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Rescatan al recordado Mañungo de la revista Cabro Chico

Rescatan al recordado Mañungo de la revista Cabro Chico

Por Sergio Benavides T. / La Nación 

  • "Guidú, a la sombra del cóndor" se presentará hasta el 14 de agosto
  •  Rescatan al recordado Mañungo de la revista "Cabro Chico"

No es el poema que a los 12 años escribió Tito Fernández. Sino una exposición que la escuela de comunicaciones Alpes realizará en torno a Guidú, eterno ilustrador de la clásica y hoy todavía vigente editorial Quimantú. Iniciativa que también contempla el trabajo del artista en discos emblemáticos como "Raza brava", de Illapu.

Foto: Mañungo por la influencia del cómic extranjero no tenía padres. "Igual que Donald, Charlie Brown y Condorito", dice el ilustrador.  Viernes 24 de julio de 2009   

 El paso del dibujo a la crítica. Un papel que a través del trazo pierde la inocencia para develar contenidos. Dibujo para niños con caricaturas que retrataban una realidad compleja, pero ilusionada. Quimantú no sólo basó su trabajo atrincherado a la izquierda del mapa predictadura con textos cabezones, historias del MIR y el ejército zapatista, o ensayos extendidos en críticas y soluciones improbables al desarrollo de la humanidad. También fue el espacio para que parte de la intelectualidad, asalariados y estudiantes hablaran de futuro, antes del desastre para todos conocido, años de coerción del pensamiento donde "tatita" Augusto todavía podía caminar, andar sin pañales y, claro, cambiarse de nombre.

De la muñeca de Guillermo Durán (63), Guidú, nació hace 38 años Mañungo. Un personaje de la revista Cabro Chico, publicación de Quimantú orientada al público infantil y juvenil donde un niño campesino corría descalzo buscando aventuras en la compañía de un cóndor. Recuerdos que hoy son exhibidos en una retrospectiva del dibujante que no sólo se enmarca en sus caricaturas, sino que incluye algunos trabajos de dibujos en el arte de discos, desarrollados en una época en que el ilustrador vivía en la Villa Eyzaguirre, poco después de haber estado detenido en Arica por sus convicciones políticas y donde los gendarmes lo ayudaban a mandar desde la cárcel sus dibujos a la revista Mampato.

En Santiago era vecino de uno de los integrantes de Illapu, quién se sintió atraído por su trabajo. "Ahí volvieron a verme en patota", recuerda y así nació "Raza brava", una de las muchas carátulas en las que participó con el grupo, labor que también realizó para la agrupación Arak Pacha.

Pero antes, entre 1957-1958, cuando Durán apenas rozaba los 12 años dio sus primeros pasos. Pepo fue su mentor y quién le dio ese primer y anhelado trabajo. "Le pasaba tinta a Condorito. Coloreaba", recuerda Guidú. Ayudando al maestro, entendió que para superar este primer acercamiento tenía que seguir sus consejos. Y se decidió a estudiar. Uno de sus primeros personajes lo realizó para El Siglo, ahí nació Taponcito, de un humor similar a Condorito pero con conceptos más infantiles.

HACIENDO CAMINO

Con la llegada de Salvador Allende al gobierno, uno de los principales planes de trabajo fue aumentar los índices de lectura. Proyecto que se concretó rápidamente. Primero se compró las instalaciones de la revista Zig-Zag transformándose en editorial Quimantú. Guidú recuerda esa época con cariño y le sugiere esperanza. No ha abandonado sus intenciones de vivir en una sociedad mejor. "El tema es que antes en la poblaciones hablamos de economía, de lo que sucedía en Vietnam, de planes de gobierno. Hoy sólo es delincuencia y pasta base. Ese fue un momento histórico, pero sobre todo muy hermoso", dice mientras hace un poco más de memoria para retomar la génesis de Mañungo. "Por la influencia del comic extranjero -cuenta- no tenía padres. Igual que Donald, Charlie Brown y Condorito. En algún momento tuvimos que ponerle zapatos, porque teníamos conversaciones sociológicas entorno al personaje y sus valores La revista Cabro Chico se enmarcó en ese proyecto hermoso impulsado por la Unidad Popular de acentuar y desarrollar los 10 puntos de los derechos del niño de las Naciones Unidas".

Y así fue. Quimantú tuvo un desarrollo enorme. Con una población en Chile cercana a las 7 millones de personas, la editorial vendió cerca de diez millones quinientos mil libros.

Durán cuenta que el proceso fue lento y que no se impuso políticamente, "tampoco hubo una orden, nunca se trató de algo así", como una especie de adoctrinamiento. Al contrario, sostiene que fue la unión de voluntades que, encumbradas en el sueño de tener una población pensante, utilizaron herramientas claves como la lectura. Pero el golpe cerró la historia de un portazo. Cambió la cerradura y transformó a Quimantú en Gabriela Mistral. El mismo 11 de septiembre Cabro Chico salió de circulación y fue reemplazada por un nuevo cómic: "La pandilla". ¿No le dice algo?


UN POROTO PARA LA MEMORIA

Los responsables de esta exposición son los alumnos y profesores del último nivel de la carrera de Ilustración Artística de Alpes. Y se trata de un recorrido por parte de la obra publicada semanalmente hace 38 años hasta llegar a la creación actual de Guidú, que consiste en una serie de ilustraciones que relatan los orígenes del ajedrez, desde un punto de vista orgánico y surreal. También se podrá ver el trabajo de los alumnos del taller de Historietas, quienes exhibirán parte de sus cómics inspirados en las aventuras de Mañungo. El martes 4 de agosto a las 15 horas se realizará un encuentro entre Guidú, alumnos y el público general.

 

 

 

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