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La carrera por el sueldo mínimo

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 La Nación 

Domingo 6 de julio de 2008   

Por Beatriz Michell

LEY GARANTIZA UN INGRESO BASE DE 159 MIL PESOS

 Tienen contrato y horas de trabajo que cumplir, pero para ganar el salario mínimo les exigen metas de productividad o de ventas. Una realidad que cambiará próximamente para muchos trabajadores del retail y del comercio. Luego, el sueldo mínimo realmente será eso... un mínimo.

 Puntual, Javiera siempre marcaba tarjeta a las 8:30 de la mañana, pero nunca sabía a la hora que terminaría la jornada. Tampoco sabía si tendría que trabajar los sábados y domingos. Ella vendía tarjetas de crédito. "Más que dependencia laboral, es esclavitud", describe crípticamente. Simplemente no lo soportó y hoy carga con una fuerte depresión que la tiene en una clínica siquiátrica, sin trabajar. Su médico lo dijo claramente: estrés laboral.

Su sueldo base era de 54 mil pesos y con los bonos alcanzaba cerca de 250 mil. Algunos meses más, otros menos, pero siempre sobre el salario mínimo. "Teníamos una meta mensual que cumplir y el bono era una comisión de lo que vendíamos", recuerda Javiera. El bono de locomoción era de 10 mil pesos, pero gastaba más de 70 mil en movilizarse para perseguir a los posibles compradores. O sea, se gastaba todo el sueldo base, y más, sólo en micros, Metro y colectivos.

Es la realidad que viven muchos trabajadores: un sueldo base bajo y la necesidad de producir para obtener los bonos que los lleven al salario mínimo que establece la ley: 159 mil pesos. "Acá todos tenemos esa situación, es un arreglín que uno no entiende mucho y si alegas te dicen que te están pagando más de lo que corresponde legalmente", asegura Katherine, que trabaja en una empresa contratista de aseo. Su hijo quiere ser abogado para defenderla, "porque en las empresas han abusado mucho de mí", asegura. Por eso, él estudia mucho para ganarse alguna beca en la universidad y ella pidió un préstamo para pagarle el preuniversitario.

"El cumplimiento de una jornada no está asociado a una contraprestación equivalente, sino que requiere un esfuerzo mayor para conseguir el logro de estas metas. Es verdad que estos trabajadores reciben el mínimo o más, pero está compuesto por esta base bastante menor y el resto es por ventas o cosas así", asegura el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade.

Aunque en el Ministerio del Trabajo no tienen cifras sobre los trabajadores afectados por estos "arreglines", aseguran que la mayor cantidad se encuentra en el área del retail y de las ventas por comisión.

El jueves recién pasado, Michelle Bachelet y Andrade sonrieron juntos frente a las cámaras durante la promulgación de la ley que busca regular esta situación (ver entrevista). En seis meses más, los empresarios tendrán que arreglar todos los contratos para que el sueldo base sea, al menos, 159 mil pesos. Si quieren pagar bonos de productividad, deben hacerlo por sobre el salario mínimo.

"Si tuviera 159 mil como sueldo base sentiría que mi trabajo es más valorado porque sé que con eso puedo almorzar, movilizarme y dejar un poco para los gastos de la casa", imagina Javiera, que tiene dos hijos que viven con ella en la Villa Olímpica y una pareja que también trabaja como comisionista, en las mismas condiciones que ella.

De todas maneras, esta nueva ley no busca aumentar los ingresos de nadie, sino mejorar la valoración del trabajo. Por eso la discusión fue rápida y las reticencias sobre posibles aumentos del desempleo, clásicas de los empresarios, se disiparon rápidamente. Ni Javiera ni Katherine podrán aumentar su colchón, pero al menos no tendrán que seguir corriendo y sudando para llegar a una meta que debiera estar garantizada.

 

06/07/2008 13:58. Publicado por: Arístides Chamorro Rivas #. Trabajo

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