El libro de Amorós, por otra parte, contribuye a reponer los términos del debate siempre vigente sobre Allende y la Unidad Popular. La pregunta clave que los detractores eluden es: ¿por qué existió Allende y la Unidad Popular? Algunos han dicho que fue un accidente en la historia de Chile. Eso quisieran. Uno podría coincidir con una cierta interpretación de este aserto, que no es obviamente la de quienes lo formulan: la historia de Chile fue, hasta Allende, la historia del predominio de un pequeño sector de la sociedad sobre la mayoría. Encomenderos, latifundistas y oligarcas, rentistas del salitre y del cobre e industriales protegidos por el estado, condujeron --- con estremecimientos, como el triunfo del Alessandri popular en 1920 y el del noble Pedro Aguirre Cerda en 1938 -- cuatro siglos de historia. Entonces, el fuerte enfrentamiento social que se produjo durante el gobierno de Allende tiene una explicación primaria: los intereses y privilegios centenarios de los grupos dominantes corrieron, por primera vez, un riesgo serio. La masa allendista, el pueblo de Allende, comunistas, socialistas, radicales, cristianos revolucionarios, sindicalistas, jóvenes, mujeres, pobladores, obreros y campesinos, creyeron que podían mandar, que su opinión y participación tenían un valor irreemplazable, que eran dignos para gobernarse y gobernar, que eran capaces de construir un Chile distinto. La combinación de esos dos factores, el largo y laborioso desarrollo del movimiento de masas y la radicalización de los procesos sociales en América Latina, dieron lugar a aquel empeño por cambiar el signo del poder económico, social y político en Chile. Es la única oportunidad en nuestra historia en que un proyecto de esa naturaleza ha tenido posibilidades de realizarse. Es, por tanto, un gran momento histórico, pienso que el más importante del siglo XX. En ese esfuerzo digno y justo creo que, como ya señalé, la izquierda ---el gran protagonista colectivo--- mostró debilidades y cometió errores. Era un camino inexplorado. Todos los actores políticos tuvieron vacilaciones, dudas no resueltas, percepciones no suficientemente afinadas. Incluso Allende, que fue un héroe, un pertinaz elaborador de un proyecto histórico de izquierda, un líder social imbatible y, también --no lo olvidemos--, un ser humano. En el libro de Mario Amorós surgen con claridad aquellos momentos decisivos, cuando algo distinto pudimos hacer para evitar el destino fatal que algunos presagiaban y que la derecha procuraba con afán. Sigo pensando que la democracia y el socialismo deben complementarse imaginativa y eficazmente, como Allende creyó. Pienso también que Allende fue un verdadero revolucionario, un revolucionario que creía en la democracia. Marxista y revolucionario. Así se consideró a sí mismo, así lo sostuvo mil veces. Fue un revolucionario por la radicalidad de sus objetivos, en la mejor tradición de la izquierda chilena que Eugenio González había sintetizado: "Se es revolucionario por los fines, no por los medios que se emplean". Al comienzo de aquellos mil días, tuve el privilegio de trabajar como joven asesor económico de Allende en La Moneda antes de ser destinado al sector minero, donde viví con intensidad el proceso de nacionalización del cobre. Compartíamos oficina, a pasos del despacho presidencial, con mi inolvidable amigo Arsenio Poupin, que era el asesor jurídico, hasta hoy desaparecido. Hablábamos con el Presidente varias veces durante la jornada y a veces terminábamos el día escuchando sus reflexiones o comentarios, en ocasiones llenos de humor, sobre los acontecimientos del día. Éramos jóvenes y admirábamos a Allende. Pero, mirados los hechos en retrospectiva, éramos algo presuntuosos, algo impetuosos, también. De allí que concibiéramos la idea de someterlo a la sutileza de nuestro lenguaje. Cuando no concordábamos con sus decisiones nos dirigíamos a él como "Presidente". Cuando no éramos negativos pero tampoco entusiastas nos referíamos a Allende como "Doctor". Y cuando participábamos plenamente de sus ideas o acciones le decíamos "Compañero". Allende, perceptivo como era, receptivo como era, se dio cuenta de nuestro juego. Nunca nos dijo nada, a veces esbozó una sonrisa irónica. Nosotros llegamos a creer ingenuamente que aquella táctica tenía en él alguna influencia. Pero un repaso de acontecimientos indica que en muchos casos no hizo como nuestro ímpetu hubiera deseado. Y esos recuerdos de juventud me dicen además que Allende tenía razón, que hizo bien. Bien, digo yo, la mayoría de las veces, casi siempre, en aquellos inolvidables mil días. El título que Mario Amorós ha elegido para su texto sobre Salvador Allende es entonces justo y preciso, y es la fórmula que a él lo enorgullecía: "Compañero Presidente". - Intervención en la presentación del libro de Mario Amorós Compañero Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo (Publicaciones de la Universidad de Valencia, 2008. 372 págs.) en el Instituto de Ciencias Alejandro Lipchstuz (Santiago de Chile) el 24 de junio de 2008. - Jorge Arrate fue ministro de Minería del Presidente Salvador Allende, secretario general del Partido Socialista de Chile y desde 1990 ministro y embajador de distintos presidentes. Miércoles 17 de septiembre de 2008 | 23:55 Con un estrecho 38,81 por ciento, el ex presidente Salvador Allende fue elegido esta noche como el más grande chileno de la historia, secundado por el capitán Arturo Prat, quien llegó al final de la jornada con un 38,44 por ciento. La vida y obra de la artista y folclorista Violeta Parra cerró la serie de documentales en los que cada uno de los defensores de los diez personajes chilenos expuso en la pantalla de TVN sus razones para elegirlo como el más destacado. Héroes como Manuel Rodríguez, José Miguel Carrera y Lautaro junto a los poetas Pablo Neruda y Gabriela Mistral, el Padre Hurtado, el cantautor Víctor Jara y la Violeta compitieron junto a Prat y Allende por más de dos meses hasta llegar al cierre de las votaciones, previo el último debate de sus defensores. Finalmente, el ex mandatario se situó en el primer lugar. De los desiertos del salitre, de las minas submarinas del carbón, de las alturas terribles donde yace el cobre y lo extraen con trabajos inhumanos las manos de mi pueblo, surgió un movimiento liberador de magnitud grandiosa. Ese movimiento llevó a la presidencia de Chile a un hombre llamado Salvador Allende, para que realizara reformas y medidas de justicia inaplazables, para que rescatara nuestras riquezas nacionales de las garras extranjeras. Donde estuvo, en los países más lejanos, los pueblos admiraron al presidente Allende y elogiaron el extraordinario pluralismo de nuestro gobierno. Jamás en la historia de la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, se escuchó una ovación como la que le brindaron al presidente de Chile los delegados de todo el mundo. Aquí en Chile se estaba construyendo, entre inmensas dificultades, una sociedad verdaderamente justa, elevada sobre la base de nuestra soberanía, de nuestro orgullo nacional, del heroísmo de los mejores habitantes de Chile. De nuestro lado, del lado de la revolución chilena, estaban la Constitución y la ley, la democracia y la esperanza. Del otro lado no faltaba nada. Tenían arlequines y polichinelas, payasos a granel, terroristas de pistola y cadena, monjes falsos y militares degradados. Unos u otros daban vueltas en el carrusel del despecho. Iban tomados de la mano el fascista Jarpa con sus sobrinos de "Patria y Libertad", dispuestos a romperles la cabeza y el alma a cuanto existe, con tal de recuperar la gran hacienda que ellos llamaban Chile. Junto con ellos, para amenizar la farándula, danzaba un gran banquero y bailarín, algo manchado de sangre; era el campeón de rumba González Videla, que rumbeando entregó hace tiempo su partido a los enemigos del pueblo. Ahora era Frei quien ofrecía su partido demócrata - cristiano a los mismos enemigos del pueblo, y bailaba además con el ex coronel Viaux, de cuya fechoría fue cómplice. Estos eran los principales artistas de la comedia. Tenían preparados los viveros del acaparamiento, los "miguelitos", los garrotes y las mismas balas que ayer hicieron de muerte a nuestro pueblo en Iquique, en Ranquil, en Salvador, en Puerto Montt, en la José María Caro, en Frutillar, en Puente Alto y en tantos otros lugares. Los asesinos de Hernán Mery bailaban con naturalidad santurronamente. Se sentían ofendidos de que les reprocharan esos "pequeños detalles". Chile tiene una larga historia civil con pocas revoluciones y muchos gobiernos estables, conservadores y mediocres. Muchos presidentes chicos y solo dos presidentes grandes: Balmaceda y Allende. Es curioso que los dos provinieran del mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace llamar aristocracia. Como hombres de principios, empeñados en engrandecer un país empequeñecido por la mediocre oligarquía, los dos fueron conducidos a la muerte de la misma manera. Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras. Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza del subsuelo chileno, el cobre. En ambos casos la oligarquía chilena organizó revoluciones sangrientas. En ambos casos los militares hicieron jauría. Las compañías inglesas en la ocasión de Balmaceda, las norteamericanas en la ocasión de Allende, fomentaron y sufragaron estos movimientos militares. En ambos casos las casas de los presidentes fueron desvalijadas por órdenes de nuestros distinguidos "aristócratas". Los salones de Balmaceda fueron destruidos a hachazos. La casa de Allende, gracias al progreso del mundo, fue bombardeada desde el aire por nuestros heroicos aviadores. Sin embargo, estos dos hombres fueron muy diferentes. Balmaceda fue un orador cautivante. Tenía una complexión imperiosa que lo acercaba más al mando unipersonal. Estaba seguro de la elevación de sus propósitos. En todo instante se vio rodeado de enemigos. Su superioridad sobre el medio en que vivía era tan grande, y tan grande su soledad, que concluyó por reconcentrarse en si mismo. El pueblo que debía ayudarle no existía como fuerza, es decir, no estaba organizado. Aquel presidente estaba condenado a conducirse como iluminado, como un soñador: un sueño de grandeza se quedó en sueño. Después de su asesinato, los rapaces mercaderes extranjeros y los parlamentarios criollos entraron en posesión del salitre: para los extranjeros, la propiedad y las concesiones; para los criollos las coimas. Recibidos los treinta dineros todo volvió a su normalidad. La sangre de unos cuantos miles de hombres del pueblo se secó pronto en los campos de batalla. Los obreros más explotados del mundo, los de las regiones del norte de Chile, no cesaron de producir inmensas cantidades de libras esterlinas para la City de Londres. Allende nunca fue un gran orador. Y como estadista era un gobernante que consultaba todas sus medidas. Fue el antidictador, el demócrata principista hasta en los detalles. Le tocó un país que ya no era el pueblo bisoño de Balmaceda; encontró una clase obrera poderosa que sabía de que se trataba. Allende era dirigente colectivo; un hombre que, sin salir de las clases populares, era un producto de la lucha de esas clases contra el estancamiento y la corrupción de sus explotadores. Por tales causas y razones, la obra de que realizó en tan corto tiempo es superior a la de Balmaceda; más aun, es la más importante en la historia de Chile. Sólo la nacionalización del cobre fue una empresa titánica, y muchos objetivos más se cumplieron bajo su gobierno de esencia colectiva. Las obras y los hechos de Allende, de imborrable valor nacional, enfurecieron a los enemigos de nuestra liberación. El simbolismo trágico de esta crisis se revela en el bombardeo del Palacio de Gobierno; uno evoca la Blitz Krieg de la aviación nazi contra indefensas ciudades extranjeras, españolas, inglesas, rusas; ahora sucedía el mismo crimen en Chile; pilotos chilenos atacaban en picada el palacio que durante siglos fue el centro de la vida civil del país. Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos incalificables que llevaron a la muerte de mi gran compañero el presidente Allende. Su asesinato se mantuvo en silencio; fue enterrado secretamente; sólo a su viuda le fue permitido acompañar aquel inmortal cadáver. La versión de los agresores es que hallaron su cuerpo inerte, con muestras de visible suicidio. La versión que ha sido publicada en el extranjero es diferente. A renglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los tanques, muchos tanques, a luchar intrépidamente contra un solo hombre: el Presidente de la República de Chile, Salvador Allende, que los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su corazón, envuelto en humo y llamas. Tenían que aprovechar una ocasión tan bella. Había que ametrallarlo porque nunca renunciaría a su cargo. Aquel cuerpo fue enterrado secretamente en un sitio cualquiera. Aquel cadáver que marchó a la sepultura acompañado por una sola mujer que llevaba en si misma todo el dolor del mundo, aquella gloriosa figura muerta iba acribillada y despedazada por las balas de las metralletas de los soldados de Chile, que otra vez habían traicionado a Chile. Porque es un granchileno y por La defensa del cobre Por Hernán Soto Henríquez En diciembre de 1970, en el mensaje enviado al Congreso para nacionalizar la gran minería del cobre, el presidente Salvador Allende constataba los “niveles increíbles de falta de información” del país en torno al cobre, a su explotación y a su significado. Casi cuarenta años después -tanto con dictadura como con gobiernos democráticos- esa desinformación continúa, porque conviene a los intereses de las transnacionales mineras que intervienen en la explotación y aprovechamiento de los yacimientos de cobre. La nacionalización del cobre, en julio de 1971, fue la principal medida económica y de cambio estructural del gobierno de Salvador Allende. Para muchos especialistas constituye la principal medida económica adoptada en Chile en el siglo XX. El cobre fue tema central en la vida política de Allende. Estuvo presente en todas sus campañas presidenciales. La nacionalización constituyó un éxito histórico. En el período posterior, Codelco se ha convertido en una de las empresas más importantes del mundo, con cuyos excedentes desde la nacionalización, de sesenta mil millones de dólares, Chile ha financiado infraestructura, gasto social y hasta armamento y equipos para las FF.AA. Manejada por técnicos chilenos, pasó a ser una empresa de alta eficiencia y tomó en sus manos la comercialización de una producción cuyo valor al momento de ser nacionalizada representaba el 70 por ciento de las exportaciones chilenas. Sin embargo, y debido al golpe militar y sus secuelas y a la pasividad de los gobiernos de la Concertación, no se convirtió en el centro y motor de la economía, como era la idea original, dinamizando investigación, avance tecnológico, empresas encadenadas y crecientes grados de agregación de valor mediante manufactura del cobre y metales asociados y/o derivados de la explotación. A partir de los años 90 la penetración de las transnacionales se hizo abrumadora. A la fecha, más de dos tercios de la producción de la gran minería proviene de empresas cupríferas privadas -casi todas transnacionales- que han obtenido enormes ganancias. Sin embargo, produciendo dos veces más que Codelco, pagan menos impuestos que la empresa estatal. Incluso se las arreglan para evadirlos. En estos momentos el Servicio de Impuestos Internos investiga a las mineras que declararon y pagaron un veinte por ciento menos de impuestos que el año 2006. Uno de los objetivos del golpe militar de 1973 fue recuperar el favor de las compañías norteamericanas del cobre y del gobierno presidido por Richard Nixon. En este afán de “normalización” (y pago de favores conspirativos) se indemnizó a las cupríferas norteamericanas (Anaconda, Kennecott y Cerro Corporation) con varios cientos de millones de dólares. Se vulneró el proceso de nacionalización que había aprobado unánimemente el Congreso en 1971, conforme al cual ni Anaconda ni Kennecott recibieron en su oportunidad pago por la expropiación, debido a rentabilidades excesivas que fueron descontadas del valor de los activos. Estimando utilidades normales hasta de un 12 por ciento, esas empresas norteamericanas las habían excedido ampliamente: Braden (filial de Kennecott) había tenido un promedio anual, entre 1955 y 1970, de 52 por ciento en el conjunto de sus negocios y Anaconda una utilidad media del 21,5 por ciento, en igual período. Junto con cancelar indemnizaciones a gusto de las compañías, la Junta Militar decidió estimular aún más la inversión extranjera, mediante el Decreto Ley 600 que otorgó privilegios y granjerías que sólo podrían haberse establecido en dictadura, por no existir posibilidad de crítica ni menos de oposición. Sin embargo, ni el pago de indemnización a las empresas mineras norteamericanas ni el nuevo Estatuto del Inversionista Extranjero (DL 600) lograron la anhelada afluencia de capitales foráneos. Apelando a la memoria Con la nacionalización del cobre durante el gobierno de Salvador Allende culminó una lucha que se había prolongado por decenios. Se había generalizado la conciencia de que la acción de las compañías norteamericanas que controlaban el cobre era nefasta para Chile. Con un aporte inicial de solamente treinta millones de dólares se habían llevado del país más de 4 mil millones de dólares. Su gravitación en la economía nacional limitaba la soberanía de Chile a tal punto, que en varias ocasiones las compañías y el gobierno estadounidense habían fijado al cobre chileno precios inferiores a los del mercado mundial, como ayuda a Estados Unidos durante la segunda guerra mundial y en los conflictos de Corea y Vietnam. Las empresas no sólo habían obtenido utilidades muy superiores a las normales en materia minera, sino habían intervenido también en maniobras políticas para impedir el avance de la Izquierda. En los procesos de “chilenización” y “nacionalización pactada” logrados con el presidente Eduardo Frei Montalva, se habían beneficiado preferentemente las empresas. En esas formas de asociación, las compañías terminaron ganando más que cuando actuaban solas, sin tener de socio al Estado chileno. Así, en el caso de El Teniente, Kennecott a través de su filial Braden Copper, con el 100 por ciento de las acciones había obtenido una utilidad promedio entre 1960-1964 de 12 millones de dólares anuales. Desde 1964 a 1968, con el 49 por ciento de las acciones, Braden obtuvo 26 millones de dólares anuales de ganancia. Anaconda (Chuquicamata, El Salvador, Exótica) entre 1960 y 1968 ganó 45 millones de dólares en promedio anual, y entre 1969 y 1970 casi 82 millones de dólares anuales. A pesar de la “asociación”, las empresas siguieron manejadas por ejecutivos norteamericanos y controlando ventas y adquisiciones. La operación de las minas, al acercarse la posibilidad de una nacionalización -como era evidente desde hacía un par de años, ya que dos de los tres candidatos a las elecciones presidenciales de 1970 se habían comprometido a abordarla-, empezó a desviarse. Había que obtener las mayores ganancias en el más breve plazo. Para ello se empezaron a “florear” las minas, es decir, a explotar las zonas de más alta mineralización, aunque ello dañara la explotación futura. Se dejaron de hacer obras indispensables para los planes de expansión o no se corrigieron las que estaban defectuosas. Al consumarse la nacionalización en 1971, los técnicos chilenos se encontraron ante una situación grave, que fue confirmada por informes técnicos de consultores de especial calificación. A ellos se agregaba el retiro de especialistas extranjeros y chilenos, estimulados por las empresas que abandonaban el país, y la oposición de elementos contrarios al gobierno -especialmente supervisores-, que llegaron incluso a intentos de sabotaje. Todos los obstáculos fueron superados. Trabajadores y técnicos chilenos se abocaron a una tarea que se vio como un compromiso de la nación. Las minas funcionaron mejor que antes. En tres años, la producción aumentó en un 14%, mientras en los tres anteriores había crecido solamente en un 4,2%. Un nuevo clima laboral favoreció la participación e incluso el trabajo voluntario -muy inusitado en actividades dominadas por el economicismo promovido por las empresas-. En medio de crecientes dificultades derivadas del bloqueo norteamericano a repuestos e insumos, y en un clima político cada vez más enrarecido, los minerales se mantuvieron en actividad desafiando huelgas de transporte y acciones de sabotaje a oleoductos y línea eléctricas. Fue una verdadera gesta que involucró al conjunto de los trabajadores, incluyendo a muchos que no seguían a los partidos de la Unidad Popular. Fue una hazaña unitaria y patriótica que explica, también, que la Caravana de la Muerte que recorrió el norte en octubre de 1973 haya asesinado en forma especialmente cruel a ejecutivos y dirigentes sindicales de El Salvador y Chuquicamata. La nacionalización del gobierno de la Unidad Popular se visualizaba como parte de un proyecto de largo plazo. Se nacionalizaban las empresas existentes, pero al mismo tiempo se reafirmaba el dominio “absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas” por parte del Estado. Eso significaba que respecto de los yacimientos que se explotaran en el futuro, el Estado podía actuar directamente o bien podría entregarlos en concesión, bajo ciertas y determinadas condiciones y plazos, a empresas privadas cuyos planes se integraran al proyecto general de desarrollo de la gran minería como clave de la economía chilena en transición al socialismo. Todo eso quedó inconcluso. Y lo que es peor, fue distorsionado y reemplazado por el predominio de las transnacionales. La dictadura y la Concertación en el cobre A pesar de sus esfuerzos, la dictadura no consiguió inversiones significativas en el cobre. Con una excepción, que explica la mayor parte de los 2 mil 400 millones que llegaron a la minería en los diecisiete años de Pinochet. Esa excepción fue la empresa Exxon, que adquirió Disputada, que había sido comprada antes del golpe por la Empresa Nacional de Minería (Enami) a Peñarroya, transnacional francesa. Exxon hizo un ambicioso plan de expansión y elevó considerablemente la producción. Fue la propietaria, durante 22 años, hasta 2002, de Disputada y no pagó nunca impuestos. Nunca. Finalmente, vendió la empresa y el yacimiento a la transnacional anglosudafricana Anglo American en mil 300 millones de dólares. Aprovechando las disposiciones del DL 600, Exxon durante su gestión aceleró las amortizaciones -lo que permite postergar los impuestos, lo que en los hechos equivale a un préstamo sin intereses que le hace el Fisco- y, además, obtuvo financiamiento con créditos obtenidos en bancos ligados a su casa matriz, que cobraron intereses más altos que la tasa normal y cuyo servicio hizo desaparecer las utilidades, y con ello no hubo impuestos que pagar. Con todo, la inversión de Exxon fue la excepción. Las transnacionales no querían negocios con Pinochet. Sobre todo por la incertidumbre en que quedarían sus privilegios en caso de un cambio de gobierno. Por ello, la oportunidad se les dio con la dictación de la Constitución de 1980. Repitió la norma sobre el dominio patrimonial del Estado sobre las minas, pero en la Ley Orgánica Constitucional Minera se estableció el derecho real de concesión que, en los hechos, es un verdadero derecho de propiedad, tan absoluto, que sustituye al dominio del Estado sobre las minas. Es transferible, transmisible por herencia, indefinido en el tiempo -a menos que se agote el yacimiento-, imprescriptible y, virtualmente, a salvo de expropiaciones, ya que exige el pago anticipado al concesionario del valor actual del mineral del yacimiento, como si hubiera sido explotado hasta su agotamiento. La duración indefinida de la concesión es una anomalía que muy pocos países conservan. En América Latina sólo dos o tres; lo general es que las concesiones duren entre 20 y 25 años. Otra anomalía es que en Chile no existe royalty -porque a lo que se llama así es un simple impuesto sobre utilidades-, un derecho que debe el concesionario sobre el valor de la producción, como pago por el uso del recurso natural no renovable. Con esas garantías y con el cambio a un gobierno democrático los capitales de las transnacionales comenzaron a afluir. Si en 1980 el 94 por ciento de la producción de cobre correspondía a Codelco y a la otra empresa estatal, Enami, en 1990 el 84 por ciento correspondía a Codelco más Enami, y había bajado al 35 en 2000 y al 31 por ciento en 2007. El 69 por ciento restante corresponde a la producción de las transnacionales. Producción que, por lo demás, está constituida en parte muy importante, virtualmente más del 50 por ciento, por concentrados, que es la forma más primitiva de obtención de cobre, con un contenido de solamente un 30 por ciento de fino, lo que hace que más de dos tercios del material sea tierra y piedra chancada, lo que favorece, además, a las fundiciones del exterior y al transporte marítimo, que a menudo es controlado por los conglomerados transnacionales. El saqueo Diversos investigadores han dimensionado la magnitud del saqueo que significa la actuación transnacional en el cobre. Orlando Caputo y Graciela Galarce, Hugo Fazio, Manuel Riesco, Julián Alcayaga, Jorge Lavandero y otros, han hecho aportes significativos. Uno de los principales fue la estimación de la pérdida que significó para Chile la exportación de cobre producido por las transnacionales en volúmenes que excedieron largamente a la demanda, y con ello provocaron una fuerte caída de precios. Representó una pérdida para Chile de más de 10 mil millones de dólares, que comenzó a ser revertida cuando Codelco anunció que restringiría su producción. En todo caso, las empresas no perdieron como lo hizo Chile, ya que vendían cobre a precio bajo a sus fundiciones y refinerías: así recuperaban la pérdida en el precio final del metal procesado y en los subproductos. Fazio fijó la atención en las rentabilidades excesivas de Escondida. “El año 2007, la rentabilidad de Minera Escondida sobre su patrimonio fue de 165,89 por ciento. En 2006 alcanzó a 190,03 por ciento, o sea, en sólo dos años obtuvo el equivalente de más de dos veces y media la inversión realizada, que por lo demás, desde que se inició el boom en el precio del cobre, ya había recuperado”. Manuel Riesco ha destacado que las utilidades de las transnacionales fueron de más de 9 mil millones de dólares a 2005 y de casi 20 mil millones al año siguiente. Ello significa que en sólo dos años, las mineras privadas recibieron utilidades que superan el total de las inversiones extranjeras directas (IED) en la minería chilena desde 1974 a 2006. Conclusión El cobre vive bajo una amenaza que tiende a agravarse por la docilidad de los gobiernos frente al poder de las transnacionales. Chile tiene todavía, como riqueza inmensa, un tercio de la reserva mundial de cobre, que debería estar al servicio de su pueblo. Codelco está también en permanente riesgo de privatización y debe ser defendida a pesar de sus defectos, que deben corregirse. La renacionalización del cobre es la tarea patriótica que se perfila en el horizonte. Entretanto, corresponde la denuncia y el esclarecimiento de la actual situación, la vigilancia ante el accionar de las transnacionales y la movilización por objetivos específicos. El control tributario, la exportación de cobre fundido y/o refinado en vez de concentrado, el establecimiento de un verdadero royalty minero, el control para evitar la sobreproducción que haga caer los precios, son algunos de esos objetivos. El cobre para los chilenos es el imperativo, que sigue el rastro histórico del gran proyecto de Salvador Allende y la Unidad Popular y marca un rumbo soberano que no debe olvidarse. En la sierra mexicana de Nayarit, había una comunidad que no tenía nombre. Desde hacía siglos, esa comunidad de indios huicholes andaba buscando uno. Carlos González, uno de ellos lo encontró de pura casualidad. Este indio huichol había ido a la ciudad de Tepic para comprar semillas y visitar parientes. Al atravesar un basural, recogió un libro tirado entre los desperdicios. Sentado a la sombra de un alero, empezó a descifrar páginas. El libro hablaba de un país de nombre raro, que Carlos no sabía ubicar, pero que debía estar bien lejos de México, y contaba una historia de hace pocos años. En el camino de regreso, caminando sierra arriba, Carlos siguió leyendo. No podía desprenderse de esta historia de horror y de bravura. El personaje central del libro era un hombre que había sabido cumplir su palabra. Al llegar a la aldea, Carlos anunció, eufórico:* ¡por fin tenemos nombre!* Y leyó el libro, en voz alta, para todos. La tropezada lectura le ocupó casi una semana. Después, las ciento cincuenta familias votaron. Todas por sí. Con bailares y cantares se selló el bautizo. Ahora tienen como llamarse. Esta comunidad lleva el nombre de un hombre digno que no dudó a la hora de elegir entre la traición y la muerte. *"Voy para Salvador Allende"*, dicen ahora los caminantes. *Eduardo Galeano. in La memoria del fuego, 1984. Salvador Allende es un pueblo situado en el municipio de Tepic, capital del estado mexicano de Nayarit* En la sierra mexicana de Nayarit, había una comunidad que no tenía nombre. Desde hacía siglos, esa comunidad de indios huicholes andaba buscando uno. Carlos González, uno de ellos lo encontró de pura casualidad. Este indio huichol había ido a la ciudad de Tepic para comprar semillas y visitar parientes. Al atravesar un basural, recogió un libro tirado entre los desperdicios. Sentado a la sombra de un alero, empezó a descifrar páginas. El libro hablaba de un país de nombre raro, que Carlos no sabía ubicar, pero que debía estar bien lejos de México, y contaba una historia de hace pocos años. En el camino de regreso, caminando sierra arriba, Carlos siguió leyendo. No podía desprenderse de esta historia de horror y de bravura. El personaje central del libro era un hombre que había sabido cumplir su palabra. Al llegar a la aldea, Carlos anunció, eufórico: "¡por fin tene mos nombre!" Y leyó el libro, en voz alta, para todos. La tropezada lectura le ocupó casi una semana. Después, las ciento cincuenta familias votaron. Todas por sí. Con bailares y cantares se selló el bautizo. Ahora tienen como llamarse. Esta comunidad lleva el nombre de un hombre digno que no dudó a la hora de elegir entre la traición y la muerte. "Voy para Salvador Allende", dicen ahora los caminantes. "Eduardo Galeano. in La memoria del fuego, 1984. Salvador Allende es un pueblo situado en el municipio de Tepic, capital del estado mexicano de Nayarit" PDTE. ALLENDE A DECIMAS DE LIDERAR PREFERENCIAS EN "GRANDES CHILENOS" DE TVN La Decana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Cecilia Sepúlveda, encabezó la celebración de los cien años del natalicio del ex Presidente el Doctor Salvador Allenede, formado en está Casa de Estudios. Una ceremonia marcada por la emoción y el recuerdo de la figura del Doctor y ex mandatario. La Decana Sepúlveda destacó la importancia de traer al presente los aportes de "este ilustre egresado" en el área de la salud, "dimensionando su influencia en el avance de la medicina". La Decana valoró "el estilo de Allende al momento de identificar problemas y aplicar planes de acción, con una preocupación permanente por la expansión del Estado benefactor". A su vez, anunció que próximamente la Escuela de Salud Pública de la Casa de Bello llevará por nombre Doctor Salvador Allende en homenaje al destacado rol que él cumplió en la Corporación. La Diputada Isabel Allende agradeció "el homenaje a los valores de justicia social que su padre encarnó". "El legado del Presidente Allende está vigente", expresó, agregando que "el compromiso con lo público marcó su vida" y que "constituye parte de nuestra identidad cultural, por la fuerza con que defendió sus principios de lealtad y consecuencia". Agradecida por el homenaje de parte de los "colegas" de su padre, la parlamentaria dijo que la imagen simbólica de Allende "se unió con la necesidad de buscar verdad y Democracia, entendida ésta última como un bien superior". Finalmente, destacó su herencia "como médico, como luchador social por la salud de la población". La Ministra de Salud, María Soledad Barría, destacó el valor de este personaje de la historia de Chile. "La reconquista de la figura de Salvador Allende como médico, salubrista y formador, dejó un legado en lo político y en lo sanitario de este país". También, compartió su emoción por el nuevo nombre que llevará "una Escuela de Salud Pública que ha formado a tantos profesionales en Chile y Latinoamérica". Simposio Ennio Vivaldi, Vicedecano de Medicina y moderador del Simposio Doctor Salvador Allende y la Medicina Social -realizado en el marco de esta conmemoración- precisó que todos "ganamos mucho retomando el pasado de Chile, discutiendo y asumiendo la historia", pues "es esencia de la Universidad de Chile que más allá de las fuerzas disociadoras encontremos un sentido del bien común". Sergio Grez , historiador, académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades y Director del Museo Nacional Vicuña Mackenna, resaltó la "continuidad histórica y la línea central del movimiento popular encarnado por Allende". El Doctor Giorgio Solimano, Director de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina, relevó la sostenida "denuncia de las desigualdades por parte del ex mandatario; su participación en el proceso de unificación de los diferentes servicios de salud, y la búsqueda de soluciones concretas para el mejoramiento de las condiciones de vida de las mayorías en el país". Finalmente, el Doctor David González, estudiante del Programa de Magíster en Salud Pública, destacó "la actitud visionaria que Allende tuvo en el análisis de la relación entre pobreza y salud", recordando su llamado a "ponerse siempre en el lugar del otro". Salvador Allende ingresó a los 18 años a la Escuela de Medicina de la Casa de Bello. Proveniente de una familia ligada al servicio público, uno de sus bisabuelos, Vicente Padín, fue Decano de la Facultad. En el segundo año de estudios fue elegido Presidente del Centro de Alumnos y, en cuarto año, Vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH). Cursando el quinto año, se convirtió en el representante de los estudiantes de la Escuela de Medicina ante el Consejo Universitario. Egresó en mayo de 1933, presentando una controvertida memoria para optar al título de médico-cirujano, titulada Higiene mental y delincuencia, en la que analizó las causas de la criminalidad, a la luz de los progresos científicos de la época. Fue ayudante de Anatomía en la Casa de Orates y trabajó en la Asistencia Pública de Valparaíso y en Anatomía Patológica en el Hospital Van Buren. Años después de su paso por el citado centro asistencial, señaló: "Con estas manos he hecho mil quinientas autopsias. Sé qué quiere decir amar la vida y sé cuáles son las causas de la muerte". Además de Senador de la República -escaño desde el cual impulsó variadas iniciativas de salud y contribuyó a la expansión del Estado benefactor en la salud pública- también fue Ministro de Salubridad, Previsión y Asistencia Social Pública en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda, época de la que data su reconocida publicación La Realidad Médico-Social Chilena. Durante su gestión en la citada cartera, Allende logró realizar parcialmente uno de sus principales proyectos: la unificación de las estructuras asistenciales, que llegaría a ser realidad en 1952 con la Ley del Servicio Nacional de Salud. 1. En un sondeo latinoamericano realizado entre el 7 de diciembre de 2007 y el 9 de enero de 2008 por el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica de Chile (una de las instituciones más conservadoras del país), en una escala de 1 a 7; 6,05 fue la nota que recibió la afirmación de que el “El Estado chileno debe implementar políticas para reducir la desigualdad de ingresos entre ricos y pobres, aun cuando esto castigue el esfuerzo individual”. Con puntuación 5,8, los encuestados suscribieron que “El Estado chileno, más que la empresa privada, es el principal responsable de crear empleos”. 5,76 que “El Estado chileno, más que los individuos, es el principal responsable de asegurar el bienestar de la gente”. Y 5,03 obtuvo el enunciado de que “El Estado chileno debería ser el dueño de las empresas e industrias más importantes del país en lugar del sector privado”. Según el estudio de la Universidad Católica entonces, alrededor de un 80 % de los chilenos encuestados demanda mayor presencia del Estado en el complejo económico actual, dominado por la empresa privada y las corporaciones transnacionales. Pese a los 35 años desde la refundación capitalista, la inmensa mayoría de los chilenos confía mucho más en la regulación y propiedad estatal, que en el espejismo de la mano invisible del mercado. Sin duda, los números ponen en vitrina un salto de calidad en la mirada y sentido común de los chilenos ante la crisis de la liberalización y privatización extrema de la economía nacional, y sus consecuencias. Por otra parte, los problemas más graves que está enfrentando el país son para los encuestados, la delincuencia (hija de la miseria y la ignorancia), con un 39,4 %; el desempleo, con un 20,9 %; y el Transantiago, con un 12,3 %. Asimismo, sólo un 20,6 % de los chilenos afirma que siente simpatía por alguna colectividad política, contra un 75,4 % que dice rotundamente que no; mientras el gobierno de Bachelet es calificado como “Bueno” únicamente por un 31, 6 %. De alguna manera, el supuesto consenso social respecto del modelo económico imperante, se revela en crisis ante la investigación, por un lado, al igual que el agotamiento y descrédito del sistema de partidos políticos hegemónico, por otro. Los datos, una vez más, acreditan la viabilidad de potenciar con mayor celeridad proyectos políticos de impronta anticapitalista. Si bien, las encuestas son un medio sociológico empleado por el poder para la elaboración de sus relatos políticos, también expresan, en esta y otras ocasiones, el enorme descontento de la mayoría del país con la conducción político burguesa pactada por arriba. Claramente, los resultados no son por sí solo, fuerza social para las transformaciones profundas que demanda la crisis del capital en Chile, pero van construyendo las condiciones del malestar social y las eventuales posibilidades de nuevas alternativas políticas, en tanto ellas sean capaces de hacer rimar el clima social con reivindicaciones de alta sintonía popular, organización y lucha. 2. Bajo el capitalismo, toda victoria de los trabajadores y el pueblo es parcial. Y bajo el modo de producción capitalista –hoy desplegado en su versión más brutal- la pelea dura por provocar modificaciones sustantivas en el régimen tutelado por una minoría en el poder, requiere amplios continentes de fuerza popular organizados y con convicción de lucha. La recomposición paulatina de las clases subalternas es un movimiento dinámico que se construye de modo flexible, inclusivo, mestizo y ampliamente poroso. El gran debate sobre la educación chilena abierto el 2006 por la denominada “rebelión pinguina” provocó el cuestionamiento radical de una de las columnas medulares de la refundación capitalista (o contrarrevolución patronal) titiriteada desde el Pentágono y ejecutada por la dictadura pinochetista. Hoy, la hegemonía compleja y sin báscula relevante todavía de la burguesía busca, a través de la aprobación de la Ley General de Educación (que puede ocurrir antes del próximo 11 de septiembre), generar algunas reparaciones cosméticas a la tragedia del sistema de enseñanza en Chile, prácticamente privatizado en un 50 %. En rigor, los pobres asisten a lo que queda de educación pública, los menos pobres a la particular subvencionada y de co-pago familiar, y los sectores medios y medios altos, a la enseñanza particular-privada. Los verdaderos ricos, al igual que en el período colonial, envían a sus hijos a estudiar fuera del país. Si bien el contenido del Estado es burgués y expresión de los intereses de las clases dominantes, corresponde a unos de los campos de lucha significativos para los trabajadores y el pueblo. Naturalmente, su naturaleza no cambiará hasta que, en medio de un proceso contradictorio y extenso de acumulación de fuerzas, no se edifique la hegemonía potente y multidimensional de los de abajo. La reificación de la estatización, tanto de las relaciones de producción existentes y los servicios básicos, no resuelve el problema ni social ni ontológico de la libertad y la construcción de una sociedad de iguales, superación material y simbólica del actual orden de cosas. Sin embargo, en los hechos, el maximalismo de ciertos empeños anticapitalistas que propugnan la destrucción inmediata del Estado (es decir, del Ejército, las leyes y su soporte burocrático), a vista de las actuales condiciones de fuerza, no alcanzan sino para iniciativas marginales, espejismos de islotes sociales o locales que, observados de cerca, se sustentan sobre una ética notable, pero incapaces de constituirse en fuerza auténtica que enfrenta al capital. Es decir, los principios, por sí solos, resultan materia impotente a la hora de edificar una táctica con posibilidades de construir altas convocatorias, mayor frecuencia, y crecimiento y organización superior de los trabajadores y el pueblo. Ningún socialista auténtico podría dibujar la construcción de un país, una región y un planeta profundamente justo, de iguales, centrado en la mujer y el hombre, libre de explotación y miseria, en una sociedad gobernada por un super Estado, panóptico económico, militar y social de todo el quehacer humano. Ello se acerca más a una pesadilla, que a la combinación necesaria de la igualdad y la libertad como paradigma dominante del futuro. No obstante, el período actual está signado por el fetiche de la mercancía, la alienación a escala bíblica, la supremacía del capital financiero especulativo, los imperialismos nacionales y corporativos y las relaciones de poder estructuralmente asimétricas entre una minoría mundial y una mayoría expoliada. ¿Cómo se construye una táctica, un paso significativo que permita, en el actual contexto, reunir fuerzas, constelar descontentos, volver corriente y pan diario la lucha? Tanto para las láminas progresistas chilenas que persiguen impulsar reformas redistributivas y una democracia participativa capaz de cohabitar con un capital bajo cierto control de los intereses ciudadanos, como para los empeños anticapitalistas, que aventuran la pelea larga por revolucionar el modo de producción dominante, existen nudos de confluencia que no están asociados necesariamente a la colaboración de clases y que cruzan sus demandas, al menos, transitoriamente. En este sentido, aspectos como el término de la subcontratación y el trabajo precario; la renacionalización del cobre y el transporte colectivo; y volver a convertir la educación pública en propiedad social administrada por el Estado, deberían constituir una plataforma de lucha común. Los puntos arriba anotados no están sacados del laboratorio intelectualoide de alguna izquierda enfrascada; por el contrario, contienen demandas populares altamente concluyentes; son resultado de mil encuentros del pueblo disperso; son reivindicaciones históricas de los de abajo. Pero, ¿Por qué apostar a una educación pública de propiedad social administrada por el Estado? La ofensiva de la burguesía fuertemente escoltada por las milicias durante la dictadura (y prestas a concitar su asistencia cuando se vuelvan a requerir), desmanteló la propiedad fiscal y privatizó los derechos sociales con el fin de recuperar y aumentar sus tasas de ganancia respecto del período anterior, aplicando con brutalidad el recetario neocapitalista promovido por el imperialismo anglosajón hacia finales de los 70 del siglo pasado. En la estrategia ejecutada, la educación tenía y tiene un papel medular. Mientras en el mundo, la educación de propiedad pública se acerca al 90 %, en Chile, la privada subvencionada y la particular-privada corresponde a la mitad del modelo. ¿Es que el resto del mundo es socialista, menos Chile? La apuesta de las clases dominantes mundiales, y en especial de los países desarrollados, en general, está ligada a la reproducción de cuadros profesionales y trabajadores funcionales a los intereses de las clases dominantes. Sin embargo, la relación capital / trabajo (conflicto esencial) mantiene todavía la enseñanza como un derecho social a cargo del Estado, garantizando, de algún modo, ciertos grados de igualdad de oportunidades entre sus ciudadanos. Está claro, que la escuela, el liceo y la educación superior mantienen sus contenidos burgueses, pero su oferta es gratuita, con cobertura plena, y más amplia en su espectro ideológico que la chilena. Ello no es extraño, toda vez que los dispositivos ligados a la alienación individual y social han alcanzado un refinamiento que puede permitir a los que mandan, el lujo de la democracia aparente en el aula, sin arriesgar conflictos relevantes. Los estudiantes están altamente “integrados” a la estrategia del capital, y la cuota de rebeldes está contemplada en las estadísticas. En Chile, la ultra liberal implementó la municipalización del sistema escolar y la explosión de la educación superior privada, como maneras radicales hacia la liberalización completa del sistema. Es decir, en Chile, tanto en su forma como en su contenido, está consagrada la educación de clases. Esto es, tanto en su propiedad como en su currículo. Al respecto, si bien el punto de llegada necesario para establecer una enseñanza integral y liberadora, al servicio del bien común, subordinada a los intereses de los trabajadores y el pueblo, y no al capital; sólo es posible en un gobierno de mayorías; para llegar allí es preciso arrancar de demandas concretas, de alta sintonía popular, y que atenten contra los intereses y la reproducción del capital por abajo. Cuando se habla de educación de propiedad social y administración estatal, se quiere decir, un sistema de enseñanza que pertenezca al conjunto social a través de su propiedad fiscal y cuyo horizonte curricular y de sentido último contravenga el actual panorama educativo, poderosamente dirigido por la división del trabajo organizada por la burguesía para su beneficio. La lucha por retornar el sistema educativo al Estado va de la mano con la propulsión de nuevos currículos asociados a la emancipación humana, la reflexión crítica, la readecuación de los saberes. Por cierto, la enseñanza es otro campo de batalla de la lucha de clases. En este sentido, los combates por la destrucción de la educación particular subvencionada y la hegemonía de la educación pública con participación colectiva en la elaboración de sus currículos son rostros interdependientes de una lucha única. ¿Cuáles son las condiciones de la demanda? Que parte sustantiva del superávit fiscal devenido de las utilidades del cobre multipliquen el pobre financiamiento para el área; que la formación inicial docente incorpore modos de organizar el conocimiento desde una mirada que cautele los intereses de las mayorías; que la comunidad formada por los más se la juegue en la arena de convenir criterios para el establecimiento de currículos al servicio del desarrollo íntegro de los niños y jóvenes; y que los actores directamente asociados al ámbito (estudiantes, profesores, apoderados) conviertan la demanda en un tema de país, de mayorías. ¿Se ganará completamente? Ello depende de la hegemonía de clases realmente existente en Chile, y la dinámica que adquiera en el período. Toda victoria popular bajo el capitalismo es parcial. Sin embargo, en la lucha tras una demanda justa, ancha, inteligente y masiva también se aceran las convicciones, se crece, se descubre al enemigo principal, se afina la puntería y se fabrican los contenidos de los intereses colectivos de la sociedad necesaria. 3. Una de las principales conclusiones del Congreso de la Asamblea de Derechos Humanos realizado a fines de 2007, tiene que ver con la actualización del territorio temático que busca y requiere enfrentar el conjunto de organizaciones agrupadas en la Asamblea. Es decir, poner en el centro del quehacer de los Derechos Humanos en Chile, la colaboración con las actuales luchas de los trabajadores y el pueblo. Más allá de la tarea necesaria y noble de pugnar por el juicio y castigo a los culpables de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, el objetivo concluido es hacerse parte de las presentes demandas populares. Al respecto, y considerando la preeminencia que ha cobrado la reivindicación por la educación pública en el país en los dos últimos años, es dable sugerir que la Asamblea de Derechos Humanos el próximo 11 de septiembre –fecha de un simbolismo de enorme potencia popular- conviniera promover una iniciativa ligada a las demandas de los trabajadores y el pueblo, y en especial a la lucha de los estudiantes ante la crisis de la enseñanza en el país. Daniel Viglietti, el extraordinario cantor uruguayo, dice sobre las víctimas de las dictaduras latinoamericanas que “Cantan conmigo, conmigo cantan”. El recuerdo de los luchadores y sus motivos vigentes cobran continuidad genuina en la recomposición pausada de los intereses de las grandes mayorías. ¿Qué mejor homenaje para los hijos del pueblo asesinados y desaparecidos bajo el pinochetismo que la recontextualización de los resortes profundos que inspiraron su compromiso social y político? ¿Qué mejor manera de honrar su memoria viva sino es colocando a disposición de las luchas actuales, de las generaciones nuevas del pueblo despierto y en organización, la conmemoración del golpe de Estado? La afrenta ominosa de las clases dominantes contra el pueblo en 1973 jamás perderá su lugar en la historia de los siempre castigados, de los dueños de nada, de los nadie. Pero esa fecha ruin sólo se convertirá en aprendizaje y esperanza para los jóvenes que vienen y que ya están cuando no sólo recordemos a los inolvidables, sino también cuando el 11 de septiembre sea hora presente, lucha actual, continuidad de la larga batalla de los trabajadores y el pueblo por alcanzar su emancipación. La estrategia del poder es osificar el 11 de septiembre, monumentalizarlo, hacerlo catarsis de un día. La estrategia de los de abajo es volver el 11 de septiembre materia sensible, llena de sentido, tradición ininterrumpida para manifestar las demandas urgentes. Y allí están los estudiantes. Con la energía y las razones. Con el corazón lleno de porvenir. Y esperando, también, la solidaridad de sus mayores. Andrés Figueroa Cornejo Agosto 25 de 2008 Allende no ingresa a la historia por su muerte, ingresa en ella por su vida, aunque su final lo convierte en un mito. Por su instinto político y su realismo histórico el Presidente mártir fue la expresión simbólica de una “nueva forma” de acceder al socialismo, en un momento en que los síntomas de crisis de los socialismos reales ya empezaban a apreciarse. El análisis de la trayectoria global de Salvador Allende y en especial de sus posiciones en el agitado periodo de la Unidad Popular se hace necesario para interpretar de manera adecuada el término de su vida. En una izquierda que desde temprano se coloca al amparo del marxismo y en un partido que en los ’60 deriva hacia el maximalismo, Allende representó un tipo particular de político revolucionario, aquel que cifraba esperanzas en el poder electoral como una de las expresiones del poder de masas y que creyó que era posible en Chile acumular fuerzas para el socialismo desde dentro del propio sistema político. Allende no fue un tribuno revolucionario amante de la retórica, sino un político forjado en las luchas cotidianas por conseguir espacios para una política popular dentro de un sistema democrático representativo, en el cual las alianzas eran factibles para una parte de la izquierda de los cincuenta pero no para las de los sesenta del siglo XX. Pero, pese a eso, nunca abandonó la crítica al capitalismo y el deseo del socialismo. En este punto reside la gran diferencia de las posiciones de Allende con las del partido actual. Que fuera un gran político realista no significa que negara el futuro como posible realización de una alternativa y que se conformara con una política pragmática. Su visión de la política empezó a fraguarse desde 1933, cuando siendo todavía un joven universitario militó en el grupo Avance y participó en Valparaíso en la fundación del Partido Socialista, pero en especial se elaboró en el período de las coaliciones de centro izquierda (1938-1947), en particular en el Gobierno de Pedro Aguirre Cerda, del cual fue ministro de Salud en 1939. En esa actividad gubernamental plagada de contradicciones y más tarde en 1943 como secretario general del PS, dio los primeros pasos hacia la búsqueda de unidad entre los dos grandes partidos populares, el PS y el PC, una práctica que desde 1952 en adelante sería el centro de su estrategia. Para realizar la política de unidad socialista-comunista Allende se vio obligado en 1952 a un gesto paradójico, abandonar su partido. La pequeña organización socialista a la que se incorporó había quebrado el partido madre cuando éste se opuso a la ilegalización de los comunistas. Como se observa, la ruptura original tuvo motivaciones de derecha, pero cuando Allende se retiró del partido socialista mayoritario al volcarse éste al ibañismo, impulsó a la organización a trabajar con los comunistas aún en la ilegalidad. Con ellos creó el Frente de la Patria, del cual surgió, en 1952, su primera candidatura presidencial. La política llevada a cabo desde esa fecha convirtió al futuro Presidente en el líder de la unidad de acción entre las dos grandes formaciones populares. Esa estrategia fue favorecida por la influencia en el PCCh del 20º Congreso del PCUS, realizado en 1956, que elaboró la política de la coexistencia pacífica y, por ende, creó las bases de una estrategia de tránsito pacífico al socialismo, en un momento en que no existía aún en el continente latinoamericano una experiencia confrontacional exitosa, como la cubana. Los resultados electorales de 1958, donde Allende casi obtuvo el triunfo, lo convirtieron en el líder de los ’60. Siguió siéndolo aunque su realismo lo alejó de las posiciones de su partido y lo colocó más cerca del PC. No se dejó arrastrar por el viraje a la izquierda que los socialistas emprendieron después de la derrota en la campaña presidencial de 1964. Entonces muchos se apresuraron a decretar el cierre de las posibilidades electorales y anunciaron la necesidad de cambiar de estrategia sin darse el trabajo de estudiar las especificidades del caso chileno. Se mantuvo al margen. Sin dejar nunca de valorar y apoyar a Cuba, siguió pensando, casi en solitario, que era posible triunfar en las presidenciales y desde allí impulsar un tránsito institucional al socialismo. Esa actitud lo hizo blanco de muchas críticas, en especial de la acusación de tradicionalismo. La mentalidad triunfalista de la década del ’60, un período optimista respecto a la actualidad de la revolución y a su necesidad para superar las incapacidades del capitalismo, impidió que los partidos y los intelectuales marxistas se plantearan las preguntas que requería la construcción del socialismo en Chile por la vía institucional. ¿Era posible en condiciones de aislamiento de los sectores progresistas del PDC, potenciados por el liderazgo de Tomic? Dicho de otro modo, ¿cómo conseguir mayoría estatal y de masas, requisito esencial, sin construir un bloque por los cambios, un amplio arco progresista? Durante el intenso período de la UP, Allende fue más allá que nadie en la definición del horizonte estratégico. En su discurso del 21 de mayo de 1971, hablando de la meta y no sólo de la fase, definió el socialismo chileno como libertario, democrático y pluripartidista. Esa concepción lo transformó en vanguardia, en adelantado de las tesis del eurocomunismo. Avanzó más allá que los comunistas chilenos, porque éstos no abandonaron la concepción ortodoxa y fueron por ello atrapados por la lógica del momento decisivo, aquella coyuntura en el cual por fin se obtendría el "poder total". Los comunistas, eso sí, prolongaban esa fase en el tiempo, lo que era un mérito político, pero no prescindieron de ella. La famosa metáfora de Luis Corvalán sobre el destino final del tren, lo decía con precisión: llegaría hasta Puerto Montt, aunque algunos aliados transitorios decidieran desembarcarse antes. Pero Allende, aun teniendo claro que no había tránsito institucional exitoso sin la creación de una alianza estratégica con los sectores progresistas que generara una sólida mayoría, no fue capaz de imponer esas políticas. Su lucidez fue vana. Nunca quiso abandonar su ética humanista para usar los recursos autoritarios del poder, como lo hicieron casi todos los Presidentes entre el ’32 y el ’70. Actuó correctamente, aunque con eso privara a su "revolución" del recurso de atemorizar. De otro modo, el avanzado grado de desarrollo de la crisis de principios de 1973 lo hubiese obligado no sólo a reprimir legalmente a ciertos opositores sino a los grupos de izquierda. Fue siempre un político democrático, aun en aquellos tiempos de constantes amenazas a la gobernabilidad. Creo que sin llegar al autoritarismo debió haber jugado más a fondo el papel tradicional del Presidente fuerte, que adquiere autonomía de las orgánicas e impone sus decisiones. Fueron las vacilaciones de los partidos y la lentitud del Jefe de Estado lo que precipitó el final e hizo el golpe más fácil para los enemigos. Lo que sucedía es que la UP estaba desgarrada por el empate catastrófico entre quienes aceptaban la necesidad de negociar y quienes postulaban el "avanzar sin transar". Allende no ingresa a la historia por su muerte, ingresa en ella por su vida, aunque su final lo convierte en un mito. Por su instinto político y su realismo histórico el Presidente mártir fue la expresión simbólica de una "nueva forma" de acceder al socialismo, en un momento en que los síntomas de crisis de los socialismos reales ya empezaban a apreciarse. Como hoy se sabe de manera indudable, Allende se suicidó. No se entiende ahora por qué se ocultó durante tantos años. Optó por una muerte intencional, no una procurada por el azar. Fue un acto de combate. En esa terrible mañana del 11 el Presidente pasó del dolor a la lucidez. Primero lo abrumó la traición. Múltiples testigos hablan de su preocupación por "Augusto". En uno de los discursos de esa mañana conminó a los militares leales a salir en defensa del Gobierno. ¿En quién otro podía haber pensado que en Pinochet? Allende había dicho en un discurso en el Estadio Nacional en presencia de Fidel Castro que no saldría vivo de La Moneda. En el escenario de los bombardeos, buscó conseguir el mayor efecto político. Descartó el avión que le ofrecían los golpistas y preparó la respuesta más adecuada, que debía ser la mejor expresión de sus ideales y que debía producirle el mayor daño al general desleal que ejecutó la tragedia. Ese es el gesto del suicidio. Aquel acto salpicó a Pinochet para siempre con la sangre de Allende. Esa fue su primera marca, huella indeleble. En el mismo momento de triunfar, Pinochet comenzó a caminar hacia donde terminó, como soldado sin honor, que huyó de su responsabilidad. Otra hubiese sido la suerte de este hombre si no se hubiera embarcado en la máxima crueldad, si hubiese aplacado las fuerzas oscuras que lo condujeron a bombardear La Moneda y forzar el suicidio de Allende. Con la muerte de Allende, Pinochet quedó para siempre manchado. Aparente triunfador, no podrá tener jamás el sitial del héroe, porque, como lo dice la tragedia griega, héroe puede ser Agamenón pero no Egisto, el traidor. Allende perdió la primera batalla por un nuevo socialismo. Pero hoy día no es un fantasma agobiado, más bien es la bandera de un combate que sigue vivo, pues el socialismo del siglo XXI tiene que ver con su ideario, con sus luchas por una democratización profunda y también gradual y no violenta de las sociedades capitalistas. Max Marambio adelanta el nuevo capítulo de "las armas de ayer" Por Boris Bezama Nunca se imaginó al Presidente subiendo a un avión en pijama, ni menos envejeciendo en México junto al PRI. El ex jefe de seguridad del Presidente socialista habla de las primeras impresiones que tuvo Fidel cuando se enteró de la muerte que enlutó a medio mundo. Vivió un año y medio, día y noche, junto a Salvador Allende cuando el Presidente era un súper star y conoció de cerca todos sus secretos políticos y personales. Protagonista principal de una época extremadamente convulsionada que hasta hoy divide a los chilenos, Max Marambio fue el jefe de seguridad del Presidente Salvador Allende y también estuvo con él en la madrugada del fatídico 11 de septiembre, aunque ya no ejercía esa función. En un adelanto del nuevo capítulo "Las armas de ayer", que narra los últimos momentos del Presidente, el hoy exitoso empresario con estrechos vínculos en Cuba, rememora detalles inéditos de esos mil días que marcaron la vida de Chile. Y cuestiona a la izquierda que por décadas alimentó la tesis de que Allende no percutó el tiro que lo convirtió en mito. -¿Usted sabe cómo reaccionó Fidel Castro ante la noticia de la muerte de Salvador Allende? -Fidel estaba en la India y en la madrugada debía continuar viaje a Viet Nam. Cenaba con Indira Gandhi cuando comenzaron a llegar noticias bastante confusas respecto a lo que sucedía en Chile. Indira le dijo que se había recibido un cable de prensa que señalaba que Allende había salido hacia el exilio en unión de su familia y Fidel respondió de inmediato: "No creo eso. Si de algo estoy seguro es que Allende resistirá hasta el final en La Moneda". -¿Y al igual que muchos, Fidel creyó también que a Allende lo habían matado? -Desconozco las informaciones que recibió en los primeros momentos, pero en un discurso que se realizó en La Habana, el 28 de septiembre de 1973, Fidel recalcó que si se hubiera disparado a sí mismo, ello no le quitaba ningún mérito a la heroicidad de su gesto, legitimando el valor político de su decisión. -Pero en los primeros años del golpe y hasta hace poco se manejó la versión épica del crimen. -Es verdad, por décadas la izquierda construyó el mito de que a Allende lo habían matado en el combate. Pero, ignorar la dimensión de su gesto fue un insulto gigante y una muestra de falta de sensibilidad política, fue atropellar una decisión personal sublime, algo que elevó la dimensión ética de los chilenos a un nivel que concitó la admiración y la solidaridad de todo el mundo. -En todo caso, esa imagen del Presidente mártir sirvió para congregar a la resistencia. -Él no tenía vocación de mártir, pero demostró ser un hombre consecuente hasta el último momento. Había dicho que a él lo tenían que sacar con los pies por delante de La Moneda, porque su posición encarnaba la soberanía del pueblo chileno. ¿Te lo imaginas montando en avión vestido en pijama para ser enviado a cualquier parte como un fardo bochornoso? ¿Qué habría sido de nosotros? ¿De nuestro país con Allende como exiliado político envejeciendo en cualquier parte del mundo? -Habría sido una historia totalmente distinta con un protagonista más y no con un héroe como la izquierda mundial lo concibe. -Gracias al gesto de Allende el mundo miró a este país a través de su sacrificio. -¿Cómo califica entonces que la izquierda haya "vendido" esa versión? -Fue un error tremendo. A mi modo de ver, la trascendencia política y ética de Allende fue elegir la muerte para honrar la vida. Aunque lo que escogió para él trató de evitárselo al pueblo chileno: nunca estuvo de acuerdo en un proyecto que no fuera la legalidad y finalmente fue uno de los pocos que la defendió con las armas en la mano. Cuando en medio del combate la gente llamaba a La Moneda les decía: "Usted dedíquese a lo suyo". Sólo cuando lo llamó Miguel Enríquez, le dijo: "Ahora es su oportunidad, ahora llegó su momento". Ese fue el tributo a lo que creía, fue un acto gigante. -¿Fue su suicidio una forma de pagar el "error" de haber estimado que la vía pacífica era la alternativa para llegar al socialismo? -No. La muerte de Allende fue la consecuencia final de su propio legado político. Transgredir la legalidad y terminar encabezando la lucha en un barrio, como San Miguel, tal cual le ofrecimos, no era lo suyo. Ya en junio de 1973 la seguridad le planteó esa alternativa al ver que el golpe era inevitable y que se debía ir a otra parte, donde hubiera posibilidades de que el proceso continuara. La respuesta fue siempre "yo me muero en La Moneda. El que quiera me acompaña; el que no, está en libertad de irse". -¿Esos pasajes son relatados en el nuevo capítulo de su libro? ¿Está entre ellos la ayuda ofrecida por los cubanos para combatir en Chile? -Sí, los cubanos de la embajada le ofrecieron combatir a su lado si él lo solicitaba. Pero siempre repitió lo mismo: "Dedíquense a lo suyo, ustedes tienen que proteger su embajada, yo me voy a quedar aquí". Ni siquiera aceptó que la gente fuera para La Moneda, porque él lo veía como parte de su legado político. MACUQUERÍA ALLENDISTA -¿Por qué cree que Allende lo nombró jefe de seguridad? -Por su macuquería típica, por su famosa muñeca negociadora. Durante las elecciones, las acciones directas del MIR se convirtieron en un problema para su campaña. Entonces, negoció con nosotros. Y el MIR acordó, con una lógica inspirada en cierta condescendencia, darle una oportunidad para que perdiera tranquilo y no nos echara la culpa, ya que teníamos la convicción absoluta de que no iba a ganar. Él nos dijo: "Muy bien, hagamos una cosa, si yo gano, ustedes se hacen cargo de mi seguridad". Tenía el feeling de que iba a ganar, y así nos lo hizo saber el día de la elección: "Acuérdense que tenemos un compromiso". Era una manera de " -Darles una oficina en el subterráneo. -Más bien en el segundo piso, para mantenernos cerca. Pero no nos tenía mala voluntad, sino simpatía gruñona, como papá con los hijos díscolos. -¿Cómo fue ese día para ustedes? -Fue como un traspié a nuestras tesis revolucionarias y nos decíamos "qué curioso que ganó en los votos, pero ahora le darán un golpe de Estado". Y la verdad así fue. De tan anunciado nadie se preparó realmente para el golpe, ni siquiera el MIR, que terminó teniendo muchas contradicciones con Allende -En el tiempo que fue encargado de la seguridad de Allende, ¿cómo fue cambiando su estado de ánimo desde la toma del poder con todo el fervor del triunfo de la UP a la caótica situación que vivía el país en 1973? -Allende era un tipo extraordinariamente fuerte, era un resistente, un combatiente. La broma usual que él hacía antes de ganar las elecciones era preguntar qué iba a decir su lápida: "Aquí yace Salvador Allende, futuro Presidente de Chile". Llevaba cuatro campañas presidenciales. -Pero debe haber estado bastante preocupado con los últimos acontecimientos. -Nunca lo vi desalentado, deprimido, asustado, ni acorralado. Jamás. Ni siquiera cuando nos encontramos la noche previa al golpe, en que lo noté serio y preocupado, incluso sombrío, ante las perspectivas nefastas que se le mostraban a un político tan agudo como él, pero aún así no era un hombre disminuido. -¿Y cómo era en sus relaciones sentimentales? -La confianza que Allende depositó en mí, no me da la libertad de poder hablar con entera franqueza de estos aspectos de su vida. Uno adquiere obligaciones éticas y yo tengo mis propios límites al respecto. Sólo digo que Allende era un tipo muy vital y la vitalidad también tiene lo vigorizante del poder. Es obvio que cuando las cosas no salen bien esa vitalidad también baja. El último tiempo no tenía demasiadas ganas, ni demasiadas posibilidades de tener diversiones personales. Estaba muy cerca de la Payita y en sus escasos momentos de descanso buscaba tranquilidad y sosiego. Memorias del ex alcalde Sergio Vuskovic rescatan la figura de Allende en Valparaíso Por Nelson Muñoz Mera Salvador Allende nació en Santiago y vivió en Valparaíso. También amó profundamente a este puerto, a su gente y sus costumbres. Dos porteños que fueron muy cercanos suyos recuerdan ahora esa relación con una ciudad que lo conserva en su historia. La figura de Ramón Allende Padín, abuelo del Pesidente, ya tenía una clara y definida participación social. Pertenecía a la masonería y llegó a ocupar el cargo de Serenísimo Gran Maestro, con un gran legado en el terreno educacional. En medio de un sector popular del puerto y en las cercanías de la Iglesia La Matriz, adquirió un terreno y construyó la Escuela Blas Cuevas. Su padre, Salvador Allende Castro, abogado y Notario porteño, también integraba la masonería y se casó con Laura Gossens Uribe. Allende Gossens, figura como fundador del Partido Socialista en Valparaíso, ciudad en donde creció y se formó para la vida política. Pese a que Allende desarrolla una intensa actividad en la zona como candidato y mandatario, era considerado un porteño más. La memoria tangible no está presente, solo quedan los recuerdos de ex colaboradores y amigos que rescatan parte de su memoria. Ex Alcalde y amigo personal Sergio Vuskovic Rojo fue nombrado alcalde de Valparaíso desde 1970 hasta 1973 y pertenece a la larga lista de autoridades del gobierno de la Unidad Popular que pasaron a ser "presos políticos" durante la dictadura. Vuskovic conoció la Esmeralda en su calidad de alcalde y como detenido y torturado. Posteriormente, permaneció ocho meses en la isla Dawson y los campos de concentración de Puchuncaví y Ritoque, antes de partir a Italia donde permaneció en el exilio hasta el año 1989. Su labor como catedrático le ha permitido dar a conocer la figura de Allende, su obra y pensamientos -corresponde a cumplir con una responsabilidad histórica que tenemos quienes le conocimos y participamos durante su gobierno, afirma- al momento de terminar de escribir un libro sobre Allende "El Porteño Universal", proyecto en el cual el autor ha trabajado por espacio de cinco años. Vuskovic participó en la campaña presidencial del 52. Allí conoció a Allende, integrando el comando juvenil. Como candidato debía tener un local propio y lo consiguió en un viejo edificio ubicado en la parte posterior de la Catedral, donde se arrendaban unas oficinas pertenecientes al arzobispado. Allende personalmente arrendó y pago de su bolsillo -el comando no tenía dineros-, además se preocupó de comprar unas 20 sillas y una mesa que resultó estar apolillada; y hasta un par de ampolletas tuvo que comprar para iniciar la primera reunión en dicho local. Durante las campañas del 58 y 64, las relaciones políticas y la amistad de Allende y Vuskovic se van consolidando. Hoy, a sus 80 años, éste le recuerda como un amigo leal, irónico, rápido en las respuestas y con gran sentido del humor. Valparaíso durante la Unidad Popular "En su gobierno hubo un preocupación especial por el puerto, el Presidente se encargaba personalmente que así fuese, desarrolló obras en la educación, lo mas significativo fue la nueva construcción del Liceo Eduardo de la Barra; las obras de instalación de agua, alcantarillado y luz eléctrica en los diversos cerros del puerto; la edificación del hospital Van Buren y un sinnúmero de obras y acciones en materias de orden político, administrativo y social", recuerda Vuskovic. "Él estaba orgulloso de las obras del puerto; se emocionó al momento de inaugurar "El parque del Pueblo Lenin", con una casa comunitaria, tres piscinas y áreas verdes, que estaban abiertas a la gente de los cerros. Luego de ese acto me comentó con firmeza: ‘Sergio, te aseguro que el 76 me presentaré como candidato a senador por Valparaíso'. Se le salía el alma porteña, tal como él lo reconocía", rememora. Vuskovic mantuvo una larga amistad con Allende, esta se cultivó en el plano político y personal. En muchas ocasiones el Presidente estuvo en la casa de Sergio Vuskovic; incluso compartieron fiestas de fin de año con Hortensia Bussi, además de prolongadas comidas en medio de las campañas políticas. Durante su mandato, Vuskovic era invitado con su esposa al palacio del Cerro Castillo donde las opiniones políticas diversas se cruzaban en los salones. En ocasiones, el alcalde y el Presidente iban a un restaurant en Viña llamado "El Turco Talip", donde él siempre pedía carne a la olla, ensaladas y una botella de vino."Solíamos hablar durante horas de variados temas, él quería siempre saber lo que ocurría en los diversos ámbitos del quehacer regional, estaba siempre preocupado por la ciudad por la cual sentía mucha admiración, particularmente porque siempre obtuvo una alta votación. Por ejemplo, el año 70, la votación favoreció a Allende dejando atrás a Radomiro Tomic por 36 mil votos de diferencia, él se sentía porteño y estaba permanentemente reconociendo el apoyo brindado por sus seguidores", cuenta. Debilidades de Allende "Es verdad que tenía sus preferencias al momento de estar aquí en el puerto. Los erizos y los locos mayos eran su debilidad, siempre pedía esa entrada y luego el caldillo de congrio o pescado frito. Pese a que siempre le invitaban a comer a casa de dirigentes, el prefería ‘las picadas'. Las encontraba más auténticas y se rodeaba de gente que lo saludaba en las mesas; los garzones y los dueños se sacaban fotos con él", recuerda Vuskovic. En muchas ocasiones, Allende señalaba: "cada vez que vengo no me puedo perder las calugas de pescado del loco Raúl", un pescador que tenía un restaurante frente a la Caleta El Membrillo. A la llegada, Raúl Quezada saludaba a su clientela de un modo muy agradable. En ocasiones, Pablo Neruda también le acompañaba en estas incursiones culinarias que duraban largas horas de conversaciones. "Saliéndose de todo protocolo, lo que preocupaba a la seguridad, Allende acudía a los lugares que ya había conocido. Por ejemplo iba al local ‘Los guatones Ochoa', ubicado en el barrio chino del puerto; sus dueños, un matrimonio y su hijo, eran notoriamente gorditos y preparaban el pescado y los mariscos de una manera muy sabrosa. Allí llegábamos, junto al Presidente, Armando Barrientos, alcalde de Viña; Armando Giudice, abogado y masón, uno de sus amigos más antiguos en la zona; dos amigos médicos (uno de ellos Humberto Casalli), Luis Guastavino, que fue regidor y diputado; y Gloria Fernández, de la Cámara de Comercio, entre otros". "Luego de los almuerzos en medio de las campañas, él pedía un sillón o una cama para dormir la siesta, que no perdonaba nunca. Debo enfatizar que nunca pasaba más de tres copas de vino tinto, y luego por la noche se tomaba un wisky, hubo toda una historia torcida acuñada por la dictadura sobre el tema". "En muchas ocasiones, íbamos a celebrar los actos en el "Club Valparaíso" de plaza Aníbal Pinto. Su amplitud permitía realizar los actos en medio de los comedores. Lo mismo ocurría con los encuentros en el Hotel Prat, profesionales, comerciantes e industriales de la zona se reunían en actos políticos, con discursos y comida". Vamos a ver a Neruda Vuskovic recuerda que una mañana del 72, luego de inaugurar unas viviendas en uno de los cerros de Valparaíso, el Presidente lo llamó para un lado y le pidió que lo acompañara a ver a Neruda. "Casi inmediatamente de confirmar por radio que éste se encontraba en casa, nos dirigimos al helicóptero y llegamos casi a mediodía a su casa. En la casa del poeta nos recibió Matilde. Pablo estaba sentado en el sillón frente a un ventanal, con corbata y terno; se sentía un poco enfermo, lo que no impidió compartir un vino tinto especial que mandó a buscar. Unas empanaditas de mariscos y otros picadillos permitieron un grato encuentro entre grandes conversadores por excelencia, fue la ultima vez que les vi juntos, ambos se respetaban y apreciaban notoriamente, se tenían gran confianza", relata. En su casa oficina con vista al mar, Vuskovic evoca a Allende en medio de libros y recuerdos "una persona muy conversadora y agradable; hablaba de cualquier tema, sin prepotencia. Sabía escuchar a la gente, que le rodeaba; su educación y conocimiento le hacían merecedor de un gran respeto. Siempre supo ganarse la admiración de ateos, católicos, independientes, pastores evangélicos, masones, independientes y, en general, de todos los partidos. Llamaba la atención el cariño que la gente sentía por él, siempre profundo y reflexivo" El interés por Valparaíso y la amistad con Vuskovic permitían una línea directa entre ambos. Los llamados desde La Moneda eran motivados por saber opiniones políticas o qué pasaba en el puerto, saber de qué manera se avanzaba en los proyectos desarrollados en beneficio de los habitantes de los cerros. En otros momentos, la amistad tendía alguna invitación para que el alcalde y su esposa, Elena Villanueva, le apoyaran en las actividades generadas por la invitación de niños de diversos colegios a pasar sus vacaciones en el cerro Castillo y así probar la comida preparada por el mayordomo de la Armada que frecuentemente le traía a Allende una fuente de mariscos. El regalo que nunca recibió Allende "Todos sabían de su afición por las corbatas, -esa es una corbata presidencial-, sentenciaba Allende a Vuskovic. Este hizo el comentario a un amigo común y dueño de una textil, Elías Maluk, cónsul de Siria, quien se comprometió a regalarle al Presidente una docena de corbatas con diseños exclusivos. El 8 de agosto de 1973 se inauguraba "La Feria del Mar". Allende no pudo asistir y en su representación lo hizo la Tencha. Al querer entregarle a ella las corbatas, me indicó, eres tú quien personalmente debe hacerlo". Por mas de 30 años, este ex alcalde porteño ha guardado con celo y silencio las corbatas que representan un nostálgico recuerdo. Sólo dos de ellas ha regalado: durante su exilio en Italia, a un profesor de la universidad de Bologna; y otra al porteño Federico Raby. Nuestro deber es concluir la tarea inconclusa Por Mireya Baltra Especial La Nación Al día siguiente de su derrota, llegó como a las diez de la mañana a la población Exequiel González Cortés, en avenida Grecia. Allí los pobladores habíamos construido una plaza, habíamos hecho un escenario y él, sin avisar, llegó al bloque 12 donde yo vivía. Verlo allí en la plaza construida por el trabajo voluntario de los pobladores fue impresionante, sin decirlo nos decía sigamos adelante. Era su tercera derrota. Mucha gente me pregunta ¿cuándo conociste a Salvador Allende? No es fácil una rápida contestación. Por primera vez lo vi de cerca cuando como senador se dirigió al local de la Central Única de Trabajadores (CUT), en calle Compañía, para entregarnos las condolencias por el asesinato de siete hombres y una mujer en la población José María Caro. Lo vi apesadumbrado, pero a la vez sus ojos expresaban indignación. Se sentó en la mesa grande de las reuniones diarias de la CUT para decirnos que había ido a entregar una firme protesta a la Guarnición del Ejército de Santiago y que desde el hemiciclo realizaría una intervención contra la represión brutal descargada el 19 de noviembre de 1962. Al parecer antes lo había visto desde lejos en las concentraciones y mitines, en la campaña presidencial de 1958, donde junto a mi compañero Reinaldo montando una motoneta Lambretta, yo sosteniendo en el asiento de atrás una gran bandera chilena, íbamos a escucharlo así como los cristianos van a escuchar el sermón de la iglesia. Éste era un sermón revolucionario, que encendía la sangre y te enseñaba a leer en las palabras de un discurso lo que los libros a veces te negaban. Salvador Allende nos inspiraba cariño, afecto, yo lo sentía igual en los enigmáticos parentescos políticos. La segunda vez que recuerdo haber estado tan cerca de él en un momento que podríamos llamar crucial para la vida de un hombre fue en 1964, cuando fue derrotado por la Revolución en Libertad que encabezó Eduardo Frei Montalva. Al día siguiente de su derrota, llegó como a las diez de la mañana a la población Exequiel González Cortés, en avenida Grecia. Allí los pobladores habíamos construido una plaza, habíamos hecho un escenario y él, sin avisar, llegó al bloque 12 donde yo vivía. Verlo allí en la plaza construida por el trabajo voluntario de los pobladores fue impresionante, sin decirlo nos decía sigamos adelante. Era su tercera derrota. Otra de las respuestas que te solicitan es que definas el perfil del Presidente Allende, pensando quizás que tú tienes la capacidad en tres frases de definir el perfil político y humano de uno de los estadistas más destacados del siglo XX, que alumbra hoy el pensamiento de la izquierda pensante, no nostálgica ni abjuradora de lo que ayer fue. Como la historia nos fue negada y arrebatada de los libros, para que los niños jamás aprendieran a deletrear el nombre de Allende, así la noche oscura de la dictadura quiso sepultar a Allende bajo cien lápidas. Allende se le escapó y ha vuelto a situarse en el más alto escaño de la nobleza revolucionaria que sin títulos nobiliarios tiene el cetro de la memoria viva, del nítido ejemplo de la transformación social, del ímpetu y la perseverancia por conducir al pueblo a su emancipación, separando las aguas y dejando sumergidos en el olvido, en la mediocridad y la ignorancia a los reaccionarios de ayer y hoy. Cuando Allende me designó su ministra del Trabajo y Previsión Social me convocó a conversar privadamente varias veces. Su gran preocupación era darle continuidad a la formación de las comisiones tripartitas por ramas de producción y servicio, cuestión que había empezado al asumir este cargo el compañero José Oyarce, creando la comisión tripartita de los gráficos, marina mercante y textiles. Éstas consistían en una suerte de negociación colectiva moderna, donde participaban gobierno, empresarios y trabajadores. Para el Presidente, el cumplimiento del programa era la piedra angular de su gobierno y debía ser respetado y jamás transgredido: "Mireya, debes devolver todas las pequeñas empresas que no pertenecen ni al área social, ni al área mixta de la economía. Son empresas insignificantes con maquinarias viejas y en la mayoría de ellas se adeudan años de imposiciones previsionales. Deben ser devueltas a sus propietarios". Cumplí sus instrucciones y le daba cuenta periódicamente del cumplimiento de esta tarea ministerial. Devolví como cien empresas que fueron tomadas. Los que se creían más revolucionarios que los revolucionarios daban bote, se tomaban pequeñas confiterías, desde una fábrica de cola de hueso en Chillán hasta el Cementerio Metropolitano. Para ellos eso era avanzar sin transar y crear de esta manera el poder popular paralelo y equidistante al gobierno del Presidente Allende. Los imperialistas estaban de fiesta y la derecha chilena aplaudía en la cofradía reaccionaria de los planes elaborados en Washington y que ellos cumplían como fieles funcionarios del país "más democrático del mundo". Directa e indirectamente la ultraizquierda chilena les echaba una manito. En carta dirigida y hecha publica el 31 de julio de 1972 a los jefes de los partidos de la coalición de gobierno, Allende expone con claridad y firmeza su pensamiento: "El poder popular no surgirá de la maniobra divisionista de los que quieren levantar un espejismo lírico surgido del romanticismo político al que llaman al margen de toda realidad ‘Asamblea Popular ’". En esa carta, que constituye hoy un documento histórico, hace una pregunta dirigida a la médula del hueso de los empecinados en subirse al carro de la victoria transgrediendo el programa e increpa: "¿Qué dialéctica aplican los que han propuesto la formación de tal asamblea? ¿Qué elementos teóricos respaldan su existencia?". Y responde a los jefes de los partidos y principalmente a los trabajadores y al pueblo: "Una asamblea popular auténtica, revolucionaria, concentra en ella la plenitud de la representación del pueblo. Por consiguiente, asume todos los poderes. No sólo el deliberante, sino también el de gobernar. En otras experiencias ha surgido como ‘un doble poder’, contra el gobierno institucional reaccionario sin base social y sumido en la impotencia. Pensar en algo semejante en nuestro país es absurdo, si no crasa ignorancia o irresponsabilidad. Porque aquí hay un solo gobierno, el que presido, y que no es sólo el legítimamente constituido, sino que, por su definición y contenido de clase, es un gobierno al servicio de los intereses generales de los trabajadores. Y, con la más profunda conciencia revolucionaria, no toleraré que nadie ni nada atente contra la plenitud del legítimo gobierno del país". Entonces, cuando me preguntan que defina a Allende, digo: Allende se define a sí mismo, cada discurso es una línea orientadora, una acumulación de más conciencia, una dinámica social nunca vista antes en Chile, plena de valores morales y éticos. La verdad fue un principio de Estado, nada nunca se le ocultó al pueblo. Lamentablemente, muchos gobernantes discuten y acuerdan a puertas cerradas lo concerniente a la vida, al trabajo, a la salud, a la educación de las mayorías hoy desplazadas por un sistema que profundiza las relaciones de producción capitalista. A lo mejor muchos no estarán de acuerdo con estas páginas, pero qué diablos, las cosas sucedieron así. Y así las relato. Los que aún no estamos idiotizados por los mensajes y las imágenes televisivas de los crímenes, las violaciones, los asaltos que inmovilizan a los ciudadanos con el miedo, que ocultan con premeditación y alevosía lo bueno, lo positivo, lo cultural, los valores aún no perdidos de la ciudadanía víctima de la aldea global, nos rebelamos, porque los canales de televisión dan espacio superlativamente a estos impactos diarios como dosis de veneno que impiden al estado llano pensar, analizar, cuestionar, transformarnos en masa crítica, activa, cuestionadora del sistema que nos condena a cargar la cruz del mercado todos los días. No nos detengamos. Aquí hablemos de quien debemos hablar, del Presidente Allende, un hombre concreto, un revolucionario cabal, un luchador incansable por la justicia de nuestro pueblo, un ministro de Salubridad en el gobierno del Presidente Pedro Aguirre Cerda, quien señalaba que gobernar es educar. Allende dio continuidad a esa antigua y sabia consigna. Nos enseñó a luchar uniendo la teoría y la práctica. Si quieren saber lo que pienso, podría apretarlo en cuatro palabras: nos hace falta Allende. Busco en la juventud chilena el rostro, la voz sonora, el pensamiento claro, el método acertado, los valores que no debemos dejar escapar en este tumultuoso mundo de la dispersión, la exclusión y la confusión política. Nuestro deber es concluir la tarea inconclusa. No hay otra alternativa. Mireya Baltra, dirigenta del Partido Comunista, fue ministra del Trabajo del Presidente Salvador Allende. Viernes 27 de junio de 2008 Por F.O. / R.M. / La Nación Al mediodía hubo tensión en concentración frente a La Moneda La Presidenta de la República fue la principal oradora anoche en la apertura de una exposición organizada por la Fundación Salvador Allende en el Centro Cultural Palacio de La Moneda. La Jefa de Estado subrayó que el legado del primer Mandatario socialista -a quien llamó "compañero y colega Presidente"- está plenamente vigente. Al momento de la muerte del Presidente Salvador Allende en La Moneda, el 11 de septiembre de 1973, Michelle Bachelet estudiaba Medicina en la Universidad de Chile. Nada podía presagiar que casi 35 años después esta militante socialista ocuparía el mismo cargo que Allende y sería la responsable de encabezar la ceremonia institucional por los cien años del natalicio del Mandatario anoche en el Centro Cultural Palacio de La Moneda. En la ocasión, la Mandataria -a quien pudo llamar con propiedad "compañero y colega Presidente"- recordó que siguiendo el ejemplo allendista ella estudió Medicina y se dedicó también a la política desde el PS. Bachelet reveló que el 4 de septiembre de 1973 asistió a la concentración final de la Unidad Popular y que lo hizo desde la comuna de Providencia. "Ésta es una gran lección para nosotros, para quienes dirigimos nuestros pueblos: cumplir el compromiso con el pueblo, cumplir con el programa de gobierno y ser fiel a la palabra empeñada". Agregó que Allende era "un hombre de izquierda, un socialista, un progresista, un demócrata, pero fue más; fue un hombre de su tiempo, pero no pertenece sólo a su tiempo, porque mientras existan hombres y mujeres que luchen por una vida más digna para su pueblo, entonces el ejemplo de Salvador Allende tendrá vigencia; el ejemplo de Salvador Allende es hoy de todos. Mientras tenga valor la defensa de la libertad, entonces muchos verán un símbolo de consecuencia en este Presidente". "Entregamos un hombre cabal al mundo, un hombre que se ha hecho universal", añadió la Mandataria. El principal acto partidario en memoria de Allende se registró al mediodía en la Plaza de la Constitución. A la esquina donde se ubica el monumento al Mandatario convergieron alrededor de 1.500 personas. La actividad, en todo caso, estuvo marcada por las diferencias que hoy separan al PS -inserto en la Concertación y en una alianza de base amplia con la DC- con el PC, alineado en la izquierda extraparlamentaria opositora a la Concertación. Debido a la composición dura del auditorio, sólo el presidente del PC, Guillermo Teillier, fue ovacionado sin fisuras. Éste, en una referencia que evocó la Unidad Popular, afirmó que "los comunistas fuimos y seguiremos siendo el partido leal al Presidente Salvador Allende" y luego reclamó justicia en los casos de violaciones de los derechos humanos. Agregó que si Allende viviera, "estaría luchando por una democracia como la que él planteó siempre, sin desigualdades extremas". Teillier, de hecho, opinó que a Allende "no le gustaría nada el Chile de hoy". En su opinión, los chilenos ven en Allende "un símbolo de sus anhelos, de sus sueños y luchas por alcanzar mejores condiciones de vida y de relaciones humanas". El senador también enfrentó a quienes protestaban y apartándose de su texto dijo que los asistentes debían sentirse unidos por la admiración a Allende. "Estamos aquí los que queremos que nunca más un Presidente democrático sea avasallado", indicó, subrayando que "los socialistas chilenos recordamos hoy con gratitud al primero y más grande de los socialistas". Al término de la ceremonia, el ministro de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, destacó que "si Allende viviese apreciaría el cambio que ha tenido el país desde situaciones de una extrema pobreza a mayor holgura y de dictadura a situación de libertad, esto sin duda que lo apreciaría". Uno de los momentos más emotivos ayer se produjo cuando la viuda del pintor Roberto Matta, Germana Ferrari, entregó a las hijas de Allende, Isabel y Carmen Paz, una chaqueta que el ex Presidente le había regalado al artista. Además, Ferrari regaló un cuadro a la Fundación Salvador Allende. Asimismo, el intelectual cubano Eusebio Leal entregó a la entidad una serie de documentos relacionados con el Mandatario que se encontraban en su país. Escalona hace recuerdo de caídos “Estoy seguro que cuando los nuestros en la ex Villa Grimaldi, en una celda, en una cámara de tortura se enfrentaron a sus verdugos, estoy seguro que tenían a Allende en su memoria. Cuando el líder socialista de Iquique, en Pisagua, fue fusilado, estoy seguro que Allende estaba en su memoria. Cuando Carlos Lorca, el secretario general de la Juventud Socialista, fue ajusticiado en Villa Grimaldi, tenía a Allende en su memoria. Cuando Exequiel Ponce, el jefe de los socialistas en la clandestinidad, fue también torturado hasta morir, sus labios se mantuvieron cerrados, sin entregar a sus compañeros, sin delatar a nadie, porque tenía a Allende en su memoria. Cuando miles de los nuestros salieron a la calle a protestar contra la dictadura, cuando rompieron el silencio, cuando en la Alameda se enfrentaron con las fuerzas represivas, tenían a Allende en su memoria”, afirmó en su mensaje Camilo Escalona. Correos lanzó sello de homenaje En una emotiva ceremonia, realizada en su histórica sede de Plaza de Armas, Correos de Chile llevó a cabo el lanzamiento del sello postal en homenaje al centenario del natalicio del Presidente Salvador Allende. En la ceremonia estuvieron el presidente del PS, Camilo Escalona, la diputada y vicepresidenta del partido, Isabel Allende, junto con su hermana Carmen Paz, así como la directora ejecutiva de la Fundación Salvador Allende, Patricia Espejo, y el presidente del directorio de Correos, Sergio Henríquez. Asimismo, asistieron a la actividad el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier; la madre de la Presidenta Michelle Bachelet, Ángela Jeria; varios ex colaboradores del Presidente Allende, así como también amigos, compañeros, militantes socialistas y simpatizantes de Allende. La diputada Isabel Allende destacó que su padre “se ha convertido en un referente universal” y agregó que “los pueblos necesitan tener memoria, es la condición esencial para que puedan proyectarse”. Yo viví en la casa de Allende Por Tito Tricot Yo viví en la casa de Allende, aunque nadie me crea. Allí en Aldunate, a los pies del cerro y a pasos de la Plaza Victoria que, sin querer, albergaba trofeos de una guerra lejana entre pueblos hermanos. Y dormí en la pieza de Allende, aunque nadie me crea. Allí, al fondo a la derecha, en el corazón de Valparaíso, arropado cada noche por el sempiterno viento porteño y el cántico de gaviotas de plata. Yo estudie en el liceo de Allende, aunque nadie me crea. Allí, en la calle Colón, que se moría de angustia apenas se asomaba el alba en medio de la melancolía de las animitas milagrosas. Eran tiempos antiguos, de aroma a brea y adobe, que nadie parece recordar y muchos quieren olvidar. Claro, porque se estudiaba gratis en el colegio y en la universidad, en la mañana, en las tardes e incluso en las noches. Tiempos antiguos, entre el cerro y el mar de un puerto que oteaba orgulloso el horizonte sin imaginarse que una invernal madrugada de septiembre se estremecerían inapelablemente la casa, la pieza y el liceo de Allende. Y la sonrisa de aquel hombre a quien le acribillaron sin asco el sueño de un país sin pobres, porque los ricos matan cuando tienen que matar, como lo han hecho desde siempre en la historia de Chile. Porque los ricos generan la pobreza, pero no soportan el olor a pobre, que es el hedor del hambre, la miseria, el frío. Por eso mismo es que el doctor Ramón Allende, abuelo de Salvador, atendía gratis y regalaba remedios, alimentos y ropa a los marginados de siempre. Pero, además, fundó en Valparaíso la Escuela Blas Cuevas, la primera de carácter laico en el país, en los faldeos del cerro Cordillera. Eran tiempos antiguos, donde la ocredad del crepúsculo porteño iluminaba los paseos en la costanera de niños y niñas que estudiaban gratis y con los mejores profesores, cuando nadie pensaba en el lucro, sino que en el derecho de todos a una educación pública de calidad. Aunque nadie me crea. Por lo mismo es que el gobierno de la Unidad Popular consideraba a la educación como fundamental para el desarrollo del país y en su programa explícitamente proclamaba “el derecho de todo el pueblo a la educación y la cultura, con pleno respeto de todas las ideas”. Difícil de creer que haya sido hace apenas treinta años, meros cinco minutos históricos, que un presidente socialista abogara por el derecho a la educación, mientras hoy, otra presidente socialista se alíe con la derecha para realizar modificaciones a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza para que, al final, todo siga igual. Claro, porque la nueva Ley General de Educación, si bien es cierto incorpora algunos criterios e instrumentos fiscalizadores de la participación de privados en el sistema educacional de los chilenos, no cambia la esencia del sistema que se orienta por la consecución del lucro. Y, no seamos ilusos, ello no es compatible con una educación gratis y de calidad para los sectores sociales marginados del Chile neoliberal. Esto lo tenía muy claro Salvador Allende y, en consecuencia, en el programa de gobierno sostenía claramente que “a los dueños del capital les interesa ganar siempre más dinero y no satisfacer las necesidades del pueblo chileno…el grupo de empresarios que controla la economía, la prensa y otros medios de comunicación; el sistema público, y que amenaza al Estado cuando éste insinúa intervenir o se niega a favorecerlos, les cuesta muy caro a todos los chilenos”. Democracia a la fuerza Y le costó un golpe de Estado y una democracia a la fuerza que actúa sin vergüenza para proteger los intereses empresariales recurriendo a la violencia policial para reprimir a estudiantes, mapuche, profesores y a toda manifestación social. Abisal diferencia con Salvador Allende quien puntualizaba en su programa que “la policía debe ser reorganizada a fin de que no pueda volver a emplearse como organismo de represión contra el pueblo y cumpla, en cambio, con el objeto de defender a la población de las acciones antisociales. Se humanizará el procedimiento policial de manera de garantizar efectivamente el pleno respeto a la dignidad y a la integridad física del ser humano”. Los centenares de estudiantes secundarios y universitarios golpeados, detenidos y humillados por carabineros son fidedigno testimonio de que la única reorganización de la policía ha sido con el fin de perfeccionar sus técnicas represivas: más motos todo terreno, mejores chalecos antibalas, mejores cascos, más gases, más terror, más programas en la televisión enalteciendo su labor y estigmatizando a poblaciones y sectores sociales cuyo único crimen es ser pobres y marginados del mismo sistema que protege la policía. Como premio por su violenta obsecuencia, el gobierno unge al fallecido general Bernales como santo de la corte de los ricos. Pero, jamás tendrá animitas en las poblaciones, ni en las escuelas públicas ni en las universidades, ni menos aún en las comunidades mapuche que conocen de la falsa santidad del general que instaló el terror en el sur. Es la democracia a la fuerza que no admite críticas ni expresiones de dignidad, menos de un pueblo antiguo que brega por seguir siendo antiguo y, por lo mismo, envían centenares de carabineros a ocupar territorio mapuche. ¡Qué diferencia con Allende que instaló sus ministerios en la provincia de Cautin para acelerar la implementación de la reforma agraria y entregar tierra a campesinos y mapuche. Los mapuche recuperaron 154 mil hectáreas usurpadas. Pero todo ello nos costó un golpe de Estado y una democracia a la fuerza que parecen ser demasiado similares en algunos aspectos como para hablar sólo de simples coincidencias. Lo que sí es mera coincidencia es que yo viví en la casa de Allende, aunque nadie me crea. Y dormí en la pieza de Allende, aunque nadie me crea. Y estudié en el liceo de Allende, aunque nadie me crea. Sin embargo, aquella alegría de porteño de corazón se me nubla de una feroz ira cuando pienso en su frente orlada de un río de buganvillas el día de su muerte cuando, la verdad, merecía un pueblo en las calles defendiendo el derecho a ser libres. Como lo hizo el pueblo chileno durante la dictadura y como muchos lo hacen hoy: en las calles, en la palabra, en la denuncia, en la memoria, en el movimiento sísmico que, algún día, extenderá su teluridad hasta esbozar la sonrisa de Allende encaramado en un cerro de Valparaíso. Aunque nadie me crea. Tito Tricot Sociólogo, Director Centro de Estudios Interculturales ILWEN Chile Junio 2008 No es posible comprender la historia del país y de la izquierda chilena durante el siglo XX sin remitirse a la figura del médico Salvador Allende. Sólo así se explica la mística que concitan las diversas actividades planificadas para conmemorar los cien años del natalicio del Presidente que perdió la vida en el cruento golpe militar de 1973. Un acto en la Plaza de la Constitución y el lanzamiento de un sello postal han sido parte de la agenda del centenario allendista. Galería de imagenes Avanzar La Nación / UPI Jueves 26 de junio de 2008 | 16:04 Con la presencia de los representantes de los partidos de la Concertación, ministros de Estado, el presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier; la madre de la Presidenta Michelle Bachelet, Ángela Jeria, y los familiares del ex Presidente Salvador Allende, se conmemoraron hoy jueves en un emotivo homenaje en la Plaza de la Constitución, los 100 años del natalicio del trágicamente fallecido Mandatario. En una ceremonia que se extendió por un poco más de dos horas, hubo diversos oradores, música y manifestaciones paralelas en un público que bordeó los mil asistentes. El primero de quienes dedicaron palabras al fallecido Presidente socialista, fue el timonel del PC, Guillermo Teillier, quien junto con destacar los valores del ex Mandatario y la "plena vigencia de su mensaje" aseguró que su partido continua siendo fiel a Allende "El Partido Comunista sigue siendo leal a Salvador Allende", declaró. Posteriormente, fue el turno del secretario general del PPD, Alejandro Bahamondes quien recordó las obras del gobierno de Allende entre ellas la nacionalización del cobre y el medio litro de leche que se entregó a los niños más pobres del país. El siguiente orador fue el democratacristiano Claudio Huepe, quien entre algunas pifias, hizo un llamado a reconciliarse con la historia y recordó que él junto a otros 12 militantes falangistas realizó una declaración dos días después del golpe de Estado de 1973, donde repudiaban el movimiento militar que terminó por derrocar el Gobierno de la Unidad Popular (UP). Huepe leyó un extracto del documento antes mencionado y manifestó que fueron los votos de la Democracia Cristiana en el Congreso Pleno de 1970 los que ratificaron a Salvador Allende en la Presidencia del país. El momento más complicado surgió con el discurso del presidente del Partido Socialista, senador Camilo Escalona, quien en medio de gritos y pifias en su contra comenzó sus palabras. El parlamentario manifestó enfáticamente que "estamos aquí los que queremos que nunca más un Presidente democrático sea avasallado" y agregó "hoy los socialistas chilenos recordamos con gratitud al primero y más grande de los socialistas", sentenció, terminando su alocución entre aplausos. Además, en el homenaje, el intelectual cubano Eusebio Leal hizo entrega a la Fundación Salvador Allende de documentos que se encontraban en ese país. Por otra parte, se leyeron escritos del premio Nobel de literatura José Saramago y se recordaron palabras para Allende del general Carlos Prat, el poeta Pablo Neruda y el ex gobernante de Cuba, Fidel Castro. Un momento particular se dio cuando la viuda del pintor nacional Roberto Matta, Germana Ferrari, hizo entrega a las hijas de Salvador Allende de una chaqueta que este último había regalado al artista. Asimismo la viuda del pintor regaló un cuadro a la fundación que lleva el nombre del ex Mandatario. La ceremonia concluyó cuando la cantante Isabel Aldunate entonó "Yo te nombro libertad" y los asistentes sacaron pañuelos de colores los que se mezclaron con los globos que fueron liberados. 26 de junio de 2008 El Presidente nació el 26 de junio de 1908 en el puerto de Valparaíso Tanto hoy al mediodía como en la tarde de mañana se realizarán actividades culturales y políticas en homenaje al Presidente Salvador Allende en la Plaza de la Constitución. Ayer la Presidenta de la República recibió a las delegaciones visitantes. Foto: La exposición de plástica se abrirá al público desde mañana en el centro cultural asociado a La Moneda. La muestra será inaugurada hoy por la Presidenta Michelle Bachelet a las 19:30 horas. Foto: Ricardo González Hace cien años, en un desaparecido hospital de Valparaíso, nacía Salvador Allende Gossens, la figura capital de la izquierda chilena durante el siglo XX desde sus cargos de ministro, diputado, senador y Presidente de la República derrocado por un cruento golpe militar en 1973. La historia reciente del país y la formación de una alianza entre el socialismo y el centro humanista cristiano ha permitido que para el centenario de Allende quien gobierne sea una mujer militante del mismo Partido Socialista al cual Allende entregó su vida. La inauguración de la exposición "Homenaje y memoria: centenario Salvador Allende. Obras del Museo de la Solidaridad" será la actividad que definirá hoy la conmemoración. La actividad -organizada por la Fundación Salvador Allende, la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España (Seacex), el Museo de la Solidaridad y el Centro Cultural Palacio de La Moneda- será inaugurada, a las 19:30 horas, por la Presidenta Michelle Bachelet. La muestra -que permanecerá abierta desde mañana y hasta el 16 de agosto en el Centro Cultural Palacio de La Moneda- está conformada por más de 140 obras de destacados artistas del mundo. La exposición termina con una estructura compuesta de cuatro módulos, instalada en el hall central del centro cultural, en cuyo interior se exponen los proyectos de los jóvenes artistas españoles Pablo Genovés, Daniel Canogar e Isidro Blasco y de la chilena Concepción Balmes, junto a la obra de Pablo Rivera y Víctor Hugo Bravo. Además, la exhibición se complementa con una exposición de fotografías y una sala de audio que reproduce discursos del Mandatario. La jornada comenzará horas antes, cuando a las 10:30 horas, Correos de Chile lance un sello postal en homenaje a Allende. Dos horas más tarde, en la Plaza de la Constitución, junto a su monumento, se realizará el encuentro "Cien años, mil sueños", donde habrá regalos, música y discursos recordando el legado del líder de la Unidad Popular. A esta acción asistirá la izquierda de la Concertación, el Partido Comunista y la Democracia Cristiana. Para mañana en la tarde la izquierda extraparlamentaria y movimientos sociales tienen programada una nueva concentración de homenaje a Allende en el mismo lugar. Ayer en el Salón Montt-Varas de La Moneda, la Presidenta invitó a las delegaciones extranjeras que asisten al natalicio. Asimismo participaron los ministros Edmundo Pérez Yoma, José Antonio Viera-Gallo, Francisco Vidal y Paulina Urrutia. Igualmente estaban presentes la senadora y presidenta de la DC, Soledad Alvear, y el presidente del PC, Guillermo Teillier. Bachelet dijo que La Moneda era la casa de Allende y que para ella es un orgullo ser socialista y tener la misma profesión que Allende. Asimismo, destacó los innumerables actos de celebración que se están llevando a cabo en Chile y el mundo. La diputada Isabel Allende agradeció las palabras de la Presidenta y manifestó su satisfacción por la presencia de Salvador Allende en el mundo. Para hoy, en Cuba, se espera la colocación de la tradicional ofrenda floral ante el "Monumento Salvador Allende" de la Avenida de los Presidentes en La Habana. La Casa de las Américas ha organizado para mañana el concierto "Voces por la vida", donde importantes figuras de la Nueva Trova Cubana unirán sus voces a artistas chilenos. La actividad principal del régimen cubano, en todo caso, será el 8 de agosto y contará con la presencia de la diputada Isabel Allende y las altas autoridades del Estado que hoy dirige Raúl Castro. Quien también hará un homenaje a Allende será el Gobierno del Presidente venezolano Hugo Chávez. Éste encabezará esta tarde un masivo acto en el Teatro Teresa Carreño, el más grande de Caracas. Para hoy estaba también fijado un homenaje a Allende en el Congreso brasileño, y a las 10 horas está planificado que legisladores mexicanos del PRI y del PRD depositen una ofrenda floral ante el busto de Allende ubicado en la Universidad Autónoma de Puebla. En Australia la comunidad chilena ha organizado un acto en el Fairfield Park de Sydney en torno a un monumento que lo recuerda y habrá otra actividad en la central sindical australiana en Melbourne. Un hombre unido a la historia No es posible comprender la historia del país y de la izquierda chilena durante el siglo XX sin remitirse a la figura del médico Salvador Allende. Éste intervino en la fusión que llevó a la formación del PS en los años 30 y ya en la década de los años 50 -con dos postulaciones presidenciales- se convirtió en líder indiscutido de una coalición anclada en el PC y el PS y que en 1970, en su cuarto intento -éste exitoso-, sumó al Partido Radical. Su Gobierno de tránsito al socialismo duró casi tres años y condujo -a través de una dialéctica con la oposición- a una crisis que estalló con el golpe de Estado y la posterior dictadura militar. Domingo 15 de junio de 2008 Por Francia Fernández Quiso "devolver la cultura al pueblo" y en ese intento Dicap y Quimantú fueron nutrientes para todos. El 26 de junio se celebran 100 años de su nacimiento y José Balmes, Aníbal Palma, Pato Manns, Nissim Sharim y Vicente Larrea recuerdan su visión cultural. Además Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat coronan las actividades que celebran este cumpleaños en Chile y el mundo. Foto: La foto de Allende acompañará el sello postal que Correos de Chile sacará en su honor Quienes conocieron a Salvador Allende lo recuerdan como un hombre culto. Un gozador que apreciaba la literatura, la música y, sobre todo, la pintura. Y un "gentleman" con un sentido del humor extraordinario. La preocupación del Mandatario por la cultura estuvo en el centro de su última campaña presidencial, que los artistas bautizaron con el lema "El pueblo tiene arte con Allende". Comenzaba 1970. Una enorme carpa de circo que Tony Caluga prestó para la ocasión, se desplegó en el Parque Forestal, frente al Museo de Bellas Artes. Allí había debates y exposiciones hasta la madrugada, cantantes y poetas se turnaban para ocupar el escenario; paralelamente, se remataban obras gráficas a beneficio de la campaña. "Allende estaba al tanto de los movimientos artísticos, estaba al tanto de todo", afirma el pintor José Balmes, quien integraba el comité que lo seguía a todas partes. "Durante la campaña nos reuníamos todos los domingos al mediodía en la Galería El Patio, para programar lo que hacíamos. Los artistas de regiones también se sumaban". Con Pablo Neruda a la cabeza, los creadores que apoyaban al Gobierno de la Unidad Popular (UP) y a Allende firmaron un manifiesto en el que se comprometían a "devolver la cultura al pueblo". Nunca antes una candidatura a la Presidencia ostentó un sello tan particular. El programa presidencial también recogía esta responsabilidad. La medida número 40 estipulaba la "creación del Instituto Nacional del Arte y la Cultura". Algo que nunca llegó a cumplirse. Su rol fue suplido en parte por un Departamento de Cultura de la Presidencia. "Políticas puede haber muchas, pero lo importante son las realizaciones", comenta al respecto Aníbal Palma, ex ministro de Educación de Allende. "Si uno analiza su Gobierno, durante los tres años hubo un auge cultural sin precedentes. Nuestra música siempre existió, pero la proyección internacional de los artistas chilenos, con el respaldo que se le dio a grupos como Inti-Illimani, ocurrió allí. El fomento a la lectura es otro hecho irrebatible", enfatiza. "El aporte del Gobierno de Allende a la cultura chilena fue crear un nuevo estatus de cosas que permitieran a la sociedad un mejor florecimiento en todos los planos, no sólo de las artes, sino de los seres humanos que habitábamos este país", sostiene el actor Nissim Sharim. "Esto se vio desnaturalizado muy pronto, cuando con el golpe se cortaron sus esencias", agrega. "Es difícil hablar de concreciones específicas, porque fueron literalmente borradas del mapa". Pero sí las hubo. SABER POPULAR La Editorial Quimantú fue el mayor logro en materia de cultura del Gobierno popular. Y, por otro lado, "el ejemplo más notable de una empresa estatal y eficiente", según apunta José Miguel Varas en un capítulo del libro "Salvador Allende, presencia en la ausencia", que acaba de lanzar Lom Ediciones. De acuerdo al escritor, "Allende estaba convencido de que la lectura amplía los horizontes, los conocimientos y la imaginación". Fue así que el 12 de febrero de 1971 se firmó el acta de compra de Zig-Zag, entonces una de las editoriales más importantes del país, con la idea de poner los libros al alcance de todo el pueblo chileno. Bajo la dirección del escritor costarricense Joaquín Gutiérrez, Zig-Zag pasó a llamarse Quimantú (en mapudungún, sol de saber). Y los libros se comercializaron a precios populares, al punto que un ejemplar llegó a costar lo que un paquete de cigarrillos. En dos años y medio, la editorial publicó 12.093.000 volúmenes de 247 títulos diferentes. Se vendieron 11.164.000 unidades. "La población no pasaba de 10 millones de habitantes. Prácticamente se agotaron. Se creó una inquietud en la gente que no se ha vuelto a repetir. Si uno observa la realidad ahora, un escritor exitoso apenas alcanza los tres mil ejemplares", destaca Aníbal Palma. Con tiradas de 50 mil ejemplares, la editorial abordaba diferentes temas a través de distintas publicaciones: "Cuadernos de educación popular", "Grandes obras de la literatura universal", "Quién es Chile. Serie hoy contamos" y revistas como "Ramona", "Cabro chico" y "Paloma". Los libros se vendían en los quioscos y las gasolineras. "Si Chile hubiera continuado leyendo a ese ritmo, otro gallo cantaría hoy", dice el cantautor Patricio Manns, quien fue uno de los tantos intelectuales que escribieron en Quimantú y que, además, trabajó como periodista en las últimas dos campañas presidenciales de Allende. TODAS LAS VOCES A mediados de los sesenta surgieron en Chile diferentes voces. En la Peña de Carmen 340, o De los Parra, cantautores nacionales como Quilapayún o Víctor Jara encontraron un espacio para la canción comprometida con la reivindicación de la clase obrera y del sentir latinoamericano. Entonces surgió la Nueva Canción Chilena, de contenido social y raíces folclóricas. "Yo llamo a ese tiempo la ‘década prodigiosa’", declara Manns, protagonista y testigo del movimiento. "En todo el mundo veían la luz experiencias nuevas. Aparecieron Los Beatles; la Nueva Trova Cubana, con Silvio Rodríguez y Pablo Milanés; la Nueva Canción Catalana, con Joan Manuel Serrat. Había efervescencia en el aire, se respiraba creatividad. Éramos una patota de locos felices, devorando una suerte de euforia inconcebible". Allende era entonces senador y asistía con cierta regularidad a la peña. Fue precisamente durante su candidatura presidencial, a la par de los primeros festivales de la Nueva Canción Chilena, que este canto tomó fuerza. Y la recientemente inaugurada Discoteca del Cantar Popular (Dicap) se transformó en su principal vía de difusión. "Antes de Allende, la música chilena fue censurada, no la tocaban en las radios. Primaba en ellas la Nueva Ola y trataban de proyectar una cosa banal y estúpida", asegura Juan Carvajal, ex director artístico del sello. "Después comenzaron a tocarla, porque tuvo un éxito comercial". Dicap se convirtió en la segunda discográfica del país, tras RCA (nacionalizada como IRT), en los setenta. Entonces, Tito Fernández, el "Temucano", lideraba los rankings, con ventas que duplicaban a cualquier otro cantante. Le seguían Quilapayún; bastante más atrás, Víctor Jara e Inti-Illimani, y a muchos otros pasos de distancia, los Parra. "Los opositores se iban a sellos comerciales como Odeón", relata Carvajal. "Pero nosotros, en el ’73, estuvimos a punto de grabar música de Mikis Theodorakis [quien musicalizó el ‘Canto general’ de Neruda], con Gloria Simonetti". Otra característica de Dicap fue el desarrollo de carátulas que unían música y gráfica. En general, los discos de la época venían con una foto del intérprete y letras sin ningún diseño. De la mano de los hermanos Antonio y Vicente Larrea, y de Luis Albornoz, la compañía lanzó unas cien tapas con estilo propio, durante los cinco años que funcionó. Entre ellas, imágenes emblemáticas, como la de Víctor Jara "con el cigarrito". Tras el golpe, los militares desmantelaron las dependencias de la compañía y quemaron material irrecuperable. Para siempre se perdió una grabación-homenaje a Neruda, que se hizo en el Estadio Nacional, cuando recibió el Nobel, con discursos de Salvador Allende y Carlos Prats. "La destruyeron en mi casa. Habría sido algo maravilloso tenerla en estos momentos", dice Carvajal. Este barítono y actual profesor de Canto e Interpretación de la Universidad Arcis, estaba en Roma, junto con Inti-Illimani, como parte de una misión cultural de Allende, el 11 de septiembre de 1973. Gracias a que llevó gran parte del catálogo, éste pudo reeditarse más tarde. MUSEO DE LA SOLIDARIDAD "Cuando vino la última campaña de desinformación de la derecha dura, el Gobierno armó la ‘operación verdad’. Invitó a intelectuales y políticos para que vinieran a ver la realidad chilena", explica José Balmes, quien era decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile y formaba parte del Consejo de Cultura de Allende. "Yo le propuse que invitara a José María Moreno Galván, un prestigioso crítico perseguido por la dictadura de Franco". Según recuerda, su invitado y él bajaban por Agustinas, cuando el español le comentó que quería proponerle un proyecto al Presidente. Entonces, Balmes le sugirió que fueran a verlo. A Moreno Galván le sorprendió la facilidad con que entraron por Morandé 80. "Le pareció peligroso... En fin, hablamos con Allende. Moreno le dijo que se podían traer obras del mundo a Chile, de los pintores antifranquistas, formar una gran colección de arte que apoyara al Gobierno popular, con trabajos que los artistas donaran". Cientos de obras de figuras como Picasso, Miró, Siqueiros y Guayasamín arribaron al país. Y la primera exposición del Museo de la Solidaridad se inauguró en 1972 en el Museo de Bellas Artes, en momentos de gran tensión política. Le siguió otra en el edificio donde se realizaría una conferencia de la Unctad y que Allende esperaba se convirtiera en un gran centro cultural. La construcción, levantada maratónicamente en apenas ocho meses, con la colaboración de numerosos ingenieros y artistas, se llamaría en el futuro Gabriela Mistral. Pero los planes de Allende acabaron irónicamente. Después del golpe, obras de artistas connotados que decoraban el lugar fueron saqueadas. Y con La Moneda bombardeada, éste se convirtió en el centro de operaciones de Pinochet, bajo el nombre de Diego Portales. Para "el 11", una muestra del Museo de la Solidaridad se exhibía en el Museo de Arte Contemporáneo, ubicado en la Quinta Normal. Muchas obras se almacenaron en malas condiciones o fueron escondidas en pasillos subterráneos de la Escuela de Bellas Artes (el ahora MAC del Forestal). Recién, a mediados de los ochenta, Balmes, actual director del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, y Pedro Miras, las pudieron recuperar. Hoy, el museo reúne unas 2.500 piezas. "Y aún seguimos recibiendo obras, porque hay gente que quiere aportar", señala Balmes. MURALES Y AFICHES A comienzos de los setenta había en Chile un clima propicio para la creación y un apoyo a un movimiento de masas fuerte. Mientras la polarización política se gestaba, la participación ciudadana se desbordaba en las calles, cuyos muros amanecían pintados. Esta forma de expresión se había popularizado durante la campaña presidencial de Allende, en que brigadas muralistas, como la Ramona Parra, alcanzaron protagonismo. La mayoría de los artistas plásticos también estaban involucrados. Junto a los muralistas, que a veces se disputaban los espacios con violencia, pintaron, por ejemplo, muros desde la Estación Mapocho hasta la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile. Todo esto se prolongó a lo largo del país, en las carreteras. Hasta Roberto Matta, invitado Chile por el Mandatario a fines de 1971, se contagió y se unió a la Ramona Parra para la creación del "Primer gol del pueblo chileno", en la Piscina Municipal de La Granja. El mural, de 25 metros de largo, fue bautizado así en referencia al cumplimiento de un año de Gobierno de la UP. Los carteles también tapizaban las paredes. Los hermanos Larrea hicieron el afiche "Por ti venceremos", que cerró la campaña de Allende, por ejemplo. "El Gobierno de Allende marcó el período más popular del afiche en Chile", afirma Vicente Larrea. "Cumplía una función plenamente social. La idea era que un afiche fuera entendido por igual por todos los chilenos. No era una comunicación para elites. La gráfica reflejaba el espíritu del Gobierno de Allende, que era sumamente amplio". Tanto como las anchas alamedas que él vislumbró para el hombre libre, y que, pese al valor de sus ideas, apenas logró pavimentar. La Nación Jueves 5 de junio de 2008 Por Gabriel Bahamondes Habla el director y el actor del filme "1973, Revoluciones por minuto" La película que ficciona los últimos momentos del Presidente en La Moneda, se inspiró en obra de teatro y se estrena el 19 de junio. Foto: Rodada en Nueva York, el director dice “que es un filme profundamente chileno”. Un actor camina por las solitarias dependencias de un teatro en Nueva York. En tono reflexivo, recrea las últimas horas del Presidente socialista el 11 de septiembre de 1973. Se siente el sobrevuelo de los aviones de la fuerza aérea que bombardearán el palacio de gobierno. Solo y teniendo claro que es su última batalla, Salvador Allende recuerda a su familia, sus amores, el hijo que no tuvo y el complejo momento que enfrenta. Este es el hilo conductor de "1973, Revoluciones por minuto", la nueva película (rodada en Nueva York) que narra las últimas horas del Mandatario. "Creo que es un filme profundamente chileno, que tiene una reflexión histórica, que apela a la memoria y que muestra sucesos que ocurrieron hace muy poco tiempo. Santiago y Nueva York comparten el 11 de septiembre, una fecha en que ambas ciudades han sufrido, que han pasado por momentos sumamente complejos en su historia", asegura su director, Fernando Valenzuela. "Si Pinochet quiere verme, que venga a La Moneda", dice Ramiro Sandoval, el actor colombiano que encarna al Presidente en el largometraje inspirado en la obra teatral "La muerte de un Presidente" del argentino Rodolfo Queblen. La idea original del filme parte cuando Valenzuela y el productor Eduardo Larraín se enteraron de ésta realizada en Estados Unidos. "En la cinta, Allende recuerda con mucho cariño a la "Payita" (Miria Contreras), su secretaria y por supuesto a su esposa, la Tencha. Esta película tiene elementos de la tragedia griega que se acompañan con la voz en off encarnada en el Dante, quien lo va preparando para su final. ‘Hace tiempo que huelo la muerte, ¿será que voy a morir?’, dice Allende. Él siente la traición y habla de ella durante toda la película", asegura el director. AVIONES TRAIDORES En uno de los momentos más tensos del filme, Allende levanta la cabeza, mira al cielo y dice, "los aviones de Leigh, yo mismo lo condecoré", con un tono de profunda decepción. "En términos políticos, la cinta no ataca, no critica, no enjuicia. Tiene claramente una tendencia de izquierda, pero más que hacer una cinta sobre el ‘73, es una cinta sobre Allende y sus últimos momentos. De hecho, el teatro vacío representa la soledad del Presidente en esos instantes y solo un niño entra y sale de escena como una metáfora del niño que perdió la Tencha por su embarazo fallido", afirma el realizador. Para el protagonista, Ramiro Sandoval, el filme refleja la soledad de un héroe en un mundo abandonado. "El personaje del doctor Allende nos cuenta conmovedoras historias que cubren importantes temas, la traición es el eje fundamental alrededor del cual tienden a gravitar temas como el amor de padre, de esposo, de amigo o de amante, de servidor público y de profesional (medico)". LN ALLENDE. EL HOMBRE Y EL POLITICO Memorias de un secretario privado La memoria colectiva de los pueblos se forma a partir de la suma de las memorias individuales, pero no solo en la simple acumulación de hechos si no que en el significado que se le da a los recuerdos. Ellos, son necesarios porque crean la propia historia y entregan la experiencia necesaria para evitar repetir errores. La memoria colectiva, por tanto, crea un punto de vista particular que de los hechos tienen los individuos y los grupos, dándoles una identidad o reforzando la que ya existe dando forma a la tradición y a la historia. En su libro "Allende el hombre y el político: memorias de un secretario privado" Ozren Nikola Agnic Krstulovic, chileno-croata e ingeniero comercial de la Universidad de Chile, muestra desde su trabajo como secretario del senador y luego su colaborador por diecisiete años, una descripción intima, personal y coloquial de la vida de uno de los políticos que más huella ha dejado en la historia de Chile. Agnic, fue secretario privado de Allende entre los años 1957 y 1965, período muy agitado en la historia chilena y como testigo privilegiado nos relata hechos históricos desconocidos hasta ahora como el intento del general Carlos Ibáñez del Campo, en el año 1958, para evitar entregar el mando de la nación al recién electo presidente Jorge Alessandri. El general, trató de convencer a Allende de participar en un Golpe de Estado para que el senador socialista asumiera la presidencia en vez del candidato de derecha. Cabe señalar, que Ibáñez era enemigo acérrimo de la familia Alessandri desde que en el año 1927 boicoteara el gobierno de Arturo Alessandri en un intento por impedir la consagración de la Constitución de 1925 que establecía un régimen presidencialista en vez del parlamentario. Lamentablemente para él, fue a golpear a la puerta del hombre equivocado y el año de 1958 debió entregar la banda tricolor al presidente constitucionalmente electo. Ozren Agnic, no pretende sin embargo darnos una clase de historia de Chile sino que nos muestra sus memorias individuales, que se entrelazan con la memoria oficial de un país. Estas memorias, no reviven ni odios ni resentimientos sino que forman parte de la larga elaboración del duelo particular de este secretario privado, que durante el gobierno de Allende fue presidente Ejecutivo del Banco Regional de Concepción lo que le valió, en los días posteriores al Golpe de Estado de 1973, ser encarcelado, torturado e interrogado tanto en el estadio de esa ciudad sureña como en la isla Quiriquina y otros lugares. Nos narra como fue condenado a una pena de diez años, la que fue conmutada por exilio, tras largos 22 meses de reclusión.. En este caso, los recuerdos no niegan la existencia de esa etapa tan dolorosa de su vida en la cual perdió toda su documentación personal, transformándose en un NN sin estudios ni identidad, sin amigos (salvo honrosas excepciones), en una persona a la cual una vez que salió en libertad, había que evitar saludar por miedo a que lo estuvieran siguiendo. Al intentar revisar el pasado, es imposible no caer en la tentación de ahondar en los resentimientos, sin embargo, en estas "Memorias..." no se evita el dolor ni se dramatiza con él, se lo muestra evitando ahogarse en la pena y en el odio. El estilo y amenidad de los relatos, cautiva al lector a lo largo de las 322 páginas del libro, incluso en capítulos que señalan la significación para el país de un sistema bancario al servicio de la nación y no de intereses particulares con fines de lucro como es ahora, y la manera como actuaron sectores internos y externos para desestabilizar el mandato de Allende, sólidamente fundamentados en documentacion desclasificada en los EE.UU. de Norteamérica y las investigaciones del Senado de ese país, volcadas en el informe emitido por la denominada Comisión Church de esa corporación , mandatada para indagar acerca de las acciones encubiertas desarrolladas en Chile por compañías transnacionales y los organismos de inteligencia, ordenados por el presidente Nixon y su asesor de seguridad, Henry Kissinger. El 26 de junio del 2008 se cumplirán cien años del natalicio de Allende. Es de esperar que estas memorias contribuyan a la reconciliación chilena, que es una etapa necesaria en la vida de las personas y de las sociedades, elaborando los duelos necesarios para eliminar los conflictos que surgen. De cara a nuestro bicentenario, estas Memorias publicadas con el sello de Ril Editores (www.rileditores.cl) aparecen como un camino de encuentro entre los chilenos donde la memoria y el olvido además, de ser vinculantes entre el presente y el futuro actúan y ordenan como simbolizaciones de la historia. Loreto Soler - Periodista Santiago de Chile La Nación / EFE Sábado 26 de abril de 2008 Actividades culturales marcarán la conmemoración del nacimiento del fallecido Presidente de la República. El centenario del natalicio del fallecido Presidente Salvador Allende se conmemorará este año con una gran exposición de arte, cine, debates y un concierto con artistas españoles y latinoamericanos, dijo hoy a Efe su hija, la diputada Isabel Allende. El programa conmemorativo, a cargo de la Fundación Salvador Allende, se denomina "Cien años, mil sueños" e incluye la emisión de un sello postal en memoria del extinto mandatario (1908-1973). Las actividades comenzarán el próximo miércoles, con la exhibición de un documental sobre la esposa de Allende, Hortensia Bussi. "Pensamos que en el centenario hay que partir dedicándole una filmación a Hortensia Bussi, que fue una figura clave en lo que fue la restauración de la democracia en Chile y que a sus 93 años, corresponde hacerle un homenaje", señaló su hija. Asimismo, en junio se inaugurará una gran exposición de las obras del Museo de la Solidaridad, que reúne importantes pinturas contemporáneas, muchas de ellas de destacados artistas europeos y cuyo curador será el crítico de arte español Mariano Navarro. La muestra, que será inaugurada el 26 de junio, día del natalicio de Allende, se exhibirá durante dos meses en el Centro Cultural Palacio de La Moneda. Ese mismo día se hará la tradicional romería al Cementerio General de Santiago, donde están sepultados los restos de Salvador Allende y se emitirá un sello postal en homenaje al gobernante socialista (1908-1973), que murió en La Moneda durante el golpe militar que perpetró el 11 de septiembre de 1973 el dictador Augusto Pinochet. "Nos parece muy importante que este sello se difunda y que la gente lo conserve como recuerdo", dijo la diputada, que destacó el gran apoyo de España a las actividades del centenario. El homenaje a Allende seguirá en julio con un seminario sobre temas laborales, en el que participarán delegados de España e Italia y terminará con un gran concierto en el Estadio Nacional, en el que actuarán los españoles Víctor Manuel, Joaquín Sabina, Ana Belén e Ismael Serrano, el uruguayo Jorge Drexler y el colombiano Juanes, entre otros. "Estamos muy orgullosos, son artistas muy solidarios y creemos que esto va a ser muy masivo", afirmó Allende. Añadió que Colombia, México y otros países se sumarán a este homenaje, mientras en España diversos municipios harán actividades relacionadas con la fecha. Sr. Manuel Ahumada Lillo Presidente de la CGT , primero que todo tenga mis saludos por defender el sindicalismo clasista y no someterse a los mandatos de los que tranzan con el gobierno y la derecha. Santiago de Chile, 26-28 de junio Esta jornada internacional se propone aprovechar el cumplimiento de los 100 años del natalicio de Salvador Allende, para homenajear su figura y obra. Se trata de desarrollar una jornada donde se fusionen las actividades de homenaje, con el debate político e intelectual, y la realización de diversas iniciativas tanto artísticas como culturales. Las actividades de homenaje y la mayor parte de las iniciativas culturales, se desarrollarán a partir del 26 de junio. Las actividades de este día culminarán con un masivo acto político y cultural, que busca realzar la figura de Allende. Durante los días 27 y 28 de Junio se desarrollará el Seminario "ALLENDE Y EL SIGLO XXI". El objetivo de este seminario es producir un debate de carácter internacional, acerca de la obra y legado político de Salvador Allende, a la luz de los desafíos que enfrentan las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias de la Humanidad. Se trata de impulsar un debate que si bien tenga base en la trayectoria de Allende y en las realizaciones del gobierno de la Unidad Popular, también tenga una mirada de futuro. Es decir, un debate que se proyecte hacia las luchas actuales que enfrentan los pueblos en medio de la ofensiva reaccionaria que desarrolla el neoliberalismo en todo el mundo, en especial, su versión más militarista y agresiva, que es representada por Estados Unidos de Norteamérica. Las temáticas a tratar girarán en torno a los siguientes temas ejes: - Obra y vigencia del gobierno de la Unidad Popular especialmente en materia de políticas sociales y avances en el mundo del trabajo. - La Unidad Popular, el desarrollo y la creación artístico y cultural. - El nuevo orden mundial, la ofensiva militarista de EE.UU. y la emergencia de nuevos actores. ¿Hacia un resurgir de los No-Alineados? - La soberanía nacional, la defensa de los recursos naturales, y la nacionalización de las riquezas mineras (La nacionalización Cobre, Petróleo, Gas, etc). - La democracia y el socialismo. Las experiencias de la construcción del socialismo dentro del marco institucional democrático (Caso de la Unidad Popular y otros). - El movimiento popular, los partidos de izquierda y los nuevos actores. (los pueblos originarios, movimiento sindical, el altermundismo, entre otros). - Los gobiernos de salida del neoliberalismo, y la construcción de las alternativas posibles. El socialismo del siglo XXI. La idea este seminario tenga alcance nacional y un carácter descentralizado. Se propone que el día Sábado 28 de junio, se desarrollen algunos paneles en regiones, en concreto en las ciudades de Antofagasta, Valparaíso y Concepción, al menos. En el centenario de Salvador Allende invitamos a todas las organizaciones y personas que en sus territorios quisieran realizar actividades de homenaje, a generar un calendario convergente de iniciativas a nivel nacional e internacional. Organizadores: Partido Comunista de Chile. Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, ICAL. Escuela Latinoamericana Estudios Universitarios, Universidad Arcis. Fundación Rosa Luxemburgo de Alemania. Fundación Gladys Marín. Instituto Latinoamericano de Altos Estudios Sociales, ILADES. Cultura en Movimiento. Si adhieres a esta convocatoria escribe a allendevivehoy@gmail.com Viernes 16 de noviembre de 2007 Por Rodrigo Alvarado E. / La Nación Desde 1973, Mattelart sólo había vuelto a Chile en una ocasión, el año 2005. "Estoy emocionado de volver a estos lugares", dijo el destacado pensador belga. Desde hace unos días, el destacado pensador belga Armand Mattelart está en Chile mostrando "La espiral", documental presentado en el Festival Cannes en 1976 y hasta hoy inédito en Chile, que detalla la cadena de acciones y actores que complotaron contra el Gobierno de Salvador Allende. "No es una película de la Unidad Popular (UP) sino la espiral de explosión que terminó con el golpe de Estado. Tampoco lo que pasó después, pues se necesitarían muchas horas para contarlo", explicó a modo de introducción el miércoles en la Cineteca del Centro Cultural Palacio de La Moneda, el mismo lugar que en 1973 ocupaba el búnker de la casa presidencial, donde falleció su amigo, el periodista Augusto Olivares. Los conspiradores De hecho, la génesis de "La espiral" está relacionada con la promesa que le hizo al "Perro", el autor del popular libro "Para leer al Pato Donald" y en ese tiempo miembro del departamento de comunicaciones de la UP. "Es emocionante estar frente a un pueblo que estimé tanto...", dijo antes de derramar unas lágrimas. En 140 minutos el sociólogo expone, riguroso en argumentos y fino en los registros, la tesis del complot que derrocó a Allende, planeada mucho antes del golpe en Estados Unidos por la CIA, con apoyo económico de la ITT para la campaña de Jorge Alessandri en 1964; y ejecutado más adelante y gradualmente por la derecha, la Democracia Cristiana, el sector productivo y los transportistas. En medio de la elaboración del filme, en 1974 Mattelart recibió de un chileno que estudiaba en Berkeley, un "juego" encargado por el Pentágono y que se usaba en las universidades estadounidenses: "Política", un simulador -tipo Metrópolis- que dividía a un país "imaginario" llamado Cupria (cobre) en 11 categorías sociales para que los estudiantes analizaran su comportamiento e interacciones en caso de crisis revolucionaria. El juego, entonces, se convierte en hilo conductor de "La espiral". Patrimonial El documental posee una buena cantidad de registros en color, nunca antes vistos en Chile, sobre la Unidad Popular. "La película llega en un momento oportuno porque permite plantear la recuperación de la memoria de un periodo muy rico. Para nuestra generación, es un redescubrimiento de símbolos", sostiene el sociólogo, quien seleccionó fragmentos de filmes de Patricio Guzmán, Saul Landau, del sueco Jan Linqvist y del cubano Santiago Álvarez, además de noticiarios de Chile Film que estaban en el Instituto Cubano de Cine. El año pasado la productora francesa Galatée films ("Los coristas", 2004), dueña de los derechos, autorizó a la Corporación Parque Por la Paz Villa Grimaldi (CPPVG) difundir la cinta en Chile. Según la encargada de prensa de CPPVG, "la idea es que se exhiba en muchos lugares y hacer una edición en DVD para venderla en Villa Grimaldi, antes de fin de año. Y una tercera etapa, de acercamiento a los canales de televisión para que lo transmitan, pero ellos tendrán que determinarlo". IVITACION Al cumplirse el 37º aniversario de la asunción de Salvador Allende como Presidente de la República de Chile, le invitamos a participar en un Acto Solemne que tendrá lugar el domingo 4 de noviembre a las 11 hrs. en el Salón de Honor del Ex Congreso Nacional, Catedral 1158, Santiago. En esta oportunidad se dará inicio a las actividades del Consejo Nacional del Centenario del Presidente Allende, entidad en la que participan personas e instituciones que se comprometan a impulsar iniciativas destinadas a evocar la limpia trayectoria de Salvador Allende como luchador social y su legado histórico en pro de la emancipación popular y nacional, por la unidad e integración latinoamericana , en el marco del centenario de su natalicio, el próximo 26 de junio de 2008. Agradeceremos confirmar asistencia a: hmartones@hotmail.com Fono 480 5901 Comisión Organizadora Centenario Natalicio Presidente Allende Santiago, octubre de 2007 Candidata a la presidencia del Partido Socialista Prisionera de la figura de su padre, cosa que no reconoce en absoluto, Isabel ha dedicado toda una vida a cualquier asunto, menos a sí misma. -¿Qué pensaría él de este Chile modelo 2006? -Estaría muy orgulloso y fascinado con Michelle Bachelet, como mucha gente que aún no dimensiona este gran impacto. Los ideales de justicia social están presentes. Finalmente, compartiría ese desafío de proteger a los más vulnerables. Isabel salió de Chile en septiembre de 1973 y no volvió sino hasta 1988, después de tres lustros de exilio en México junto a su madre Hortensia Bussi. Pero su principal herida quizás no sea el destierro ni la muerte de su padre, sino el silencioso suicidio -cuatro años después- de su hermana Beatriz “Tati” Allende en Cuba (casada con Luis Fernández Oña, agente de inteligencia cubana), quien, según Isabel, nunca resistió la simbolización que hiciera de ella el régimen de Fidel Castro. “Era distinto. Yo, como símbolo, terminaba en México. Salía a la calle y era cualquier persona. En Cuba era más complicado. Beatriz era un símbolo las 24 horas del día. Cada vez que iba un jefe de estado, obviamente estaba Beatriz Allende. Cuando salía la gente de las cárceles, los torturados, ¿a quién iban a ver? A Beatriz Allende. Todos llegaban a hablar con Beatriz Allende. Todo era Beatriz Allende, Beatriz Allende, Beatriz Allende. Fue demasiado. Se fue cargando y cargando hasta que se rompió. Y ése es el dolor más fuerte que uno puede tener”, explica emocionada. -¿Cuántas veces la han confundido a usted con su prima Isabel Allende, la escritora (hija del diplomático Tomás Allende, hermano del ex presidente)? -Ya perdí la cuenta. Una vez iba por Barcelona con un amigo y una persona se me acercó y me pidió que le firmara un libro. Le expliqué que no podía, que yo no era la escritora. Y mi amigo se enojó y me dijo que por qué no me dejaba de tonteras y firmaba nomás. ¿Qué le voy a hacer yo? Cada una tiene su vida. Aunque a mí me hubiera fascinado escribir. -¿Cree usted que a ella le favoreció tal confusión? -Sí. En su origen. Cuando salió el primer libro (“La casa de los espíritus”) todo el mundo pensó que era la hija del “Chicho” y eso la ayudó. -Tampoco se preocupó mucho por aclarar la situación. -¿Tanto así? -Sí, pues. Una vez casi me muero en un vuelo de American Airlines: tomo la revista del avión y veo un reportaje de cinco páginas a todo color de Isabel Allende. Y la foto de la portada era mía. Otra vez en Francia, en un programa famosísimo de literatura, publicitaban en las calles con mi foto. Yo me preguntaba cómo gente tan profesional se equivocaba de esa manera. Por eso, ahora opto por hacer como dice mi amigo de Barcelona: cerrar la boca y firmar los libros calladita. Desafiando al barón Cómo será de estelar el momento que vive el PS, que Mega transmitirá mañana lunes un debate de media hora entre Isabel Allende y Camilo Escalona, a partir de las 21.30 horas. “Claro que me sorprendió. Es un horario importante y me parece estupendo. Felicito a Mega, pero creo que esto debió haber sido iniciativa de un canal público como Televisión Nacional. Pero, bueno. Mega fue más audaz”, dice. -¿Y qué tienen de atractivas las elecciones del PS? -A ver. Mega no es precisamente una sociedad de beneficencia. Los medios le han dedicado bastante espacio a todo esto, estamos en el marco de un gobierno que está empezando y hay tres partidos de los cuatro de la Concertación que cambian su directiva. Tiene bastante importancia política. Además, por primera vez, una mujer puede asumir la presidencia del PS. -¿No estaremos exagerando con tanta mujer? -Es razonable que algunos lo sientan así. Somos el 51% de la humanidad y no corresponde discriminación alguna: ganamos el 30% menos, se sigue practicando la doble jornada... -Existe la posibilidad de que Soledad Alvear asuma en la DC, Lily Pérez en RN y usted en el PS. ¿No será mucho? -Podría darse. Pero, ¿por qué va a ser mucho? Es un dato de la causa y, aunque a usted le moleste, hoy soplan nuevos vientos. Nada es fácil para las mujeres. La política sigue teniendo códigos de hombre. La concentración de los partidos siempre ha estado en las manos de varones. Esa es la realidad. No hemos logrado entrar en esa realidad, acumulando poder o liderando tendencias. La ciudadanía está diciendo algo: quieren otro estilo. -¿Qué relación tiene usted con Michelle Bachelet? -Yo no soy su amiga íntima ni mucho menos, pero hemos coincidido en el partido y en la campaña. Tengo una tremenda admiración por ella y lo que simboliza. Me gusta ella, su historia y estas compuertas que ha abierto. Me gusta muchísimo. Es un cambio cultural mucho más profundo de lo que la gente sospecha. Sólo esa imagen de las mujeres con las bandas es muy reveladora. Una de nosotras está ahí. -¿Por qué da la impresión de que estas elecciones le importan tanto al Gobierno? -Somos un partido dentro de la Concertación, pero una cosa es el partido y otra el Gobierno. Ellos deben cumplir con sus compromisos y contarán con todo nuestro apoyo. Tenemos un ministro del Trabajo (Osvaldo Andrade) y tres ministras (Paulina Veloso, en la Secretaría General de la Presidencia; Clarisa Hardy, en Mideplán, Soledad Barría, en Salud) y vamos a colaborar. Pero ahora estamos en un proceso eleccionario y esto es algo distinto. La mejor forma de colaborar es con un partido mucho más fuerte, de cara a la sociedad, haciéndose cargo de los temas. Para eso estoy convencida de que debemos hacer reformas. -¿Usted cree que la Presidenta se mantendrá al margen? -Puede cumplir con su rol de votar como militante, pero en esto será absolutamente prescindente. Ella lo ha dicho, lo ha reafirmado públicamente. Lo dijo el otro día, en Cerro Castillo, en frente de todos los diputados. Cuando habló de las elecciones: dijo “la más absoluta y total prescindencia”. No tengo ninguna duda de que será así. -Pero tampoco dudará de que ella votará por la mesa de Escalona. -Esa es su opción. Es la libertad de cualquier militante. -Se ha visto mucha virulencia en el ambiente. ¿Tiene usted algún problema personal con Camilo Escalona? -Para nada. Aunque no soy su amiga personal, tenemos orígenes distintos y roles diferentes, no tenemos diferencias reales. Es la artificialidad de mantener estas corrientes. Yo con Camilo no tengo nada personal e incluso lo respeto como líder. En esta vuelta, reconozco, tuve una reacción que pudo haber sido dura, precisamente cuando él metió a Michelle Bachelet, diciendo que lo atacaban a él porque no se atrevían a atacarla a ella. -Lo trató de “delirante”. No es poco. -A sus declaraciones, no a él. Pudo haber sonado duro y no tengo problemas en retirar la palabra. Pero es de una enorme imprudencia decir algo así porque es una acusación al voleo. No sé a quién alude. Camilo fue el primero en enrarecer el ambiente. -Pero fue usted la que... -Terminemos lo que estábamos hablando. Meter a nuestra Presidenta en algo así, no corresponde. Lamento también que hayan tratado de generar una discusión totalmente artificial. No entienden que si seguimos así, nos va a ir mal. Camilo Escalona y Ricardo Núñez se han turnado el partido durante 16 años. Ahora, Camilo apareció como una víctima de ataque, porque también habían existido unas declaraciones del diputado Aguiló que yo no comparto. -Donde Sergio Aguiló lo trató de “estalinista”, lo cual tampoco es poco. -Claro. Esa es una descalificación. No hay nadie en este partido que ocupe esos métodos. Eso sirvió para que Camilo apareciera como víctima. Yo, lo único que dije, es que sus declaraciones eran delirantes. -El asunto es que el estalinismo o el delirio de Escalona no se comparan con las acusaciones que usted hizo y que me parecen aun más graves: habló de llamados a militantes y ofrecimientos de cargos en el Gobierno. -Hablo de un tema de transparencia. Lamentablemente, en el ambiente en que estamos, se presta para eso. Jaime Gazmuri lo decía el otro día: hubo militantes que querían apoyarnos y reconocían que justo ahora están a punto de anunciarse nombramientos y que hay temor a expresarse. Eso no ayuda a la total limpieza del partido. No estoy haciendo acusaciones directas. Pero lo hemos escuchado y percibido. -Usted lleva toda una vida en el PS. ¿Qué fue lo que le pasó ahora? ¿Se choreó de Escalona y sus amigos? -He tenido la experiencia de vivir en una mesa que excluye y no quiero repetirlo. -Finalmente, un partido de amigotes, ¿no? -No sé si de amigotes, pero está bastante tendenciado. Es un partido de barones, así, con “B” larga. Mañana a las 21.30 horas, Mega transmitirá el debate entre Isabel Allende y Camilo Escalona por el control del PS “No sé si el PS es un partido de amigotes, pero está bastante tendenciado. Es un partido de barones, con “B” larga” En una larga misiva, Miria Contreras, la Payita, le relata a la hija de Salvador Allende lo ocurrido en Chile tras el golpe militar. La cruenta narración entrega un listado de hechos que, sin duda, reflejan el clima de vilencia que se vivía en el país y la cercanía que había entre ambas mujeres. En una parte de la carta, la Payita le dice: "Qué gran general era tu padre. Si hubieses oído cómo daba las órdenes y con que tranquilidad y valentía hacía frente a los acontecimientos. Todos estábamos admirados. Él dirigió toda la operación bazooka y cuando le voló la parte superior al tanque fue su mejor momento". (FUENTE: THE CLINIC) Querida Tati (1): Han pasado ya dos meses desde aquel terrorífico día, pero para mí han sido como años. No sé si estás enterada de la muerte de mi hijo Enrique (2). A él junto con Bruno (3) y los otros compañeros del GAP que venían conmigo desde Cañaveral a La Moneda me los tomaron prisioneros en la Intendencia, y a pesar de todos los esfuerzos que hicimos para que los libertaran, fue imposible, pues ya en esos momentos Mendoza (4) se había apropiado de la radio y tomaba el mando de Carabineros. Todavía no me explico cómo fue que me dejaron correr hacia el garage para llamar pidiendo ayuda. Cuando corrí a la puerta de calle Moneda venía llegando el edecán Grez (5), a quien le pedí que me acompañara a la Intendencia, pero no quiso hacerlo (Hoy está de edecán de Merino). Tampoco pudo hacer nada el general Sepúlveda (6) y tu padre le pidió al Gral. Urrutia (7) que fuera personalmente a tratar de sacarlos, pero fue imposible. Días después supe que desde ahí los habían trasladado al garage del subterráneo de la Plaza de la Constitución para trasladarlos después al Estadio Chile. En una de las casas en que me alojaron durante el primer mes, supe por uno de los vecinos, un médico que también estuvo detenido allí -el pobre estaba bastante mal, casi trastornado por todo lo que le había tocado ver allí-, que las torturas y brutalidades que le hicieron a un grupo del GAP ahí presente eran algo horrendo. Isabel (8) me escribió contándome que Enriquito había muerto peleando (tenía 3 balazos), pues algunos habían podido arrancarse de la Intendencia. Ojalá que así haya sido, pero casi estoy cierta de que lo mataron en el Estadio junto con los demás. A Max (9) yo lo había dejado en Tomás Moro para que ayudara en la defensa allí. Menos mal que Rubén lo vio cuando ya todos se iban y lo alcanzó a sacar. Algunos amigos lo estuvieron escondiendo durante más de un mes, hasta que un tío lo metió a la Embajada Francesa, donde está esperando el salvoconducto para salir. Yo creí que eso resultaría luego, pero parece que han puesto muchos inconvenientes. Isabel no quiere de ninguna manera irse, dice que su obligación es quedarse aquí. Les han allanado el departamento varias veces y les robaron todo. Hacían grandes bultos y les ponían el título de "Allende", para explicar a los vecinos que eran armas que sacaban de allí. Esto lo supe también por una de las personas que me alojó y que tenía unos amigos en el mismo edificio. No alcanzaron a salvar casi nada, apenas la guagua. A Enrique padre (10) lo llevaron al Estadio Nacional y después lo trasladaron a la Cárcel pública. Le quitaron todo, hasta la camioneta. La acusación peor es por el taller de Las Cañas, donde encontraron el túnel con todos sus accesorios. Nosotros no hicimos nunca ningún recibo de arriendo. Si yo supiera a ciencia cierta que entregándome lo dejarían en libertad y lo mismo con mis hijos&, pero con ellos es imposible esperar una cosa así, pues lo único que quieren es exterminarnos a todos. A mí me quieren para poder inventar las historias más extravagantes; están convencidos que sé donde están o que tengo millones de dólares que, según ellos, robó la UP. Esta semana salieron como 600 detenidos del Estadio Nacional y fueron trasladados a la Oficina Salitrera Chacabuco (110 kilómetros al interior de Antofagasta). Entre ellos iba Manuel Cabieses (11); otros han sido llevados a Pisagua y a la Isla Quiriquina, y otros serán llevados a la isla Santa María. En Iquique fusilaron a tu amigo Freddy Taberna (12). Arnoldo Camú (13) murió en una balacera con los tiras en la calle. Cada día aparece una lista en los diarios de 5 a 10 extremistas a quienes se les aplicó la ley de la fuga. Los allanamientos han sido monstruosos, especialmente porque el objetivo que persiguen es amedrentar a la gente para que no nos ayude. Gente buenísima con deseos de cooperar, no pegaban ni un pestañeo durante las noches en que se me ocurría llegar cerca del toque de queda (para que no me fueran a dejar en la calle). Lo peor era que tampoco me dejaban dormir a mí. A la gente que me alojó, salvo a tres, no los había visto nunca en mi vida, pero la persona que me conectó era masón, de la misma logia de tu padre, y por cariño y respeto a él se hizo cargo de mí llevándome todas las noches a un lugar distinto para que no me ubicaran. Al fin, cuando ya no teníamos donde hacerlo, empezó a tratar de conseguirme una embajada. Menos mal que Isabel pudo hacer el contacto, de modo que ya debes imaginarte dónde estoy. La idea es que nadie me ubique, así que no me dejan ni asomar la nariz. Acuérdate lo que sufría con el toque de queda, imagínate como será esto. No sé cuántos meses durará. Dile a la Chica (14) que he estado varias veces con Eugenio (15) y que hemos compartido dormitorio. Tratamos de acompañarnos y consolarnos mutuamente. Les echa mucho de menos, pero está tranquilo de saberlos bien. Mitzi (16) se asiló. Estaba muy metida, pues no sólo tenía su JAP, de modo que los comunistas la escondieron, pero la allanaron varias veces. Además, la muerte de Enriquito terminó con su resistencia. Tú sabes que quería a mis hijos igual como a los propios. Ojalá si puede salir la ayudes y le busques la forma de que pueda seguir ayudando desde fuera o alguna forma de volver. No olvides que de todas nosotras, las hermanas, ella es la mejor. Toda esta explicación como prólogo es para que conozcas mi estado de ánimo. Trato de seguir adelante y sacar fuerzas de mi flaqueza. Es difícil, pero lo conseguiré. El sábado de tu cumpleaños, tu padre se reunió al almuerzo con el Gral. Prats (17) y Flores (18) hasta las 8 PM. y me hizo citar para el domingo a las 10:30 al PC, y a las 12 del día a Pinochet y a Urbina (19) ( me hizo pedirles que fueran de civil) en Tomás Moro. La noche del sábado hizo ir a Bartulín (20) a buscar un documento a casa de Adonis Sepúlveda (21) con el resultado de las reuniones que desde el jueves tenía la U.P. con el objeto de votar por 1.- Acuerdo con la DC (Publicación Proyecto Hamilton (22) de inmediato) 2.- Plebiscito 2.- Un Gobierno de Seguridad y Defensa Nacional. En caso de no ponerse de acuerdo de inmediato en cuál de estas líneas seguir, el Presidente solicitó que le dejasen a él decidir. En la carta de Adonis él explicaba a tu padre que después de varias reuniones no habían llegado a ningún acuerdo entre los Partidos y que tampoco estaban de acuerdo en que el Presidente decidiera. El lunes 10, a mediodía, el PC me entregó una carta (según supe por Víctor (23) se trataba de una solución respecto al punto plebiscito, para, en vez de ello, acortar el plazo presidencial a 4 años) traída por Rodrigo Rojas (24), quien me hizo el comentario de que ahí estaba la solución a todos nuestros problemas y que se la entregara de inmediato a tu padre. No supe si lo había aceptado o no, pero cuando se retiró de La Moneda cerca de las 10 P.M. iba tranquilo y de buen humor y tenía citados en T. Moro al Perro (25) y a Garcés (26), pues pensaba hacer una intervención al día siguiente. Poco después de que él se había retirado me llamó Ariel Fontana (27) para explicarme que había proyecto para esa noche de un gran atentado y que necesitaba hablar con el Presidente. Como se encontraban allí Joignant (28), Máximo (29) y el Coco (30), lo hice venir a La Moneda, aunque después tuvieron que ir a verlo a T. Moro, pues necesitaban su consentimiento para partir de inmediato fuera de Santiago, ya que se trataba de la voladura del puente de FFCC que traslada el mineral de El Teniente. Estaban allí conmigo Víctor, Jorquera (31), Uranga (32) y Maxito. Nos ofrecimos para quedarnos en espera de noticias suyas. Como a las 12 empezaron las llamadas por teléfono avisando que habían movilizaciones de tropas desde Los Andes. Llamé a Flores a su casa para que él me confirmara antes de avisarle a tu padre. Le pedí que llamara a Pinochet si era necesario. Me dijo que iba a llamar a otras personas y que yo llamara al subsecretario de Guerra, Valenzuela (33), ya que lo conocía. Estaba durmiendo, pero le expliqué lo que pasaba y le pedí que averiguara. Me llamó una media hora después comunicando que había hablado con el Coronel Ibáñez (34) (el que estuvo en Rancagua), quien estaba de turno en el Estado Mayor, confirmando que era cierto, pero que no se trataba del Regimiento entero, sino solamente de dos compañías que venían a reforzar la guarnición de Santiago, porque ese día (martes 11) sería un día "crudo". Al preguntársele qué significaba la palabra "crudo", explicó que ese día se sabría sobre la acusación de Altamirano (35) y Garretón (36) y los trabajadores podían tratar de tomarse caminos, fábricas. Llamé por citófono de inmediato al Presidente, agregándole además la noticia de la orden de acuartelamiento general hasta las 6 A.M. El Presidente solicitó el número telefónico del Gral. Brady (37) y habló personalmente con él, quien le dio toda clase de seguridad. Tu padre volvió a llamarnos por citófono y nos dio la orden de irnos a descansar, quedando Uranga en La Moneda para recibir noticias de Ariel. Eran las 2:30 de la madrugada del martes. A las 5 me avisó por teléfono Uranga que la operación de los terroristas P y L. habían sido postergada (evidente su contacto con las FFAA., ya que el golpe sería ese mismo día). A las 7:45 nos avisaron desde T. Moro que la Marina se había sublevado, que el Presidente partía a La Moneda. Yo traté de hablar por teléfono a tu casa para pedirle a Luis que no te dejara ir a La Moneda, pues tu padre así me lo había pedido. Lo mismo tu madre y tus hermanas. No quería sacrificarlas y esto fue lo único que siempre me pidió. Pero no pude comunicarme ni tampoco con Víctor, en quien pensé para que les avisara y los ayudara. Por supuesto, ese día tuvimos que bajar como sardinas en el auto y en la renoleta. Menos mal que también estaba la camioneta, pero se quedaron arriba sin movilización muchos compañeros. Mi apuro era llegar, según las órdenes, primero a Tomás M., para después llevar ayuda a La Moneda. Tu padre había partido ya a La Moneda y estaba Mariano (38) a cargo de T.M. Había orden de quedarse allí, pero yo les rogué que me dejaran llevar a Bruno y a un grupo para ir a ayudar. Partimos con bastante suerte, pues a la salida de allí nos encontramos un motorista Carabinero quien nos escoltó hasta Ahumada con Moneda y, al llegar a la esquina de la Intendencia, empezó lo espantoso que ya te conté. De la gente que allí había, tú conoces los nombres. Después de Uds. se fue el resto de la Guardia de Palacio, a quien tu padre les obligó a dejar máscaras, cascos y por supuesto sus armas. De allí el gran "arsenal" que encontraron. Fuimos quedando pocos. Después se fueron los dos Tohá (39) con Briones (40) a entregarse al Ministerio (el único que goza de libertad en estos momentos es Briones.) Qué gran general era tu padre. Si hubieses oído cómo daba las órdenes y con que tranquilidad y valentía hacía frente a los acontecimientos. Todos estábamos admirados. Él dirigió toda la operación bazooka y cuando le voló la parte superior al tanque fue su mejor momento. Después del bombardeo aéreo, el Perrito se suicidó. Llamó por teléfono a T. Moro para saber de tu madre y de ustedes. Ese fue el único momento que vi en su cara una muestra de dolor, cuando le contestaron que también había sido bombardeado. No sé quien sería el que contestó. Después se fue al 2do piso y desde la oficina nuestra y de Jorquera descargó su metralleta hasta que le dio puntada. Nosotros, con Máximo y Bartulín, tratábamos de sacarlo de allí, pues la balacera era espantosa y lo único que queríamos era conservarlo. Corrí todo el tiempo detrás de él. Cuando ustedes salieron y no llegaba el jeep a buscarlas, tu padre volvió a llamar a Badiola(41) diciéndole que a causa de la enorme balacera que había afuera ustedes podían ser heridas y que se pusiera los pantalones aunque fuera una vez en su vida y lo apurara. Al terminar la conversación con él, tu papá volvió a tomar el citófono para llamar a T.M., pero había quedado interceptado con el del Estado Mayor y oímos claramente a Baeza (42) diciendo: "tenemos que matarlos como hormigas, que no quede ni rastro de ninguno de ellos, en especial de Allende". Al salir al Patio de Invierno tu padre les pidió a los generales de Carabineros que se retiraran, lo mismo que a la Escolta de Carabineros y de Investigaciones. Mientras esperábamos el bombardeo aéreo seguían los tanques disparando, el ruido era espantoso. Tu padre no creyó nunca que se atreverían a bombardear La Moneda. Estaba convencido de que por mucho odio que existiera, las Fuerzas Armadas no se atreverían a tocarla y destruirla, por el símbolo que ello significaba. Flores le solicitó que lo dejara ir a parlamentar con los milicos, junto con Vergara (43) y Puccio (44). Tu padre les contestó que fueran sin darle mayor importancia, creyendo, yo pienso, que así podía salvarse Osvaldo. Trataron de salir, pero no pudieron. Entonces volvió Daniel V. (45) y le pidió a tu padre que le dijera claramente qué les iban a proponer ellos a los militares, si no él no salía de allí. Tu padre les pidió que le trajeran por escrito una serie de condiciones que él les enumeró: seguridad para la continuidad de los Sindicatos de los Trabajadores, ninguna represión contra la izquierda, completo respeto a todas las conquistas de los Trabajadores, etc. Les ratificó que se lo trajeran por escrito y aceptado por las FFAA, pero que ellos no fueran a firmar nada, pues él debía revisarlo. Este grupo ya no volvió más. Como el incendio seguía avanzando e iba a seguir el bombardeo aéreo, tu padre pensó pedir 5 minutos más de tregua con el fin de ver la posibilidad de cruzar al garage y pasar al Min. Obras Públicas, pues desde allí había más visibilidad para seguir peleando. Coco y J. Barrios (46) le dijeron que él ya no podía seguir pidiendo minutos de tregua, pero él, riéndose, les dijo que sabía lo que hacía, pues en 5 minutos podían pasar muchas cosas. Esto no se hizo, pues disparaban por todos lados y era muy peligroso. Después nos fuimos al comedor y allí, de guata en el suelo, tratamos de comunicarnos con los compañeros que estaban al frente y mirar hacia el Min. de Defensa, pero empezaron a largarnos bombas que nos obligaron a salir de allí y buscar las máscaras. Recuerdo las caras de asfixia de Cacho (47), de Juan Seoane (48) (éste se quedó con 6 compañeros más hasta el final). Nos pasábamos las máscaras unos a los otros. Recuerdo que en esos instantes los médicos trajeron a la enfermera totalmente asfixiada y tu padre se sacó su máscara de inmediato para que se recobrara. Juan Seoane contestó el último citófono del Estado Mayor, donde avisaban que seguiría el bombardeo, para que antes de que entraran las tropas nos rindiéramos. Tu padre nos reunió a todos en el pasillo al lado del salón Toesca en los mismos momentos en que subía Cacho avisando que ya estaban las tropas en la puerta de Morandé, y nos dijo que antes de rendirnos quería que juntos le rindiéramos homenaje a Augusto Olivares, primer mártir de la revolución. Cacho partió adelante con un trapo blanco, pero en la mitad de la escalera lo vi arrojarlo al suelo con furia&no sé qué le gritaron desde abajo en esos instantes. Yo volví al pasillo donde había quedado tu padre y sentí los disparos de metralleta que venían desde el living, hacia donde corrí. Allí estaba Máximo, quien me hizo salir y me llevó escaleras abajo hacia la salida. Yo creo que él volvió a pesar de que ya todo había terminado, pero en la puerta nos dieron tantos culatazos& ( en esos momentos cuando me registraban no recuerdo haber visto ningún oficial; creo que el general Palacios (49) entró mucho después). En la calle nos hicieron ponernos contra la pared, manos en la nuca; pensé que allí nos fusilarían a todos. Recuerdo haber estado al lado de Enrique Huerta (50), quien no podía dominarse y sollozaba como un niño por la muerte de tu padre. Nos volvieron a revisar enteros. Coco, en esos momentos, me daba ánimos para que los dejara hacer, pues ya le parecía que me iban a meter una bala. En esos momentos empezaron de nuevo los aviones con sus metralletas, por lo que los milicos nos hicieron poner de cara al suelo en medio de la calle. Como los compañeros trataban de protegerme con sus cuerpos, un cabo que estaba a cargo nuestro se condolió y me hizo ponerme pegada a la muralla tendida en el suelo. Con cada descarga de los aviones pensaba que había llegado nuestro último segundo. En un momento que se descuidaron levanté la cabeza y vi la Intendencia envuelta en llamas. Cómo explicarte mi angustia de esos momentos; pensaba que allí podían estar encerrados Enriquito, Bruno y compañeros. De repente siento que me tocan con un zapato y me dicen: Paya, ¿qué estás haciendo aquí? Miro y veo a Jaime P (51). En esos momentos venía llegando una ambulancia que venía a buscar unos heridos. Me dijo que me hiciera la muerta y pidió al enfermero que me llevara. En eso se acercó un milico y preguntó qué tenía, pero ya me habían metido dentro como un saco de papas. Pensé salirme antes de llegar, pero era tal la balacera que estos se fueron como rediablos y casi no me di cuenta cuándo llegamos. Allí tuve la suerte de encontrar los pocos médicos de izquierda juntos quienes me ayudaron y me prestaron ropa y me llevaron a un lugar donde estuve hasta el tercer día (52). Supe de algunos de los compañeros que quedaron allí que parece que pudieron escapar, como Cacho, el Dr. Ruiz (53), Bartulín: éste último creíamos que estaba escondido, pero acabo de saber que hace pocos días lo pescaron y lo metieron al Estadio. Parece que ha sido bastante duro y lo ha pasado muy mal; en la historia que han publicado del GAP lo ponen a él como médico jefe y muy adicto a tu padre. Yo había hablado con gente para que lo ayudara, lo mismo que a Víctor, pero no había podido tener noticias de ellos. Hoy me avisó Eugenio que parece que éste último está seguro. Apenas sepa te avisaré. El encargo que le hicimos a las compañeras ese día, no pudo llegar, pues las asustaron con que estaban también bombardeando allí. Yo quedé prácticamente pilucha, pues la blusa y el pantalón con que salí de La Moneda quedaron totalmente rotos. Isabel no es mucho lo que pudo salvar tampoco. Estoy tratando de sacar algún provecho, pues afuera los compañeros necesitan mucho dinero para empezar a prepararse. Algo hemos conseguido, pero la gente está re dura y cuesta. Uds. ya deben saber que los precios se fueron a las nubes y, por supuesto, con ello se acabaron las colas, pues nadie puede comprar. Arsenio (54) y Enrique Paris (55) están muertos. Jaime Barrios estaba al principio en el Estadio, pero después no se encontró más y se cree lo peor. Hay tantos compañeros que no hemos podido ubicar. De Klein (56) y Claudio Jimeno (57) tampoco hemos podido averiguar. Tantos muertos y tantos presos. Hoy las noticias sólo hablan del atentado frustrado al Regimiento Tucapel de Temuco por más o menos 15 compañeros, de los que 7 resultaron muertos, 2 presos y al resto los busca todo el ejército.- La Kika Zanzi (58) está presa en un estancia en las afueras de Punta Arenas y Carlos (59) con un ataque al corazón. No sabemos nada de ellos. Los helicópteros siguen volando sobre nosotros. Tu madre tiene locos a la Junta y fascistas en general con sus giras mundiales en busca de solidaridad. No hay día que no salga una foto y un artículo respecto a ella. Para qué te cuento lo que le inventan, pero la verdad es que los saca de quicio. Vayan para ella nuestros más sinceros agradecimientos y felicitaciones por su trabajo, lo mismo para ustedes todos. Imagínate que los Tribunales Militares empezarán a funcionar en el edificio nuevo del Clarín, lo expropiaron; no sé que hicieron con toda la maquinaria nueva que Víctor había allí instalado y lo ridículo es que la construcción del edificio además estaba especial para ello. No quieren aprovechar nada de lo hecho por tu padre. Bueno, vienen a buscar la carta. Montones de cariños para todos. Dile a Luis que nos avise del nacimiento del niño NOTAS PIE DE PAGINA 1- Tati: Beatriz Allende Bussi,hija del Presidente Allende. Médico, militante del Partido Socialista, colaboradora del Presidente en La Moneda, casada con Luis Fernández Oña, diplomático cubano en Chile. El día del golpede estado, con un embarazo de siete meses, estuvo en La Monedajunto a su padre, a su hermana y a las más de 100 personas que llegaron al palacio presidencial a defender el gobierno de la UP, hasta que fue conminadapor el Presidente para que abandonara La Moneda antes del bombardeo aéreo junto a las demás mujeres.Salió de Chileen el avióndispuesto para el personal de la embajada cubana, juntoa su marido e hija, exiliándose en Cuba. A raíz del golpe de estado, se enfermó de depresión y se suicidó en 1977 en La Habana. 2- Enrique: Enrique Ropert Contreras, 20 años, estudiante de economía en la U. de Chile. Detenido en la esquina de Morandé y Moneda, por Fuerzas Especiales de Carabineros -cuyo cuartel se encontraba en la Intendencia- cuando va llegando a La Moneda junto a su madre y un grupo de 9 miembros del GAP, entre los cuales se encontraba el jefe del dispositivo de seguridad, Domingo Blanco, "Bruno".Antes del bombardeo, el grupo es conducido en un bus de Carabineros a la Sexta Comisaría y desde allí al Cuartel de Investigaciones, desde donde se pierde su pista. El 20 de septiembre, el cuerpo de Enrique Ropert, apareciódebajo del Puente Bulnes del Río Mapocho, acribillado abalazos, y el 3 de octubresu tía Mitzi lo encontróen la morgueentre cientos de cadáveres. De este grupo de detenidos sólo Enrique Ropert y un GAP, pudieron ser identificados por sus familias y sepultados. Otros seis, todos miembros del GAP, fueron sepultados clandestinamente como NN en el Patio 29 del Cementerio General (identificados a partir de 1993 luego de las exhumaciones del Patio 29); y dos de ellos, entre los cuales se encuentra "Bruno", permanecen hasta la fecha desaparecidos (en el listado que las FFAA entregaron a la Mesa de Diálogo se les menciona como "lanzados al mar frente a San Antonio"). 3- Bruno: Domingo Blanco Tarrés, jefe del GAP, militante del Partido Socialista. La prensa de derecha lo había acusado de ser el autor del asesinato del Edecán Naval del Presidente Allende, Arturo Araya, cometido en julio de 1973 pormiembros de Patria y Libertad, los que se entregaron a losdías siguientes del golpe militar a la Fiscalía Naval de Valparaíso yposteriormente fueron indultados por Pinochet. Algunos miembros de este grupo conformaron posteriormente el Comando Conjunto. 4- Mendoza: General César Mendoza. Se proclama Director General de Carabinerosy miembro de la Junta Militar. Estaba en el décimo lugar del escalafón de Carabineros y era director de bienestar. El día del golpe copó la Central de Comunicaciones de Carabineros y desde el décimo piso del Edificio General Norambuena, codirigió junto al principal instigador del golpe en Carabineros, el general Arturo Yovane,las operaciones de los carabineros alzados,desconociendo el mando del directorMaría José Sepúlveda y del subdirector Jorge Urrutia quienes se encontraban en La Moneda junto a Allende. Por primera vez, Carabineros integraba una Junta Militar de Gobierno, ya que hasta entonces Carabineros era una fuerza de servicio público, dependiente del Ministerio de Interior y no formaba parte de las FFAA. 5- Edecán Grez: Capitán de navío... Grez (voy a buscar el nombre). Edecán naval del Presidente Allende. Reemplaza al edecán naval Arturo Araya, asesinado pocos meses antes pormiembros Patria y Libertad. Y por la Fuerza Aérea, el comandante de escuadrilla Roberto Sánchez,único leal a Allende e inmediatamente después del golpe exonerado de las FFAA. 6- Gral. Sepúlveda: Director General de Carabineros José María Sepúlveda destituido por Mendoza el 11 de septiembre de 1973. En la mañana de ese día, se encontraba en La Moneda junto al Presidente Allende y se retiró junto a la guardia presidencial de Carabineros antes del bombardeo aéreo. 7- Gral. Urrutia: General Jorge Urrutia, subdirector de Carabineros. Destituido por Mendoza. 8- Isabel: Isabel Ropert Contreras. Hija mayor de Payita, tenía 21 años, casada y un hijo de 9 meses al momento del golpe. Exiliada en Francia y Cuba. 9- Max: Max Ropert Contreras. Hijo menor de Payita, tenía 18 años. Temprano en la mañana del 11 de septiembre, sale de la casa de su madre denominada "El Cañaveral", yjunto aella ya su hermano Enrique,se dirigen a la casa presidencial de Tomás Moro. Al ver que el Presidente Allende y algunos miembros de su escolta ya habían partido hacia La Moneda, le pide a miembros del GAP y a su hijo Enrique que vayan con ella a reforzar la guardia del Presidente a La Moneda, y a Maxque se quede en Tomás Moro pues ahíse encuentraTencha, esposa del Presidente Allende. Poco después, Max intenta llegar a La Moneda pero el cerco militar se lo impide y regresa a Tomás Moro en donde vive el bombardeo aéreo a la residencia. Exiliado en Cuba, estudia medicina. 10- Enrique padre: Enrique Ropert Gallet. Ex esposo de Payita, ingeniero civil, militante del Partido Socialista. Durante el gobierno de la UP trató de formar la Empresa Nacional de la Construcción en el Ministerio de Obras Públicas, lugar de donde es detenidoel 20 de septiembre de 1973 y trasladado al Estadio Nacional y luego a la Cárcel Pública. En julio de 1974 es expulsado a Francia. 11- Manuel Cabieses: Director de la revista Punto Final. Redactor y presidente del sindicato del vespertino Noticias de Ultima Hora. Consejero del Colegio de Periodistas. Militante del MIR. Fue detenido el 13 de septiembre de 1973 en la vía pública y conducido al Ministerio de Defensa, al Estadio Chile y Estadio Nacional. En noviembre de 1973, junto a los demás detenidos del Estadio Nacional, lo trasladan en el barco salitrero Andalién a Antofagasta y recluido en el campo de concentración de Chacabuco hasta que fue cerrado en 1975. Trasladado al campo de concentración de Puchuncaví, en la V Región y luego a Cuatro Alamos. A fines de 1975 es expulsado y se exilia en Cuba. 12- Freddy Taberne: Geógrafo y director de Odeplan en Iquique. Secretario Regional del PS de Iquique. El 11 de septiembre al no responder al bando militar que lo conminaba a presentarse ante los militares, su esposa Jinny Arancibia es detenida como rehén. Detenido el 16 de septiembre en el Regimiento de Telecomunicaciones de Iquique, luego en la cárcel pública y a fines de septiembre fue trasladado a Pisagua. Luego de un irregular consejo de guerra, a cargo del general Carlos Forestier, el 30 de octubre de 1973 es ejecutado, junto a otros tres detenidos. Su esposa e hijos recibieron un certificado de defunción pero jamás sus restos. En el listado de las FFAA a la Mesa de Diálogo aparece como lanzado al mar. 13- Arnoldo Camú: Abogado y asesor del Intendente de Santiago. Miembro del Comité Central del Partido Socialista. El 11 de septiembre de 1973 estuvo detenido en la Intendencia y luego llevado al Ministerio de Defensa y al Estadio Nacional. Posteriormente fue dejado en libertad y detenido nuevamente el 16 de septiembre 1973, apareciendo su cuerpo dos días después en la vía pública. 14- Chica: Patricia Espejo. Una de las cuatro personas que conformaban la Secretaría Privada del Presidente Allende en La Moneda, junto a Payita, Tati Allende e Isabel Jaramillo. Casada con Eugenio Leyton. Sale exiliada a Cuba en el avión junto al personal de la embajada cubana en la noche del 11 de septiembre de 1973. 15- Eugenio: Eugenio Leyton. Militante del MIR y marido de Patricia Espejo. Se quedó en Chile en la clandestinidad hasta que salió al exilio en Cuba. 16- Mitzi: Mitzi Contreras Bell. Hermana de Payita. Exiliada en Cuba. Siguiendo la voluntad de Tati se hizo cargo de sus hijos, Maya y Alejandro, luego de su muerte. 17- Gral. Prats: Ex Comandante en Jefe del Ejército, general Carlos Prats. Renunció a la comandancia en jefe en agosto de 1973 y fue reemplazado por Pinochet el cual asumió el 30 de agosto de 1973. Asesinado junto a su esposa Sophia Cuthbert en Buenos Aires en septiembre de 1974 por agentes de la DINA y por orden de Pinochet. 18- Flores: Fernando Flores. Ministro Secretario General de Gobierno del Presidente Allende. Detenido el 11 de septiembre de 1973 en el Ministerio de Defensa cuando sale desde La Moneda por orden de Allende junto a Osvaldo Puccio, padre e hijo, y Daniel Vergara, subsecretario de Interior a parlamentar con los golpistas. Trasladado a la Isla Dawson hasta mayo de 1974. Exiliado en EEUU. 19- Urbina: General Orlando Urbina, jefe del Estado Mayor del Ejercito y la segunda antigüedad después de Pinochet. Urbina fue uno de los generales que tenía una actitud engañosa. Aparecía ante Allende y Prats como constitucionalista. Tenía fama de militar allendista pero había sido compañero de curso de Pinochet e incluso su confidente durante la UP y después del golpe. Acerca de él, Orlando Letelier, escribirá: "Urbina también se plegó al doble juego de Pinochet y actuó en términos de un gran traidor". 20- Bartulín: Danilo Bartulín. Médico y colaborador del Presidente Allende. El 11 de septiembre se encuentra en La Moneda junto al Presidente Allende y sale por la puerta de calle Morandé junto al grupo detenido allí. Liberado junto a los demás médicos inmediatamente, es detenido posteriormente y trasladado al campo de prisioneros de Chacabuco. Exiliado en México. 21- Adonis Sepúlveda: : Senador hasta el 11 de septiembre de 1973. Miembro del CC del Partido Socialista. 22- Proyecto Hamilton: Se trataba de la promulgación del proyecto sobre las tres áreas de la economía llamado proyecto Hamilton-Fuentealba, por los senadores DC Juan Hamilton y René Fuentealba. 23- Víctor: Víctor Pey Casado. Ingeniero civil de nacionalidad española, gran amigo y hombre de confianza del Presidente Allende. La noche anterior al golpe, estuvo hasta las 2 de la mañana en La Moneda junto a Payita, Max Ropert y Uranga. Luego de un llamado de Allende, se dirigió temprano a Tomás Moro y salió poco antes del bombardeo aéreo para dirigirse al diario Clarín (de su propiedad) pero los militares ya habían ocupado el local. Tampoco logró llegar a La Moneda debido al cerco militar. Requerido por los bandos militares, se asila y sale exiliado a Venezuela. -Víctor Pey llegó a Chile el 3 de septiembre de 1939 en el legendario Winnipeg que organizó Pablo Neruda, como cónsul especial de Chile, nombrado para esos efectos por el Presidente Pedro Aguirre Cerda al término de la Guerra Civil española. Durante 23 años fue profesor de la Escuela de Ingenieros Industriales de la ex Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad de Santiago. Dueño del diario Clarín, cuyo local de calle Dieciocho en Santiago fue ocupado por la Dicomcar (Dirección de Inteligencia de Carabineros) y más adelante fue centro de operaciones, de detención y de tortura del Comando Conjunto. Actualmente, Víctor Pey tiene un juicio contra el Estado chileno por indemnización de los bienes incautados del diario Clarín. 24- Rodrigo Rojas: Periodista, miembro de la dirección nacional del Partido Comunista. Fue director del diario del PC, El Siglo. Detenido en el Estadio Nacional. Exiliado en Cuba. 25- El Perro: Augusto ""Perro" Olivares. Periodista y el más cercano asesor del Presidente Allende. Director de Televisión Nacional. Consejero nacional del Colegio de Periodistas. Miembro del consejo de redacción de la revista Punto Final y columnista del diario Clarín. Murió en La Moneda el 11 de septiembre de 1973, quitándose la vida. 26- Garcés: Juan Enrique o Joan Garcés. Abogado de nacionalidad española, asesor y amigo del Presidente Allende. El 11 de septiembre se dirigió a La Moneda desde la casa presidencial de Tomás Moro junto al Presidente Allende, Augusto Olivares y miembros del GAP. Se retira del palacio presidencial antes del inicio del bombardeo aéreo por pedido de Allende. Se exilia en Francia. Junto a Víctor Pey y Gonzalo Martner (padre) creó la Fundación Presidente Allende en España, la cual en julio de 1996 presentó una querella en Madrid contra Pinochet y otros por el asesinato, desaparición y tortura de ciudadanos españoles en Chile, la que fue acogida por el juez García-Castellón, prosiguiéndola el juez Baltasar Garzón, y cuyo desenlace más importante fue la detención de Pinochet en Londres durante un año y medio. 27- Ariel Fontana: Max Marambio. Primer jefe del dispositivo de seguridad de Allende (GAP). Militante del MIR hasta 1971. Asesor del Presidente Allende en materias de seguridad y defensa contra los actos de terrorismo y sabotajes de la ultraderecha. El 11 de septiembre de 1973, ingresa a la embajada cubana y participa en su defensa. Hasta julio de 1974, la Junta Militar no le da el salvoconducto para salir del país y permanece en la embajada cubana que está bajo bandera sueca hasta esa fecha. Sale a Suecia junto a Payita, que estaba en las mismas condiciones, y se exilia en Cuba.. 28- Joignant: Alfredo Joignant. Profesor, militante socialista. Fue el último Director General de la Policía de Investigaciones del gobierno de Allende. 29- Máximo: Ricardo Pincheira. Médico, 28 años, asesor de informaciones del Presidente Allende y militante del Partido Socialista. Detenido en La Moneda ytrasladado al Regimiento Tacna junto a todo el grupo. Detenido desaparecido durante 18 años, su cuerpo fue exhumado en octubre de 1991 desde el Patio 29 del Cementerio General en donde había sido enterrado clandestinamente bajo la inscripción NN. La autopsia correspondiente dice que su cuerpo fue encontrado el 22 de septiembre de 1973 en la calle Departamental con Macul. 30- El Coco: Eduardo "Coco" Paredes. Médico, asesor del Presidente Allende y militante socialista. Ex Director de la Policía de Investigaciones. Detenido en La Moneda y trasladado al Regimiento Tacna. El 14 de septiembre de 1973, el diario El Mercurio publicó la noticia de que el doctor Eduardo Paredes había fallecido en un enfrentamiento con la policía en los jardines de las Torres San Borja. Desaparecido durante 22 años, su cuerpo fue identificado en 1995 entre las osamentas exhumadas del Patio 29 y en uno de los cajones que contenía dos cuerpos(para ahorrar según Pinochet). La autopsiade 1973 correspondiente a ese cuerpo enterrado como NN, señala que fue encontrado el 20 de septiembre de 1973 debajo del Puente Bulnes con varias heridas a bala. 31- Jorquera: Carlos Jorquera. Periodista y secretario de prensa del Presidente Allende. Fue detenido cuando el grupo sale de La Moneda después del bombardeo aéreo, trasladado al Ministerio de Defensa, a la Escuela Militar y luego a la Isla Dawson. Exiliado en Venezuela. 32- Uranga: Alberto Uranga. Arquitecto y asesor profesional en La Moneda. La noche del 10 de septiembre se quedó en La Moneda por encargo de Payita. A eso de las 6 a.m. se levantó, salió del palacio y se fue a su casa, sin percatarse de que estaba habiendo un golpe de estado. 33- Valenzuela: Subsecretario de Guerra. 34- Coronel Ibáñez: 35-Altamirano: Carlos Altamirano. Secretario General del Partido Socialista. 36- Garretón: Oscar Guillermo Garretón. Secretario General del Mapu. 37- Gral. Brady: General Herman Brady. En 1973 era comandante de la II División del Ejército y jefe de la Guarnición de Santiago. Brady, así como Pinochet y Urbina, aparentó ser constitucionalista y leal a Allende. Sin embargo, fue uno de los principales conspiradores golpistas. El día del golpe estuvo a cargo de las tropas del "plan Santiago" junto a Arellano Stark. En la madrugada del día 11, Brady responde a las llamadas telefónicas de Allende y de Letelier entregándoles falsas informaciones para no alertarlos de las maniobras golpistas. 38- Mariano: Francisco Argandoña. Miembro del GAP, militante socialista. 39- Los dos Tohá: José Tohá, ex ministro del Interior y de Defensa, y Jaime Tohá, Ministro de Agricultura. Durante el bombardeo aéreo se refugian en el sector del Ministerio de RREE en el palacio presidencial junto a Carlos Briones, ministro del Interior y a Aníbal Palma, ministro de Educación. Detenidos por los militares que ingresan a La Moneda, son trasladados al Ministerio de Defensa, luego a la Escuela Militar y finalmente deportados a la isla Dawson. En marzo de 1974, José Tohá debió ser trasladado a Santiago por el grave estado de salud que se encontraba y murió en el hospital militar en extrañas circunstancias. En mayo de 1974, desde la Isla Dawson, Jaime Tohá fue enviado al Regimiento Buin y al campo de Ritoque y finalmente salió exiliado a Mozambique. 40- Briones: Carlos Briones, abogado, ministro del Interior. Detenido en La Moneda es trasladado al Ministerio de Defensa y luego a la Escuela Militar. Con arresto domiciliario, finalmente sale exiliado a Venezuela. 41- Badiola: Sergio Badiola, edecán de Allende por el Ejército, teniente coronel,se suma a los golpistas el mismo 11 de septiembre y asume como ayudante del general Ernesto Baeza, en laDirección General de Investigaciones, institución que fue copada e intervenidapor el Ejército desde ese mismo día. Al igual que Carabineros, la policía civil de Investigaciones dependía del Ministerio del Interior y no era miembro de las FFAA. 42- Baeza: General Ernesto Baeza, uno de los principales instigadores del golpe. El 11 se encontraba en el Ministerio de Defensa y habló en varias ocasiones con Allende. El mismo día del golpe de estado, el Ejército intervino Investigaciones, nombrando a Baeza como director general, hasta 1981 cuando se involucra en el caso Covema y asume en su reemplazo el general Humberto Gordon. 43- Vergara: Daniel Vergara, subsecretario del Interior. Detenido el 11 en el Ministerio de Defensa cuando sale desde La Moneda junto a Osvaldo Puccio, padre e hijo, y Fernando Flores, como delegados de Allende a parlamentar con los militares. Trasladado a la Isla Dawson hasta mayo de 1974. En Santiago, fue llevado por Carabineros a Las Melosas, en el Cajón del Maipo, en grave estado de salud. Expulsado a la RDA en donde murió. 44- Puccio: Osvaldo Puccio. 45- Daniel V.: Daniel Vergara. 46- J. Barrios: Jaime Barrios, ex gerente del Banco Central, militante socialista y asesor de Allende en materias económicas. Su esposa, Nancy Julien, sale de La Moneda junto al grupo de mujeres. Detenido a la salida de Morandé 80 junto al grupo, trasladado al regimiento Tacna. El 13 de septiembre, los detenidos en La Moneda son amarrados con alambre, tirados en un camión militar y llevados a los terrenos militares de Peldehue, en donde fueron ejecutados, empujados a una fosa a la cual lanzaron granadas para rematarlos. En 1978, los restos fueron exhumados clandestinamente por orden del Ejército, y lanzados al mar. A finales de 2002, se encontró la fosa en la cual habían quedado piezas óseas lo que permitió la identificación de varios detenidos de La Moneda, entre ellos Jaime Barrios. Durante 29 años fue un detenido desaparecido. El listado de las FFAA a la Mesa de Diálogo lo consignaba como lanzado al mar. 47- Cacho: Oscar Soto, médico cardiólogo del equipo médico del Presidente Allende y del Hospital San Borja, militante socialista. Sale junto a los detenidos por Morandé 80 pero es liberado de inmediato junto a otros médicos. Llamado por los bandos a presentarse ante los militares, se asila y sale exiliado a España. 48- Juan Seoane: Jefe de la escolta presidencial de la Policía de Investigaciones. Fueron 17 los detectives que se quedaron en La Moneda hasta el final. Detenidos a la salida de Morandé 80, trasladados al Regimiento Tacna. Al día siguiente funcionarios de Investigaciones los fueron a buscar para liberarlos y llevarlos al cuartel general, quedando sólo en el Tacna Juan Seoane hasta el día siguiente. Exonerado de Investigaciones a los pocos días. 49- General Palacios: General Javier Palacios. El 11 de septiembre dirigió el sitio y ataque de los blindados contra La Moneda. Comandó las tropas que ingresaron al palacio presidencial y se hizo cargo de la situación después que encontraron el cuerpo del Presidente Allende. 50- Enrique Huerta: Intendente de Palacio, militante socialista. Detenido junto a las demás personas al salir de Morandé 80, trasladado al Regimiento Tacna y ejecutado en Peldehue en las mismas condiciones que Jaime Barrios. 51- Jaime P: Jaime Puccio, hermano de Osvaldo Puccio, era oficial de sanidad dental del Ejército y dentista del personal de La Moneda. Había llegado temprano a La Moneda el día del golpe, y por petición de Allende salió a su casa, se puso el único uniforme que tenía y regresó a La Moneda en los momentos en que los detenidos salían por Morandé 80. Fue dado de baja del Ejército al día siguiente del golpe de estado. El 15 de septiembre fue detenido en su domicilio y trasladado a la cárcel pública en donde fue incomunicado durante diecinueve días y detenido durante cuatro meses. El decreto de exoneración fue firmado por el general Arellano Stark, bajo el cargo de Alta Traición a la Patria. Salió exiliado a Estados Unidos. 52- Primeros 3 días después del golpe. 53- Dr. Ruiz: Doctor Hernán Ruiz, médico cardiólogo del Hospital San Borja y del equipo médico de Allende. Expulsado del hospital el mismo día y con prohibición de trabajar en la salud pública, finalmente tuvo que exiliarse en Suecia. 54- Arsenio: Arsenio Poupin, Subsecretario de Gobierno, abogado y asesor político de Allende, militante socialista. Sufrió la misma suerte que los demás detenidos conducidos al Tacna y ejecutados en Peldehue. Desaparecido durante 29 años. 55- Enrique Paris: Médico siquiatra, asesor de Allende y militante del Partido Comunista. Profesor de filosofía y miembro del Consejo Normativo del Consejo Superior de la Universidad de Chile. Detenido a la salida de Morandé 80 junto a todo el grupo, conducido al Regimiento Tacna de donde desapareció. En agosto de 1994, el cuerpo de Enrique París fue identificado de los restos rescatados del Patio 29. El protocolo de autopsia de 1973 indica que ingresó a la morgue el 24 de septiembre de 1973 y que había sido encontrado en el Puente Bulnes. El 3 de octubre fue enterrado en el Patio 29 como un NN de sexo masculino. 56- Klein: Jorge Klein, médico siquiatra, asesor de Allende y militante comunista. Nacionalidad franco chilena. Tuvo la misma suerte que los demás detenidos de La Moneda, llevados al Tacna y ejecutados en Peldehue. 57- Claudio Jimeno: Sociólogo, asesor del Presidente Allende y militante socialista. Tuvo la misma suerte que los demás detenidos de La Moneda, llevados al Tacna y ejecutados en Peldehue. 58- Kika Zanzi: Kika González de Zanzi. Consuegra de Payita. Militante socialista de Punta Arenas. Detenida en la cárcel pública de Punta Arenas durante un año, muy torturada. Salió exiliada a España. 59- Carlos: Carlos Zanzi, Presidente de la Corporación de Magallanes (Cormag), militante del Partido Socialista y amigo de la familia Allende. Casado con Kika Zanzi. Detenido y enviado a la Isla Dawson durante un año. Salió exiliado a España. Inventor ruso se confiesa con primeraplana.cl Quintín Oyarzo Leiva, director de primera plana.cl / Santiago / Moscú El creador del AK 47 habla de su arma legendaria y de la muerte de Salvador Allende en La Moneda. Pero también destaca las ventajas de este fusil de asalto que ha inspirado canciones, ganado sobrenombres como "Cuerno de Chivo" en manos de los narcotraficantes y hoy se vende masivamente, incluso en América Latina. Los primeros contactos se hicieron en la última versión de la Feria Internacional del Aire y el Espacio (FIDAE). Recientemente se logró la meta: Hablar, a través de Internet, con Mijail T. Kalashnikov, quien a sus 86 años es admirado mundialmente por haber creado una de las armas más populares: El mítico AK 47 El mismo que tenía Salvador Allende en sus manos cuando murió violentamente en La Moneda el 11 de septiembre de 1973. Se lo había regalado Fidel Castro y hay más de una foto donde el ex mandatario aparece con esta arma en las manos. ¿Alguna vez conoció al Presidente chileno Salvador Allende (1970 - 1973) que murió en el Palacio de Gobierno (La Moneda) con un AK-47 en la mano que era un regalo que le hizo Fidel Castro?, le consultamos. Si, claro lo sé. Pero con la muerte del Presidente de Chile esta arma no tiene ninguna relación. Si hubiera tenido en las manos otro fusil de asalto, los resultados de aquellos hechos, lamentablemente, habrían sido los mismos. ¿Acepta las críticas que se hacen a los fabricantes de armas? El arma no es tractor, ni maquina combinada, no es sembradora, ni arado. Con el arma no se puede arar ni cosechar cereales. Pero es imposible proteger su tierra y su pueblo sin su ayuda". ¿Cuanto influyó su experiencia en la Segunda Guerra Mundial para pensar en fabricar un arma más eficiente? La experiencia de mi participación personal en la guerra me ayudó comprender que para el soldado ruso hubiera sido útil el arma automática. El fusil de Mosin, con el cual estaba equipado el soldado ruso del Ejercito Rojo, tenía potente acción destructiva, exactitud y penetración pero efectuaba solo tiro individual. Es decir tenía pequeña cadencia de tiro y así que era bastante incómodo usarlo en trincheras. Y lo que se refiere a los soldados alemanes estaban equipados por completo con fusiles de asalto. Estas circunstancias me ayudaron dedicarme a crear una simple arma automática y que fue creada, pero - por diferentes causas - no llegó a las manos de los soldados que combatían en el frente. ¿Pensó alguna vez que estaba haciendo algo que se iba convertir en un ícono bélico a lo largo de los años? Nunca tuve un pensamiento en ese sentido cuando se me ocurrió crearlo y trabajar en su fabricación. La idea era hacer simple fusil automático, que pudiera producirse en pequeñas fábricas mecánicas y suministrarse al ejército lo más pronto posible. ¿Cuando se disparó el primer prototipo de AK-47 y que significó eso para usted? Efectué muchos primeros disparos del prototipo de AK-47 cuando era algo desconocido por completo. Mi tarea era asegurar el funcionamiento seguro de los mecanismos en las condiciones complicadas (lluvia, pólvora, frío, caída sobre hormigón y etc.) y la precisión conforme a las normas determinadas por los militares. Cuando estás creando un arma y compites con muchos otros diseñadores aparecen diferentes sentimientos y el principal es la inquietud. Estás inquieto al escuchar la precisión de la ráfaga interrumpida del fusil automático, cuando el tirador - probador efectúa los disparos. Por los sonidos de disparos determinas si la ráfaga cesó porque se hubieran terminado los cartuchos o a causa del una falla. ¿Podría describir las principales y positivas características del AK-47? Es la sencillez y seguridad, que sirven para conservar lo principal que es la vida del soldado. ¿Que puede decir de los modelos de fusil que se han derivado del AK-47 original? Los fusiles que hoy día se producen pertenecen a la última familia de los fusiles, como se dice, y que se trata de la serie 100. Los modelos de esta serie están hechos para los cartuchos de los calibres: 5,56 x 45 mm. (AK 101, AK 102), 7,62 x 39 mm. (AK 103, AK 104), 5,45 x 39 mm. (AK 74M, AK 105). Los modelos AK 102, AK 104 y AK 105 tienen la longitud del cañón más pequeña. Estos fusiles automáticos se utilizan para equipar la tripulación de los vehículos de combate, tropas de desembarco, fuerzas de orden público. "La diferencia principal de los nuevos fusiles automáticos es la tecnología moderna de la producción, empleo de los materiales y soluciones técnicas nuevos, uso de las piezas más sólidas, aumento del período de vida, posibilidad de montar los visores y lanzagranadas bajo el cañón", describe. ¿Puede profundizar en las ventajas de estas armas? Los fusiles automáticos rusos tienen muchas ventajas que son inaccesibles para otra arma portátil es decir funcionamiento sin fallas en las condiciones duras (con las temperaturas bajas y altas, suciedad etc.), vida útil prolongada, sencillez del mantenimiento técnico y reparación, intercambio de las unidades de montaje y piezas, buenas índices de precisión y tiempo de la puntería al blanco lo que en las condiciones de combate salva la vida del soldado. "Es necesario mencionar que el fusil automático durante la producción pasa numerosas pruebas; lo sacuden, calientan, hunden. En la cámara de pólvora con la temperatura alta el fusil automático se sopla con la pólvora de arena, después lo meten en la cámara de lluvia y se hunde por completo en el agua; lo congelan y tiran al hormigón. E incluso después de eso el fusil AK continua disparando", revela sin ocultar su orgullo. ¿Le molesta que otros países con el correr de los años, hayan copiado el modelo original y fabricado sus propias versiones de AK-47? ¿Que puedo pensar de eso? La entrega y la venta de la licencia para la producción extranjera del arma de mi nombre se hacía sin que yo lo supiera. Esta decisión la tomaba el gobierno. Mi opinión y deseo es que estas ventas no traigan consigo extensión ilegal del arma y no caigan en manos de delincuentes y terroristas. ¿Tampoco le molesta que el AK-47 se haya convertido en un símbolo de los ejércitos irregulares del mundo? Si se trata de que el fusil AK-47 se usa en los ejércitos irregulares o en el mundo criminal, yo lo lamento mucho, porque yo hice mi fusil automático para la protección de la Unión Soviética, mi Patria. Ahora, que el arma se difunda por todo el globo terráqueo y con otros fines, es responsabilidad de los políticos. Por último, ¿a qué adjudica el éxito de su proyecto? El camino para el éxito fue muy largo y espinoso. Pero pienso que no hay ningún diseñador que encuentre un camino ligero. Por este trabajo fui condecorado con mi primer orden. A veces se elevan las voces, que no puede ser que el simple sargento pudiera hacer esta invención. Mi invención fue adoptada pero yo no tuve mi propia oficina de diseñadores, por eso me enviaron a Izhevsk, donde empezaron la fabricación en serie de AK. Tuve suerte desde mis primeros pasos. Siempre me acompañaba la fortuna, así como la ayuda desinteresada de mis amigos y personas desconocidas. Foto: Marcia Tambutti, Carmen Paz y Michelle Bachelet depositan rosas rojas y blancas en el memorial a Allende. Un solemne homenaje rindió la Presidenta Michelle Bachelet al fallecido ex gobernante Salvador Allende al cumplirse 34 años de su muerte durante el golpe de Estado de 1973. La Mandataria bajó de su despacho en La Moneda y se dirigió hasta el memorial en honor a Allende, ubicado en el segundo piso del Ministerio del Interior, donde depositó una ofrenda floral en compañía de una de las hijas del fallecido ex Presidente, Carmen Paz, y de una de sus nietas, Marcia Tambutti. La jefa de Estado dejó rosas rojas y blancas, marcando así el inicio de la conmemoración por parte del gobierno de los 34 años del golpe militar, fecha que por primera vez se recuerda sin la figura de Augusto Pinochet, quien murió en diciembre del 2006. Tras depositar la ofrenda floral, Bachelet destacó que "el mejor homenaje que podemos hacerle a todos aquellos que perdieron la vida luchando por la democracia y por la patria es construir una sociedad y un país que garantice oportunidades, derechos a cada uno de nuestros compatriotas". La Presidenta enfatizó que "hoy es un día en que todos los chilenos nos podemos sentir parte e identificados, pensando en cómo cada uno de nosotros puede aportar y contribuir para que ese nunca jamás, que siempre decimos compartir, sea una realidad para que nunca jamás nadie tenga que pasar por lo que muchos pasaron y por eso es que hacemos cada 11 de septiembre un homenaje, porque esa es la manera de que efectivamente ese nunca jamás sea una realidad" "Yo invito entonces a este día a transformarlo en día de conmemoración de los valores más importantes que tiene la patria, el valor de la dignidad, de la justicia, de la solidaridad, del compromiso profundo por su país y el valor de servidores públicos como muchos otros que perdieron la vida en su momento", añadió. "Hoy 11 de septiembre es un día de conmemoración, un día de reflexión, hace 34 años nuestra patria tuvo trágicos sucesos que terminaron con la democracia y con la vida de muchos compatriotas. Hoy estoy acompañada de Carmen Paz y de Marcia, hija y nieta del Presidente Salvador Allende, quien entregara su vida por la dignidad , por la democracia y por la patria", declaró. "Que este 11 de septiembre sea nuevamente un compromiso de todos nosotros para ese Chile mejor, más democrático, más justo, más humano, más libre que todos queremos", concluyó la jefa de Estado. Tras rendir honores al fallecido Mandatario, Bachelet se dirigió hacia el Patio de Las Camelias, en La Moneda, donde pasadas las 10.15 comenzó el tradicional oficio religioso en recuerdo de los caídos el 11 de septiembre del 73. OFICIO RELIGIOSO En el patio de Las Camelias se desarrolló la ceremonia con la presencia de los ministros de Estado, familiares de Allende, presidentes de partidos de la Concertación y representantes de agrupaciones de Derechos Humanos. El acto fue oficiado por el capellán católico Percival Cownley y por la capellana evangélica Juana Albornoz, y al iniciarse la ceremonia el coro interpretó la canción Run Run se fue pa'l norte, de Violeta Parra. Cownley hizo un llamado a que en Chile "nos miremos con respeto y responsabilidad", al tiempo que pidió recordar a los que han partido, pero "mirando hacia el futuro". Una intervención más política fue la que hizo la capellana evangélica, quien destacó la figura de Allende afirmando que él alcanzó "un estilo superior de vida digna de los grandes hombres de la historia". "El no vivió solamente para él y los suyos, sino que para los demás, su vida la puso al servicio de la paz, la igualdad y la justicia, él vivió para hacer de Chile un país más justo", afirmó la representante evangélica. Además, afirmó que "esta lucha que el Presidente Allende dio por los suyos lo llevó a dar su vida, ya que las fuerzas de la muerte no podían dejar que un constructor de la justicia pudiera seguir avanzando y había que silenciarlo y así lo hicieron, sin pensar que al cometer tan horrible crimen el nombre de nuestro querido Presidente trascendería las fronteras de nuestra nación y se alzaría como ejemplo de consecuencia y amor por su pueblo". "Al recordar al Presidente Allende tenemos que agradecer de haberlo tenido entre nosotros", dijo Albornoz, agregando que "constructores como Allende son los que se necesitan en nuestro país". Las actividades en La Moneda se desarrollaron en medio de un fuerte despliegue policial que mantiene cercado el perímetro que rodea al Palacio de Gobierno. Algunos incidentes se registraron en el frontis de la casa central de la Universidad de Chile, dejando un saldo de 32 detenidos. Tercera Online Fecha edición: 11/09/2007 16:10 Hasta esta tarde la jornada de conmemoración del 11 de septiembre se desarrollaba con relativa tranquilidad, tras una mañana marcada por ofrendas florales en la puerta de Morandé 80, las palabras de homenaje de la Presidenta Michelle Bachelet a Salvador Allende y una misa en honor a Augusto Pinochet en su parcela de Los Boldos en Bucalemu. Sólo algunos incidentes aislados se produjeron después del mediodía en las inmediaciones de La Moneda, luego que por orden del gobierno carabineros restringiera el libre acceso de los manifestantes a calle Morandé, a un costado de la sede del Ejecutivo. Fue precisamente uno de estos grupos, el que increpó al presidente del Partido Socialista (PS), Camilo Escalona, cuando daba un discurso frente al monumento de Allende en la Plaza de la Constitución. "¡Michelle aprende la dignidad de Allende!", gritaban los manifestantes, entre los que se encontraban representantes de los pueblos originarios y militantes del Partido Comunista que lanzaron monedas al dirigente. Cuando terminó su alocución, Escalona se retiró por calle Morandé hacia Agustinas y miembros de los grupos de izquierda se abalanzaron sobre él. En ese momento, los militantes del PS concurrieron a defenderlo y comenzó un violento altercado. La policía montada, que se mantenía a unos 50 metros de distancia, debió apostarse junto al monumento para contener a ambos grupos. 32 DETENIDOS De acuerdo al balance de la Intendencia Metropolitana, 32 personas resultaron detenidas luego de los desórdenes vividos en el frontis de la casa central de la Universidad de Chile y en la intersección de Alameda con Ahumada. De estos, 20 son adultos (10 hombres y 10 mujeres) y 12 menores de edad (8 hombres y 4 mujeres). "Tenemos 32 personas detenidas, no sé en estos momentos cuántos hombres ni cuántas mujeres que fueron problemas de desorden, pero tiene que ver con el paso por calle Morandé, más bien en la Alameda con Ahumada de una marcha no autorizada que intentó hacer el Frente Patriótico Manuel Rodríguez pero que fue disuelta", informó la intendenta Adriana Delpiano. Por ello, la autoridad se mostró satisfecha con los resultados de la jornada que hasta ahora ha sido relativamente pacífica en comparación con años anteriores, como el año pasado cuando un encapuchado lanzó una bomba molotov contra La Moneda. "Todas las organizaciones que quisieron pasar a rendirle un homenaje al Presidente Salvador Allende de los caídos el 11 de septiembre lo pudo hacer en orden, con tranquilidad, todo el mundo pasó, a esta hora ha terminado prácticamente todo, está restituído el tránsito por la calle Moneda, también por La Moneda ya hace muchas horas que está funcionando y, por lo tanto, creo, salvo pequeños incidentes, casi sin importancia, todo funcionó debidamente", fundamentó Delpiano. En el mismo tono, aprovechó de destacar "la actitud de los dirigentes, de la gente que pasó, que tuvieron plena conciencia de la importancia que tenía este acto, que este día de conmemoración tuviera ese carácter normal". Para el resto del día, la intendenta reiteró que carabineros está trabajando en los dispositivos de seguridad para las poblaciones más conflictivas y así evitar desmanes como los vividos la noche del domingo tras una marcha al Cementerio General. "Carabineros está atento a esa situación, pero en este momento la ciudad está tranquila", subrayó la intendenta. Por CAMILO TAUFIC / La Nación LIBRO DE PINOCHET DESTRUYE VERSIÓN DE GENERAL PALACIOS El fusil AK-47 regalado por el líder cubano a Salvador Allende nunca estuvo el 11-S-73 en manos del Presidente. Lo guardaba en El Cañaveral. Los asaltantes de palacio fabricaron una placa con la dedicatoria de Fidel para pegarla a otra metralleta, que sí usó efectivamente el Mandatario socialista en su último combate. A ningún director de cine fantástico se le ocurriría juntar en una misma película, singlando para el mismo lado, al general Augusto Pinochet Ugarte, a Joan Garcés, el abogado que lo metió a la cárcel en Londres, en 1998; al amiguísimo de Allende, Víctor Pey, dueño de "El Clarín", expropiado por la Junta Militar, y a dos cineastas de la ex Alemania comunista, que filmaron el golpe en septiembre de 1973. Todos ellos, sin embargo, aportan pruebas y testimonios que destruyen definitivamente el mito o embuste de que el Presidente de la República Salvador Allende Gossens combatió en defensa de su investidura y luego se disparó bajo el mentón, utilizando un fusil ametralladora que le había regalado Fidel Castro, con su dedicatoria. Fue otra el arma que usó; probablemente muy similar. Sostener la prueba es duro. Durante 34 años, cualquier chileno medianamente informado ha visto centenares de veces los videos de TV 13, el canal de los golpistas en septiembre del 73, y luego los difundidos por TVN, CNN, y "ene" cantidad de documentales cinematográficos, fotografías y grabaciones, donde aparece el general Javier Palacios Ruhmann, a la sazón jefe de Inteligencia del Ejército, mostrando al mundo una metralleta AK-47 de metal negro, con su correa portafusil negra, que tendría una lámina del mismo color pegada al arma (que no se exhibe), donde se podría leer: "A Salvador, de su compañero de armas, Fidel Castro". Se puede ver todo lo anterior en Internet en el video de Canal 13 titulado "El cuerpo de Allende sin vida es retirado de La Moneda", en el siguiente link: http://teletrece.canal13.cl/html/11chile/bombardeo/128444.html En el video, filmado el 11-S-73 al atardecer, frente a Morandé 80 primero, cuando ya ha partido la ambulancia que lleva los restos del Presidente de la República, y luego al interior de La Moneda, se aprecia al general Palacios recibir de pie junto a la muralla algo que parece un bastón en un primer momento, pero que luego se transforma en un "fierro", es decir, un arma. La recibe de un ayudante, que ha venido caminando desde la semipenumbra, sin casco, a diferencia de los restantes soldados que participaron en el combate y que se alinean junto al general. La escena no es clara y las miradas a la cámara del alto oficial y del recién llegado revelan molestia y una cierta confusión en ese instante, al ser enfocados. Segundos después (en el video), el arma -de estructura completamente metálica y de color negro- es exhibida a los periodistas preconvocados, en medio del Patio de los Naranjos. El alto oficial afirma que se trataría del arma suicida utilizada por Salvador Allende. Se produce entonces el siguiente diálogo, registrado nítidamente en la grabación de Canal 13: General Palacios: "Esta subametralladora aparece regalada por Fidel Castro directamente al Presidente... Ignoro cuándo... Con la que, al parecer, se suicidó... Dice textualmente... Perdón (aclara la voz)... "A Salvador, de su compañero de armas, Fidel Castro". Pregunta en off de un periodista: -¿En qué lugar exacto apareció? General Palacios: "En manos del señor Allende, en los momentos en que entramos a su oficina, cuando ya estaba muerto". MADERA Y CORREA BLANCA Aparte de las dudas sobre la forma misma en que murió el Presidente Allende en La Moneda (¿asesinato o suicidio?), que duraron más de una década entre la opinión pública, y las que aún subsisten hasta ahora, nadie ha osado probar -salvo el autor de esta crónica, en La Nación Domingo, 10 septiembre 2006- que el AK utilizado por el líder de la Unidad Popular en el combate de La Moneda, era distinta a la que le había regalado en 1971, durante su visita a Chile, el comandante Fidel Castro Ruz. Incluso, éste todavía sostiene la primitiva versión, por evidentes razones políticas (ver más adelante). Pero sucede que la auténtica arma obsequiada por Castro (según los testimonios recogidos por este autor de boca de los íntimos de Allende, Víctor Pey y Joan Garcés), estaba montada sobre una estructura y culata de fina madera, como corresponde a un obsequio entre jefes de Estado. Tenía una correa portafusil blanca, y estaba expuesta como un trofeo, permanentemente, en una pared del living de la mansión que Allende compartía con la Payita en El Cañaveral. La dedicatoria de Fidel no estaba estampada ni en la culata ni en la empuñadura -dijeron ambos, en nuestras conversaciones del 2003 y el 2006-, pero sí la habían leído, no recordaban en qué parte del arma. Sólo a mediados de 2007 descubriríamos que la dedicatoria de Fidel Castro estaba manuscrita con un plumón de punta fina (!) sobre la correa del AK-47. Pero tanto Víctor Pey como Joan Garcés fueron enfáticos en señalar entonces que "sólo esa" era la mítica metralleta donada en forma personal a Salvador Allende, y ninguna otra, y que "esa misma" permaneció como pieza de exhibición, adosada al muro, durante todo el 11-S-73. Desapareció luego del golpe militar, confiscada por las FFAA, al igual que la "otra", usada presumiblemente por el Presidente Allende en La Moneda, en defensa de su mandato, el 11-S-73. (Los asaltantes eficientes no dejan evidencias). PINOCHET Y LOS ALEMANES Una prueba irredargüible llegó a mis manos en mayo pasado, cuando el escritor Eduardo Labarca, actualmente funcionario de las Naciones Unidas destacado en Viena, me remitió un singular hallazgo: la edición militar para uso interno, del libro "El Día Decisivo: 11 de Septiembre de 1973" de Augusto Pinochet Ugarte -cito textualmente-, Capitán General, Comandante en Jefe del Ejército, Presidente de la República, Edición del Estado Mayor del Ejército, Departamento de Relaciones Internas, Memorial del Ejército de Chile, Biblioteca del Oficial, Volumen LXVII, 1982. Y, ¡oh, sorpresa!, a todo lo alto de la página 142 figura el "Fusil Ruso AK del Ex-Pdte. S. Allende G.", de culata de madera, correa blanca dispuesta en exhibición, donde con lupa y mucha paciencia se pueden ver algunos trazos manuscritos: la verdadera dedicatoria de Fidel Castro. Más aún, la misma foto, que corresponde a una exhibición en la Escuela Militar posterior al golpe de 1973 de armamento supuestamente confiscado a los allendistas en Tomás Moro y El Cañaveral, puede encontrarla cualquiera en la edición comercial del mismo libro, también de 1982, editorial Andrés Bello. El autor de esta crónica adquirió un ejemplar en una feria de libros usados de Valparaíso por dos lucas. ¡Cómo se nos puede haber escapado por tantos años un desmentido tan abrumador al "cuento" del general Javier Palacios, hecho polvo por su propio comandante en jefe, en años en que nos preocupaban otras cosas! Para los que aún conserven dudas sobre cuál era la verdadera metralleta obsequiada por Fidel Castro a Salvador Allende, hay una segunda prueba que pesa una tonelada. La filmación en los jardines de la Escuela Militar de los cineastas alemanes de la RDA (que se hicieron pasar por occidentales), Peter Hellmich y Manfred Berger, del mismo "arsenal" confiscado por los golpistas en El Cañaveral y Tomás Moro estampado en la foto de Pinochet. En su documental "Más fuerte que el fuego", que dura 76,17 minutos, editado en 1978 y actualmente exhibido en Internet, se ve exactamente la misma metralleta "blanca" difundida mundialmente por el Estado Mayor del Ejército de Chile en el libro citado, pero en movimiento. Exhibida a la prensa internacional por un soldado en tenida de combate, primero en toda su extensión, con la culata de madera y la correa alba, y luego un primer plano del portafusil, en que incluso se puede hasta distinguir (con alguna dificultad) la palabra "Allende" -ignorada en la plaquita del general Palacios- y la firma (rúbrica) del propio Fidel Castro, no su nombre, integrando su dedicatoria manuscrita. Interesados pueden obtener gratuitamente una copia del documental alemán, solicitándola por email a: comunicación@arcoiris.tv, o ver en directo la versión completa de la película, de 1 hora 16 minutos, en el siguiente link: http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=Unique&id=1159 LA VERSIÓN DE FIDEL CASTRO Quizás las pruebas que se aportan en este reportaje tarden en ser aceptadas en Cuba, donde el Presidente Fidel Castro se vanaglorió desde el primer momento, tras el golpe militar en Chile, de que el AK-47 utilizado por Salvador Allende en la defensa de La Moneda era el mismo que él le había regalado. Es lo que repiten millones de personas en el mundo, hasta el día de hoy, incluso los niños pequeños en Cuba. Castro tenía sus razones para hacerlo, aunque objetivamente cohonestó la historia urdida sobre la falsa metralleta puesta en La Moneda por los astutos hombres del Servicio de Inteligencia Militar golpista. La tesis sobre un supuesto complot al respecto la formula Robinson Rojas, periodista chileno residente en Londres, en su polémico libro "Estos mataron a Allende", que se puede encontrar en su sitio de Internet www.rrojasdatabank.org, en inglés y en español. En el homenaje póstumo a su amigo Salvador Allende, efectuado en la Plaza de la Revolución José Martí de la capital cubana, el 28 de septiembre de 1973, ante un millón de personas y junto a Tati Allende, la hija mayor del Presidente chileno, Fidel Castro aprovechó para "pasar su aviso", sobre el arma de la discordia. Dijo en su discurso fúnebre, que escasamente se conoce en Chile: "Incluso los fascistas han sacado a relucir el fusil con que combatió Allende, el fusil automático que nosotros le obsequiamos, tratando de hacer propaganda burda y ridícula con eso. ¡Pero los hechos han demostrado que ningún obsequio mejor al Presidente Allende que ese fusil automático para defender al gobierno de la Unidad Popular! "Fue mucha la razón y la premonición que tuvimos al obsequiarle ese fusil al Presidente. ¡Nunca un fusil fue empuñado por manos tan heroicas de un Presidente constitucional y legítimo de su pueblo! ¡Nunca un fusil defendió mejor la causa de los humildes, la causa de los trabajadores y los campesinos chilenos! Y si cada trabajador y cada campesino hubiesen tenido un fusil como ese en sus manos, no habría habido golpe fascista en Chile". ¿ERAN 3.000? Desde otro plano, nunca se sabrá cuántas metralletas rusas AK-47 llegaron desde Cuba al territorio nacional durante los años de la Unidad Popular, pero evidentemente la dedicada a Salvador Allende por Fidel Castro era la punta de un iceberg de grandes dimensiones. Todos los miembros del GAP, el grupo de protección y seguridad del Presidente, para empezar, tenían una cada uno, donadas por el gobierno de La Habana "para defensa personal", como lo ha reconocido hace pocas semanas el líder socialista de la época Carlos Altamirano, en entrevista a "La Tercera". El escritor disidente cubano Norberto Fuentes, residente en EEUU, publica en su blog que a Chile se trajo numeroso armamento mediante cargamentos "hormiga", que viajaban ocultos dentro de la valija diplomática, hasta sumar unos 3.000 (!) fusiles ametralladoras AK-47. Dentro de ese cuadro, el hecho de que Allende pudiera tener dos o más metralletas de origen cubano a su disposición parecería no tener mayor importancia. Pero que se haya engañado con una de ellas a todo el mundo, por más de treinta años, es un hecho de la mayor gravedad. Incluso la revista "El Periodista" publicó en 2003 el testimonio de un conscripto del Regimiento Tacna, que penetró hasta el mismo Salón Independencia, donde yacía el Presidente de la República muerto, y recogió con sus manos una ametralladora alemana Rheinmetall, que estaba apoyada en un muro, a poca distancia del cuerpo sin vida del líder de la Unidad Popular. Será el objeto de nuevas investigaciones, después de ésta, determinar hasta qué punto se realizó un montaje post mortem en relación al arma mortal que terminó con los días de Salvador Allende Gossens. LN Fuente: Wikipedia.org El origen de los Allende es vasco. Sus antepasados llegaron a Chile durante el siglo XVII, y empieza a destacar entre las familias aristocráticas a partir de la primera mitad del siglo XIX. El más destacado de la familia fue su abuelo Ramón Allende Padín, «El Rojo», radical y gran maestro de la masonería. Su hijo Salvador Allende Castro fue también radical y masón. Trabajó como funcionario público y como notario del puerto de Valparaíso. Se hizo conocido por su ingenio, dotes poéticas (al igual que su padre), y su fanatismo por la chilenización de Tacna y Arica. Contrajo matrimonio con Laura Gossens Uribe, mujer de gran belleza y mucha religiosidad, hija de un inmigrante belga y una dama de la ciudad de Concepción. Los hermanos Allende Gossens fueron seis: Alfredo, Inés, Salvador y Laura, y por la muerte de los dos últimos hubo dos nuevos Salvador y Laura. La familia de Allende era burguesa, su padre viajó y trasladó a su familia a lo largo del país, a causa de diferentes cargos que tenía que asumir en la administración pública. Por este motivo los primeros 8 años de vida de Allende se desarrollaron en Tacna, a la sazón en poder de Chile, llegando a la ciudad apenas cumplidos unos meses. Salvador Allende Castro debió asumir como abogado de la Corte de Apelaciones y secretario de la Intendencia Regional, instalándose con su familia en la propiedad arrendada en la calle San Martín 238. Allende inició sus estudios en la Sección Preparatoria del Liceo de Tacna, dirigido por el profesor Julio Angulo. Se mostraba como un niño travieso y energético, según cuenta Zoila Rosa Ovalle, la «mamá Rosa», la nana que cuidó a Allende en la niñez y adolescencia, y que alcanzó a verlo convertido en presidente. Ella le apodaría de «Chichito», pues el pequeño Allende no podía pronunciar su diminutivo correspondiente, Salvadorcito. De allí el origen del apodo, el «Chicho Allende». Tras 8 años en Tacna, la familia se trasladó por un pequeño período a Iquique, en 1918. Valdivia sería el próximo destino, instalándose el padre como abogado del Consejo de Defensa del Estado, en 1919. Siguió sus estudios en el Liceo de Valdivia, ganando los apodos de «pije» y «pollo fino», por su alta posición social y su preocupada vestimenta, en comparación con sus congéneres. El regreso a Valparaíso se produjo en 1921, al ser el padre abogado de la Corte de Apelaciones de dicha ciudad. Allí Allende, mientras continuaba sus estudios en el Liceo Eduardo de la Barra, conoció a Juan Demarchi, viejo zapatero anarquista, y según las confesiones del mismo Allende, tendrían una influencia fundamental. Le infundó durante largas conversaciones en las que también jugaban ajedrez, muchas de las futuras banderas de lucha social que legaría el futuro presidente de Chile. Algunos creen sin embargo, que esta relación está demasiado embellecida y que la influencia del zapatero habría sido menor. Finalizó sus estudios secundarios en 1924, y decidió hacer el servicio militar, que realizó por un año en el Regimiento de Lanceros de Tacna. Ingresó a la Universidad de Chile a estudiar medicina, a pesar de que tenía dudas entre seguir esta carrera o Derecho. Vivió con su tía paterna, Anita, para después llevar una vida e inestabilidad residencial, recorriendo de pensión en pensión para poder sobrevivir. A pesar de esta relativa precariedad, siguió siendo el «pije». Obtuvo de promedio general al finalizar sus estudios una nota cinco.[7] Su tesis doctoral de 1933, "Higiene mental y delincuencia", ha sido publicada en 2005 por Editorial CESOC, de Santiago de Chile. Vida política Para 1929 se había iniciado en la política, entrando al grupo Avance, llegó a ser vicepresidente de la FECh en 1930, pero su oposición a ciertas posiciones del grupo, durante los meses previos a la caída de la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, fue expulsado del grupo. A pesar de eso siguió actuando como líder estudiantil, lo que le valió su detención. Mientras se encontraba encerrado se enteró que su padre agonizaba debido a un caso avanzado de diabetes. Le permitieron salir, y alcanzó a verlo en sus últimos instantes. Tras estos dramáticos hechos de su vida, Allende se abocó a terminar su memoria Higiene mental y delincuencia y a conseguir trabajo estable, pero tuvo que pasar largo tiempo pasando de hospital en hospital, hasta convertirse en ayudante de anatomía patológica del Hospital Van Buren. En 1933, participó en la fundación del Partido Socialista de Chile, organizando la sede de su ciudad natal, manteniéndose en este partido toda su vida. Dos años después se uniría a la masonería. La etapa política de Allende daba inicio, y no se detendría hasta el 11 de septiembre de 1973. Paralelamente a su vida militante era director de la Asociación Médica de Chile en Valparaíso y miembro del Directorio Nacional de esa organización, se convirtió en 1935 en editor del Boletín Médico de Chile y organizador de la Revista de Medicina Social de Valparaíso. Se comprometió fuertemente con el proyecto del Frente Popular, integrándose los socialistas al pacto tras un Congreso general realizado en 1936. Allende pronto se convirtió en presidente del Frente Popular en Valparaíso. Dentro del Partido fue jefe de núcleo (1933), secretario seccional (1934) y secretario del comité regional de Valparaíso (1937-39). Su partido le proclamó candidato a la 6ª agrupación departamental de Quillota y Valparaíso, resultando electo junto a otros dos socialistas. Inició su vida parlamentaria con la petición al presidente de la Cámara que los 17 diputados socialistas prometieran y no juraran, petición que fue aceptada. Como diputado participó principalmente en la realización de diferentes proyectos de leyes relativas a problemas sociales Durante la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda, Allende fue elegido para dirigir la campaña en Valparaíso. Dejó su escaño parlamentario para unirse al nuevo gobierno de Aguirre Cerda como ministro de Salubridad, desde octubre de 1939, con 31 años. Ese mismo año se publicó su texto llamado la realidad médico social, obra señera de la salud pública con énfasis en la medicina social, en la que se señalaba claramente que el principal condicionante del nivel de salud de una población es su nivel socioeconómico. Al iniciar su vida ministerial, en 1940 contrajo matrimonio con Hortensia Bussi Soto. Entre los logros en su época de ministro, según su cuenta al Congreso en 1940, se cuentan la producción y distribución de medicamentos contra enfermedades venéreas, reducciones de las muertes por tifus, presupuesto de dos millones de pesos para centros de higiene públicas, expansión del servicio dental en las escuelas y entrega de alimentos para los estudiantes. Unos meses después de que el Partido Socialista dejó el Frente Popular, Allende se retiró del Ministerio, asumiendo como vicepresidente de la Caja de Seguro Obrero Obligatorio. En 1943 se convirtió en secretario general del Partido Socialista, ocupando el cargo hasta junio de 1944. El año 1945 fue senador por Valdivia, Llanquihue, Chiloé, Aisén y Magallanes. El año 1953, por Tarapacá y Antofagasta. En 1961, por Aconcagua y Valparaíso. El año 1969, nuevamente por Chiloé, Aisén y Magallanes. Su arrastre popular fue increíble. Sus enemigos dentro del Partido intentaron sacarlo de la vida política enviándolo a las circunscripciones de Valparaíso y Aconcagua, donde era imposible que ganara, porque los votos de la izquierda los controlaba Jaime Barros, comunista y médico de los pobres, que detentaba el sillón. Allende triunfó sobrepasando a su compañero y le dio suficientes votos para que salieran los dos electos. Lo enviaron entonces nuevamente a un «matadero electoral»: Chiloé, Aisén y Magallanes, donde nadie le atribuyó ninguna oportunidad. Pero resultó fácilmente elegido. Era el símbolo nacional del socialismo moderado, llegando a ejercer desde 1966 como Presidente del Senado, de una forma tan ecuánime que cuando la abandonó le rindió un homenaje el diario El Mercurio, de tendencia conservadora. Se postuló por primera vez a la Presidencia de Chile en 1952, consiguiendo un magro 5,45%, lo que se debió en parte a la escisión de un sector del socialismo que apoyó a Carlos Ibáñez y a la proscripción del comunismo.[ En 1958 se presentó nuevamente como candidato de la alianza socialista-comunista FRAP (Frente de Acción Popular), consiguiendo el 28,5% de los votos. Esta vez se atribuyó la derrota de Allende a la participación de un candidato populista, Antonio Zamorano, que le habría quitado votos de sectores populares. Se postuló a la Presidencia por tercera vez en el año 1964, nuevamente representando al FRAP. La elección devino en una competencia entre Allende y Eduardo Frei Montalva. Por temor a que triunfara Allende, el electorado de derecha se volcó hacia Frei, en lugar de al radical Julio Durán, que era su candidato inicial. Enfrentado a dos de los tres tercios de la política chilena, Allende fue derrotado por tercera vez con un 38,6% de los votos contra el 55,6% de Frei. Fuente: Wikipedia.org Foto: Quema de libros, revistas y periódicos políticos después del golpe militar Se declaró el toque de queda en todo el territorio nacional a partir de las 15 horas del 11 de septiembre de 1973, se permitió a los civiles previo control abandonar el centro de la ciudad y dirigirse a sus casas. Inmediatamente las instalaciones de Radio Agricultura y Magallanes fueron silenciadas y sus operadores detenidos. Los diarios El Clarín y otros fueron allanados y sus prensas destruidas. En las zonas rurales se detuvieron a muchos dirigentes de la Reforma Agraria, muchos fueron ejecutados en el lugar de detención. La colonia alemana benefactora Villa Baviera, ubicada en la zona central, sirvió como centro de detención y lugar de desaparición de muchos activistas de la UP. Cientos de miles de pro-allendistas tomaron aquellas especies, registros, carné de partidos, libros y propaganda comprometedora y se deshicieron de ella enterrándolas, quemándolas o botándolas a los cauces de ríos. Se declaró ilegal y proscrito al Partido Comunista y Socialista; los partidos Nacional, Democratacristiano y Radical fueron suspendidos cuando se disolvió el Senado. Se conminó a todos los ciudadanos a entregar sus armas de fuego en las comisarías de Carabineros. Se instó a denunciar a aquellos traidores a la Patria, como decía el comunicado militar denunciándolos ante las comandancias y cantones. Se publicaron bandos que instaban a la población a delatar a los líderes más prominentes de la U.P .tales como Carlos Altamirano, Claudio Orrego, Volodia Teitelboim, José Tohá y otros. Se llamó a aquellos que tuvieran cargos y representatividades de grupos sociales a entregarse a las comisarías para regularizar sus situación. Se detuvieron a miles de personas y fueron conducidas el Estadio Chile y luego al Nacional, a aquellas personas que fueron llamadas a viva voz y respondieron de entre la multitud fueron ejecutadas en el mismo lugar, como es el caso de Victor Jara. En la Universidad Técnica del Estado, militares hicieron allanamientos y ejecutaron a decenas de estudiantes combatientes en las mismas aulas. Muchas ejecuciones fueron hechas a la bala en fila. Fueron allanadas las fábricas, las reparticiones públicas y las mineras forzando a los trabajadores a seguir laborando y manteniendo la producción en marcha. En muchas fábricas se realizaron detenciones de todos los sindicalistas y representantes de gremios de la Unidad Popular. Comerciantes y dueños de supermercados pro-golpistas abrieron sus negocios y entregaron mucha mercadería retenida y que había provocado el desabastecimiento en los últimos meses de la UP. Las poblaciones populares tales como La Legua, La Victoria y San Ramón fueron allanadas y sus pobladores detenidos en masa. En la Villa La Reina se produjeron ejecuciones sumarias a aquellos líderes que se sorprendieron ocultos. Durante todo el día y la noche y toda la semana se escucharon disparos de ametralladoras en distintos puntos de la capital. Miles de perseguidos políticos corrieron a asilarse a las embajadas de gobiernos amigos de la Unidad Popular, como es el caso de Suecia, Italia, Canadá, Australia, Dinamarca, URSS y Cuba. Como un hecho curioso, Radomiro Tomic, segundo candidato con mayoría de votos en las elecciones de 1970, se ofreció en repetidas oportunidades a Pinochet para que lo instalara en el sillón presidencial vacante; fue discretamente rechazado. De este modo empezaba una política de represión en la sociedad chilena que duraría por 17 años. Fuente: Wikipedia.org El 10 de septiembre, a las 16:00 horas, zarpa la escuadra, tal y como estaba previsto, ya que debe participar en las maniobras navales internacionales UNITAS. Mientras el Ejército se acuartela. La razón dada: el probable desafuero de Altamirano y Garretón el día 11. Este desafuero, según explicó Pinochet al Ministro de Defensa Orlando Letelier, podía causar disturbios, por lo que se hacía necesario el acuartelamiento. En la madrugada del 11 de septiembre, la escuadra reaparece en Valparaíso y las fuerzas armadas toman la ciudad. El prefecto de Valparaíso, Luis Gutiérrez, realiza una llamada por el único teléfono que funciona en el puerto, el suyo (línea dejada libre a propósito por los golpistas), para avisar al subdirector de Carabineros, General Jorge Urrutia, que la infantería de marina está en las calles y ha empezado a tomar posiciones de combate. Urrutia telefonea al presidente, que se encuentra en su residencia de Tomás Moro. Allende, calmado, pide ubicar a Pinochet y a Leigh, pero son inubicables. A las 7.15, Allende, en su Fiat 125, y el GAP se enfilan hacia la Moneda, llegan veinte minutos después. Viste Allende una chaqueta de tweed y un pantalón marengo. Carga con un fusil AK-47 Kalashnikov y el GAP ingresa al palacio de gobierno dos ametralladoras y tres RPG-7, además de sus armas personales. Paralelamente llega a esas hora Pinochet al comando de comunicaciones, un poco retrasado en la hora. Se organizan las redes de comunicaciones con las demás ramas de las Fuerzas Armadas, especialmente con Leigh, que se encuentra en la Academia de Guerra Aérea, y con Patricio Carvajal, que será el coordinador de todo el golpe. Allende trata de obtener información sobre el movimiento, al no poder contactar a Pinochet exclama, "Pobre Pinochet, debe estar preso" . Sepúlveda, director general de Carabineros llega a la Moneda, y le asegura que Carabineros le seguirá fiel al gobierno. Lo ignora, pero Carabineros ya estaba controlado por los generales Mendoza y Yovane. Allende emitirá a continuación su primer mensaje del día a la nación, en el que advierte la sublevación de un sector de la marinería. No llama al pueblo a las armas ni a la violencia, sino que a la prudencia. A las 8.42, la "Cadena Democrática", formadas por las radios Minería y Agricultura, emite la primera proclama militar. Allende debe hacer entrega inmediata de su cargo a la junta de gobierno, integrada por los jefes supremos de las fuerzas Armadas: Pinochet, Leigh, Merino y Mendoza (los dos últimos recién acaban de tomar las jefaturas supremas de sus ramas, Armada y Carabineros respectivamente). La proclama decía: "A partir de este momento damos paso a una red provincial y nacional de radiodifusión de las fuerzas armadas. Se invita a todas las radioemisoras libres a conectarse a esta cadena.:" Se le da también al presidente un ultimátum: si la Moneda no es desalojada antes de las 11, será atacada "por tierra y aire". El ambiente en la Moneda es de tristeza, lo peor que podía ocurrirles estaba pasando. Carabineros retira las tanquetas apostadas frente a La Moneda y el personal se retira. Muchos reaccionan de forma violenta la proclama, la CUT llama los trabajadores a ocupar fábricas y fundos, organizar la resistencia y esperar instrucciones, con la esperanza de poder detener el "golpe fascista", por medio de los cordones industriales. Allende, que da otro discurso, por el contrario no hace ninguna referencia a la lucha armada ni instrucciones a los líderes de la UP. Mientras un séquito de ministros aparecen y entran a conversar con el presidente para conocer su opinión. A pesar de las ideas de sacarlo, él es tajante con su idea de defender su puesto hasta el final. Los militares se contactan con la Moneda y le hacen la proposición de sacarlo del país, pero reciben una respuesta clara, Allende no se va a rendir. Pinochet se contacta con Carvajal, que le indica la negativa del presidente a rendirse: A las 9.55 los tanques del general Palacio ingresan en el perímetro de La Moneda, hacia poco que se desató el fuego. Francotiradores apostados en los edificios aledaños los tratan de repeler, y se inicia la balacera, pero La Moneda aún no era atacada. A las 10.15, a través de Radio Magallanes (la única pro-gubernamental aún no silenciada), Allende emite su último mensaje a la Nación: A las 10.30 los tanques abren fuego contra la Moneda, les siguen las tanquetas y los soldados, fuego que es respondido por los miembros del GAP y francotiradores apostados en los edificios aledaños. Carvajal se comunica nuevamente con Pinochet, informándole de la intención de parlamentar: A las 11.52 los aviones Hawker Hunter inician su ataque a La Moneda, disparando en cuatro oportunidades sus cohetes sobre la casa de gobierno, el daño causado es devastador. Otros dos aviones bombardean la residencia presidencial de Tomás Moro, a la sazón defendida por los miembros del GAP que no alcanzaron a llegar con Allende. El ataque prosigue al palacio de gobierno con el uso de gases lacrimógenos, pero al ver que La Moneda todavía se negaba a rendirse, el general Palacios decide tomarla y envía a un grupo de soldados a derribar la puerta del palacio, son las dos y media de la tarde. Dentro le gritan a Allende: ¡Presidente!, ¡el primer piso está tomado por los militares! ¡dicen que deben bajar y rendirse!. El presidente dispone rendirse: ¡Bajen todos! ¡dejen las armas y bajen! Yo lo haré al último. Entonces, según el testimonio de uno de sus doctores, Patricio Gijón, que regresó para llevarse su mascarilla antigas ("de recuerdo", dice), con el fusil AK-47 que le había regalado Fidel Castro durante su estadía en Chile, dijo: ¡ALLENDE NO SE RINDE MILICOS CULIADOS! se dispara en la barbilla, explotando la bóveda craneana y muriendo al instante. Palacios entra en el salón Independencia, y se encuentra con Allende y el doctor Girón. Reconoce al presidente por su macizo reloj Galga Coulde. Llama al oficial de radio y entrega su escueto informe: "Misión cumplida. Moneda tomada, presidente muerto". A las 14.38, Carvajal le informa a Pinochet y a Leigh: "Hay una comunicación, una información de personal de la Escuela de Infantería que está ya dentro de La Moneda. Por la posibilidad de interferencia, la voy a transmitir en inglés: They say that Allende commited suicide and is dead now." A las 18 se reunieron y se abrazaron en la Escuela Militar los cuatro comandantes máximos de las Fuerzas Armadas, eran la nueva junta militar. A excepción de unas pequeñas escaramuzas en sitios aislados de Santiago, la junta toma el poder del país. La Unidad Popular y su presidente habían muerto, se iniciaban los 17 años del régimen militar. Las Fuerzas Armadas estaban preparadas para dar un golpe militar mucho antes de pensar en él. El ejército tenía «planes de contrainsurgencia», para el caso de que una subversión sobrepasase a las Fuerzas de Orden (Carabineros). Este plan consistía en dividir al país en diferentes secciones, estableciendo para cada una un plan de acción, dirigido en contra de la posible insurgencia. Este plan es la base prima de los golpistas, quienes sólo tuvieron que adaptarlo a las nuevas circunstancias. El problema era el General Prats, que mantenía su lealtad al presidente y tenía a la guarnición de Santiago y al comando de institutos militares en manos de gente cercana (Generales Sepúlveda y Pickering). Se tenía que adelantar el golpe para antes de fiestas patrias, porque si se retardaba mucho podía ocurrir otro tanquetazo, que permitiría limpiar de oficiales golpistas la plana del ejército. Pero cayó Prats, y Sepúlveda y Pickering renunciaron en un gesto de solidaridad. El nuevo comandante en jefe es Pinochet, del cual no se sabe si es o no golpista. El día viernes 7 de septiembre los generales fijan el día D, el 11 de septiembre, y la hora H (6:30 horas en Valparaíso y 8:30 horas el resto del país). El sábado se envía al general Arellano a hablar con Pinochet, le explica la situación y le dice que va a haber golpe va con o sin su apoyo, a lo que Pinochet responde: "¡Yo no soy marxista, mierda!" y golpea el sillón en que estaba sentado. El general Arellano interpreta su gesto como apoyo al golpe, y se lo comunica a Leigh y a Merino, mas todavía no hay nada claro con Pinochet. El domingo en la mañana Allende se reúne con el comandante en jefe y otros generales. Allí les explica que pretende anunciar un plebiscito. Sería la última vez que se verían los dos protagonistas del golpe. Pasada la tarde, Leigh visita a Pinochet, quien (según el testimonio de Leigh) todavía vacilaba. Llegaron a la casa de Pinochet el contralmirante Sergio Huidobro y el capitán de navío Ariel González, venían para saber la posición del ejército. Huidobro sacó un papel firmado por Merino que ratificaba el día D y la hora H, dirigiéndose a "Augusto" y "Gustavo". Y al reverso: Leigh y Pinochet firmaron el documento. El Comandante en Jefe del Ejército se acababa de plegar al golpe, la suerte estaba echada. Fuente: Wikipedia.org En esos días, muchos militares creen que la única solución posible cabe en un golpe de estado. Ya anteriormente se había producido una intentona golpista, el «Tanquetazo», ocurrido en junio. Las razones del por qué los militares intervinieron es un tema polémico, que va desde los que hablan de la defensa que debían hacer ante el peligro de una guerra civil abierta, de larga duración, cuestión que pretendían evitar con ese golpe de estado, a modo de ataque preventivo contra las fuerzas leales al gobierno de Allende; unido al temor probable de un descalabro económico mayor. Hasta los que hablan de la influencia ejercida sobre los militares por los grupos económicos, afectados por las expropiaciones acaecidas bajo el gobierno de la UP y/o por la CIA. A pesar de todo, ambos grupos argumentativos no son excluyentes. Y la discusión se centra finalmente en determinar que es lo que primó en la decisión de actuar. Independiente de la opinión, ya a mediados de 1973 los oficiales de las FFAA que se hayan a favor de un golpe, se encuentran en mayoría respecto de los que no. De igual forma son favorables de un golpe en forma mayoritaria los civiles que cuentan con algún grado de influencia política o bien que poseen recursos económicos estimables, y que desean una solución rápida y de fuerza, manifestandose ya desde 1971 con los cacerolazos, que incitan a los militares a la acción, arrojándoles maíz y plumas de gallina frente a sus puertas, en alusión a la supuesta condición de «gallinas» que mostraban. El golpe, en agosto, era planeado prácticamente por la totalidad de la plana superior de la Armada de Chile, salvo por el Almirante Raúl Montero y alguno que otro oficial constitucionalista, que no representaba peso alguno dentro del estamento castrense, o bien, se encontraba aislado de las bases. La cuestión es que la Armada obedecía de facto al Vicealmirante José Toribio Merino. Algo similar sucedía en la Aviación, donde la excepción la marcaba el General César Ruiz, cabeza de la entidad. Mas, al retirarse este último del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (que había asumido como consecuencia del «tanquetazo»), Allende lo obliga a renunciar a ambos cargos, el de Ministro y Comandante, asumiendo en su lugar ese cargo militar, el General Gustavo Leigh, opositor al gobierno. El Ejército estaba dividido, pero la balanza tendía cada vez más a favor de aquellos que propugnaban la opción del golpe, siendo la posición contraria la llevada por su comandante en jefe, Carlos Prats. En Carabineros, por último, no estaban a favor del golpe más que dos o tres generales de baja antigüedad, entre ellos el General César Mendoza, quién al 11 de septiembre ocupaba el cargo de Director de Bienestar en la institución. Finalmente cae el General Carlos Prats. El día 21 de agosto, una manifestación de esposas de generales se produce frente a su casa, a la que llegan a protestar también varios oficiales de civil contra él. Es insultado y agredido. Al ser deshecha la manifestación por Carabineros, ésta se vuelve a organizar con más fuerza. Llegan al lugar Augusto Pinochet (considerado el segundo de Prats), Allende y sus ministros. Todos son abucheados. Deprimido y desilusionado, pide a los generales que reafirmen su lealtad para con él; como sólo unos pocos lo hicieran, resuelve renunciar a la comandancia en jefe. Recomienda pues a Allende que el cargo sea ocupado por Augusto Pinochet Ugarte, quien tenía una hoja de vida estimada como limpia, siendo caracterizado como un soldado profesional y apolítico. El 22 de agosto es aprobado en el Congreso chileno el Acuerdo de la Cámara de Diputados sobre el grave quebrantamiento del Orden Constitucional y legal de la República; causada por la negativa del ejecutivo a promulgar la reforma constitucional de las tres áreas de la economía, a pesar de haber sido aprobadas por el Congreso, y actuando en contra de la constitución, según el contralor. El texto deja en claro que es responsabilidad de los ministros militares terminar con la situación de ilegalidad. El texto reza así: "Primero - Representar a S.E., el Presidente de la República y a los señores Ministros del Estado miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el grave quebrantamiento del orden constitucional y legal de la República; Segundo- Representarles, asimismo, que les corresponde poner inmediato término a todas las situaciones de hecho referidas, que infringen la Constitución y las leyes, con el fin de encauzar la acción gubernativa por las vías del Derecho y asegurar el orden constitucional de nuestra patria y las bases esenciales de convivencia democrática entre los chilenos; Tercero- Declarar que, si así se hiciere, la presencia de dichos señores Ministros en el Gobierno importaría un valioso servicio a la República. En caso contrario, comprometerían gravemente el carácter nacional y profesional de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, con abierta infracción a lo dispuesto en el artículo 22 de la Constitución Política y con grave deterioro de su prestigio, y Cuarto - Trasmitir este acuerdo a S.E., el Presidente de la República y a los señores Ministros de Hacienda, Defensa Nacional, Obras Públicas y Transportes y Tierras y Colonización". Más leña era echada al fuego. Algunos marinos se juntan con Altamirano para advertirle de los intentos golpistas, siendo estos marinos los primeros procesados por la Armada. Altamirano lanza el discurso que le ha hecho fama, catalogado de incendiario por los sectores favorables al golpe. En este discurso reivindica su derecho a recibir informes de cualquiera que denuncie conspiraciones, "Si pudiera hablaría de nuevo con ello". Si se intenta un golpe, Chile será un segundo "Vietnam heroico", dice. No dejando lugar a interpretaciones. Se dice que Allende se angustió tanto al conocer ese discurso que permaneció con el rostro entre las manos por varios minutos. Por su parte, la Corte Suprema resuelve responder a la petición de desafuero de Altamirano (pedida por la Armada) el día 11 de septiembre. Fuente: wikipedia La victoria de Salvador Allende, obtenida el 4 de septiembre de 1970 con un 36,3%, se alcanzó proponiendo transformar a Chile en un régimen socialista, pero siguiendo un curso distinto al común de los otros regímenes que alcanzaron el socialismo, y al cual se ha dado a llamar «vía chilena al socialismo, con olor a empanadas y vino tinto». Esta nueva vía al socialismo, por medios pacíficos y democráticos, tuvo inicialmente el visto bueno de gran parte de la Democracia Cristiana, que también tuvo parte en procesos de cambio históricos como la reforma agraria. El apoyo inicial que se reflejó en un 49% de los votos en la elección municipal de 1971, se fue perdiendo por el deterioro de la situación económica. La violencia, desatada primeramente por grupos extremistas de ambos lados del espectro político, como el MIR de izquierda o Patria y Libertad de derecha, provocó un clima de confrontación, que se fue expandiendo a todos los ámbitos de la sociedad, llegando incluso a los sectores de elite de la sociedad, que siempre se habían encontrado al margen de las convulsiones sociales, económicas y políticas del país. Sin embargo, esta cuestión terminó afectando principalmente (producto del desabastecimiento) a los sectores medios y modestos. A raíz de esto, dos grandes bloques se forman, la Unidad Popular (UP) y la Confederación de la Democracia (CODE), que obtuvieron respectivamente el 43.3% y 55% de los votos. Los grupos de derecha estructurados en el Partido Nacional, o en los movimientos Patria y Libertad y Poder Femenino, intentaron por diferentes medios terminar con el gobierno, algunos de ellos apoyados o financiados por la CIA, que también conspiraba para terminar con el gobierno de la UP, debido a que lo consideraban una amenaza para los intereses estadunidenses en la región. Los métodos democráticos para sacar a Allende fracasaron. Una posible salida plebiscitaria no llegó a tiempo, y aún con ella tampoco se puede decir que hubiese resuelto el conflicto de manera tajante, pues la violencia social, política y hasta económica llegaba a tales extremos que auguraba necesariamente una guerra civil abierta. Este estado de confrontación precipitó los acontecimientos que culminarían con el quiebre de la democracia y el golpe de estado. A 34 años del aniversario del Golpe de Estado, The History Channel emitirá el próximo martes un documental en que repasa esta etapa negra de la historia del país. El documental, que se emitirá a partir de las 20:00 horas, revisa los hitos que marcaron el golpe de Estado y el derrocamiento de Salvador Allende, el Presidente fallecido durante el asalto militar al Palacio de Gobierno. Luego, el trabajo analiza las actividades represivas de la dictadura de Augusto Pinochet y se centra en el trabajo de los tribunales para enjuiciar al ex dictador. Mediante entrevistas efectuadas a sobrevivientes de los centros de torturas y a personas que tuvieron contacto con cada uno de los hitos de la historia reciente del país, la producción ofrece una mirada desde el extranjero sobre el régimen de facto que gobernó el país por 17 años. The History Channel es una subsidiaria de A&E Ole Networks y es distribuido por HBO Latin America Group. Por Vicente Painel S. El 26 de Junio del 2008 se cumplirán 100 años del nacimiento de Salvador Allende, ya comienzan a esparcirse por Chile iniciativas para su conmemoración, algunos buscarán dividendos electorales para las elecciones municipales, otros lo harán con limpias intenciones. Es de nuestro interés profundizar en una temática en esta ocasión; y es que un crisol de versiones se han desplegado al intentar explicar la obra de Allende. Cada una de las mismas a su vez intentan refortalecer la ideología propia del autor diciendo de una u otra manera que Allende se inscribía en tal y cuál línea política, algunos inclusive intentan decir directa o indirectamente que si Allende viviera, habría estado o estaría en cual o tal posición contemporánea. Incluso hay quienes han planteado, más responsablemente, que Allende es una síntesis entre las tradiciones laicas y la doctrina socialista, no logrando explicar acabadamente al presidente y su gestión, en todo caso. Quizás ahora más vale abordar reflexivamente y o investigadamente aquellas consideraciones y hechos no conocidos y o considerados del honorable sujeto histórico. Es que vale la pena cuestionar algunas afirmaciones más bien oportunistas que son simplemente errores interpretativos ingenuos; vale la pena hacerse preguntas no hechas. ¿Son cuestionables aquellos planteamientos que por uno u otro camino intentan ubicar a Salvador Allende como precursor o adherente de tal o cual postura de génesis foránea?. Que Allende estaba por la vía pacifica y la revolución democrática intentan algunos plantear para apropiarse de la figura petrificándola y revivir una teoría muerta sin aplicación efectiva en Chile. Lo cierto, es que Salvador Allende dio innumerables luces de su lejanía con la burocratización que a esa altura ya tenía toda gangrenada a la URSS, decir que Allende estaba por la vía pacifica y la revolución democrática es decir que Allende era obediente a la |