Conmovido, el diplomático recorrió cada lugar donde los prisioneros eran sometidos a torturas, colgamientos e incomunicación, mientras simultáneamente ex presos políticos sobrevivientes de Villa Grimaldi le entregaban detalles e informaciones sobre la forma en que la DINA manejó ese centro de reclusión clandestina. (En la foto, el embajador Kelly junto a Pedro Matta, uno de los casi 5 mil prisioneros que pasaron por Villa Grimaldi).
"En nombre de mi país quisiera expresar nuestra simpatía profunda con las victimas de tortura. Espero que este lugar contribuya al espiritu de "Nunca Jamas" en todo el mundo", escribió el embajador de Estados Unidos, el primero en visitar un ex centro de prisión política y torturas.